ACTOS CONMEMORATIVOS DEL 199º ANIVERSARIO DE LA FIRMA

DEL ACTA DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA

 

5 de julio de 2010

 

Celebrado ante el busto del Libertador Simón Bolívar

En la Avenida Benito Pérez Armas

Santa Cruz de Tenerife

 

Discurso ante el busto de Bolívar

 

Muy buenas tardes, en nombre del honorable Cónsul General, Sr. David Nieves Banchs, y del cuerpo funcionarial del Consulado General de la República Bolivariana de Venezuela en Sta. Cruz de Tenerife, quiero darles la más cordial bienvenida al público asistente a este acto de celebración de la declaración de nuestra emancipación absoluta.

 

Para mi es un inmenso honor hablar de la nación en una fecha tan memorable como esta, transcurridos ya 199 de ese 5 de julio.

La declaración y posterior firma del Acta de Independencia fue el paso hacia un camino de libertad, autodeterminación y soberanía que hoy continuamos transitando, camino que nos exige a todos los venezolanos y venezolanas mantener y consolidar los objetivos planteados por los fundadores de la patria.

 

El 5 de julio es el mejor día para renovar la esperanza de nuestro pueblo y todos aquellos pueblos amigos que nos apoyan, porque un día como hoy nació la primera República, la primera generación de venezolanos declaró su voluntad inflexible de autogobernarse, su determinación para construir su patria, para ser responsable de su propio destino. Por ello podemos decir que el 5 de julio es el cumpleaños de la Patria, es un día para hacer un balance de nuestra historia, para corregir nuestros errores y sentirnos orgullosos de nuestra existencia.

 

Se equivocan quienes sostienen que esta es una fecha propicia para ventilar rencores y odios personales. Hoy es un día para celebrar nuestra existencia como nación, una ocasión para recordar que tenemos un pasado común que nos une, un presente común que compartimos y un destino común para construir.

 

Permítanme entonces invitarlos a sobrepasar los miedos, sospechas, acusaciones temerarias carentes de pruebas, actividades desestabilizadoras y campañas mediáticas ideadas mas allá de nuestras fronteras, para rendir un homenaje a todos los venezolanos y ciudadanos del mundo que desde siempre han defendido y apoyado a nuestro pueblo y partiendo de ello, apuntemos nuestros esfuerzos hacia la construcción de un futuro prometedor basado en la unión, la transparencia y el respeto de nuestras diferencias como hermanos que somos, pues son estos los principios que nos harán verdaderamente libres e independientes.

 

El Gobierno somos todos, la cosa pública o República, es un esquema de gobierno donde todos podemos participar y una República formada por todos no puede ser la obra de un solo hombre. Es por ello que no podemos pretender que un líder arregle todo porque una República es un colectivo. Así como los fundadores de la Patria eran humanos y no semidioses, a un líder no debe otorgársele la responsabilidad absoluta sobre el futuro de un país. No podemos señalarle como un único culpable, eso sería un autoengaño, y nos quitaría el deber de actuar de manera responsable y libre. No nos equivoquemos, la solución de nuestros problemas implican la participación y por lo tanto la responsabilidad de todos nosotros. No olvidemos que contamos con una Democracia participativa y no meramente representativa, hagamos uso de ella.

 

De igual manera, contamos con una Constitución Bolivariana sin parangón en la historia de nuestro país, ya que es una carta magna que consagra derechos olvidados durante muchos años y establece un invalorable poder vinculante de la voluntad del pueblo en las decisiones de los mandatarios.

 

Los venezolanas y venezolanos, gobierno y oposición, trabajadores y empresarios, campesinos y hacendados, estudiantes y profesores, civiles y militares, madres, padres e hijos. Todos. Debemos entender que estamos tan separados como los dedos de una mano, pero somos una mano para el progreso mutuo.

 

Recordemos que, como en toda circunstancia de transformación profunda, las nuevas ideas provocan incertidumbre. Los grandes cambios no se hacen en un día, requieren años de constante trabajo, organización y disciplina, por ello es imprescindible comprometernos con el país, dejando de un lado los prejuicios del pasado pero teniendo siempre presente que nosotros somos los herederos de esa primera revolución.

 

Para que se reconstruya el tejido social sobre bases humanísticas de justicia y solidaridad. Para que se superen las aberrantes discriminaciones económicas, políticas, sociales y culturales que han signado la historia nacional. Para que la reconciliación y unidad sean posibles, es necesario que se conjuguen todas las voluntades de la nación, desmontando para siempre los mecanismos estructurales de la polarización.

 

Si de algo debemos estar orgullosos los venezolanos, es de que nuestro gobierno ha asignado prioridad absoluta a los programas sociales, destinados a combatir la pobreza en la que aun viven muchos pobladores de nuestra América. Las misiones intentan positivamente cumplir con estos nobles objetivos a nivel interno, y el ALBA de cara al exterior.

 

Esta nueva y madura revolución está barriendo estadísticamente las tasas de la antigua miseria para imponer tasas llenas de mejoras sociales y progresistas, enmarcadas en la revolución bolivariana, reclamando lo que es legitimo para los que siempre fueron olvidados. Una muestra de ello es la recuperación de la industria petrolera y de la OPEP como defensora de los precios del petróleo, el desarrollo de un sistema integral de transporte terrestre moderno y eficaz, el rescate de las tierras para los campesinos, el desarrollo del sistema de recaudación fiscal, aumento de las reservas internacionales, liberación del país del analfabetismo, disminución de la pobreza crítica, el mejoramiento del sistema de pensiones, entre otras muchas cosas mas. Unámonos a este esfuerzo, el país y América toda lo agradecerá.

 

Tengamos como meta la construcción y no la destrucción de aquello a lo que nos oponemos, tomemos lo mejor de cada uno de nosotros y ofrezcámoslo a nuestra nación desde cualquier parte del mundo donde nos encontremos. Seamos reconciliadores, demos el ejemplo y con ello el empuje necesario para construir la Venezuela que todos merecemos!!!

 

Muchas gracias.

 

 

B/JO

 

Reportaje fotográfico

 

 

Acta Solemne de Independencia

     (5 de julio de 1811)