Conmemoración de la Victoria
Guanche de Acentejo
El
Movimiento Patriótico Canario (MP), se suma y hace un
llamamiento al pueblo canario a participar en la celebración de
El último
domingo del mes de Mayo se conmemora la heroica victoria que nuestros ancestros
los guanches obtuvieron frente a los invasores españoles. La batalla de Acentejo fue uno de los hechos más gloriosos llevados
a cabo en la defensa de la libertad de
Desde hace
varias décadas esta celebración viene siendo organizada por diversas
organizaciones y colectivos soberanistas de Canarias, por lo que en esta
ocasión debemos hacer un esfuerzo por lograr que dicha conmemoración se
refuerce y potencie mucho más todavía, dado que este 2009 es víspera del año
2010 previsto para la descolonización y liberación de la nación canaria.
En dicha
batalla, los invasores extranjeros a pesar de la enorme superioridad del
armamento y del empleo de la caballería, sufrieron una de las derrotas más
estrepitosas de la historia del colonialismo español, en su afán por someter a
otros pueblos para masacrarlos, expoliarlos y esclavizarlos, empleando
falsamente la fe cristiana, portando la asesina espada en sus manos, acompañada
de la cruz como principal estandarte.
Los tabores o
fuerzas guanches, lideradas por el gran Mencey Bencomo, asistido
de su hermano Tinguaro
y de otros Capitanes de los Menceyatos
confederados, hicieron frente a las tropas invasoras europeas, en el archimenceyato de Acentejo, en un
frente de aproximadamente
El historiador tinerfeño, D. Juan
Bethencourt Alfonso, realizó a finales del siglo XIX
un estudio sobre el lugar en el que se desarrolló la batalla, del que
entresacamos unos párrafos:
“Al saber el Mencey Bencomo la marcha del ejército invasor, debió
preparar su plan de ataque del siguiente modo: hizo emboscar a los menceyes de Tegueste, Tacoronte y Anaga de manera que
dominaran los caminos de Acentejo y Tacoronte, que de
Esta
distribución de las tropas por Bencomo revela, desde
luego, una buena táctica, porque no sólo escalonó sus fuerzas de manera que
estos tres cuerpos de ejércitos pudieran darse la mano y apoyarse en caso
necesario, sino que eligió con gran penetración el lugar más a propósito para
preparar una sorpresa, neutralizando así en lo posible las ventajas de las
armas invasoras.
Sólo resta
añadir que después de tres o cuatro horas de combate los españoles dejaron en
el campo de batalla unos novecientos hombres muertos, según cifras oficiales de
ellos mismos, de un total de mil doscientos, siendo ésta la mayor derrota y
humillación infringida al ejército español en toda su historia colonial.
Para los
auténticos nacionalistas la celebración de
Movimiento
Patriótico Canario (MP)