Asentejo y sus
enseñanzas
Antonio
Cubillo Ferreira *
Este 30 de mayo de
2010, una gran parte de nuestro pueblo canario se reúne en el barranco de Asentejo, aquí en esta isla de Tenerife, para conmemorar
una fecha histórica, una gran victoria contra los conquistadores españoles, en
1494, que empezamos a celebrar hace ahora 34 años, cuando hicimos un
llamamiento por primera vez sobre este aniversario olvidado, en 1976, desde la
Voz de Canarias Libre del MPAIAC, transmitiendo desde Argel.
Hay todo un programa
de actos populares a celebrar mañana de todo tipo, con gran participación de
las juventudes canarias independentistas, que se han ido despertando y tomado
conciencia a pesar de las maniobras del colonialismo y sus esbirros para
quitarle importancia a esta celebración.
Quien organizó y
dirigió esta victoria con su perspectiva de combate y las tácticas empleadas
fue el único y gran Padre de la Patria guanche y por ende, de la Patria
Canaria, el gran mencey del Valle Taoro
de Tenerife, Imoha Quebehi Bencomo, quien dio un ejemplo de lucha y de cómo organizar
la victoria ante las bandas invasoras. Más tarde, en la batalla de Aguere, en 1496, casi alcanza de nuevo la victoria con sus
tácticas de lucha, aunque no contaba con los medios suficientes y el armamento
necesario para oponerse al sofisticado armamento europeo y su caballería. Sólo
la llegada en el último momento, y cuando ya los soldados españoles se veían
rodeados, del traidor Fernando Guanarteme, con un puñado
de mercenarios y guanches de otras islas y de bandos
de paces, engañados por las artes colaboracionistas del guanarteme
españolizado, dio la victoria al enemigo bandolero español Alonso Fernández de
Lugo, cayendo el gran mencey, su hermano Tinguaro y los principales luchadores en glorioso combate
ante los invasores.
Aunque hayan pasado
los siglos, el ejemplo de Bencomo y sus guerreros
sigue ahí. Nadie puede arrebatarle el título de Padre de la Patria, porque su
vida fue una lección al no querer claudicar o doblegarse ante los
conquistadores. Por eso, nuestro partido independentista, el Congreso Nacional
de Canarias (CNC), cuando a través del periódico independiente EL DÍA
propusimos y publicamos durante seis meses el Anteproyecto de Constitución de
la República Federal Canaria (sept. 2007/marzo 2008), dijimos que la capital de
la futura y próxima república federal debía establecerse en el Valle Taoro, que se extiende bajo las faldas del volcán Echeyde o Teyde, como se lo
conoce ahora. Este valle fue el menceyato de Bencomo, valle que va desde la actual Santa Úrsula hasta
San Juan de la Rambla, donde gobernó en libertad el gran Mencey,
hasta la llegada de los invasores y traficantes de esclavos españoles. Nuestra
futura capital no debe nunca establecerse en ciudades antiguas establecidas y
edificadas por los conquistadores, sería un insulto a su memoria. Por eso hemos
dicho y defenderemos la instalación de la futura y próxima República Federal en
dicho valle o distrito federal, el Valle Taoro, en
homenaje perenne al gran luchador de nuestra independencia y aquel que nos
marcó y marca el camino de nuestra lucha por la libertad y por nuestros justos
y legítimos derechos nacionales.
En el largo camino en
busca de nuestra independencia, tenemos que tener las cosas bien claras y los
métodos de lucha a seguir, porque las situaciones han cambiado después del
siglo XV. Nuestro pueblo canario, dividido por la geografía y por los
maquiavélicos planes divisionistas de la metrópoli y sus esbirros canarios
españolizados o agodados en el interior de la patria,
debe adoptar la clase de lucha más conveniente para alcanzar nuestros justos
fines. El acoso constante y eficaz al enemigo debe ser una estrategia de lucha
sin descanso a través de las tácticas que se imponen en las diferentes islas.
En mis conversaciones
con el amigo internacionalista Ernesto Che Guevara, en febrero de 1966 en
Argel, cuando vino de Vietnam, durante algunos días le expuse la situación
concreta de Canarias y su lucha de liberación. El Che fue muy claro y concreto
en su análisis sobre la lucha en Canarias. Me dijo, con su acento argentino,
que la guerra de guerrillas no puede practicarse en las islas por cuestiones
geográficas; hay que poner en práctica la guerra de las pulgas, diciéndome muy
claro aquello de que una pulga sola picando a un perro no lo mata, pero un
millón de pulgas al mismo tiempo picándolo acaban matándolo.
No olvidemos que los
canarios ahora sólo somos un millón, pero un millón de combatientes patriotas
africanos convencidos pueden hacer mucho daño al enemigo europeo; uno solo no
puede matar al perro colonialista, pero un millón sí, actuando como debemos
actuar. Además, en estos momentos, los colonialistas están empezando a tener
miedo porque saben que los independentistas no tienen miedo; esto es muy
importante saberlo. Estrategia de nuestra lucha, una: descolonización e
independencia; tácticas, las que nos obligue el colonialismo del siglo XV,
ahora dentro de un pacto militar como la OTAN y un conjunto macroeconómico como
la UE, con una moneda en crisis pero aún superarmado,
aunque sin la idea-fuerza que tenemos nosotros. Luchas pacíficas sí, pero el mencey Bencomo ganó en Asentejo con una buena planificación de lucha en favor de
la libertad con los menceyatos y guerreros que lo
apoyaron; como Simón Bolívar y los libertadores de América echaron a los
conquistadores españoles a base de unificar al pueblo y estructurarlo con un
solo fin justo y legítimo: descolonización e independencia. En Madrid, los
capitanes Daoiz y Velarde, en 1808, dieron el ejemplo
a los españoles para que no aceptaran la dominación extranjera; como Agustina
de Aragón en Zaragoza y Palafox supieron resistir a las tropas de Napoléon, dando un ejemplo al conjunto del pueblo. Por eso,
nuestra consigna debe ser única en estos momentos: descolonización,
independencia, soberanía, pero estructurada y única para todas las islas, para
que Madrid sepa que aquí hay un pueblo con el que tiene que discutir y aceptar
la reclamación de nuestros justos y legítimos derechos nacionales, porque
estamos en el siglo XXI y no en el siglo XV. Los guanches,
los canarios y todos queremos, aquí y ahora, vivir en paz, es decir,
pacíficamente, como vivían los guanches en el siglo
XV, pero ¿quién trajo la violencia y la sigue manteniendo desde la metrópoli
sobre Canarias? ¿Quién pone en práctica aquello del puñal del godo para acabar
con los independentistas? ¿Cuántos patriotas han sido asesinados estos últimos
40 años? ¿Quién vendió durante siglos a los guanches
como esclavos?
El gran mencey murió en combate y perdió en el último momento,
porque los conquistadores cogieron al guanarteme
traidor de Tamarant, lo llevaron a la corte española,
lo vistieron a lo godo y le lavaron el cerebro. De esta manera, lo revolvieron
contra sus propios compatriotas. Ahora está pasando algo por el estilo; se
buscan a unos canarios y canarias de servicio, los llevan a la capital de la
metrópoli, los visten de diputados o senadores y ya tienen unos personajillos
preparados para traicionar al pueblo y ponerse al servicio del colonialismo y
hacer reverencias a la bandera colonial y cantar el himno de la metrópoli.
También Madrid ha fabricado una especie de parlamento autonomista en Canarias,
donde reúne a toda una serie de canarios de servicio, que se meten en partidos
coloniales españoles o en un grupo autonomista, todos ellos para servir a la
patria del bandolero Alonso Fernández de Lugo y reverenciar a ese paño de dos
colores y su himno.
Toda esta parte de la
historia antigua y moderna debe servirnos de reflexión y debemos prepararnos
para el próximo año 2011. Canarios de todas las Islas, vengan a Asentejo en esta fechas, último domingo de mayo, y
prestemos un juramento a nivel nacional, enarbolando miles de banderas de las
siete estrellas verdes, prometiendo y jurando por nuestros antepasados y por
sus combates designar como Padre de la Patria al Gran Mencey
Imoha Quebehi Bencomo, quien murió en combate en 1496, y juremos liberar
Canarias del enemigo invasor y establecer la nueva capital de la República
Federal en Valle Taoro, Tenerife, en recuerdo de
aquellos guerreros y mencey, que murieron en combate
en defensa de nuestras libertades y de nuestros justos y legítimos derechos
nacionales.
¡Buena fiesta a todos
en este día del 30 de mayo, fiesta de la Victoria de Asentejo,
fiesta nacional canaria! ¡Que todos lleven sus banderas independentistas de las
siete estrellas verdes!
¡Miremos hacia atrás primero para construir nuestro
futuro después!
¡Españoles colonialistas, lárguense de aquí ya,
queremos la independencia!
* Presidente del Congreso Nacional de Canarias (CNC),
brazo político del Movimiento de Liberación Nacional de Canarias, el MPAIAC.
cnc@elguanche.net cubilloantonio@hotmail.com
Publicado en el periódico El Día, sección Canarias,
29-05-2010