Caciquismo de nuevos ricos

 

Juan García H. *

Vivo en La Laguna y me desplacé varios días al Puerto de la Cruz al reciente XIV Festival de Cine Ecológico. Gran ambiente por fuera y por dentro de las salas, en especial en la del tristemente cerrado cine Chimisay y en la casona de Santo Domingo, adquirida y restaurada por el ayuntamiento. El sábado 23, la noche de la clausura, el llenazo y el ambientazo fueron extraordinarios.

Pero mi observación del ambiente y mi charla distendida entre la gente del Puerto ponen en mi mente un grano de incomprensibilidad. Soy licenciado en Historia, especialmente de Canarias, y conozco que el caciquismo del "valle de las plataneras" se ha ido convirtiendo en un nuevo caciquismo de aldea, protagonizado por un grupúsculo de nuevos ricos que tira para atrás de espanto.

Si hace un siglo la aristocracia, caciques terratenientes que manejaban el cotarro y el ayuntamiento de los pueblos del Valle antiguamente verde procuraban no hacer escuelas en los caseríos diseminados de la periferia (he dicho bien: no hacer escuelas) para que sus habitantes siguieran analfabetos y de peones (los hombres y adolescentes) y de criadas (las mujeres y niñas mayores) de los cuatro caciques, ahora resulta que ese caciquismo sigue existiendo en otro contexto y con otras formas, pero en el fondo es igual. Algunos de los peones de platanera y criadas de antaño en la actualidad son nuevos ricos, pero siguen siendo unos tarugos y se han rejuntado con los ricos viejos. Pero lo más triste de todo este cameo es que en cuanto al cine ecológico no sólo "pasan" orgullosamente y no quieren saber nada de él, que es casi el único rasgo de cultura cinéfila que queda en el Puerto, sino también que procuran que el Festival de Cine Ecológico no exista. Y me temo que si vuelve el ex alcalde Marcos Brito, que ya prepara de nuevo una rocambolesca moción de censura con la zigzagueante Eva Navarro, el cine ecológico desaparecerá de nuevo.

 * Licenciado en Historia, especialmente de Canarias

(La Laguna)