Desde
Cáritas
¿Volvemos a algo similar a la
cartilla de racionamiento?
Leonardo
Ruiz del Castillo *
De nuevo en agosto. Y digo de nuevo, porque se me
antoja que era ayer cuando me sentaba ante el ordenador para pergeñar
unas líneas similares a estas, pero del mes de agosto de 2009. Hay una
diferencia considerable entre uno y otro: los datos económicos no han
mejorado, sino que han empeorado a raíz de las medidas estatales y
autonómicas para hacer frente a la crisis que cada vez nos ahoga
más y más. Y no nos sentimos agobiados sólo por el calor
que nos producen las altas temperaturas, sino también porque son muchas
las familias que padecen esa angustia al ver que no llegan a fin de mes unas,
no llegan a mediados de mes otras, no pueden ni siquiera empezar el
mes… demasiadas, por
desgracia…
Hace unos días,
la prensa de nuestro país se hacía eco de una información
publicada en el periódico británico Financial
Times, que decía: "La zona euro debería diseñar un mecanismo
que permita abandonar el euro a países como Grecia, Portugal, Irlanda o
España, que se han visto duramente afectados por la crisis y se
enfrentan a años de austeridad para recuperar su competitividad".
Esto me hizo pensar que nuestra situación económica no es la que
nos están diciendo desde estamentos oficiales, sino aún mucho
más grave. Pero, por otro lado, recapacité y comprendí que
no hace falta llegar a esa conclusión a la vista de las necesidades de
tantas y tantas personas, tantas y tantas familias que necesitan de ayuda para
subsistir. Gentes que, incluso al habérseles acabado la
prestación por desempleo, me dicen que también les retiran la
tarjeta sanitaria y dejan de estar protegidos en cuanto a la salud personal y familiar
por el Servicio Canario de Salud, a menos que tramiten la "tarjeta de
asistencia sanitaria para personas sin recursos". Pero como eso no se
publicita, pues el desconocimiento llega a que, de buenas a primeras, no tengan
cobertura sanitaria. Amén de señalarlos como "personas sin
recursos". ¿Volvemos a algo similar a la cartilla de racionamiento?
Retomando la
información del periódico inglés, me digo que, llegado el
caso de que se nos permitiera salir del euro, ¿no sería ello una
medida negativa para nuestro país?, pues ahora estamos controlados por
organismos exteriores que nos marcan unas pautas mínimas a seguir para
abandonar la crisis, y luego estaríamos casi solitos, si bien con
algunos controles externos.
Mi preocupación
de cara al próximo año 2011 es mucha, pues la situación
económica va a obligar a los organismos públicos a tocar los
presupuestos sociales. No olvidemos que Alemania, por ejemplo, ha reducido la
partida de lo mismo en un 40%. Pero es que mis temores tienen fundamento ya que
el concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Santa Cruz de
Tenerife dijo hace poco que "ya se puede asegurar con toda certeza, que el
presupuesto de la capital para el próximo ejercicio contará con
muchos menos millones de euros que en 2010"; y añadía:
"El área de Servicios Sociales será una de las más
afectadas", para aseverar que "esto provocará que sea
más difícil atender a todas las familias con dificultades de
Santa Cruz y a los colectivos que más sufren las consecuencias de la
crisis".
¿Y el Cabildo,
o el Gobierno autónomo? Ya tengo sospechas del serio recorte que Cáritas, como otras entidades, va a sufrir el
próximo año en los dineros destinados a inmigrantes. La
disminución de la subvención para el presente 2010 ya supuso el
cierre de un proyecto destinado a la atención social y jurídica
de este colectivo. Pero es que si en 2011 nos recortan la partida en un 65%,
como se anunció desde Madrid, publicaron los medios de
comunicación y confirmó la consejera de Bienestar Social del
Gobierno canario, a ver qué hacemos con los inmigrantes que tenemos
acogidos. Porque Cáritas carece de los medios
económicos suficientes para hacer frente a la totalidad del costo.
Reflexión:
siempre caen sobre el más pobre, el más necesitado, el que menos
tiene, los recortes económicos. ¿No hay otras partidas de
dónde ahorrar? ¿Tiene que ser a costa de quienes más
necesitan esas ayudas, de quienes peor lo están pasando en todos los
aspectos? Yo pienso y creo que ni el Ayuntamiento ni el cabildo, ni el Gobierno
de la Comunidad deberían recortar en servicios sociales, sabiendo a
ciencia cierta que hay otros servicios de los que se puede perfectamente
prescindir y por tanto eliminar su gasto: ¿Cómo le digo yo a mi
nieto que no puedo comprarle golosinas ya que no tenemos dinero ni para comer y
a continuación entro al bar y compro una cajetilla de cigarros?
¡Seamos coherentes!
No sé si mi
reflexión final hará reflexionar (perdón por la
redundancia) a quienes deben hacerlo. Por eso, porque hoy por hoy tengo dudas y
temores, sigo apelando a usted… y a usted también… y a
aquél que pasa por ahí… y a… A todas las personas de
bien, que las hay, y que gracias a ellas podemos continuar con nuestra labor,
que cada día es mayor y las necesidades nos ahogan, nos agobian… Y
sigo pensando en personas como usted que me lee, porque "comparten,
incluso lo necesario". Muchas gracias.
* Director de Cáritas
Diocesana de Tenerife