Coalición Canaria y el mar canario

 

Antonio Cubillo Ferreira

 

El pasado 15 de diciembre, en Madrid, el representante de la coalición autonomista canaria Sr. Perestelo, de Coalición Canaria (CC), que se pavonea en el Congreso de los Diputados con su colega Ana Oramas, en su clásica política al servicio del colonialismo y de diversos intereses económicos particulares, planteó por tercera vez, ante el Congreso de los Diputados de la metrópoli, una nueva y repetida Proposición de Ley de Delimitación de Espacios Marítimos de Canarias, pidiendo que en esta colonia africana, archipiélago de un Estado europeo, se aplique una delimitación de los espacios marítimos, con aguas interiores y línea perimetral, que CC y los parlamentarios españoles saben perfectamente que no se puede aplicar legalmente en esta colonia africana y solo lo presenta para buscar votos, favorecer la codicia del Gobierno monárquico y seguir engañando a los canarios a ver si pega.

CC sabe perfectamente, así como los partidos autonomistas en Canarias enemigos de la independencia, que este archipiélago es una colonia que no está en Europa sino en otro continente y que fue conquistada en el siglo XV por la fuerza de las armas empleada contra el pueblo autóctono guanche; también saben que el Gobierno español no puede ignorar la Convención Internacional de Montego Bay de 1982 sobre el Derecho del Mar de las Naciones Unidas, la cual, tardía y a regañadientes, fue aprobada por el Congreso de los Diputados de España en la VI Legislatura, acuerdo relativo a la aplicación de la parte XI de la Convención de la ONU, sobre el Derecho del Mar del 10.12.82. Con fecha de 26.9.1996 en el Palacio del Congreso de los Diputados, en aquella época el secretario comunicó al presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, Sr. Javier Rupérez, el dictamen de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, la cual acordó proponer al pleno de la Cámara que concediera la autorización solicitada por el Gobierno, al amparo del art. 94.1 de la CE, "para que el Estado pueda obligarse internacionalmente por medio del acuerdo relativo a la aplicación de la parte XI de la Convención de la N.U. sobre el Derecho del Mar de 10.12.82, hecho en Nueva York el 27.07.94 (BOCG 7-1, Serie C, de 17-6-96)". Esto quiere decir, en líneas generales, que España debe respetar íntegramente la Convención Internacional de Montego Bay sobre el Mar, ya que Canarias actualmente es un archipiélago de un Estado y no un Estado archipielágico. El Gobierno de la República Federal Canaria, en el futuro, es quien tendrá derecho a establecer sus aguas interiores y la línea perimetral y la Zona Económica Exclusiva de 350 millas, por ser un Estado archipielágico independiente y soberano.

Pero claro, últimamente se ha descubierto que en las profundidades marinas mas allá de la isla de El Hierro y de La Palma, a unas 200 ó 300 millas, existen grandes cantidades de nódulos polimetálicos de zinc, manganeso, hierro, cobre y cobalto en estado puro, así como también se sabe de la existencia de gas y petróleo en la zona "off shore" de Fuerteventura. De ahí que Madrid está dispuesto a permanecer en esta colonia, pasando por encima de las leyes internacionales y por el final de las colonias en el mundo y contra los justos y legítimos derechos nacionales que tienen los canarios para explotar estas riquezas. A la vieja monarquía española se le han afilado los dientes ante estos bocados sabrosos, y como no puede manifestarlo directa y públicamente ante la opinión pública, se vale de sus súbditos a sueldo en el Gobierno autónomo, Coalición Canaria, para que lo expongan, y así, de un golpe, engañan a dos, es decir al pueblo canario y a las Naciones Unidas (Cuarta Comisión de la ONU, Comité de los 27), diciendo que no es el Gobierno español quien ha dicho esto, sino el grupo de Coalición Canaria, que necesita seguir engañando a su pueblo para mantener los restos de poder que le deja la metrópoli y para seguir cobrando sus sueldos, aprovechándose de las ayudas europeas.

Estamos seguros, y así nos consta, de que algunas compañías internacionales petroleras, como Total, Repsol, Hyundai Int., han contactado ya con los patrones de CC interesándose por estas explotaciones, aunque estas multinacionales saben que al final se tendrán que ir, pues Canarias se va a convertir en un Estado independiente, la República Federal Canaria, pero también saben que Madrid y CC harán lo posible para retardarlo unos años, si hay mucho dinero y comisiones por delante, aunque tengan que acabar con los independentistas, empleando los conocidos medios de represión o el ya conocido puñal del godo (cf. Argel,5 abril 1978). Madrid sabe perfectamente que los dirigentes de Coalición Canaria-PNC, no van a tener nunca el coraje de reclamar el fin de la colonización y que Madrid abandone esta colonia a finales del 2010, como exigen las Naciones Unidas. Por lo tanto hay que aprovecharlos en su propio beneficio e incluso si la cosa se pusiera fea en el futuro, con el pueblo canario en la calle, siempre serían una buena rueda de repuesto que serviría para instalar el futuro neocolonialismo, como ha hecho Francia en algunas de sus colonias que aún controla, con gobiernos o dictadores hereditarios impuestos desde París, como en la República de Gabón, donde el clan Bongo sigue dominando hace más de 40 años.

Ya es hora de ir quitando la máscara a esta Coalición y sus grupos o partidos coaligados, que ahora se han inventado el cuento xenófobo del atlantismo para huir de la palabra África, que es el continente al cual pertenecemos y donde surgió, en Egipto, la primera gran cultura del mundo. Quedan sin embargo ya poquísimas esperanzas de que el elemento joven de esta coalición autonomista sea capaz de imponerse enérgicamente en la cuestión de la soberanía aunque enarbolen la bandera nacional de las Siete Estrellas Verdes, que aceptaron por cuestiones electorales. Los actuales mandamases de CC-PNC, a cambio de obediencia ciega, prometen enchufes bien pagados, cargos y empleítos, y con esto de la crisis, muchos se lo tienen que pensar dos veces. Algunas cabezas pensantes de este grupo complejo de intereses hablan incluso de la independencia dentro de un siglo pero no ahora, para acallar a sus juventudes y seguir engañándolas. Claro que la realidad es otra y se está imponiendo dialécticamente en nuestras calles cada día más, como pasó el 24 de octubre en La Laguna y próximamente en otras islas. El futuro de Canarias no se arregla en Madrid con estatutos y otras monsergas, sino en las Naciones Unidas, donde ya hemos enviado el Anteproyecto de Constitución, que ya fue en su día publicado en el periódico independiente de Canarias EL DÍA y donde, en 1970, ante el Comité de Descolonización, el MPAIAC presentó un Memorándum para la descolonización de este territorio colonizado.

El Congreso Nacional Canario (CNC), partido independentista, brazo político del Movimiento de Liberación africano, el MPAIAC, exige una vez más al Gobierno colonialista español que respete la Carta de las Naciones Unidas y sus Convenciones Internacionales y no siga apoyando a los autonomistas de CC, que no tienen nada que hacer en una Canarias independiente, ya que si el Gobierno español respetara a las N.U., debe saber que a finales del 2010 debe descolonizar esta colonia africana, fin de la década 2000-2010 (Resoluciones 43/47, de diciembre 1991, ratificada por Resolución 48/52 de 10-12-93), señalada por la ONU para abandonar las últimas colonias de los estados europeos, Declaración 1514 (XV) de 1960, negociando de una forma pacífica con todos los independentistas canarios, para establecer un calendario de descolonización en acuerdo con las Naciones Unidas y de una manera seria descolonizar, no como hicieron los dirigentes de la monarquía borbónica española, cuando el 14 de noviembre 1975, subastaron el Sahara a dos países colindantes, ignorando lo que había decidido el Comité de los 24 de las Naciones Unidas y hasta el propio Gobierno de Franco, que hasta principios de noviembre de 1975 -siento decirlo pero es así- había prometido al secretario general del Frente Polisario, Sr. Ouali, incluso la víspera del 14 de noviembre, en una cena en un hotel en Argel, respetar ante las N.U. la independencia del Sahara bajo dominación española, acuerdos que se saltaron después del día 14 los que instalaron a la carrera la actual monarquía (Arias Navarro, don Juan, padre del actual rey, el ministro franquista Solís Ruiz y el embajador de los EEUU en Madrid, siguiendo las órdenes del Sr. Kissinger). Todos sabemos que la recién instalada monarquía, se encontró con la oposición del ejército en el Sahara y otros altos mandos, a los que se les obligó a una vergonzante retirada del Sahara en 1976 y no a la entrega de esta colonia, siguiendo el ejemplo del ejército portugués en África después de la revolución del 25 de abril de 1974, como así se les había prometido públicamente, por el príncipe en aquella época.

* Presidente del CNC, brazo político del MPAIAC

cnc@elguanche.net  cubilloantonio@hotmail.com

 

Publicado en el periódico El Día, 28-12-2009