NUESTRA CULTURA, COMO DEDO ACUSADOR DEL
PROCESO COLONIAL
Andrés García Montes
Una aproximación a lo que se debe entender por cultura
Las amplias y
variadas definiciones que los diferentes autores han dado para dilucidar lo que
debemos entender por cultura, nos dice muy claro lo amplio, vasto y complejo
del tema. Esto se vuelve más intrincado en nuestro medio, dada la confusión e
ignorancia que el colonialismo y sus lacayos pregonan, ante la importancia y
transcendencia que tiene la cultura en el dominio, ejercicio y la hegemonía del
poder en la opresión de los pueblos.
Uno de los factores
más perturbadores en la siembra de confusión y perversas concepciones de lo que
debemos entender por cultura, es la muy extendida creencia de que sólo es culto
la persona letrada, entendida en arte y literatura, que posee un abundante y
copioso léxico, que tenga un amplio dominio del idioma y no en pocas ocasiones
que pertenezca a ciertas y determinadas élites sociales. Esta visión elitista
de la cultura es una farsa, pero lo que no se puede negar que es una creencia
muy arraigada en nuestro pueblo. Es hora que se entienda que todos los seres
humanos en mayor o menor grado somos cultos, ya que la cultura abarca todos los
actos que como ente social y pensante desarrolla el ser humano, en la sociedad
donde vive.
Todo individuo ya
sea porque nace en el seno de esa sociedad, ya sea porque se incorpora a ella
en cualquier etapa de su vida, tiene la necesidad de vincularse e identificarse
con el medio donde le toca actuar, para lo cual tiene que aceptar y adaptarse a
los códigos éticos y morales que rigen la vida de esa sociedad, a los valores
estéticos y cognoscitivos, a las variadas formas del lenguaje y comunicación, a
las concepciones, conceptos e interpretaciones de los fenómenos que le rodean, a
las costumbres y hábitos entre otros. Este amplio y variado conjunto de
aspectos conforma y definen el modelo cultural de ese pueblo.
Los Medios de Comunicación en el Proceso de Dominación
Colonial
Como puede
apreciarse la cultura es un elemento indispensable en la personalidad de todo
individuo, lo mismo que en la identidad de cualquier pueblo o conjunto social, hasta
el punto de convertirse en un derecho humano, inviolable e incuestionable, de
acuerdo con el Artículo 22 de
Todo ser humano
actúa de acuerdo a sus creencias y convicciones y éstas conforman parte de su
cultura, en consecuencia, los patrones de conducta del hombre, son dictados en
un elevado porcentaje, por su modelo cultural.
Así se explica como
lo primero que ataca el colonialista es la cultura del colonizado, como lo
expuse en mi último trabajado titulado: “
Hoy la cultura es
un arma que manejada por los colonialistas a través de los avanzados medios de
comunicación, tienen un poder de manipulación y alienación que superan en mucho
el miedo y el terror que generan las terroríficas armas con que el colonialismo
moderno amenaza a la humanidad, pues es muy superior y efectiva a las escuadras
de aviones, portaviones, acorazados, misiles, satélites espías, represiones,
torturas, invasiones, guerras, destrucciones, a que han recurrido cuando han
visto peligrar sus sacrosanta hegemonía y su privilegio de robar y saquear los
recursos de sus colonias y pseudocolonias.
Pues el
moldeamiento cultural ejercido a través de los medios de comunicación, rompe
sin ruido la intimidad del colonizado, sin pedirle permiso ni siquiera tocar su
puerta, menos preguntarle si le gusta o no y esto en forma continua,
sistemática y reiterada, envuelta en argumentos que adormecen y neutralizan sus
mecanismos de conciencia y autodefensa, lo que induce a actuar
inconscientemente y en apariencia por su propia voluntad. Así, todos los días
cuando esas numerosas víctimas se levantan y encienden la radio, el televisor o
leen la prensa, revistas, anuncios comerciales o
Esta finalidad es
lograda a través del control de un vocabulario que suministra los códigos que
permiten descifrar los enigmas que ellos mismos elaboran mediante la creación
de instituciones de investigación donde equipos altamente calificados e interdisciplinados, crean depósitos de ideas referidas a
todo el ámbito del conocimiento humano, lo cual estratégicamente manejado,
termina encerrando en sus cárceles sin barrotes y al aire libre, a los millones
de víctimas que conforman sus potenciales enemigos, ejerciendo un control y una
dictadura en masa, que se oculta tras la máscara de libertad, democracia y
defensa de los derechos humanos, que su cinismo sin límite ni fronteras pregona.
Así de trascendente
y determinante en el ejercicio del poder es la imposición del modelo cultural
al colonizado, como puede observarse, abraza y afecta todo el quehacer del
oprimido y desde allí, a la sociedad colonizada, explicando de paso, las
multitudinarias manifestaciones que rompen las más elementales normas de
comportamiento por parte del colonizado y que abarcan desde despreciarse a sí
mismo y a su pueblo, hasta defender y justificar las atrocidades de sus
verdugos.
Limitaciones en el Ejercicio del Poder
Pero a pesar de lo
antes expuesto, ningún imperio o conquistador ha podido fabricar a un
conquistado a su imagen y semejanza, pues no han logrado abolir en su totalidad
la cultura original del colonizado, la que subyace y se oculta para aflorar
apenas la circunstancia lo permitan. Así se explica ese ciudadano híbrido que
caracteriza a todo colonizado, que si bien no es igual al autóctono, tampoco lo
es al conquistador. La simbiosis cultural origina unos patrones culturales con
sus propias características, dando origen a un nuevo pueblo desde el punto de
vista cultural.
He creído necesario
hacer la exposición que antecede para que el amable lector tenga elementos de
juicio para que previo análisis, arribe a sus propias conclusiones, que es en
el fondo lo que se persigue, pues lo ideal es que los argumentos aquí expuestos
se vean enriquecidos por nuevos aportes que puedan hacer los lectores. Es
fundamental que los luchadores por nuestra independencia nos preocupemos por
desarrollar nuestra capacidad crítica, analítica y creativa, con énfasis en los
aspectos nacionalistas.
Características Generales de Nuestra Cultura
Daremos un ligero
paseo por un conjunto de características que identifican a nuestra cultura,
para luego explicar algunas de ellas, donde veremos con mayor claridad algunos
de los elementos expuestos. Sintetizo el moldeamiento cultural que nos ha
impuesto el proceso histórico vivido por nuestro pueblo, en los siguientes términos:
El hombre canario
se caracteriza por una apariencia noble, tranquila, sosegada; posee un elevado
sentido de solidaridad, siempre está dispuesto a servir, a ayudar a sus
semejantes, posee una elevada capacidad de adaptación al medio, generalmente es
desconfiado, muy prudente, tímido, es altamente conservador, lo que debilita la
audacia y condición al sentido emprendedor, se muestra apático y desinteresado
ante los fenómenos que le rodean; pero esto, es sólo en apariencia, pues es
generalmente un gran observador, es flexible y tolerante fuera de su ámbito
íntimo y mucho más rígido en su intimidad, siempre está dispuesto a dar una
salida humorística a las dificultades, posee una ínfima capacidad de protesta,
reclamo o defensa de sus derechos, recuerda en forma obsesiva sus deberes y
obligaciones, mientras finge olvidar sus derechos. Se esfuerza por pasar
desapercibido, detesta a el figurón, orgulloso, pedante o prepotente, no es
fácil conseguir un canario figurón pedante o petulante, principalmente en las
clases populares, hay en el canario una marcada tendencia a exagerar el valor
de lo foráneo, principalmente si procede de las metrópolis, mientras
infravalora lo suyo y lo que procede de su conjunto social y del mal llamado
Tercer Mundo, el canario es muy susceptible al halago, al reconocimiento de sus
hechos por terceros, el canario posee una buena dosis de romanticismo, es un
ser marcado por la melancolía y la hipocondriasis que
llega en muchos casos a somatizar, el canario en número significativo tiene un
fuerte rechazo a la política entre otros aspectos. Esta pequeña muestra entre
otros muchos aspectos que pudieran señalarse, sólo para invitar con el debido
respeto al amable lector, a que analice con sentido crítico, analítico y
creativo lo señalado, e invitarle a que piense si lo indicado no son las
lógicas y naturales respuestas que los
seres humanos damos cuando hemos vivido por largo tiempo un proceso histórico
caracterizado por la opresión, represión, ridiculización, por la privación a
dirigir su propio destino, por el pisoteamiento
sistemático y desconocimiento de sus derechos, por la imposición de un trato despótico,
discriminatorio y racista, signado por la obligación de una ciega obediencia,
un obligado servilismo y rendición de pleitesías, acompañados de normas
socio-económicas y político-culturales perpetuas en largos períodos de tiempo, la
supervivencia de normas jurídicas desfasadas en el tiempo, la impotencia, la
enseñanza racista, el abuso y el ultraje institucionalizado, acompañado de la
explotación sin medida y el analfabetismo crónico, entre otros aspectos.
A continuación me
propongo desglosar en forma resumida, algunas de las características de nuestro
modelo cultural como sugerencia analítica y factor demostrativo de la verdad
que portan y guardan con relación al proceso histórico que ha vivido nuestro
pueblo canario a lo largo de más de seis siglos de coloniaje.
El Canario y su Condición de
Hombre Honrado y Trabajador
La honradez es una
virtud que todo el mundo quiere exhibir, pero no es virtud de todo el mundo
rendir culto a ese valor social como gran parte del pueblo canario,
principalmente el campesino ha venido haciendo. Una frase muy extendida entre
el pueblo canario lo define muy bien “mi
palabra es un documento” y quien lo pusiera en duda levanta la santa ira
del agraviado.
En Venezuela
abundan los casos en los cuales cuando el que pedía el crédito, un préstamo o
compraba a crédito un tractor o cualquier otro bien, era un canario, se
obviaban los trámites burocráticos y se procedía al despacho inmediato y luego
se traían los documentos y se llenaban las exigencias administrativas. Sin
negar las excepciones, el canario goza de una buena fama de honrado.
Hay un caso
emblemático que así lo define, la gran industria conocida por Agroisleña creada
por los canarios de la inmigración de la década del 50, hoy es la familia de
industrias de agroquímicos más importante de
¿De dónde le viene
al canario este aspecto cultural? De acuerdo a los documentos históricos y los
bien conocidos trampas y desleales negocios y engaños que protagonizaron la
nobleza y sus representantes encargados de la conquista y colonización de
Canarias, tales personajes podían ser de todo menos portadores de honradez y
lealtad. En cambio, si hay noticias de la lealtad a la palabra empeñada y de
los fuertes castigos que la cultura guanche aplicaba al que se apropiara de lo
ajeno. Todo indica que esta característica cultural es heredada de nuestro
pueblo aborigen y fuertemente arraigada en nuestros días.
El Canario y
¿Qué puede
esconderse tras una manifestación cultural que indica una baja autoestima? ¿Acaso
se puede negar que es la respuesta histórica que el
hombre da a un largo período signado por el autoritarismo, por la imposición,
segregación, racismo, sectarismo, discriminación entre otros?
Centenares de veces
he presenciado el espectáculo en Venezuela para mí, doloroso y repugnante,
cuando los paisanos se saludan o justifican actos errados o equivocados
mediante la frase: “isleño que no es
bruto no es isleño” la respuesta general es una risa colectiva, cuando no,
un movimiento afirmativo con la cabeza. Un buen y distinguido paisano con quien
tengo una larga amistad, sabiendo mis reacciones ante estos actos, su peculiar
saludo cuando nos encontramos es: “García,
aquí no hay gente, lo que si sobran son isleños”. Generalmente esto genera risa,
como si fuese un buen chiste. Cómo ignorar el conjunto de variables que han
terminado generando estos patrones de conducta en nuestro pueblo y que ellos
han venido del aparato del poder, de quienes dentro y fuera de nuestro medio
han tenido la autoridad para imponerlos y la fuerza para mantenerlos, cuyo
aplastante peso ha implantado en nuestro modelo cultural una manifestación tan
degradante como la de despreciarse a sí mismo y no conforme con ello, va más
allá, hasta la denigrante actitud de subvalorar a su pueblo. Como toda
manifestación cultural y de allí la importancia que el control cultural de los
pueblos tiene para los que ejercen el poder, la víctima actúa sin tener conciencia
del alcance y proyección de su actuación. Ese y no otro, es el poder y la
alienación de la aculturación.
El afecto
desbordante del conjunto social hacia el niño es un factor condicionante en la
formación del hombre canario, donde la sobreprotección de la madre conforma un
formidable freno para que el niño y el adolescente desarrollen mecanismos de
ajuste frente a los fenómenos, barreras y obstáculos que presenta la
existencia. Aquel “no pienses, yo pienso
por ti; no te preocupes, yo me preocupo por ti; no hagas, yo hago por ti”
lo mismo que tratar de adivinar lo que el niño o adolescente quiere y
adelantarse a las necesidades y luego adaptar estos a lo ya ejecutado, forman
barreras fuertemente condicionantes que atan psicológicamente al ser que se
forma. Es indudable que este fenómeno nace y se consolida en la sociedad
canaria como consecuencia del amplio conjunto de factores que a lo largo de la
historia le han castigado, injusticias, abusos, explotación, injusto reparto de
la riqueza, sometimiento, persecuciones, hambre, necesidades de todo género
insatisfechas, entre otros. Es obvio que el conjunto social y especialmente la
madre, se esfuerce en proteger la parte más débil y sensible de la sociedad, la
niñez y la adolescencia.
Analfabetismo Crónico y Educación Controlada
El analfabetismo
siempre ha sido una constante en nuestra Historia, salvo fechas muy recientes,
nuestra tazas de analfabetos era impresionante, esto no necesita de mucho
argumento, el dominio del idioma, la ignorancia y el obscurantismo, siempre han
sido armas formidables para los privilegiados que ostentan el poder. Ellos han
tenido muy claro que una sociedad culta pasa por el dominio del idioma y la
concentración de conocimientos que le permiten organizarse y tener poder para
impedir los abusos y el disfrute de los groseros privilegios que la pequeña
minoría dirigente siempre ha tenido. De allí la negación sistemática a que
nuestro pueblo posea un buen dominio del idioma, adquiera conocimientos, como
fórmula para lograr la dispersión y fraccionamiento de nuestra sociedad y esas
pequeñas minorías poder seguir haciendo e imponer las políticas que le conviene
a sus exclusivos privilegios. De allí el analfabetismo crónico y la ignorancia
generalizada que a lo largo de
Uno de los aspectos
donde mejor queda reflejada esta realidad es en el sistema de enseñanza que se
sigue practicando, donde se obstaculiza e impide el desarrollo de las
facultades que nos ha dado la naturaleza para pensar, razonar, analizar con
sentido crítico, analítico y creativo los fenómenos que nos rodean, así la
inmensa mayoría de nuestro pueblo sale de la escuela sabiendo leer y escribir
con grandes dificultades, pero no sabe interpretar lo que lee o escribe, convirtiéndose
según
Servilismo, Miedo y Temor
La práctica
prolongada de la sumisión, del sometimiento, de la sensación de impotencia, de
las represiones, conducen al hombre a situaciones involutivas, a la deformación
y destrucción de su personalidad. Una de esas manifestaciones es el servilismo
que representa la pérdida de la voluntad y la independencia, tan grave es esto
en algunos sectores de nuestro pueblo, que la obra Natura y Cultura de las Islas Canarias expone: “…aquellos
medianeros que cuando hablaban con el amo por teléfono lo llegaban a hacer con
el sombrero en la mano o como el de tantos campesinos que sin ser medianeros
bajaban con las cestas de flores y frutas para ofrecérselos a los señores…
simplemente para agradar”. También dicha obra señala como muchos campesinos se
levantan temprano y van a sus trabajos y regresan de noche para que ciertas
personas apostinadas en sus ventanas no se rieran de su apariencia pobre
y mísera y de su cuerpo cubierto por una camisa o pantalón remendado o roto.
También menciona cuando alguien le decía a un padre que su hija estaba en
estado, el padre lleno de ira le preguntaba a ésta y cuando la hija le decía
que era del cacique o el hijo de éste o del dueño de la finca donde trabajaba
toda la familia, se desinfla y murmura:” Y quien
le dice que no” ¿Servilismo, miedo, resignación, abatimiento, impotencia?
peso aplastante del proceso histórico vivido.
El Buen Humor en
Sabido es como el
hombre y por ende la sociedad humana tiende a desarrollar chistes y
jocosidades, humor ante las crisis. Cómo el buen humor brota y como se agudiza
ese sentido a medida que las dificultades se multiplican. El pueblo canario que
siempre ha vivido en crisis, estructura sus relaciones sociales sobre el ya
señalado buen humor. Es corriente ver como cuando existe una discusión fuerte,
tirante, peligrosa, un tercero suele sacar un chiste que generalmente logra el
suficiente relajamiento para disuadir la tirantez y resolver el problema con
risas y nuevos chistes, para sobrellevar la vida que muchas veces asfixia y
ahoga, esta característica es muy común al ser humano, ante situaciones
difíciles y tensas. Pero no en todas las sociedades esto ha pasado a conformar
parte de su modelo cultural, donde el hombre llega a desarrollar habilidades y
destrezas que le facultan para practicarlas cada vez que quiera, el hombre
canario de cualquier cosa saca un chiste, lo que denuncia sin ambigüedades que
tras esta facultad se esconde largos y abundantes períodos de crisis que le ha
impuesto el desarrollo de esos mecanismos psico-emocionales
para hacer la vida más llevadera.
El que crea que la
emigración sólo afecta al emigrante y que su familia cuando éste le escribe o
regresa todo queda resuelto, está en un muy gravísimo error. Los que consideran
que sólo la generación que la sufre es la afectada y que los que vienen después
nada tiene que ver con esos sucesos, caen en el mismo error, desde luego,
estarían en lo cierto cuando ese fenómeno se da una o dos veces distanciadas en
el tiempo, pero cuando es una constante a lo largo de 6 siglos y en tan grandes
magnitudes que algunas veces supera el 35 por ciento del total de la población,
deja sus indelebles huellas que denuncian esa realidad por encima de cualquier
intento, interés o deseo de desconocerle.
La emigración crea
profundos desajustes sociales, emocionales y psicológicos en todo el conjunto
social, cuando esas emigraciones son masivas, generando tanto en los que salen como en los que se
quedan el desarrollo de mecanismos neuróticos de adaptación y defensa que
repercuten negativamente en el conjunto social. La emigración en ciertas épocas
ha sido la salvación de muchas familias, pero también la destrucción y el
sufrimiento de muchas otras, pero si hablamos de aquellos que fueron cazados
como animales antes de la conquista, de los engañados y llevados por la fuerza
durante y después de la conquista, principalmente a poblar tierras españolas y
después americanas, el dolor, el sufrimiento, el qué sería de ellos, el no
volverlos a ver nunca más, entre otros. Ese gran fardo que ha venido pesando
sobre las espaldas del pueblo canario ha generado un bien conjunto de
desajustes psicóticos que ha venido moldeando la personalidad del canario de
cuyo amplio prontuario se destaca la hipocondriasis,
una enfermedad psicológica cuya característica más notoria es el exagerado
temor al percance, a lo que pueda suceder. Como bien puede observarse, nace de
la separación, del desconocimiento del lugar o de las circunstancias en que se
encuentra el ser querido. Para que esto se convierta en una epidemia, larga y
terrible ha tenido que ser esa condena histórica y en difíciles circunstancias
ha tenido que darse el proceso, para que llegue a generalizar esos
desequilibrios psico-emocionales.
Muy Baja, casi Nula Capacidad de Organización
Como es sabido, los
que ostentan el poder son minorías, lo que genera que siempre estén recelosos
de las mayorías que si se unen y se organizan pueden privarles de sus
privilegios. Por otro lado, un conocido aforismo dice: “divide y gobernarás” por tanto, las élites sociales que han
dirigido la sociedad canaria son ínfimas minorías de privilegiados que en
estrecho contubernio con Madrid han venido haciendo lo que han querido desde
Por otra parte,
para que los pueblos tengan capacidad de lucha y hagan valer sus derechos
tienen que estar unidos y para unirse necesario e imprescindible es
organizarse, de allí, que las élites dirigentes tanto locales como nacionales
hayan torpedeado e impedido que el pueblo canario aprenda a organizarse, eso ha
sido un peldaño inalcanzable en la escalera del progreso de nuestro pueblo. De
allí la permanente y constante obstaculización que las castas dirigentes
locales y nacionales han venido poniendo en práctica para que el pueblo canario
no aprenda y practique la unión como factor indispensable en la conquista y
defensa de sus verdaderos y auténticos derechos. Como es bien sabido, todo
intento de organización que a lo largo de la historia a hecho nuestro pueblo,
ha sido severamente castigado y reprimido, dando como resultado la casi nula
capacidad que ha tenido nuestro pueblo para poder organizarse.
El rechazo y
La política es una
ciencia que se alimenta de un amplio y variado conjunto de conocimientos,
existe un error muy extendido al asociar este conocimiento únicamente con el
aparato del Estado y los partidos políticos, nada más erróneo, para apreciar la
amplitud de la política basta recordar lo que afirmaba Aristóteles: “el hombre se diferencia del animal, por que
es un animal político”. A esta concepción universalmente aceptada, le añado
una de las definiciones que a mi juicio es de las más correctas: “política es el curso de acción a seguir para
obtener un objetivo previamente determinado, en el tiempo requerido y al menor
costo posible”.
Es tal el repudio que gran parte de nuestro pueblo siente por la
política, que usualmente la compara con los excrementos y es algo muy arraigado
en nuestro modelo cultural. Si comparamos lo extenso e importante que es la
política tal como quedó expresado y la valoración que le da el pueblo canario
reflejado en su modelo cultural, dentro de la concepción errónea pero social y
culturalmente cierta de asociar el aparato del poder siempre manejado y dirigido
por las élites sociales encumbradas tanto locales como metropolitanas.
Cómo ignorar que
tras estos patrones de conducta, se esconde un hecho que casi ha sido perpetuo,
me refiero al absolutismo, donde desde la cumbre del poder se ha venido
dirigiendo su destino sin consultarle, sin molestarse en pedir su opinión y
cuando cansado de pagar con paciencia y resignación, ha protestado, ha
reclamado derechos, la respuesta ha sido la represión, el incremento de las
injusticias, persecuciones, torturas y cárcel y hasta epítetos degradantes.
Cómo negar que esa actitud denuncia ese complejo mundo lleno de abusos,
imposiciones, represiones, maltratos, discriminaciones, segregaciones,
mentiras, engaño, robo, saqueos y un largo etc., que nuestro pueblo noble y
sencillo, humilde y sufrido, agrupa en la política, a la que le coloca en el
escalafón más bajo y para hacerle descender aún más le arroja el pestilente
sulfuro de las excretas.
El Epíteto, Sobrenombre o Nombrete que Sustituye al Verdadero Nombre en
Una característica
muy acentuada en la cultura canaria es la utilización del sobrenombre “nombrete” como se
conoce mejor, uso muy extendido para llamar e identificar a una persona. Mirado
en forma superficial no denuncia gran cosa; pero al analizarle en forma crítica
y buscar el cómo y el por qué de esa arraigada costumbre, surge la respuesta
sin mucho preámbulo.
Pocas cosas hay tan
agradables, placenteras, familiares y sociables, como el que llamen a una
persona por su nombre de pila, uno se siente halagado, único; pues no hay otro
que se nombre igual, al oír su nombre indica identidad, distinción, valoración
positiva de su ego, de su persona, distinguido, entre otras cosas, eso juega un
papel importante en la relación social, en la armonía y la amistad, el
entendimiento y la unión, la paz y la identidad, como miembros de una misma
sociedad. Ahora bien, cuando cualquier sociedad mantiene unas buenas relaciones
sociales tienden a unirse e identificar los problemas que sufren, la unión le
da capacidad de lucha y la capacidad de lucha la de hacer respetar sus derechos
y conquistar posiciones y beneficios, lo que va en detrimento de las élites
dirigentes, entre las que está en tener más dificultades en ostentar el poder.
Es muy conocido y transmite una gran verdad el adagio de “divide y gobernarás” las clases dirigentes hace tiempo tienen muy
clara esta política, el nombrete o sobrenombre es la
antítesis del nombre de pila, originando en el agraviado una reacción
totalmente adversa a la descrita, convirtiéndose en una fuente de conflictos
permanentes, generando división, roces, adversidades, etc. y más cuando el
sobrenombre es lesivo, degradante, ofensivo, como ocurre con bastante
frecuencia o también puede ser recordatorio de un hecho desagradable. Esto es
uno entre los múltiples aspectos que a través del modelo cultural de los
pueblos el coloniaje y las élites dominantes tratan de perpetuar su dominio y
el goce de sus privilegios, alimentando la división y dispersión de los
pueblos.
Sólo esta pequeña
muestra que como irrefutable testigo denuncia y demuestra como portamos en
nuestros patrones de conducta esa realidad que no obedece a deseos, gustos o
pareceres y que como dedo acusador se transforma en un muro infranqueable que
grita nuestra realidad histórica, tanto para la metrópoli como para los
confundidos, engañados e indiferentes, que sin saberlo, defienden y se convierten
en aliados de sus verdugos. Sepamos aprovechar en su justa dimensión, las armas
que nos da nuestra cultura.
[1]La cultura colonial y su
nefasta influencia en los pueblos colonizados