"LA CRUEL MADRASTRA" SÍ PAGA
TRAIDORES Y FOMENTA EL DESHONOR
Por Paco Díaz
Aquel dicho
de los honorables conquistadores romanos, los que de verdad y sin
manipulaciones, sí llevaron su cultura, avanzadas leyes, las que aún usamos y
nos protegen hoy día, al igual que sus grandes infraestructuras, que aún se
conservan e impresionan a la humanidad. Pero estimo que a los sabios y cultos
romanos, los del "ROMA NO PAGA TRAIDORES", les faltó incluir,
"NI TAMPOCO FOMENTA EL DESHONOR". Ya que tampoco
practicaron la guerra sucia "guerra total"
sus honorables mandos militares, ni sus recias legiones, las
que, por estricto "deber", se enfrentaban en muchas ocasiones
a una muerte segura: "¡Ave Caesar, morituri te salutant, "
¡Salve César, los que vamos a morir te saludamos!".
Sin embargo, la historia y el
"honor" de esta otra nación negrera que presume de "nación
imperial", de lo cual, todavía, a maja martillo, pretende seguir
presumiendo nuestra "madrastra", le queda muy grande, ya que
su vergonzosa historia de vulgar rapiña y saqueo, pasada y presente, nos
muestra lo contrario. ¡La Historia, es la Historia, la que, aunque la intenten
ocultar en la fosa más profunda del mar, en la de Las Marianas, a
La misma razón, desprestigia,
además el deshonor, la impiedad y la cruel enquina,
masoquista y genocida, de este flamante "héroe nacional del glorioso
ejército español", el genocida Weyler, al
que le cupo el tristísimo deshonor en la historia universal, de ser el primero
en crear los primeros campos de exterminio de la humanidad, para neutralizar,
someter y matar de hambre. ¡Sí de hambre física! a cientos de miles de cubanos
y a nuestros bravos antepasados "isleños". Por ello se mofaba
de muchos alcaldes "isleños" -lo eran la mayoría de los
servidores públicos en Cuba, Venezuela y Uruguay, además de Colombia,
Nicaragua, República Dominicana, Puerto Rico, Luisiana,
Texas -en la defensa de El Álamo- y Florida-, quienes acudían a "El
Carnicero" implorando piedad: "Porque mis vecinos se
mueren de hambre en estas "reconcentraciones" -¡siempre han sido
los "gachupines" expertos ladinos manipuladores tergiversando
el significado etimológico de las palabras, como ésta, en vez de campos de
exterminio! A lo que recibía como respuesta de esta maniaco genocida: "¡Y
Vd. para qué cree que los encerré aquí!. A
pesar de ello, o mejor, por este motivo, el país con la más nefasta
"Leyenda Negra" sí premia el deshonor y a los genocidas del pueblo
canario, hasta para más la humillación de sus infelices indiecitos
"canarinhos", tan livianos como simples motitas de polvo,
concediendo sobre sus/nuestras cabezas ¿huecas o llenas de serrín? -pensarán
los "gachupines"- cargos honoríficos a los que nos han
masacrado, con títulos tan honoríficos y sugerentes, como Marqués de Tenerife o
Conde de Rubí.
Entre estos bravos isleños que
lucharon codo a codo con el fiero ejército de los "macheteros
cubanos" de los "mambises",
quienes lograron la soberanía de Cuba, la "Perla del Caribe",
apoyando a José Martí, el "Apóstol de la Independencia", se
encuentran los hermanos de mi bisabuela paterna, Cha María Navarro, Juan y
Roque Acosta Navarro. Nuestros "tigres isleños" se revelaron
y lucharon, espoleados por la rabia de no poder hacerlo por sus propia tierra
canaria, siempre en vanguardia, en todas las batallas de liberación del
continente americano, desde EEUU, con el porteño, Francisco de Miranda, hasta
el mismo Cabo de Hornos y los países de la Plata, con nuestro serio, gran
pensador e ilustrado antepasado, también de la isla Chinet
(Tenerife) José Artigas, "El Libertador", "Protector de
los Pueblos Libres", "Gran Cacique" para su fiel
ejército de indios charrúas; o "Karau Guazú"
para sus admirados y protegidos indios guaranís. Sin
olvidar a los que realmente ostentaron, por méritos propios en el bando
libertador, el título "Los Tigres de Oriente" venezolano, mis
bravos paisanos de Tamarant, quienes lucharon
codo a codo con Simón Bolívar, los bravos generales, próceres y dos veces
presidentes de Venezuela, los Hermanos Monagas.
Estos Hermanos Monagas, José Tadeo
y Gregorio, humillaron al poderoso ejército realista en tres ocasiones en
Maturín, capital del rico estado Monagas, nombre dado en su honor a su
apellido. Pero luego, a la cuarta vez, cuando entraron los realistas,
asesinaron vilmente a centenares de mujeres, niños y ancianos que se refugiaron
en su iglesia de la Asunción. Pero en esta ocasión los genocidas no siguieron
la orden de los jefes, sino de un oscuro oficial, de los muy "perrunos"
canarios que bien amaestra la cruel "madrastra", los
tristemente célebres Hermanos Morales, el abuelo y tío abuelo del poeta Tomás
Morales. Uno de estos opulentos "barriguitas agradecidas",
Francisco Tomás Morales, quien por sus aherrojados servicios se enriqueció
y fue nombrado Comandante General de Canarias. Por ello informaba,
1827-28, "Su Majestad no se preocupa porque Canarias no se
descolonizará, debido a su pobreza extrema -por
eso Madrid aún nos sigue arruinando-, a que las
islas están separadas y que no pueden recibir ayuda del exterior, su
"fidelidad" está garantizada".
Los
Hermanos Morales también se prestaron a lo mismo que hacen hoy día los
armadores traficantes negreros, compinchados con la "madrastra",
quienes utilizan sus barcos como nodrizas cargados de pateras y
cayucos para acercar legiones de inmigrantes negritos a
nuestras, a propósito, desguarnecidas costas. Estos infelices negritos "carne
de cañón" -hacen el mismo juego sucio que nuestros soldados
canarios en la también colonizada Afganistán- son los nuestros hermanos
africanos desheredados quienes han sido usados para crearnos la
actual marabunta de problemas en desempleo e infraestructuras básicas con
las que Canarias se ve desbordada. En aquella ocasión, también los muy "negreros
gachupines" nos utilizaron, como ahora a estos inmigrantes, aunque
a la inversa, para colonizar y estrangular los derechos de aquellos indios
americanos.
Por eso, como a las tortillas,
nuestros actuales xenófobos colonizadores, también nos doran por
ambas partes. Al igual que las ilógicas e injustas políticas
colonizadoras, terminan como los pescados "cabrillas", mordiéndose la
cola, igual usó "El Sistema" y su mano Negra" a
los genocidas Hermanos Morales, apoyados y bien subvencionados por la
Corona española, fomentaron el cruel y vergonzoso "tributo de
sangre", al vaciar la isla Titeroygatra (Lanzarote)
de 16.000 habitantes a tan solo 8.000, ¡en solo cinco años! Tan brutal y cruel
fue su avariciosa colaboración con la Corona española, de sus amores, que llenó
tanto los barcos con los empobrecidos y analfabetos "braceros carne
cañón" majos, que luego no disponían las bodegas de sus barcos de
espacio para los víveres, por ello se llegó a comer carne humana en estos
viajes negreros para colonizar América. ¡Inclusive
cuando ya había sido abolida la esclavitud de los negros por los presidentes de
Venezuela, ambos Hermanos Monagas. Es tan vergonzante esta historia de los dos
siglos del "Tributo de Sangre", que aún las
colaboracionistas universidades canarias lo ocultan sistemáticamente, por ello
lo ignoran hasta sus propios profesores. Pero aunque los "perrunos,
aherrojados y pesebreros" de las dos cúpulas
universitarias y los periodistas tipos "pumares,
"pimientas", "ravinas" o el que
"la tiene chica", escondan
esta fea historia en la fosa más profunda del mar, siempre saldrá a relucir la
verdad.
Los métodos de exterminio que usó
este general "El Carnicero" Weyler, fueron
rechazados por otros generales españoles como Martínez Campos, aunque siga en
la lista negra de la memoria histórica cubana, porque aunque se declaró incapaz
de iniciar una guerra sucia, o "guerra total" contra el inocente
pueblo cubano, sí sugirió a la "Mano Negra" española a Weyler, como el único capaz de utilizar estos métodos
genocidas. Fueron tan "efectivos" los métodos de exterminio, de
este indigno militar, primero, como mando y, luego, como general, o
"guerra total", como recuerda el Diario de Avisos[1]
(periódico que se fundó en la isla Benahuare, como lo
fue el comienzo de ilustración en Canarias -vean sus actos culturales de sus
Fiestas Lustrales o de "La
Bajada", primera imprenta, Santa Cruz de la Palma, primer ayuntamiento
democrático del país y, además, primera ciudad electrificada, etc.), y que
luego, setenta años más tarde, fueron calcados por el mismísimo Hitler.
Menos mal que otro canario de pro, nuestro paisano de la isla Tamarant
(Gran Canaria), el prócer, Nicolás Estévanez Murphy,
le colocó en el indigno lugar que se merece en la historia. Este siempre se
destacó por su justicia y honor, ya que exponiéndose a un consejo de
guerra, con rabia rompió su sable de comandante en sus rodillas y se negó,
a "asesinar" y fusilar a media docena de jóvenes e inocentes
independentistas cubanos, abandonando tan indigno ejército genocida, al tiempo
que fue protector de nuestro "padre de la patria canaria",
Secundino Delgado, cuando le liberó de la Cárcel Modelo de Madrid, donde le
encerró su encarnizado enemigo, "El Carnicero". Estévanez le ridiculizaba y le dedicaba versos zahirientes: "Enano con ojos de reptil....
Lunes, 2 de Agosto de 2010
[1]
«Diario
de Avisos de La Palma
Santa
Cruz de La Palma, 1930
FALLECE
WEYLER, MARQUÉS DE TENERIFE
El 20 de octubre de 1930 fallece en
Madrid el prestigioso militar Valeriano Weyler y
Nicolau, marqués de Tenerife, duque de Rubí y general del ejército, a la edad
de 93 años. Alcanzó gran renombre por su actuación durante el conflicto de
Cuba, donde estuvo destinado en varias ocasiones entre 1863 y 1897. Su táctica de "guerra total", con la creación de campos de
concentración y destrucción de todo lo que pudiera ser útil para los
independentistas cubanos, impidió cualquier posible negociación, lo que supuso
su destitución por Sagasta. Fue capitán general de Canarias entre 1878 y 1893 y
como recuerdo de esta etapa Santa Cruz dio su nombre a una de sus plazas
principales, la situada frente al edificio de Capitanía. También fue capitán general
de Filipinas (1888-93) y de Cataluña (1909). Ocupó el ministerio de la Guerra
en dos ocasiones, pero al producirse el golpe de estado
del general Primo de Rivera, mostró su total oposición y no cejó en su actitud
ante la dictadura. Fue enterrado sin honores por expreso deseo del finado y su
familia. »