Descolonización
= destrucción del sistema colonial
Antonio Cubillo Ferreira *
La verdadera descolonización significa,
ante todo, la destrucción del viejo sistema colonial. Significa también la reconstrucción
de las relaciones humanas para crear un nuevo sistema, un sistema republicano,
es decir, una República Federal, la nación que todos deseamos y luchamos por
ella.
La
sociedad colonial que sufrimos nace de una conquista violenta y salvaje impuesta
por la metrópoli. Se mantiene por la violencia que aflora en determinados
momentos históricos, cuando el colonialismo se siente amenazado en sus injustos
fueros. Se mantiene fomentando un sistema de pleitos insulares y entre grupos
políticos o económicos para que no pueda cristalizar una unión de los patriotas
canarios. Claro que el pueblo canario acabará un día por levantarse contra el
colonizador e intentar terminar con esa violencia de siglos, destruyendo el
sistema colonial a través de la justa lucha por la descolonización. La libertad
no se regala, se arranca.
Lo
que nosotros, los independentistas, buscamos es acabar con la violencia del
sistema colonial que perdura aquí desde hace seis siglos, saliendo a la calle y
ganándola para luchar pacíficamente por nuestros justos y legítimos derechos
nacionales. La lucha por la descolonización e independencia nos ha ido quitando
ese complejo de inferioridad y de aplatanamiento que nos achaca el colonizador,
nos desintoxica y nos da ánimos cada día, porque nos sabemos imbuidos de una
idea fuerza que no tiene nuestro adversario. Cuando la gran manifestación del
24 de octubre de 2009, en conmemoración del 45 aniversario de la bandera
tricolor de las siete estrellas verdes bajo la consigna unitaria “descolonización
e Independencia”, en la ciudad de Aguere, el
colonialismo y sus esbirros se quedaron asombrados, sobre todo cuando sintieron
ese nuevo espíritu de lucha popular que se veía en las calles laguneras y el
contento de los más de 3.000 patriotas de todas las edades e islas que se
manifestaron, entusiasmo que se volvió a plasmar en la gran manifestación del 6
de marzo en Las Palmas de Tamarán, bajo la misma
consigna unitaria "Descolonización e independencia".
Tiene que quedar muy claro que
quien trajo un día la violencia a estas tierras africanas fueron las hordas
europeas mandadas por Jean de Bethencourt, Pedro de Vera, Juan Rejón, etc., y
sobre todo por aquel bandolero español llamado Alonso Fernández de Lugo y de
las Casas, natural de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), traficante de esclavos por
cuenta de la casa ducal de Medina Sidonia, quien fue la que le prestó los
dineros para la soldadesca mercenaria, y el que terminó la conquista en la
isla de Chinet o Tenerife y Benahoare,
La Palma, y que acabó su aventurada vida de bandolero siendo envenenado por sus
propios hijos, según los archivos franciscanos (ver artículo de fray Antonio
Arévalo Sánchez, cronista de la Provincia Bética Franciscana, "Adiós,
Cristo de La Laguna"[1], del martes 3
de agosto de 2010, pág. 7, de EL DÍA). Todas las islas conocieron aquella
violencia a cual mayor, siendo en La Gomera donde más se ensañaron con los
horribles crímenes de Beatriz de Bobadilla y Pedro de Vera.
Las estructuras y las costumbres de
una sociedad pacífica pastoral que llevaba conviviendo más de mil años en estas
islas fueron destruidas por las armas para imponerles unas estructuras
medievales de conquista, arrancando la propiedad de las tierras comunales y las
fuentes de las aguas de los guanches para distribuirla entre los conquistadores
y pobladores europeos. Esto es la historia pasada, nos dirán, pero no se puede
ignorar. Pero en el momento actual lo que buscamos los patriotas es nuestra
soberanía, y para ello debemos destruir el sistema colonial que se ha ido
imponiendo a lo largo de los siglos. A través de nuestra lucha de liberación
nacional típica, queremos acabar con el sistema caduco colonial para instalar
una república democrática, federal, social y laica que garantice una verdadera
igualdad entre los ciudadanos canarios de la República Federal Canaria, sin
discriminación ninguna, como ha explicado y difundido nuestro partido político,
el Congreso Nacional de Canarias (CNC ), a través del Anteproyecto de
Constitución publicado íntegramente en este periódico durante seis meses
(septiembre 2007/marzo 2008) [2].
Es una lucha nacional para la cual nos venimos preparando desde hace 46 años,
para destruir el régimen explotador de la colonización, y no es una lucha
contra el pueblo español, sino una lucha por un futuro mejor en el sentido
histórico de la Humanidad, y no una vuelta al viejo y decadente feudalismo
monárquico y sucesivas estructuras que nos impusieron y nos han impuesto los
conquistadores españoles y sus herederos.
Los
observadores políticos democráticos internacionales y cuantos siguen la
cuestión canaria en estos momentos deben saber cuál es el fin de nuestra lucha
y las aspiraciones de nuestro pueblo. Es por ello que, cuando se lee y analiza
la prensa publicada en estas islas, han de tener en cuenta los observadores que
la mayoría de la misma, salvo excepciones como el periódico independiente EL
DÍA, está controlada por la metrópoli colonial o por los grupos económicos
insulares caciquiles que están al servicio de Madrid, o los grupos ibéricos
capitalistas del periodismo y radio, o por los mismos autonomistas, falsos
nacionalistas de pacotilla. De ahí el interés de que conozcan bien el
Anteproyecto citado, pues son las propias Naciones Unidas las que exigirán un
proyecto de Constitución al territorio que se debe descolonizar, como sucedió
con la Guinea Ecuatorial en 1968. Claro que los partidos independentistas en aquella
época en la colonia, en vez de hacer ellos una Constitución que tuviera en
cuenta la situación en la misma, encargaron a un notario español de Madrid, el
Sr. García Trevijano, que se la preparase, y así
salió, pues la hizo expresamente para que saliese mal.
Desde
el CNC y el MPAIAC siempre hemos exigido a la metrópoli el reconocimiento, ante
todo, de la personalidad canaria y de nuestra soberanía. Ya a finales del siglo
XIX, el gran patriota Secundino Delgado lo exigía en Venezuela a través del
periódico El Guanche, segundo periodo del periódico El Guanche tinerfeño,
publicado a mediados de siglo. En el tercer periodo, publicado en La Habana en
1924, se insistía en lo mismo, aunque al estar ambos en la lejana América y no
tener un partido en el interior de las islas la influencia sobre los canarios
fue mínima. Por ello, al constituirse nuestro partido independentista en 1985,
el CNC, como brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC, y
establecer como órgano oficial de difusión del CNC a El Guanche (cuarto
periodo), seguimos insistiendo cada vez con más fuerza en el reconocimiento de
nuestra personalidad y en la reivindicación de nuestros justos y legítimos
derechos nacionales y de nuestra soberanía, la cual hoy en día la reclama también
la línea editorial del único periódico impreso independiente de Canarias, EL
DÍA. Una de las bases fundamentales de nuestro planteamiento político es el
reconocimiento de la personalidad del canario, es decir, que es aquel que
desciende de canarios, padres, abuelos u otros ascendientes, lo que en derecho
internacional se denomina el "ius sanguinis"; y todos los nacidos en Canarias, lo que se
denomina el "ius solis".
Como es lógico, los españoles y los propios autonomistas canarios están en
contra, pues quieren que se aplique también el "ius
residentia", para así considerar como canarios,
a efectos de la mascarada de elecciones, a todos los extranjeros, incluidos
españoles, que viven en las Islas.
Hasta
ahora, con el cuento que dicen los españoles y sus colaboradores autonomistas,
calculan que hay más de dos millones de canarios en las islas, y de esta manera
siempre nos tendrán controlados, pues los canarios no llegan en las islas a un
millón. Entre españoles y otras nacionalidades, pasan del millón y cuarto, y la
tendencia es meter cada día más extranjeros en las islas para acabar ahogando a
los canarios, como está haciendo Francia con la Nueva Caledonia o en Córcega,
por ejemplo.
Todo
esto viene porque la metrópoli prepara las elecciones del próximo año, donde
participan todos los partidos colonialistas españoles, PSOE, PP e IU, y fomenta
también la participación de los autonomistas obedientes, e incluso otros
pequeños partidos llamados nacionalistas tapados, porque sabe que siempre
ganarán ellos, no sólo por la gran cantidad de españoles residentes en las
islas, que votarán siempre a partidos españoles, sino porque también entra en
juego la ley electoral d´Hont, ley belga que
impusieron los partidos de la metrópoli en España y territorios dominados para ganar
siempre los partidos españoles mayoritarios. Además, como este territorio
colonial, forma parte de una supuesta Gran Europa que llega hasta la Guayana
francesa en América, incluso los europeos residentes en Canarias tienen derecho
a votar, lo que quiere decir que si no nos despertamos pronto los canarios
tendrán incluso entre todos derecho? a botarnos fuera de Canarias. ¡Que emigren
como de costumbre, dirán los españoles!
¡Este
año 2010 debe ser el año de la toma de conciencia plena de nuestro pueblo patriota,
pues el futuro de nuestra soberanía depende de ello, ya que no queremos una
solución neocolonialista que conserve las estructuras coloniales, sino nuestra
libertad e independencia para crear la República Federal Canaria!
*
Presidente del CNC, brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el
MPAIAC
cnc@elguanche.net cubilloantonio@hotmail.com
[2]Anteproyecto
de la Constitución de la República Federal Canaria
* Publicado en
el periódico El Día, sección Canarias, 14-08-2010