Dos formas posibles para la independencia de Canarias
José
Luis Concepción *
La primera, y la más lógica, sería que el
Gobierno español reconociera oficialmente el estatus colonial de Canarias,
además de la gravísima situación en la que se encuentra este Archipiélago,
dentro de la Zona
Económica Exclusiva de Marruecos. Reconocimiento que
solucionaría de inmediato los principales problemas de nuestras Islas, las de
los canarios, pues la mejor solución ha sido siempre la que se lleva a cabo de
mutuo acuerdo y en beneficio mutuo. Ello implica que el Estado español tenga
que descolonizar este Archipiélago según la Resolución 1.514 (XV) de las Naciones Unidas, pero con grandes ventajas para
los intereses de los españoles que tienen negocios en Canarias, estableciendo
un marco de relaciones comerciales y empresariales óptimo para ambos países, el
español y el canario.
La segunda opción,
para que el Archipiélago canario obtenga la independencia del país que lo
coloniza y explota económicamente, es mediante el mandato del Comité Especial
de Descolonización de la ONU,
una vez que este organismo reconozca el hecho colonial de Canarias, tras
examinar la correspondiente documentación; pues, de seguir el Gobierno español
con su actual actitud, intentándolo con falsas soluciones, todo se complicaría,
ya que los canarios no debemos permitir que se ponga en peligro nuestra
existencia como pueblo y que Marruecos nos anexione. Esto implica la
posibilidad de llevar a cabo una declaración de independencia unilateralmente,
forzando a los españoles a abandonar Canarias con la ayuda de otros países, con
apoyo internacional, rompiendo radicalmente con España; pues cuando un pueblo
está amenazado o existe la posibilidad de ser absorbido como el de Canarias,
sus legítimos ciudadanos, en este caso colonizados, no sólo tienen la obligación
sino el derecho a actuar para defender su territorio.
Nuestros antepasados guanches lucharon durante 94 años para intentar mantener su
libertad, aunque sucumbieron ante la despiadada intervención de las tropas
invasoras. Los canarios no queremos guerras ni violencia, deseamos la paz, la
convivencia, el progreso social y económico, pero sobre todo queremos
salvaguardar nuestra existencia como pueblo, nuestra integridad territorial, y
para ello debemos luchar de manera pacífica e inteligente; pues estas Islas
necesitan fronteras internacionalmente reconocidas y un gobierno soberano que
administre y distribuya sus riquezas de una forma más justa, más racional y no
permitir que la Hacienda
española se lleve la mayor parte de los beneficios de Canarias al tiempo que
aumenta la pobreza y la desintegración familiar y social. Haremos todo lo
posible para que el Gobierno español se avenga a razones y no cometa los mismos
atropellos que en sus anteriores posesiones. No creemos que sea lo más
conveniente que tengan que abandonar su colonia dejando atrás todos sus bienes
y que los canarios nos veamos obligados a establecer nuevos marcos de
relaciones.
Temeraria nos parece
la actitud del Gobierno español frente a los canarios, igual que la de los
políticos que supuestamente representan estas Islas, pues no informan
debidamente a sus ciudadanos ni permiten que la peligrosa situación de Canarias
y su condición colonial se debatan en los medios de comunicación públicos. El
petróleo existente entre el Archipiélago canario y Marruecos les hace mirar
para otra parte, al tiempo que la Unión Europea es permisiva con este
comportamiento debido a los grandes intereses que varios de sus países tienen
aquí, ni les importa que no tengamos fronteras. Al contrario, forman parte de
la neocolonización.
Ningún territorio
colonizado deja de serlo sin que el país colonizador lo descolonice, como es el
caso de Canarias. Los españoles llegaron aquí, masacraron a sus legítimos
habitantes, destruyeron su cultura y sociedad, les robaron sus tierras y
ganados y convirtieron en esclavos a la mayoría. Pero los invasores no se han
retirado, siguen explotando esta colonia dotada de una falsa autonomía regional
que no puede establecer fronteras, pues según el DRAE,
autonomía significa "estado y condición del pueblo que goza de entera
independencia política", de lo que carece Canarias, que ni siquiera tiene
independencia administrativa, pues los impuestos los recauda la Hacienda española (6.000
millones). Debemos despertar, fortalecer nuestra autoestima y luchar por un
Estado canario que nos garantice estabilidad y progreso.
* Presidente del Movimiento Patriótico Canario