CANARIAS,
SAHARA:
DOS
PUEBLOS, UNA MISMA LUCHA
José
Luis Valdés
Durante años los independentistas canarios hemos
denunciado permanentemente la actitud imperialista de España y su socio
expansionista Marruecos. Ambos estados dirigidos en la práctica por monarquías retrogradas
provenientes de regímenes dictatoriales y fascistas, maquillados “de
democracias liberales burguesas”, mantienen a la mayoría de la clase
trabajadora con salarios de miseria y libertades conculcadas por los poderes
monárquicos, económicos y políticos que dirigen los destino de estos dos
países.
El Estado Español, igual de hipócrita que su vecino,
actúa de la misma manera que en los años
oscuros del franquismo, mantiene la
misma postura farisaica que mantuvo en el 1975, cuando, en un alarde de traición
al pueblo saharaui, dejó en manos del expansionismo alauita al pueblo hermano
del Sahara, el cual ha estado siendo durante todos estos años esquilmadas sus
riquezas por las empresas españolas, que actúan en este territorio saharaui a
través de su socios marroquíes.
Los saharauis nunca se han considerados marroquíes,
durante años los canarios convivimos con ellos, trabajando en la construcción y
en la pesca, las relaciones siempre fueron fraternales, de buenos vecinos,
nunca hubo problemas de entendimiento. Actualmente, tanto los canarios como
los saharauis, luchamos por conseguir
los mismos objetivos, contra diferente Estado, pero la lucha es la misma, si
bien es cierto que las condiciones políticas de Canarias respecto al Sahara son
distintas, ya que Canarias es colonia directa de España y Europa, mientras que
el Sahara es territorio ocupado por Marruecos, el cual no respeta los derechos
humanos ni con su propio pueblo, las libertadas democráticas son restringidas
con el beneplácito de las potencias occidentales.
Al pueblo saharaui le asiste toda la razón en su lucha
por la independencia y tiene todo el derecho como pueblo oprimido a utilizar
todos los medios a su alcance para conquistarla.
La situación que vive la activista saharaui Aminetu
Haidar, es fruto de las condiciones políticas en que se encuentra la población
ocupada del Sahara. Esta valerosa mujer ha sufrió las cárceles de exterminio
marroquíes, torturas y malos tratos, fue expulsada de su tierra por los
ocupantes, y ahora ha tenido que recurrir
a una huelga de hambre en Canarias, que amenaza seriamente su vida, en defensa
de su derecho legítimo a volver a su tierra y reunirse con sus hijos.
La vergonzante actitud del Gobierno de Zapatero es
igual que la que mantuvieron sus correligionarios franquistas en el 1975, tras
abandonar el Sahara y dejar que Marruecos se lo anexionara, tras una marcha
verde dirigida y organizada por el Gobierno Marroquí, con militares alauitas de
paisano, de la cual el Gobierno Español fue cómplice, ya que tenía pleno
conocimiento de de las intenciones marroquíes. Su retirada dejó en ridículo al
propio ejército colonial español que había comunicado a los medios de
comunicación el resistir en defensa del territorio.
España es un estado fariseo que a lo largo de la
historia no ha sido capaz de plantar cara a otros estados, al final acaba
vendiendo sus colonias por un puñado de monedas. Esto lo hizo con Cuba, Puerto
Rico, Filipinas, lo ha hecho con el Sahara y lo hará con Canarias, al menos que
los canarios y canarias le plantemos cara y consigamos la independencia.
POR UNA
CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA
INDEPENDENCIA
Y SOCIALISMO