Etnia y nación canaria (I)
Antonio
Cubillo Ferreira *
En la etapa actual de nuestra lucha por la soberanía,
es necesario que nuestro pueblo canario y, sobre todo, las nuevas generaciones,
tengan muy claro lo que es una comunidad étnica o la etnia canaria.
Nuestro pueblo no es
lo que quieren decir y pontificar los actuales dirigentes de Coalición Canaria,
diciendo que son canarios todos los que viven y trabajan en estas islas. Aquí
se equivocan completamente, porque nuestra comunidad étnica es, ante todo, un
organismo social sobre un territorio determinado, a saber, un archipiélago
africano, formado por un grupo de mujeres y hombres, por familias que han
establecido a lo largo de los siglos o de los años toda una serie de lazos
familiares, de matrimonios, de amistades, de lazos económicos, de una comunidad
con un habla y acento particular, una moral, un arte arquitectónico, una música
y cantos también que vienen de los guanches o hemos importado y adaptado, unos
deportes y diversiones como la lucha canaria o las peleas de gallos, y se puede
decir unos sentimientos religiosos y una serie de valores comunes, de una
manera de ser, que vienen de nuestros antepasados guanches o que hemos adoptado
a lo largo de estos siglos de convivencia, así como una serie de costumbres que
se han ido adaptando en las entrañas de nuestro pueblo, hasta ser un
sentimiento nacional colectivo.
Cada uno de nosotros
tiene cuatro ramas familiares, con padres, abuelos y antepasados de diferentes
islas o alguno de fuera, emparentados con nuestras mujeres y hombres, y todo
este conglomerado social es lo que conforma la autoconciencia étnica dentro de
nuestro territorio y que nuestros emigrantes, aunque hayan pasado años o siglos,
conservan en sus genes y en su memoria histórica. La fuerza de esta etnia es
tan fuerte que aquellos que nacen aquí, viven y se desarrollan entre nuestras
gentes son asimilados por nuestra etnia y entran a formar parte de nuestro
pueblo. Así pues, tenemos toda una serie de componentes fundamentales para
formar una etnia aparte de la de los españoles, o de los habitantes de Euzkadi,
Galitzia, Catalunya o de
Portugal, que sí son etnias. Hay, pues, que estudiar a fondo esta comunidad
étnica que somos los canarios, diferentes de las otras comunidades y, sobre
todo, que formamos un mundo aparte con respecto a la sociedad colonial que nos
domina.
Como toda etnia,
tenemos un alma y unas características humanas que nos diferencian de los otros
y, sobre todo, de los que se llaman españoles. Somos, pues, un fenómeno social
típico, aunque, por ahora, sin una conciencia nacional total como hace falta,
debido al colonialismo y las enseñanzas y libros de textos que siempre ha
enviado Madrid a esta colonia para que no se formara una conciencia de etnia.
Nuestra comunidad étnica ha atravesado a lo largo de los siglos una serie de
altos y bajos. El más importante, debido a la conquista española y los horrores
a que fue sometida esta comunidad, que vivía libre y en paz cada uno en su
isla, con unos sistemas democráticos en cada isla, a la cual llegaron unos
mercenarios armados que instalaron enseguida, como avance cultural, el tráfico
de esclavos con nuestro pueblo y la destrucción de su régimen de vida e
instituciones. Los conquistadores enseguida de apoderaron de las tierras, de
las fuentes y de los ganados e instauraron un régimen de la propiedad de la
tierra contrario a las prácticas comunales guanches.
Casi todos conocemos,
unos más y otros menos, este período histórico de los seis siglos pasados y no
podemos detenernos mucho en este mirar hacia atrás, que es necesario y
fundamental, así como las luchas de finales del siglo pasado, sino que hoy
debemos estudiar y hacer comprender a nuestro pueblo en este año 2009 cómo debemos
organizarnos para transformar nuestra comunidad étnica en nación. He aquí,
pues, nuestra actual misión, educando a la actual generación, deformada por las
enseñanzas pro españolas de la metrópoli, y a la
nueva y joven antes de que se deforme. No hay que olvidar que una gran mayoría
de nuestra población es analfabeta cultural, porque ignora su propia historia,
como dice
Desde los años 60, y
sobre todo a partir del 22 de octubre de 1964, en que nace el Movimiento de
Liberación Nacional de Canarias, el MPAIAC, y la bandera nacional de las Siete
Estrellas Verdes, nace poco a poco la idea nacional que se desarrolló sobre todo
con "
Es por ello que ahora
debemos reforzar la conciencia de nuestra comunidad étnica para reforzar el
sentimiento nacional y decirle a nuestro pueblo que vamos a construir una
nación, la cual tendrá en el futuro su propio Estado y su propio gobierno.
Tenemos que desarrollar esta idea-fuerza de los tres círculos: Nación, Estado y
Gobierno. Como en toda comunidad étnica, hay clases en formación e intereses
económicos diversos, pero nosotros, los canarios, tenemos que tener en cuenta,
en esta etapa histórica que nos ha tocado vivir, que la contradicción principal
que tenemos es con el colonialismo, y que si no acabamos con el colonialismo,
no podremos construir la nación, la cual será combatida por los colonialistas y
pobres canarios de servicio, como el socialista Néstor Padrón Delgado, con sus chocheces de viejo y sus senilidades, uno de los redactores
del nefasto Estatuto de Autonomía encargado y teledirigido por Madrid que, en
un artículo de opinión aparecido en un periódico español publicado en Tenerife
el 15 de septiembre de 2008, hacía un llamamiento al PP
y a sus amigos del PSOE para que se opusiera a la línea del periódico El Día, por su línea editorial en pro de nuestros justos y legítimos derechos nacionales y
diciendo que era el sustituto del periódico "Gara",
en Tenerife.
La idea de nación es
una idea nueva; se crea y se forma con
Posteriormente, la
nueva idea de nación se afirma a lo largo del siglo XIX,
y hoy en día se va estableciendo poco a poco por todas partes, menos en las
monarquías de España, Bélgica o algunos pequeños Estados, como Liechtenstein,
paraísos fiscales y monarquías residuales teocráticas, como las que se dicen
árabes u otras hereditarias. Otras países han tenido que atravesar en el pasado
períodos históricos como el feudalismo, la esclavitud, los reyezuelos y
diversos tipos de monarquías hereditarias o gobiernos piramidales que
sucumbieron en poco al desaparecer la cabeza, como sucedió en Méjico y en el
Perú, tras la conquista española en el siglo XVI.
Pero el caso nuestro es diferente por eso debemos analizarlo profundamente en
diversos artículos si es necesario y en base a lo que para nosotros será
nuestra Carta Magna, nuestra primera y única Constitución Republicana. Los
guanches, al contrario que los incas y los aztecas en América, por ejemplo,
resistieron un siglo al ataque de los monarcas castellanos y españoles, porque
eran una sociedad libre y sin esclavos y porque tenían instituciones basadas en
el pueblo, con sus "Tagoror", su especie de
senado en Gáldar, en isla de Gran Canaria, llamado
sabor, y por el tipo de elección de sus dirigentes.
* Presidente del
Congreso Nacional de Canarias, el CNC, brazo político
del MPAIAC
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