GRAN  ANGULAR

 

 

LOS  ENEMIGOS  DE  CANARIAS

 

Ramón Moreno Castilla

 

Cuando digo “enemigos de Canarias”, no me refiero a enemigo desde la más pura acepción del término, no. Quiero hacer referencia a quienes niegan sistemáticamente el derecho soberano del pueblo canario a ser libre y a construir su propio futuro en paz y prosperidad; sin dictados ajenos, ni interferencias de ningún tipo.

 

Y nuestro primer y mayor enemigo es, sin duda alguna, España que nos coloniza y nos saquea desde hace más de 600 años ¡que se dice pronto! Ya era nuestra enemiga y responsable “subsidiaria” de la masacre perpetrada contra nuestros antepasados aborígenes por los vándalos mercenarios y los sanguinarios conquistadores castellanos para apropiarse de nuestro territorio, como era muy común en aquella época; lo que no exime a España, en absoluto, de ser enjuiciada en el TIJ de La Haya por crímenes de lesa humanidad y genocidio, delitos, ¡que no prescriben jamás!

 

Pero los verdaderos, los auténticos enemigos de Canarias -aparte de los partidos españolistas que barren para la metrópoli- son los que no les interesa, bajo ningún concepto, la independencia de nuestra tierra y todo lo que ello conlleva; y el primer lugar del  ranking lo ocupa España, seguida de Marruecos y Portugal, y luego esa caterva de canarios timoratos y pusilánimes, y los grupúsculos de la negativa permanente, que prefieren seguir siendo “cola de león, que cabeza erguida de canario pinzón”.

 

España, para conseguir sus aviesos fines: ¿cómo va ha querer soltar la teta de Canarias si es lo único que le queda ya del Imperio para rapiñar, más abajo de las Columnas de Hércules?

 

Marruecos, porque la existencia de un Estado independiente frente a sus costas -lo que será algo más que una circunstancia meramente geográfica- no solo supondría un peligroso precedente  respecto a las reivindicaciones saharauis de una pretendida RASD; sino que con el trazado de la correspondiente mediana Canarias/Marruecos por el método de la equidistancia (que no por el sistema de la equidad que propugnan los juristas marroquíes), este País vería considerablemente reducida su Zona Económica Exclusiva y Plataforma Continental. Ello implicaría, por otra parte, que nuestro Archipiélago ya no estaría dentro de las 200 millas de ZEE marroquí, sino que tendría sus propias aguas archipelágicas como mandan los cánones.

 

Portugal es un caso peculiar, por cuanto que España mantiene la anacrónica españolidad de la ciudad de Olivenza, lo que gravita sobre las relaciones hispano-portuguesas; y como España hizo mutis por el foro, como siempre, el Estado lusitano se anexionó unilateralmente en el año 1978 las Islas Salvajes, más cerca de La Palma y Tenerife que de Madeira, en cuya Zona de Pesca fueron incluidas subrepticiamente. Un posible “ajuste de cuentas” como reminiscencias del Tratado de Tordesillas de 7 de junio de 1494; lo cual no justifica que Portugal esté conculcando, de forma flagrante, el Artículo 121.3 de la Parte VIII, Régimen de las Islas, de la vigente Convención de Jamaica de 1982. Es evidente, pues, que la delimitación por el Norte del futuro Estado canario con Portugal implicaría el inevitable trazado de otra mediana;  no desde nuestro perímetro archipelágico con las Salvajes, como en la actualidad, sino con Madeira, lo que significa que el minúsculo archipiélago formaría parte integrante del Archipiélago Canario, como tiene que ser.

 

Todas estas cuestiones -dicho sea de paso- han obedecido a una calculada política de hechos consumados, y han conformando la, hasta ahora, “verdad oficial” que nos han hecho creer; y que unos aceptan sin rechistar, y otros -los que más- rechazamos de plano por abyecta, manipuladora y falsaria. Es el caso de esas frases tan recurrentes como repugnantes: “¿de qué vamos a vivir si accedemos a la independencia?”, o la otra: “si somos independientes Marruecos nos invade”.

 

Y empezando por la segunda (la primera es una auténtica chorrada) hay que constatar que Marruecos no nos ha invadido de forma cruenta, como hizo España en la conquista de Canarias; solo instituyó su Zona Económica Exclusiva en abril de 1981, en la que quedó englobado nuestro Archipiélago excepto La Palma y El Hierro. Cuestión aparte, y no por ello menos grave, es la “quinta columna” de marroquines  que hay en Canarias con la sospechosa anuencia y permisibidad de las autoridades españolas en la colonia. Lo que ya denunciara en su día la alcaldesa de Tuineje cuando la llegada de las primeras pateras a ese municipio majorero: ”Esto es una nueva Marcha Verde, aunque esta vez Azul”.

 

Y por último están los de esa tribu del “no” a todo, que no ofrecen ninguna alternativa. Es el caso de esos falsos ecologistas de distintos tonos de verde, que forman plataformas -no las petrolíferas- para protestar contra todo lo que se mueve, y que no solo pretenden ponerle puertas al campo del desarrollo, sino candados a los mares del progreso; desinformando y manipulando a la opinión pública. Ahora se oponen frontalmente a las extracciones del petróleo que previsiblemente hay en aguas canarias próximas a Lanzarote y Fuerteventura. O sea, no se niegan en redondo a que España o Marruecos, o ambos, se mamen esa inmensa riqueza que es propiedad del pueblo canario; se oponen a que se extraiga un solo barril de crudo, argumentando la falacia de vertidos, muerte de zifios, y daños irreparables al ecosistema marino, como si esos dos Países fueran a tener en cuenta esas consideraciones medioambientales, a la hora de explotar ese petróleo y/o gas en las aguas canarias.

 

Pretenden convencernos estos iluminados -¡pobres ilusos!-, de que a los canarios nos ha caído una gran desgracia encima por la aparición de esos yacimientos de hidrocarburos situados en nuestros mares. Y yo pregunto: ¿de manera que estamos mendigando ayudas y subvenciones para esto y lo otro a la Unión Europea -lo que nos ha convertido en una lastimosa y denigrante economía subvencionada-, y vamos a desestimar o rechazar unos recursos energéticos que legítimamente nos pertenecen por derecho propio? ¿Qué coño está pasando aquí?

 

rmorenocastilla@hotmail.com

 

Canarias, domingo 15 de agosto de 2010

                                                                                  

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