LA POLÍTICA DEL PSOE Y LA UNIÓN EUROPEA,
IMPULSEMOS UNA MASIVA HUELGA GENERAL
EL 29S
Juan Rafael
Lorenzo *
En las sociedades divididas en clases, el ejercicio
del gobierno requiere la existencia de un nivel básico de consenso social, de
paz social: o sea, de aceptación por las amplias mayorías, de unas y otras
clases, del sistema de dominación y de sus reglas.
En el ámbito de la Unión Europea (capitalismo imperialista), la estructuración
del dominio clasista (dictadura del capital) se hace en torno a partidos
políticos y organizaciones de masas (sindicales, principalmente). Los partidos
políticos habilitados por la dictadura del capital para gestionar sus intereses
son los que llamamos, por costumbre, de derechas y los socialdemócratas, que se
alternan en el ejercicio del gobierno en función de la agudización de las
contradicciones de clase y de las necesidades de canalizar la lucha de clases
por cauces controlados.
La socialdemocracia (PSOE, PASOK, Laborista y demás partidos asimilables a la
Internacional Socialista) es extraordinariamente útil para el sostenimiento del
sistema capitalista, siendo su utilidad y protagonismo mayores cuanto mayor es
el grado de desarrollo del capitalismo (nivel imperialista).
Por origen, historia y necesidad de control de la lucha de clases, los partidos
socialdemócratas hunden sólidas raíces en el seno de la clase obrera y sectores
populares de los países de la Unión Europea. Ello les permite desarrollar,
desde el gobierno, programas muy agresivos al servicio de las necesidades del
capitalismo conteniendo, simultáneamente, la protesta popular en límites gestionables por el sistema, manteniendo una notable
influencia ideológica sobre los sectores más organizados y activos de la clase
obrera y bloqueando la penetración de la ideología revolucionaria en el seno de
esta clase.
En nuestra historia político-social reciente, tenemos ejemplos ilustrativos de
la operatividad de esta característica, tales como: el 14 de diciembre de 1985
se desarrolló en el Estado Español la más seguida huelga general de cuantas se
han hecho y, el 12 de marzo de 1986, se celebró el referéndum sobre la OTAN -en
Canarias, fue mayoría el no- como culminación de una sostenida movilización
popular contra el ingreso en esta alianza militar imperialista. Tras ambos
acontecimientos, que pusieron en acción a millones de trabajadores y
trabajadoras y a un importante número de personas progresistas de otros
sectores sociales, el PSOE, encabezado por Felipe González, renovó la mayoría
absoluta en el Parlamento en las elecciones generales celebradas el 22 de junio
de 1986.
Los gobiernos presididos por Felipe González (dirigente socialdemócrata
profundamente comprometido con la defensa del imperialismo -en estos días, muy
activo dando cobertura a Zapatero en su gestión de la crisis a favor de la
patronal), de
En la actual fase de la crisis del sistema capitalista, también la
socialdemocracia está jugando su papel. Presidida, en esta etapa, por Zapatero,
lleva adelante sin ninguna vacilación -como lo demuestran sus últimas
decisiones- la política que necesita el capital: aumento de su tajada en la
renta nacional mediante, entre otras medidas, la reforma liquidadora de
derechos laborales, la reducción de salarios, la ampliación de la edad de
jubilación y la congelación de pensiones, las misiones militares imperialistas
o la desestabilización de los procesos democratizadores en América Latina. Y,
ello, camuflado en algunas políticas de sensibilidad social para mantener a los
sectores populares en expectativas y sin decisión de lucha frontal. El 29 de
septiembre, hemos de dar respuesta a esta política antipopular haciendo una masiva
huelga general que abra un período sostenido de lucha de la clase obrera y
sectores populares contra la patronal, sus gobiernos de Zapateros y
Paulinos-Sorias y sus partidos hacia la
articulación de un bloque de fuerzas que cuestione de raíz el poder capitalista.
* Secretario
Político del Comité Nacional del Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC)