EL IMPERIALISMO NO TOLERA EL MENSAJE DE LIBERTAD

Y PROGRESO DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA (y IV)

 

Andrés García Montes

 

No hay lugar para dudar que la compleja y crítica situación que caracteriza al mundo de nuestros días juega importante papel en los patrones de conducta del reducido número de países que se autodenominan altamente desarrollados, pues, tal como siempre ha ocurrido, el medio condiciona la conducta aún de los más poderosos, soberbios, orgullosos y prepotentes, pero ojo, no elimina las ansias hegemónicas de poder, de dominio, de robo y saqueo, de los recursos ajenos y menos de quienes llevan siglos practicando esas atrocidades a las que llaman cultura, civilización y progreso.

Vamos a señalar algunos aspectos que creemos han venido condicionando y posiblemente lo sigan haciendo, los patrones de conducta de quienes en pasadas épocas se limitaban a pasear su bota imperial y su avasallante poderío, sobre los heroicos pueblos que se atrevían a desafiar su prepotencia, abusos, atropellos y arbitrariedades. Todo esto puede ocurrir, pero nos preguntamos ¿Por qué no ha ocurrido? Y sobre todo, ¿Será ese el destino que le espera a la Revolución Bolivariana y sus aliados más próximos? ¿O las condiciones evolutivas de la sociedad humana han llegado a un punto que ya no lo tolera?

Con el debido respeto y consideración invito al lector a darnos un ligero paseo sobre esta realidad que forma parte del mundo de nuestros días. Me limitaré a proporcionar algunos elementos de juicio que pueden o no cumplirse, pero que están ahí con su carga de posibilidades ejerciendo su peso dentro del contexto tratado, para que el distinguido lector pueda formarse un juicio propio, frente a la feroz e interesada campaña de tergiversación, mentiras y calumnias, desatada en el campo internacional y nacional contra la Revolución Bolivariana y su líder.

La Invasión a Irak y Afganistán y su Mensaje

Está por difundirse la enseñanza que esta aberrada invasión transmite tanto a los invasores como a los invadidos y también a los amenazados. Comencemos por los invasores cuyo orgullo y prepotencia no les permite aprender de la Historia, parece ya olvidaron la lección de Vietnam, y creyéndose sus mentiras daban por cierto que irakíes y talibanes les iban a recibir con besos y abrazos, pues creían como una verdad inamovible que estos pueblos eran lo suficientemente mongólicos para tragar la patraña que sus armados angelitos les iban a regalar, la democracia, la libertad, el más fiel respeto a los derechos humanos y otras lindezas de su gastado discurso, y eso le iba a permitir el robo y el saqueo de los recursos de ambos países, principalmente el petróleo de Irak, para, desde allí, clavar sus garras a la región que guarda las reservas petroleas más grandes del mundo, y con ello asegurar no sólo los billones de dólares que esa riqueza proporciona, sino también asegurarse la indispensable producción de energía, junto al poder político y hegemónico que ese control genera, pues basta negarse a vender petróleo, para poner de rodillas al más rebelde.

Esto y otros aspectos se le han venido derrumbando a la derecha mundial dirigida, por supuesto, por Estados Unidos, lejos estaban de suponer que estos heroicos pueblos, no obstante de la bestial manera que siguen sufriendo, no sólo han defendido muy bien su derecho y riquezas, sino, al igual que Vietnam, han demostrado que el Colonialismo y el Imperio no son invencibles y se les puede hacer daños irreversibles.

La realidad que mantiene enfangado al Imperio y sus aliados,  les advierte a sus posibles víctimas que la bestia colonial está lejos de ser lo que fue y que ya no es invencible, que es verdad que aún es poderosa y puede hacer mucho daño, pero la Historia parece que, con mayor o menor intensidad, se viene tragando la impunidad y promete condenar al monstruo colonial a pagar un costo cada vez más elevado por las aventuras que emprende contra los más débiles, tal como lo denota la invasión a Afganistán e Irak que tiene frenado la apertura de nuevos frentes, lo que denuncia el efecto en el campo interno de los elevados costos de sus continuas agresiones.

La Estructural Crisis y su Trascendencia

Es necesario comenzar esta parte señalando que no debemos caer en la trampa de quienes quieren minimizar la realidad que nos azota, pretendiendo hacer creer que la crisis actual se reduce a un problema económico financiero. Eso es sólo una parte de la crisis, pues, tal como expondremos, lo que está en crisis es el Sistema Social Capitalista, pues todo indica que está llegando al límite de su vigencia histórica, tal como trataré de expresarlo en el corto espacio de esta pregunta.

La actual crisis está conformada por una amplio abanico de componentes, pues al grave problema financiero hay que sumarle: la contaminación ambiental, los cambios climáticos, la crisis energética, emigración compulsiva de grandes masas humanas, las hambrunas que, con mayor o menor intensidad y según serias estimaciones, castiga a la mitad de la población mundial, condenados a vivir con promedios de 2 dólares diarios más de 3 mil millones y de ellos  entre  mil y mil 200 millones sobreviven con promedio de 1 dólar o menos diario, el desempleo, el incremento de la temperatura a nivel mundial, la destrucción de los casquetes polares, la contaminación de las reservas acuíferas superficiales y subterráneas, el incontrolable incremento del nivel del mar, que ya se comienza a percibir, la contaminación de los mares y la tierra, entre otros muchos aspectos. No se me tilde de exagerado o alarmista, a quien así piense, le invito a que examine con sentido crítico, analítico y creativo el hecho y verá que todo lo aquí enunciado está perfectamente relacionado entre sí, con grandes lazos de dependencia, ejemplo:  el Sistema Social vigente no puede vivir sin producir bienes de consumo, para ello tiene que producir energía, lo que produce la quema de petróleo incrementando la contaminación, esto dispara los cambios climáticos y el aumento del calor con sus incidencias en la eliminación de los casquetes polares y la destrucción de las cosechas alimenticias, y así verá los eslabones que perfectamente enlazados forman la cadena que nos amenaza y denuncia sin tapujos el causante del fenómeno.

En la III parte de este trabajo, en el apartado donde hablo que la América Latina es hoy el principal reservorio de materia prima, digo cómo surgió y se formó la Sociedad de Consumo. Esa respuesta que dio el Sistema Social imperante, ha servido para que la humanidad viviera unos 30 a 40 años en relativa y mentirosa paz, cuyo costo hoy se pone de manifiesto al entrar en crisis, pues muchos de los componentes de la crisis que sufrimos tienen una relación directa con los excesos, demencias y enajenaciones que le caracterizan, pues el frenesí de fabricar todo tipo de cachivaches para ganar más y centralizar el capital, al mismo tiempo que satisfacer al frenesí del manipulado consumidor, contribuyó a crear la crisis energética, la contaminación y sus consecuencias, el que el consumidor se endeudara a extremos que perdiera la capacidad de pagar las deudas contraídas, principal causa de las quiebras bancarias y la actual crisis financieras, mas el agotamiento acelerado de los recursos del planeta, entre otros aspectos.

Concluyo esta parte preguntándole con el debido respeto al amable lector: ¿Tiene capacidad el vigente sistema social para dar respuestas satisfactorias, no sólo a la solución de la estructural crisis que ha creado, sino también a las crecientes y cada vez más complejas necesidades que plantea la sociedad de nuestros días?.

No se necesita ser un superdotado, para saber que es imposible y cuando un sistema social pierde esa capacidad ¿Qué indica? Indudablemente que agotó su vigencia histórica. Esto no quiere decir que mañana sucumba, este enfermo aún no ha muerto y seguirá cobrándole a la humanidad su cuota de sacrificio, hambres y sufrimiento, antes que la sociedad humana se organice y tenga la capacidad de sepultarle.

Esta crisis viene representando un freno a las acciones por parte del Imperio y sus aliados en posibles intervenciones contra los pueblos que se atrevan a desafiar su hegemonía, afirmo esto sin ignorar que la fiera herida es más agresiva y peligrosa.

Posibles Acciones de Solidaridad de los Aliados de la Revolución Bolivariana

Como es bien conocido, la Revolución Bolivariana ha despertado un conjunto de conciencias dormidas, principalmente en América Latina, las cuales se han puesto de manifiesto con mayor o menor énfasis en organismos tanto regionales como de la Organización de Estados Americanos (OEA) e internacionales como las Organización de las Naciones Unidas (ONU), y no es aventurado suponer que en caso de una agresión hayan actos de solidaridad que condicionen al agresor. Por ejemplo: está en formación un consejo de defensa de los países de América Latina donde es indispensable que habrá un artículo que indique que una agresión de un país extranjero a cualquiera de los miembros, se considerará como una agresión a todos. Es fácil prever el impacto que tendrá en los Estados Unidos si el conjunto o la mayoría de los países de América Latina le dice: “no te compraremos un grano de arroz mientras no te retires y pagues los daños causados”.  El daño a la economía y los intereses del Imperio serían muy elevados, sin necesidad de movilizar ejércitos ni disparar un tiro. Otro aspecto a señalar es que el liderazgo de Venezuela en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no tiene rival, el dominio del Imperio sobre las reservas petrolíferas de Venezuela cambiará la influencia que esa organización tiene sobre el mercado petrolero mundial, lo que impulsaría junto al sentido de solidaridad, que esa organización le ponga de rodillas si cierra la llave petrolera.

Aunque nadie puede asegurar que esto ocurrirá, lo que no puede negarse es que está dentro de lo posible, esto y otros aspectos representan un  freno a una posible agresión.

Política Internacional con relación a las Inversiones Petroleras en Venezuela

No admite dudas que el Imperio Norteamericano y sus socios la derecha mundial, buscan monopolizar las reservas mundiales de petróleo, sus grandes inversiones en las reservas del mar muerto, las genocidas invasiones del medio oriente y sus ansias de clavar sus garras en las reservas de Venezuela, así lo denuncia y no es para menos, pues a la garantía de su producción energética hay que sumarle los billones de dólares de estas reservas y, por si fuese poco, el poder chantajista y condicionante que le proporciona, pues podría obstaculizar y condicionar el crecimiento y desarrollo de los competidores y arrodillar a los rebeldes que se niegan a obedecerles, como ya dijimos con sólo negarles o condicionarles el suministro de petróleo.

La Revolución Bolivariana ha tenido muy claro esto y ha venido desarrollando una política que obstaculiza dichas pretensiones. No otra cosa son los contratos para grandes inversiones que poderosos países como Rusia, China, India, vienen haciendo como socios en la explotación de la llamada Faja Petrolífera del Orinoco. Estos países que son grandes consumidores de petróleo que lo requiere sus desarrolladas industrias, es de presumir no van a permitir que en el futuro  esas necesidades se vean condicionadas y les puedan crear peligrosos y difíciles crisis en su crecimiento y estabilidad.

La actitud de estos poderosos países que ha  no dudarlo manejan abundante información, ofrecen un gran margen de confianza al comprometer centenares de millones de dólares en la explotación del petróleo de la mayor reserva probada del mundo y no resulta aventurado suponer que no se quedarán de brazos cruzados si la reacción mundial, encabezada por Estados Unidos, pretendiera por la fuerza controlar esas reservas.

La estrategia de la reacción mundial dirigida por los gringos, parece confirmar que el empleo de la fuerza por ahora ha sido relegado a última instancia y pretenden agotar primero todas las instancias llamadas pacíficas que han dado en llamar “Guerra de Cuarta Generación” tal como lo confirma el Editorial del Diario Vea del 02-06-2010, quien, refiriéndose a este tipo de lucha dirigida a destruir a la Revolución Bolivariana y su conocido líder, dice: “Nada es extraño a esta lucha global llamada por autores modernos como la Guerra de Cuarta Generación que compromete tantos recursos como la carrera armamentista. Ganar la voluntad de la humanidad, de los pueblos; conquistar la conciencia, las ideas de la gente, no es un esfuerzo en vano, es tanto como ganar la guerra.

 Las potencias occidentales, en otras palabras Estados Unidos, logró el desplome de la Unión Soviética sin necesidad de acudir a la bomba atómica; ganó la Guerra Fría sin disparar un solo tiro. Bastó acudir a las armas ideológicas, infiltrar en la aparente blindada sociedad soviética el sueño de las ventajas del Capitalismo, el apetito del consumismo a lo occidental, descomponer al grupo burocrático dirigente del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y desgastar a la URSS en una competencia económica, para que se derrumbara lo que generaciones de soldados y obreros habían edificado con sangre, lágrimas y coraje.

En Estados Unidos financian laboratorios especializados en la Guerra de Cuarta Generación, expertos en guerra psicológica, creativos en modelos y matrices de opinión, desarrollan planes de aplicación en diferentes países a fin de derrotar a “los terroristas” y “forajidos” enemigos de Estados Unidos. Venezuela, con el objetivo de derrocar al gobierno bolivariano de Chávez, aparece como prioridad en sus proyectos”.

Así se explica esa intensa y rabiosa campaña internacional de desprestigio donde todo es válido, desde la mentira que no soporta el más elemental análisis hasta la calumnia sin medidas ni fronteras, mientras en el campo interno, con la libertad de acción que permite las revoluciones pacíficas y democráticas, conspiran y compran conciencias, coaccionan y amenazan, cometen todo tipo de delitos a través de las organizaciones criminales formadas por los paramilitares traídos de Colombia y los delincuentes de los barrios, con los abundantes dólares que envía el Imperio y proporciona a la burguesía nacional, para crear un ambiente de miedo y terror, dirigido a que en las elecciones, los votantes voten a su favor y provoquen lo que han dado en llamar “el Síndrome de Nicaragua”. Recuérdese como en ese país los mismos sandinistas votaron en contra para paralizar la masacre que la Guerra Civil, provocada y mantenida por el Imperio durante 5 años, generó.

A la campaña ya indicada se le viene sumando otros actos como el ocultamiento de alimentos básicos, no sólo para crear malestar sino para luego venderlos más caros y provocar los descontentos, uno por la escasez y otro por el precio. También los enemigos recurren a los rumores que tal o cual producto o grupo de productos están escasos, provocando las compras nerviosas que aprovechan para incrementar precios y provocar disgusto y rechazo en el consumidor, entre otras tácticas en las cuales los agentes del Imperio son expertos.

Todo indica que hay una estrategia bien montada dirigida a destruir la Revolución Bolivariana y a su máximo e indiscutible líder, en la cual se van poniendo en práctica una gran cantidad de estrategias, comenzando por aquellas que menos costo tienen y menos dañan la imagen del monstruo imperial, para, a medida que vayan fracasando, ir cambiando y endureciendo las tácticas. Si de algo debemos estar seguros es que el Imperio y sus aliados no se cruzarán de brazos ante el ejemplo y el avance de la Revolución Bolivariana y el cada vez más amplio liderazgo de su indiscutible líder, Hugo Chávez.

 

 

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El imperialismo no tolera el mensaje de libertad de la Revolucíon Bolivariana (III)

El imperialismo no tolera el mensaje de libertad de la Revolucíon Bolivariana (II)

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