La
lacra del colonialismo
Jaime
Morera
La peor consecuencia y más nefasta lacra
del colonialismo que nos tiraniza, ha sido el pendullaje de caciques traidores
isleños y gobernantes españoles, que desde el mismo principio de la invasión y conquista
nos impuso, para conjuntamente oprimirnos, obstaculizar y entorpecer todo
progreso social y económico de la población nativa canaria, abortando siempre
cualquier brote de nacionalismo reivindicativo hacia la justa recuperación de
nuestra libertad e independencia. Particularmente en los momentos que
Esa lacra de abyectos lacayos y rastreros
esbirros del colonialismo, que ven en la política el gran negocio de su vida,
continúan hasta este momento del tiempo personificados en partidos invasores de
Esos energúmenos de la política, carentes
todos ellos de ideales o amor ni lealtad a Canarias alguno, solo ambicionan y
tienen por objeto saciar su Putre codicia, con los enormes sueldos y prebendas
que el colonialismo, para comprar su lacayaje les ofrece. Corruptos hasta el
mismo tuétano, siempre dispuestos rastrera y ciegamente a servir al
colonialismo totalitario de Madrid, a costa de vender nuestra economía de
producción, sustituyéndola por otra de consumición, dependiente y esclava de la
metrópoli, pagándola con la monstruosa destrucción de nuestro medioambiente por
la masiva construcción, ensebados con las millonarias comisiones por
adjudicación que ello bajo cuerda les proporciona.
Dicha lacra de abyecto pendullaje en
nuestras islas, han sido y continúan siendo los pilares y la columna vertebral
del colonialismo en nuestro ultrajado y rapiñado Archipiélago. Sin ellos, no
hay duda,
Una de las preguntas y objeciones más
cretinas que plantean los judas insolidarios de la mano a la boca, devotos
idólatras de
La cruda realidad es que el colonialismo y
todos intereses que desde afuera vienen con él, están solo por explotarnos y
expoliarnos de cualquier forma y de cualquier manera, como es abundantemente
tangible y está a la vista del que bien quiera ver.
Otros oponen “que sería una ruina y un
disparate”. ¿Ruina y disparate para quién? ¿Para nuestro saqueado Archipiélago
y victimizadas canarios, o para los mezquinos intereses “chupa sangre” de los de
dentro, junto a los explotadores y destructores de afuera que supone el
colonialismo?
Dichas preguntas obviamente se contestan
por si solas. Lo más lógico, natural, básico, razonable, justo, fundamenta y
esencialmente necesario para el gobierno y progreso de cualquiera de las
numerosas naciones de los cinco continentes del Planeta. Es el poder y la
facultad de autoerigirse y escoger el camino y destino más conveniente del país
en que se vive y al que se pertenece, desde dentro y en beneficio de adentro y
de los de adentro y en nuestra particular Patria Atlántica Archipielágica: por
canarios y para Canarias; sin interferencias ni mangoneo alguno por
explotadores y rapiñeros intereses de fuera y para afuera, en brutal y bestial
ultracolonialismo de Madrid que nos subyuga.
El colonialismo es un criminal acto de
agresión y violación de la libertad y soberanía, por parte de una nación con
más fuerza bélica, contra otra más chica, pacífica e indefensa; y en el caso de
nuestra Patria Atlántica Canaria por una vandálica barbarie colonialista que
continúa aprisionándonos hasta nuestros días, destruyéndonos y aniquilándonos.
El colonialismo es inmoral, y éticamente
repugnante.