La lucha cultural contra el colonialismo
Antonio
Cubillo Ferreira *
En los momentos actuales
de la lucha por nuestra soberanía, a dos años para el 2010, plazo que las
Naciones Unidas señalan como el fin del colonialismo en el mundo, en este
combate de todos, no ha lugar para los artistas, los pintores, los escritores,
los intelectuales que no estén totalmente comprometidos e identificados con
nuestra lucha de liberación para instalar en esta colonia una República Federal
Canaria, patria de nuestro pueblo, una vez libre y soberano.
Para realizarse y
comprometerse en la lucha por la soberanía hay que ser una parte vivificadora
con el ejemplo, para que el pueblo canario se levante de una vez, tras seis
siglos de colonialismo. Cada generación tiene que ser consciente de su misión,
cumplirla o traicionarla, como decía Frantz Fanón. En el pasado, otras
generaciones han preparado las luchas actuales, como hizo con gran esfuerzo el
apóstol Secundino Delgado con el periódico "El Guanche", en su
primera época en Venezuela en 1897, o sus compatriotas y compañeros de lucha,
segunda época, en Cuba en 1924, preparando todos ellos el árbol de nuestra
soberanía para reivindicar nuestros justos y legítimos derechos nacionales. En
el siglo XIX también hubo luchas y conspiraciones en Canarias, en 1827, que
aunque no tuvieron trascendencia internacional, reflejaban el espíritu de
rebeldía de nuestro pueblo, que nunca quiso reconocer su dominación por un país
extranjero.
Hoy en día, la
situación internacional es diferente y el colonialismo sabe que está
acorralado, lo que quiere decir que no está vencido, sino que es aún muy
peligroso. El colonialismo español sabe que su legitimidad no es reconocida
internacionalmente aunque siga ocupando nuestro territorio, al cual llegó en el
siglo XV, sembrando el terror y destrozando un pueblo
pacífico, que fue sometido al infame tráfico de esclavos de nuestros
antepasados. El gobierno español sabe de nuestra legitimidad, puesto que
nosotros reivindicamos una nación, un Estado y un gobierno propios no para un
futuro lejano, sino para ahora. En 1978 recurrió al puñal del godo, prisiones y
asesinatos contra el MPAIAC, pero internacionalmente le vieron el juego sucio y
ahora no sabe qué hacer; recurre a una lucha cultural contra la idea-fuerza que
representa la independencia y recurre a métodos aberrantes como atacar la
libertad de expresión y de información contra los periódicos y medios de
información que no le son fieles. Por otro lado, recurre a ayudas económicas espectaculares
y ostentosas para engañar a nuestro pueblo y retrasar nuestra independencia,
valiéndose de partidos políticos a su servicio y politicastros de fortuna e
intelectuales españolizados. Claro que hoy en día, con la crisis actual y el
paro terrible que va a establecerse en la metrópoli, no puede enviar mucho
dinero a la colonia porque los trabajadores de la metrópoli van a protestar.
España ha intentado
vaciar el cerebro de sus colonizados para imponer sus leyes y adormecernos,
pero no ha triunfado y ahora se da cuenta. Los especialistas e historiadores
españoles, y muchos llamados especialistas canarios de nuestra historia, se
empeñaron en tiempo del franquismo en hablar de los guanches,
diciendo "la población prehispánica", para referirse a nuestros
antepasados y así hacer creer que desaparecieron, como también ahora intentan
cambiar el nombre de la isla de
Por Orden Ministerial
del 9 de marzo de 1939, se crea en Canarias
Es, pues, necesario
estar atentos a todos los manejos de la metrópoli, como aquella teoría de que
España llegó a Canarias para sacar a sus habitantes de la incultura y el
salvajismo, o el que intentan sostener todavía: aquello de, si nos declaramos
independientes, "de qué iríamos a vivir". Los intelectuales
comprometidos con nuestra lucha de liberación deben librar un continuo combate
contra estas mentiras colonialistas, no sólo a nivel nacional nuestro, sino a
nivel continental africano, pues por todos los medios intenta descalificar a
los africanos y sus culturas, olvidando lo que dieron civilizaciones como la de
Egipto a la cultura universal. Hay que acabar con la frasecita aquella de
"que en tanto que canario y español...", para definirse de una vez
por todas como canario y nada más. Mientras nuestros intelectuales no tomen
conciencia de su propia enajenación, formada por los libros de texto de nuestra
infancia y por los actuales medios de información, no se puede llevar a cabo
una verdadera lucha anticolonial que sea vista con simpatía por nuestro pueblo.
Hay que tener en
cuenta que nuestra lucha es vista con simpatía por las jóvenes naciones del
mundo que han alcanzado la independencia y la opinión pública de las repúblicas
americanas que estuvieron sometidas al imperio español, pero la ayuda y el
apoyo internacionales vendrán en cuanto vean el compromiso de nuestro pueblo y
sus representantes en una lucha frontal y de denuncia del viejo y caduco colonialismo
español y en el compromiso firme de crear nuestra propia Nación y República
Federal. Y digo más, en la propia España, en Euskadi, Catalunya
o Galitzia, a nivel popular progresista y
anticolonialista, verían con simpatía el nacimiento de nuestra nación y el
flotar en la sede de las Naciones Unidas la bandera tricolor de las Siete
Estrellas Verdes.
* Presidente del Congreso Nacional de Canarias (CNC),
brazo político del MPAIAC