Petróleo nigeriano
Juan
Jesús Bermúdez
Según los datos de la administración
norteamericana, en el año 2008 Nigeria, que ha sido uno de los países con mayor
crecimiento de extracción de crudo en los últimos años, “produjo” una media de
2.17 millones de barriles diario de petróleo, y exportó ocho de cada diez
barriles, sobre todo a los EE.UU y a los países de
Los primeros descubrimientos de petróleo
en Nigeria, protagonizados por la holandesa Shell, datan de los años cincuenta
del pasado siglo. Comenzó el país en
Los descubrimientos de yacimientos
significativos en alta mar han pasado ya su techo en la pasada década. El
investigador de
Diversos analistas han advertido que el
techo de producción de Nigeria puede haberse alcanzado ya, y a ello
contribuiría, además del pasado cenit de descubrimientos, la gran tensión
existente en una zona donde diferentes movimientos civiles y militares – en
forma de guerrillas – están cuestionando – de forma pacífica y también con
sabotajes armados y ataques a oleoductos y plataformas – los perjuicios de la
industria petrolera en su entorno y la palpable inequidad existente en el
reparto de un combustible que ven cómo se exporta masivamente mientras ellos
tienen un muy escaso acceso a él. Tanto el gobierno estatal como las mismas
petroleras privadas han intentado, con poco éxito y aún menores escrúpulos
hacia la integridad de esas poblaciones, aplacar la larvada insurrección de los
habitantes de la zona.
Las estimaciones realizadas para Nigeria
en cuanto al gas natural, sin embargo, contemplan posibilidades de
expansión de la producción, entre otras cosas debido al aprovechamiento del gas
flaring resultado de la extracción de crudo.
Diversos países muy consumidores de
petróleo, conscientes de las dificultades del futuro de producción del crudo,
han estrechado lazos con Nigeria (uno de los países del Mundo con el índice de
desarrollo humano más bajo) con la intención de asegurarse el suministro en los
próximos años. Existe una creciente competencia en este y otros países, porque
a la tradicional apetencia norteamericana se suma la creciente demanda europea
– que ve declinar sus recursos endógenos– y los gigantes asiáticos.
Un ciudadano español consume al día
diecinueve veces más petróleo que un nigeriano. Por su parte un residente en
Canarias consume veintiocho veces más que un nigeriano, dada la alta
dependencia de las islas de este combustible. Buena parte de ese crudo
proviene, como sabemos, del África subsahariana.
En general, la tendencia es el incremento del
“conflicto por los recursos” de los hidrocarburos en esa zona, en palabras del
investigador M.T. Klare,
debido a que los límites de extracción geológicos y los conflictos internos
agudizarán los problemas de exportación en un mercado volátil que ya es
consciente de que la demanda energética mundial es superior a la oferta
existente, con tendencia creciente.