POLÉMICOS
BICENTENARIOS
Juan
Pérez Lorenzo *
Nuevamente
los libertarios bolivarianos contra el imperio godo:
La inauguración oficial en Madrid de los bicentenarios
de las “Independencias Iberoamericanas”,
proceso que durará entre 2009 y 2024, servirá de puesta en escena para medir
con exactitud el nivel real de las relaciones entre América Latina y Europa, particularmente en el caso español. En
un contexto de crisis económica global, de variaciones en el sistema
geopolítico mundial y de cambios políticos en el continente latinoamericano,
estas celebraciones pueden dar paso a la concreción de una agenda compleja y
difícil.
El reyezuelo godo Juan Carlos I “el Bobón” el pasado
11 de Mayo inauguró oficialmente los eventos que marcarán las celebraciones del
bicentenario de las “Independencias
Iberoamericanas”, pero por supuesto sin mencionar “ni de vaina” de quien se
independizaron esas naciones, sin mencionar “ni de vaina” que fueron echados de
En dicho acto, el reyezuelo godo Juan Carlos I “el
Bobón” habló de ¿un futuro común? para ¿relanzar la imagen de occidente?,
además de la “imperiosa” y “urgente” necesidad de crear políticas para luchar
contra la pobreza y la desigualdad, muy presente en las naciones
iberoamericanas… y por supuesto una vez más sin mencionar “ni de vaina” que fue
precisamente España la primera y principal responsable de dicha pobreza y
desigualdad.
Pero ahora las cosas no son iguales que antes, ni para
España, ni para Europa y menos aún para los Estados Unidos de Norte América,
pues ahora la realidad latinoamericana es abiertamente diferente gracias a los
cambios políticos que se están implementando.
La
reivindicación de los pueblos originarios:
Una realidad inobjetable son los procesos
constituyentes autóctonos que se están generando en el hemisferio,
especialmente en la zona andina. El indigenismo imperante en el gobierno de Evo
Morales en Bolivia, con la táctica aprobación de sus homólogos venezolano Hugo
Rafael Chávez Frías y ecuatoriano Rafael Correa, puede dar paso a fricciones de
carácter histórico con la ex metrópoli española.
De este modo, Morales, Chávez y Correa presionarán para
que Madrid se disculpe por los daños cometidos a las poblaciones indígenas
autóctonas durante los siglos de invasión, conquista y colonización. En este
apartado Chávez y Morales peden sentirse tentados a convertirse en
protagonistas centrales de estas reclamaciones.
Así mismo, aunque quizás con un tono más “moderado”,
países centroamericanos con fuerte presencia indígena y con gobiernos de
izquierda como Nicaragua, Guatemala y el Salvador se unirán a esta reclamación
histórica.
Con todo esto, se crea un prefecto escenario de
presión para ampliar aún más la coyuntura ante determinados problemas
específicos de carácter económico como lo son los intereses de las empresas
españolas y europeas en la región. El fuerte proceso de nacionalizaciones de
empresas consideradas Básicas y estratégicas en países como Venezuela, Bolivia,
Argentina y Nicaragua puede generar “roces” políticos y diplomáticos de gran
consideración con la ex metrópoli Madrid.
Finalmente está Cuba, que imprimirá un mayor carácter
de interés, incluso emocional, para Latinoamérica y para España y que medirá de
manera determinante la verdadera posición y “fortaleza soberana” de españoles y
europeos frente a cuba y en contradicción a la desconcertante disposición
asumida por el gobierno Obama con respecto a la isla
caribeña.
La
actitud de los imperios no cambia: Una integración siempre desigual:
A fin de no
mencionar el emotivo carácter de las reclamaciones históricas, que pueden
convertirse en auténticas demandas oficiales para determinados gobiernos
latinoamericanos, queda sobre el tapete cual será la agenda real de los
bicentenarios y cómo se verá la integración de
De hecho, uno de los obstáculos de integración más
evidentes se basa en las relaciones (por tener suscritos acuerdos de
cooperación), de MERCOSUR con
El ALBA se fundamenta en la creación de mecanismos
para crear ventajas cooperativas entre las naciones que permitan compensar las
asimetrías existentes entre los países del hemisferio. Se basa en la
cooperación de fondos compensatorios para corregir las disparidades que colocan
en desventaja a los países débiles frente a las primeras potencias. Por esta
razón la propuesta del ALBA le otorga prioridad a la integración
latinoamericana y a la negociación en bloques sub-regionales,
abriendo nuevo espacios de consulta para profundizar el conocimiento de
nuestras posiciones e identificar espacios de interés común que permitan
constituir alianzas estratégicas y presentar posiciones comunes en el proceso
de negociación. El desafío es impedir la dispersión en las negociaciones,
evitando que las naciones hermanas se desgajen y sean absorbidas por la
vorágine con que viene presionándose en función de un rápido acuerdo por el
ALCA.
El ALBA es una propuesta para construir consensos para
repensar los acuerdos de integración en función de alcanzar un desarrollo
endógeno nacional y regional que erradique la pobreza, corrija las
desigualdades sociales y asegure una creciente calidad de vida para los
pueblos. La propuesta del ALBA se suma al despertar de la conciencia que se
expresa en la emergencia de un nuevo liderazgo político, económico, social y
militar en América Latina y El Caribe. Hoy más que nunca, hay que relanzar la
unidad latinoamericana y caribeña. El ALBA, como propuesta bolivariana y
venezolana, se suma a la lucha de los movimientos, de las organizaciones y
campañas nacionales que se multiplican y articulan a lo largo y ancho de todo
el continente contra el ALCA. Es, en definitiva, una manifestación de la
decisión histórica de las fuerzas progresistas de Venezuela para demostrar que
otra América es Posible.
* El artículo original es de R.
Mansilla, adaptado por Juan Pérez Lorenzo