Aniversarios
Primer
sindicato y primer partido obrero canario
Jorge
Pulido Santana
Desde luego que a finales del siglo XIX
y principios del XX el mes de agosto era utilizado para muy diferentes
menesteres que en la actualidad, así tenemos dos importantes hechos de nuestra
historia ocurridos en agosto en dos años consecutivos.
El 5 de agosto de 1900, se constituye la Asociación Obrera de Canarias, esta
asociación tuvo un importante órgano de expresión, denominado “El Obrero” que
inició su publicación al mes siguiente de la constitución de la asociación. En
la página número 4 del primer número se relata como la creación de la
asociación era un hecho obligado que surgió casi sin que los propios
protagonistas fueran verdaderamente conscientes de lo que estaban creando, la
situación de la clase obrera era insostenible y en ese medio surge la necesidad
de crear un arma fuerte, una gran maquinaria que pusiera fin a las
desigualdades sociales de la época.
Esta maquinaria tenía un firme patrón, un patrón que había demostrado que no le
asustaba pasar por los más agrios momentos por conseguir una verdadera igualdad
social, este patrón se llamaba José Cabrera Díaz. El acto de constitución que
hoy conmemoramos se celebró en la Gallera de Santa Cruz de Tenerife y reunió a
cerca de mil quinientas personas, textualmente se plasma en el texto de
recordatorio del acto “espectáculo nunca presenciado en Canarias”. Según la
misma crónica después de algunas discusiones se acordó que la asociación
trabajase por gremios independientes, pero unidos fraternalmente, se crearon
ese mismo día las comisiones de organización de los gremios de albañiles,
carpinteros, zapateros, mecánicos, tabaqueros, barberos, impresores, panaderos,
marinos y empleados del carbón.
Junto al número 2 de “El Obrero” aparece un suplemento titulado “Manifiesto de
la Asociación al Pueblo de Canarias” en él que se plantea los fines para los
que fue constituida destacando entre otros la intención de equiparar la subida
de los jornales a la de los precios de los productos de primera necesidad, el
extender el derecho a la educación y la representación de la clase obrera en
las esferas oficiales.
El otro hecho destacado sucede el 3 de agosto de 1901, y este es la publicación
en el número 43 de “El Obrero”, el artículo “Falta un partido” atribuido a
Secundino Delgado, este artículo supuso el empujón definitivo para la
constitución del Partido Popular, aclarar que nada tiene que ver con el actual
Partido Popular español, el primer partido constituido por trabajadoras y
trabajadores en Canarias. Una semana antes en el número 42, el artículo de
cabecera titulado “Están ciegos” ya dejaba entrever la necesidad de cambiar la
situación tanto desde el punto de vista político como económico. Posterior a la
aparición del artículo de Secundino, al igual que había sucedido una año antes,
con la asamblea en la Gallera, la actividad fue imparable, así en la noche del
23 de octubre de 1901, tuvo lugar una reunión para decidir la presentación a
candidatura a las elecciones locales de noviembre, “Por ello, la
concurrencia que al local mencionado asistió, fue en extremo numerosa…las que
se vieron precisadas a oír desde la calle…”. Destaco esta reunión tanto
por su importancia como porque en ella tomó la palabra Secundino Delgado
relatado su discurso de esta manera “con entusiasmo, con calor, con
elocuencia, sintiendo en el corazón lo que decía… fue terminado entre entronadores aplausos, entre vivas demostraciones de júbilo,
lo que una vez más vino a demostrar los sedientos que están los isleños
canarios de ideales redentores de propagar y defender, de doctrinas sanas,
hermosas, cuales serán las que defenderá el nuevo partido de cuya constitución
se trataba”. Termino con un fragmento del artículo que conmemoramos, me
parece necesario que los que creemos en el futuro de este país, reflexionemos,
¿Nos falta un partido?.....
“….un partido nuevo…pero potente, se ha levantado en Canarias reclamando
justicia. El, representa lo honradez, porque es el pueblo y los pueblos son
honrados. El tiene todos los derechos, porque es el pueblo y el pueblo es
soberano. Este mismo pueblo pidió tímidamente justica
ayer y se le despreció; no obstante; mañana volverá a pedir y entonces aspirará
a todo lo que tiene derecho.
* Asociación Secundino Centenario