La
resaca electoral
Jaime
Bethencourt
No nos equivocábamos en nuestro
análisis cuando días antes de las elecciones para elegir diputados al Parlamento
Europeo ya aventurábamos que la abstención sería la opción política preferida
para los palmeros y canarios. Otra cosa diferente es que, como es habitual y
haciendo uso abusivo del principio de la relatividad, las tres organizaciones
mayoritaria, traten ahora de magnificar su precario éxito o de maquillar su
fracaso en razón a ininteligibles argumentos sobre el resultado obtenido,
ignorando que más de la mitad de los electores de
Por aquello de que las matemáticas son una ciencia
exacta, no entendemos la chulería y el inflado de pecho del Partido Popular palmero
cuando a pesar de su relativa buena cosecha de votos, fueron cerca de 66 mil
personas las que dieron la espalda a sus candidatos y a su programa político. O
para mejor entendernos, sólo le votaron aproximadamente el 15% de los
ciudadanos de
Los analistas de Coalición Canaria, harían bien en
incluir en sus debates internos las negativas consecuencias de su cohabitación
con el Partido Popular.
A la vista está que como cosecha de los actuales pactos, la rentabilidad
electoral se desplaza a favor de la derecha españolista, y de ahí la aconsejable
necesidad que tienen los ¿nacionalistas? canarios de analizar urgentemente el
parasitismo político que en detrimento suyo y con tan perniciosos resultados
desarrollan sus socios de gobierno del PP. Nada ya digamos de la comprometida y
contradictoria foto electoral en la que CC da plantón a su conyugue españolista
y conservador para flirtear en su aventura electoral con nacionalistas vascos y
catalanes para, días después, reconciliar y recuperar su antigua relación con
el PP. En clave de incógnita, cabe además preguntarse si la factura electoral
de las imputaciones judiciales recaídas sobre el Partido Popular y su
presidente Soria, finalmente ha sido también costeada por Coalición Canaria con
un estancamiento electoral o, lo que es peor, con la pérdida de un nada despreciable
puñado de votos.
No creemos que la actual crisis económica, por si
sola, haya sido determinante en la pérdida de apoyos del PSOE. Su candidato
López Aguilar en su desaforado egocentrismo y su desmesurado discurso de
reiteradas e innecesarias descalificaciones, quebró la imagen tolerante de sus
compañeros de Gobierno. Los conflictos internos de la mal avenida familia
socialista, hicieron el resto.
Añadidamente a las premisas de que poco nos vamos a
jugar los palmeros y los canarios en Europa y de que los poderes de decisión
deben de estar en nuestra propia tierra, dejamos en mano de los sociólogos la
respuesta que nos pueda dar luz sobre el hecho de que los trabajadores de las
islas que acudieron a votar, lo hicieran en buen número por la derecha,
ideología esta históricamente enemiga y contraria a sus intereses. Aún a
riesgo de que nos llamen antidemócratas, dejamos para mejor ocasión aquél
proverbio romano que afirmaba: "Vox Populis,
vox dei” Para nuestra
suerte y tranquilidad intelectual, más de la mitad de nuestro pueblo no habló.
Algo es algo, diría la graja.