DESDE
EL BALCÓN DE NUESTRA PALMERA
EL
SANTUARIO DE NUESTRO MUSEO CANARIO
Félix
M. Arencibia
Las tinieblas
van poco a poco envolviendo con su manto la verde piel de nuestra isla. Mientras, Bentejuí
Macías, informático de una empresa gestora, observa fascinado los últimos
rescoldos del paisaje que desaparece. Se habla estos días del cierre de nuestro
Museo Canario fundado el año 1879. Hace ya casi 130 años por el doctor Gregorio Chil Naranjo y un grupo de
intelectuales. Dicha institución representa la defensa de nuestra más importante raíz identitaria, que es la de
nuestros antepasados,
Los medios
económicos sobran. ¡Con la cantidad dinero que se está dando a los bancos, a
las empresas automovilísticas con motivo de su no eficaz gestión! ¡Con los
gastos en artistas foráneos y festivales! ¡Con la cantidad des coches oficiales
y los generosos sueldos de nuestros representantes en ayuntamientos, cabildos,
parlamentos canario y español, senadores…! ¡Con las ingentes cantidades de
dinero que se les exime en impuestos a
los empresarios por
Ante todo no
quería perturbar su descanso eterno, pero el tema es serio y me veo obligado a ello.
Con los recortes al financiamiento del Museo Canario se muestra una vez más la
falta de sensibilidad y poca valoración que se tiene de una de las señas de nuestra
identidad más relevantes. El museo salvaguarda la historia del origen de
nuestra raíz cultural básica:
Querido
doctor, como usted bien sabe, el pueblo canario aborigen no era un pueblo
inculto sumido en
Pienso, distinguido
doctor Chil, que el dinero para mantener nuestro museo se ha de sacar de donde
sea, se despilfarra demasiado en asuntos de mucho menos relieve. Nuestro Museo
Canario ha de seguir siendo un santuario de nuestra identidad y una escuela
para que nuestros niños y jóvenes reconozcan una parte fundamental de su pasado
y puedan proyectar un futuro próspero y libre. Canarias debe dejar de seguir
siendo una colonia de ultramar con unos representantes a veces ignorantes o que
desprecien nuestra cultura.
¡Bueno,
querido doctor, disculpe las molestias! Le dejo con unos versos de nuestra
poeta Cecilia Domínguez Luis (1948):
“Mástiles / heridos en los cuatro vientos, / brújula azul / desviando el camino
de los amantes.”
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