Un respetito a nuestra bandera
José
Ramón
Hay algo que debemos
conservar por encima de nuestros ideales y criterios, y ese algo es el respeto.
Soy un tejinero al que le encantan sus fiestas, y durante toda mi
vida he visto colocada una enorme bandera española sobre el corazón que ilumina
nuestra montaña, la Atalaya, y jamás, por mucho que no la comparta, se me ha
ocurrido subirme a él y arrancarla; no la comparto pero la respeto.
Hace cuatro años
decidimos unos cuantos amigos y yo colocar una bandera canaria en la montaña
para que ondee durante las fiestas, tal y como lo hace la del corazón, pero
este año la han arrancado por segunda vez, además de romper el mástil que la
sostenía. No llego a comprender muy bien el motivo de estos actos, pues, si
eres canario, vives en Canarias y celebras una fiesta canaria, ¿cuál es el
motivo para ensañarse con nuestra bandera? Si hay alguien a quien no le guste o
no se sienta identificado con ella, ¿dónde está el respeto, el mismo que
mostramos muchos con la española del corazón?
Hay quienes nos
tachan de jóvenes radicales que no tenemos un mínimo de cultura, pero lo cierto
es que nos sobra cultura para sentarnos a discutir las cosas. Ahora parece
estar claro quiénes son los radicales que, carentes de argumentos, se refugian
en la oscuridad de la noche para, con sus actos fascistas, arremeter contra
quienes no comparten su modo de pensar.
Sepan que quienes
colocamos la bandera damos la cara todos los años, y que al arrancarla no nos
quitan las ganas, más bien nos hinchan la moral para devolverla a su sitio
tantas veces como sea necesario. Felices fiestas.
Y que vivan los
Corazones de Tejina.