Una
vez conocido el documento de la Reforma Laboral propuesta por el Gobierno, la
cual habrá de pasar el trámite de su aprobación por el Congreso de los
Diputados el próximo día 16, desde la Confederación Nacional del Trabajo de Canarias–CNT, venimos a manifestar nuestro rechazo
contundente a dicha Reforma.
El Gobierno del Estado vuelve a descargar
el peso del coste de la crisis sobre el sector más débil de la sociedad, como
ya hizo con los recortes salariales al funcionariado
y los recortes sociales en jubilación, ayuda al desarrollo, dependencia, etc.
Esta nueva Reforma Laboral, reclamada una
y otra vez por los poderes políticos y económicos, tanto nacionales como
internacionales, no es más que otra medida antisocial destinada a reducir los
derechos de los trabajadores y trabajadoras para facilitar el despido y reducir
los costes laborales con el objetivo, dicen, de la creación de empleo, algo que
nos permitimos cuestionar, pues es de sobra conocido que dicha creación de
empleo va, en este modelo económico, unido a la inversión privada y al gasto
público, estando la una reducida por la falta de créditos bancarios a pesar de
que se han destinado miles de millones de euros desde lo público para este fin,
pero que los bancos están utilizando para otras cuestiones que no su fin
primigenio. En cuanto al gasto público, el recorte en inversión, sobre todo en
infraestructuras, determina que tampoco por ese lado se cree empleo.
Entrando de lleno en lo que es el texto de
la Reforma en sí, una lectura superficial muestra una aparente falta de esa
dureza reclamada por el empresariado, pero lo cierto es que introduce toda una
serie de cuestiones que suponen que para luchar contra la eventualidad en la
contratación se opta por la precarización de la fijeza, es decir, en que el
Gobierno propone que se hagan contratos indefinidos de menor indemnización por
despido, y este último incluso gozará de bonificaciones a cargo del FOGASA. A
ello se une que se amplia la posibilidad de utilización de los despidos con causas económicas, tanto
individuales como colectivos. Está claro que lo de “fijo de empresa” está
muerto y enterrado.
También hay que mencionar cuestiones como
la ampliación del ámbito de trabajo de las ETT a sectores en los que hasta
ahora no podía actuar por la peligrosidad y siniestralidad existente en ello,
lo cual tendrá efectos negativos dadas las
características de la selección y contratación en las Empresas de Trabajo
Temporal. O el uso abusivo que se producirá del aumento de la capacidad legal
de las empresas de modificar las condiciones de trabajo, sobre todo en los
horarios y la distribución de la jornada.
Por último, la posibilidad del “descuelgue
salarial” determina una congelación de salarios que se generalizará en la
pequeña y mediana empresa, precisamente donde los niveles de indefensión son
mayores al haber menores índices de sindicalización y no hacerse al mismo
tiempo una modificación de la Ley Orgánica de Libertad Sindical que permita una
actividad y acción sindical a mayor nivel y
con garantías frente a los despidos por dicha actividad, algo muy
corriente en la PYMES.
No quisiéramos cerrar este comunicado sin
señalar cómo al mismo tiempo que se nos pide austeridad y que aceptemos
recortes y reformas se producen por parte de Administraciones Públicas, como
por ejemplo el Gobierno de Canarias, ejemplos de despilfarro como es el gasto
de 300 mil euros en gastos de prensa del propio Gobierno, así como el uso
demagógico de la situación de los trabajadores y trabajadoras por parte de
partidos como el PP, incapaces de decir que es lo que realmente proponen. Aunque no es necesario, tenemos claro que es
más de lo mismo.
Secretariado de
Acción Sindical
CNT Canarias