EL
FUTURO ENERGÉTICO DE CANARIAS.
En relación a diversos artículos y entre ellos,
recientemente, los publicados bajo la firma de el grupo de opinión llamado
Avante Canarias. Se exalta en uno de ellos, la "imperiosa necesidad"
de la construcción del puerto de Granadilla y en otro se alaban las
"benevolencias" que aportaría a Canarias la entrada del Gas Natural.
En el marco de una sociedad libre, democrática, abierta y plural, queremos, desde
Los argumentos por los cuales nosotrøs estamos contra
el puerto industrial de Granadilla los hemos expuesto hasta la saciedad, tanto nosotrøs
cómo múltiples colectivos tinerfeños,
Por lo tanto el tema que trataremos aquí es el de
Esperamos que lo aquí expuesto clarifique de forma integral lo que se refiere
al futuro de las diferentes fuentes de energía y su directa repercusión en todo
el estrato económico y social de la región y las Grandes posibilidades de
desarrollo y futuro que representaría para Canarias el tomar en cuenta los
planteamientos que proponemos a continuación.
Agradecemos de antemano los profundos conocimientos y las propuestas del
Ingeniero Industrial y Catedrático de ingeniería mecánica D. Roque Calero
y las importantes aclaraciones de D. Juan Jesús Bermúdez, presidente de la
asociación Canarias ante la crisis del petróleo.
Para ir al grano comenzaremos hablando de lo que los expertos llaman ya sin
tapujos "la crisis energética".Por un lado están el agotamiento de
los combustibles fósiles (no renovables y finitos) y por otro lado están los
efectos de la combustión de estos recursos sobre la atmósfera del planeta, del
cambio climático (incremento del efecto invernadero, algo que ya nadie pone en
duda)
En cuanto a la duración de los combustibles fósiles, atendiendo a los únicos
datos que pudieran considerarse fidedignos, los publicados por las entidades
internacionales que se ocupan de estos temas, se baraja una vida máxima de el
petróleo de unos 40 años, a partir de ahora. El gas natural pudiera durar unos
años más, pero teniendo en cuenta su creciente demanda a nivel mundial, la
realidad es que es muy posible que el Gas tenga una vida menor que la del
propio petróleo. También tenemos que añadir el creciente aumento de la demanda
energética que registran actualmente los países de China y
Los estudios más optimistas señalan que, los nuevos descubrimientos quizá
puedan compensar los incrementos hasta la década 2010-2020, entrando estos
recursos en una crisis profunda e irreversible a partir del 2020, llegando a su
total agotamiento en la década 2035-2040.
Este previsible fin de las fuentes energéticas "convencionales" nos lleva
a plantearnos las graves repercusiones económicas y sociales que esto traería a
un territorio insular, aislado, dependiente y frágil como es actualmente
Canarias.
Las islas Canarias constituyen hoy un paradigma de mundo artificial. Cientos de
aparatos aterrizan a diario sobre ellas cada día para "exportar" su
principal recuso, el turismo, mientras cientos de barcos nodriza suministran la
mayor parte de lo que se consume, y especialmente, la energía que se precisa, (incluyendo
la necesaria para fabricar agua potable).
El petróleo es nuestro primer producto de importación, 2.200 millones de € año
(366.000 millones de pts.).El segundo producto de
importación lo constituyen los automóviles, 1.100 millones de € año.
¿Qué ocurriría si aumentaran bruscamente los precios
en los combustibles fósiles, o si se produce un desabastecimiento (caso
catastrófico)¿O si se produce un aumento paulatino de precios, con problemas de
abastecimiento o sin ellos (bastante probable)?
Teniendo en cuenta estas cuestiones, ¿cómo afectaría esto a Canarias?
Algunos de los impactos directos en Canarias serían;
* El incremento de los costes de la energía eléctrica con el consecuente
incremento de los costes del agua (desalación, bombeo, depuración)
* El incremento de los costes de todos los productos de importación, incluyendo
a los comestibles.
* El aumento de los costes del transporte aéreo con el
consecuente descenso del turismo barato y de corta estancia.
* El aumento de nuestro aislamiento.
* El aumento de la pobreza con todas sus consecuencias…
En definitiva el modelo de desarrollo actual no sólo no sería sostenible sino
que algo peor sería perjudicial.
Sin embargo Canarias tiene abundantes recursos energéticos renovables
(principalmente viento y sol, aunque hay que considerar también la energía de
las corrientes marinas así como la energía geotérmica, proveniente del calor de
los volcanes), y unas excelentes condiciones climatológicas que permitirían
unos consumos energéticos per cápita mucho más bajos
que en otros puntos de la tierra en condiciones más extremas y con niveles de
vida similares.
En consecuencia Canarias no debe ni puede esperar pasivamente a que ocurra el
estallido energético, y ser arrastrada por el hacia un futuro incierto.
Por el contrario Canarias debe, y puede, ser un ejemplo mundial de región
avanzada que ha sabido acomodar su progreso al de un desarrollo plenamente
eficaz y sostenible.
Para conseguir este desarrollo se deberían fijar dos ejes directrices:
* Una máxima implantación de energías renovables (eólica, solar térmica y solar
fotovoltaica sobre todo)
* Un máximo ahorro energético (calor, electricidad, transporte
interior y agua desalada)
No puede impedirse que Canarias siga dependiendo de
los combustibles fósiles, parte importante sobre todo en el sector del
transporte, interior o exterior…
Sin embargo las grandes posibilidades en el ahorro
energético como en el amplio uso de las energías renovables deberían suponer un
giro copernicano respecto al planteamiento actual. De manera que las fuentes
energéticas "convencionales" sean las complementarias y no al
contrario, al tiempo que la disminución del consumo energético deberían ser el
principal exponente de progreso y desarrollo de la región…
En este contexto no sería correcto un plan energético basado en la introducción
del Gas Natural, el metanol u otros combustibles sintéticos. Esto
desincentivaría al ahorro energético y la aplicación generalizada de las
energías autóctonas.
El Gas tendría algunas ventajas pero serios inconvenientes.
Algunos son el gran impacto ambiental de la instalación de las infraestructuras
necesarias (especialmente los grandes depósitos de almacenamiento)
La peligrosidad de las mismas (accidentes en las operaciones de descarga,
explosiones), teniendo en cuenta que el núcleo urbano más próximo, en Tenerife,
del lugar donde se tiene prevista la planta de regasificación, las Maretas,
está a escasos 1.200 mts, cuando la ley prohíbe una
distancia inferior a
El bajo impacto en la reducción de gases de efecto invernadero. Es cierto que
el gas contamina un 30% menos que el petróleo pero contamina, (en casos de escape,son frecuentes, contamina
24 veces más que el petróleo), y además nunca será sustituto del petróleo sólo
un pequeño complemento en el sistema eléctrico de Canarias.
El paralelismo del alza del precio del petróleo con la del gas, que teniendo en
cuenta la creciente demanda mundial del mismo y el agotamiento de este, esta
alza será tan inevitable como segura.
Por el contrario la implantación masiva de energías renovables junto con
sistemas de ahorro energético pueden conducir a una reducción de entre el
35%-50% del consumo de energía eléctrica. Junto con el fomento del transporte
colectivo, el uso de energías limpias en la automoción (biodiésel,
hidrógeno, y energía eólica y solar en vehículos eléctricos) podría
alcanzar una reducción de entre un 10% y un 15% o más en este
sector.
En cuanto al Tratado de Kioto, mientras se mantenga el modelo actual, nunca cumpliremos
con el mismo, ni aun en el caso de la implantación del gas natural licuado.
Es más podríamos ser penalizados doblemente; por la gran emisión de gases de
efecto invernadero (Canarias es de las regiones que más contaminan de Europa),
como por el despilfarro que supone consumir en exceso en una región que no lo
precisa y por el no-uso de las energías autóctonas.( Dinamarca está haciendo un
uso masivo de la energía eólica y tiene previsto, para los próximos 3 o 4 años
producir un 50% de la energía que consume, proveniente de este recurso limpio,
para destinarla a calefacción y a vehículos eléctricos)
Entre las positivas repercusiones de la implantación de un modelo energético
limpio, ahorrador y sostenible tenemos;
Una máxima autonomía energética a nivel regional como insular.
Magníficas repercusiones en el sector del transporte, donde la incorporación de
vehículos eléctricos sustentados por energía eólica y solar supondrán
un importante ahorro de energías fósiles en Canarias, al mismo tiempo que una
reducción de los gases de efecto invernadero vertidos a la atmósfera.
Máxima autonomía en la producción de agua potable, de uso doméstico o agrícola.
Abaratamiento del coste de la misma.
En el sector turístico, disminución del coste de la energía sobre el paquete
turístico (abaratamiento de agua y la climatización del alojamiento)
La mejora del "atractivo" y la "competitividad" del sector,
con una nueva imagen de sostenibilidad y respeto al medio ambiente.
En el sector de la construcción, en nuevo modelo energético podría dar un nuevo
impulso a la forma de construir en Canarias, en el marco de una bioclimatización y una autosuficiencia energética de las
mismas.
El sector agrícola se verá especialmente favorecido de manos de nuevas
tecnologías que se apoyen en un uso extensivo de ellas y a la pérdida de
competitividad de los productos importados, debidos al encarecimiento de los
combustibles como por el sobre coste de productos agrícolas de aquellas
regiones que basan su agricultura en un uso extensivo de recursos energéticos
no renovables (invernaderos calefaccionados en
Francia, Holanda etc).
Las repercusiones sobre el sector industrial pueden ser decisivas y
espectaculares. La fabricación de paneles solares térmicos y fotovoltáicos "adaptados" (con diseños
específicos para causar el mínimo impacto sobre el territorio). La construcción
de plantas desaladoras, invernaderos autosuficientes y altamente
tecnificados (recursos energéticos renovables propios incluyendo los necesarios
para la desalación del agua que precisan).La implantación de
piscifactorías y cultivos marinos en tierra, con la misma autonomía, para
diferentes aplicaciones e implantación en países en desarrollo. La posible
fabricación en Canarias de materiales y equipos para la edificación etc…
Con las nuevas medidas propuestas para las islas no solo cumpliremos con el
Protocolo de Kioto sino que seríamos un ejemplo para otras regiones con
características similares, así Canarias también contribuiría de forma
importante, a que el necesario incremento del consumo energético de otros
pueblos más pobres se efectúe en un marco de desarrollo limpio y sostenible.
En definitiva, una adecuada política energética, siendo consecuentes con la
realidad presente y futura de los recursos energéticos, permitiría a la región
impulsar los sectores productivos básicos, tan malogrados en la actualidad,
(agricultura, ganadería y piscicultura bajando los costes de la cesta de la
compra). Mejorar la competitividad en el sector turístico frente a otros
competidores. Crear empleo de alta cualificación en todos los sectores.
Una correcta política energética representaría un futuro nuevo para Canarias,
mucho más sostenible que el actual, en la medida que ella implica una
diversificación real de la economía y la no dependencia de los actuales
"monocultivos", el de la construcción y el turístico.
Un tratamiento adecuado del tema energético en nuestra región puede significar
nuevas e impensadas oportunidades de desarrollo y competitividad que pasaría a
ser un referente para el mundo y un pilar, pequeño pero nada despreciable del
desarrollo sostenible del resto del planeta.
Plataforma
Ciudadana contra el Puerto Industrial de Granadilla