La
verdadera bomba es el pueblo
Entre la espada y la pared.
En esta incómoda
posición se encuentran el alcalde cruceño de Tenerife, Miguel Zerolo, y
su banda de atracadores urbanos. Entre la espada del pueblo y la pared de sus
intereses inmobiliarios y caciquiles. Todo lo demás es cuento, todo lo demás
es mentira, torpe e indemostrable excusa. La amenaza de bomba, que según el
alcalde, originó la suspensión del pleno del 29 de diciembre no fue sino el
pretexto burdo de un falso representante político, a quien el pueblo, con su
lucha decidida y coherente, está arrancando todas las máscaras. Ya le arrancó
la máscara de fiel servidor de los intereses populares, ya ha tenido que dejar
a un lado la máscara de buen rollito que gustaba lucir por televisiones y
radios, mostrando ahora su jeta más torva de politicastro maldiciente y
acorralado.
La verdadera bomba que causó la suspensión del pleno fue, aparte de las
variadas ilegalidades cometidas en su convocatoria, la presencia decidida del
pueblo en la calle, esos miles de hombres y mujeres defraudados en sus intereses
más legítimos a quienes este patético payaso no puede ya seguir engañando.
Continúa intentándolo, no obstante y estos días está echando el resto. A
través de su cohorte de estómagos agradecidos, secretarias y asesores
nombrados a dedo, intenta sembrar la confusión en el movimiento de protesta
ciudadana. Allí estaban la mañana del 29 sus mermadas huestes, apenas algunas
decenas de subvencionados y subvencionadas del carnaval y de las asociaciones
vecinales más serviles. Instrumentalizados por el ínclito Mateo López,
intentaron boicotear el acto de protesta y sólo lograron poner en evidencia su
debilidad, la carencia de base social y el divorcio entre el aparato político
de Coalición Canaria y el pueblo de Tenerife, agraviado y ofendido.
Es el principio del fin, la agonía de un político incapaz de salir del
laberinto de intereses corruptos y antipopulares en que se ha metido, confiando
de manera prepotente en su impunidad. El caso Forum Filatélico fue su primer
tropiezo, el de Las Teresitas su segundo batacazo y esperemos que el de las
viviendas fuera de ordenación sea su puntilla.
Ciudadanos y ciudadanas: Ahora más que nunca hay que seguir la lucha, no
debemos ceder. Si el 29 de diciembre había dos mil personas en el pleno, el 4
de enero debemos ser más del doble. Sólo la presión popular, el miedo a
perder influencia social y electoral es lo que puede doblegar la voluntad de
estos depredadores de los bienes públicos y privados. La movilización, las
asambleas, la información, las manifestaciones y concentraciones, esas son
nuestras bombas. Bombas que estallan, pero no matan, porque no queremos matar a
nadie. Sólo queremos evitar que se sigan burlando impunemente de nosotros, que
nos sigan faltando al respeto, que sigan abusando de su prepotencia e impunidad,
que nos sigan robando.
¡¡COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS, HASTA AQUÍ HEMOS
LLEGADO!!
¡¡¡YA ESTÁ BIEN!!!
ASAMBLEA POR TENERIFE