Texto
de Eduardo P. García Rodríguez, leído, alternativamente, por Rosa Pereira y
Honorio Marichal en el tagoror de actos en el Barranco de Farfán o de San
Antonio, el 30 de mayo 2010 en la conmemoración del 516 aniversario de la
Batalla de Acentejo.
LA
BATALLA DE ACENTEJO:
LA
DERROTA DE UN IMPERIO COLONIAL
El 29 de mayo de 1494 tuvo lugar
uno de los acontecimientos históricos más importantes desarrollados
durante el expansionismo del entonces naciente imperio colonial
castellano-aragonés (antecesores del actual reino de España), tuvo lugar en la
comarca de Acentejo o Sentehun en el sitio que a partir de entonces tomó
el nombre de La Matanza de Acentejo, en Chinech. (Tenerife). Este lugar del
Barranco de Farfan donde nos encontramos formó parte del frente de batalla -el
cual se extendía unos seis kilómetros-, las tropas invasoras mercenarias
dirigidas por el destacado mercenario y traficante de esclavos al servicio de
las coronas de Castilla y Aragón Alonso Fernández de Lugo vio doblada su
altiva e insolente cerviz, ante el pueblo guanche al frente del cual estaba el
más grande caudillo que ha tenido
La batalla de Acentejo supuso la mayor
derrota sufrida por las tropas españolas en sus conquistas imperialistas, no sólo
en Canarias (cuya conquista les costó casi un siglo), sino que, en las
innumerables batallas sostenidas por la conquista del continente americano, las
tropas españolas jamás tuvieron una pérdida de hombres como la que sufrieron
en la batalla de La Matanza de
Acentejo, donde los tabores guanches dirigidos por el Sigoñe (Capitán) y
Achimencey de Acentejo, Chimenchia/Tinguaro, (hermano de Kebehi Benchomo),
infligió al ejército invasor la mayor derrota que jamás sufrieran los ejércitos
españoles en sus aventuras coloniales durante la baja Edad Media.
De las tropas invasoras españolas
compuestas de más de dos mil quinientos mercenarios, solamente logró
sobrevivir un grupo de unos trescientos de los que la mayoría eran isleños de
las islas ya sometidas y algunos portugueses que a nado se refugiaron en una
baja de la costa, y otro de unos treinta que lo hizo en una cueva. Entre los
hechos recogidos por los cronistas destacan tres que merecen ser narrados, el
primero, la vergonzosa huida a uñas de caballo ayudados por algunos auxiliares
güimareros del capitán Alonso Fernández de Lugo y, parte de su plana mayor,
quienes abandonando a su suerte lo que restaba de sus tropas y atravesando
Chicayca (
El segundo, es que, llegado Benchomo al
campo de batalla -quien se había quedado en los campos de
El
tercero, es el que un grupo de unos 30 de soldados posiblemente informados por
los isleños aliados buscaron refugio en una cueva, los cuales concluida la
batalla obtuvieron la misericordia y ayuda de Benchomo quien los hizo conducir
sanos y salvos al campamento español de Añazu.
Esta aptitud generosa y noble por parte
del régulo tahorino se explica si, como creemos, los mercenarios se refugiaron
en
Además está ampliamente documentado,
que nuestros ancestros en sus tácticas
de guerra al contrario que los invasores, no figuraba la persecución y
extermino del enemigo vencido y mucho menos si huye en desbandada, por esta razón
Alonso Fernández de Lugo y algunos de sus capitanes pudieron alcanzar el fuerte
de Añazu, y reembarcar al día siguiente los supervivientes rumbo a Tamarant
(Gran Canaria,) transportando con ellos mediante engaños a trescientos guanches
auxiliares del bando de Güímar, los cuales fueron enviados a España para ser
vendidos como esclavos, manera que tuvo Lugo de agradecerles el que le salvaran
la vida en la rota de Acentejo.
Las potencias imperialistas desde
siempre han empleado en sus invasiones y políticas de sometimiento de los
pueblos dominados un método que a pesar de los siglos continúa siendo
efectivo, es el método de: DIVIDES Y VENCERÁS, método artera y efectivamente
empleado por los invasores y que lamentablemente continúan empleándose
aunque muchos de nosotros no sepamos o no queramos verlo.
Los invasores empleando como punta de
lanza a una determinada confesión religiosa, y con sibilinas promesas que como
es propio en ellos jamás cumplieron procuraron fomentar las disensiones entre
menceyatos, y la de los achicaxnay contra los achimenceyes alimentado
arteramente el odio entre los diferentes estamentos sociales guanches,
consiguiendo con ello el apoyo para sus fines como valiosos colaboradores en
ciertos sectores dominantes quienes antepusieron sus intereses de clase y
mantenimiento de sus situaciones de privilegios antes que la defensa de
Muchos
de estos traidores fueron posteriormente desapreciados, ninguneados y humillados
por los invasores, otros, consiguieron medrar en la nueva sociedad colonial
impuesta y, cuyos descendientes e hederos ideológicos continúan sirviendo
fielmente y con total entreguismo a los intereses españoles a cambio de que les
permitan usar una corbata y les dejen caer unos cuantos euros en el bolsillo.
Estos pusilamines renegados
autoerigidos mediante patrañas y engaños en supuestos defensores de los
intereses de los canarios, continúan adormilando a nuestro pueblo con cantos de
Sirenas y supuestos bailes de Magos.
Contento están estos leguleyos de que
hayamos olvidado las justas medidas preventivas que supo aplicar en su momento
el sabio Padre de
Conmatriotas, no permitamos que continúen
engañándonos con espejitos y cuentas de vidrio, mientras los españoles y sus
secuaces isleños saquean impunemente nuestras riquezas, mientras nos hunden
cada vez más en la miseria, mientras somos desplazados de nuestros puestos de
trabajo para que estos sean ocupados por españoles y otros extranjeros, no
permitamos que estos vampiros continúen adormilándonos con telenovelas,
Reality Show, fútbol desmesurado, carnavales y supuestos bailes de magos,
mientras somos sangrados hasta la última gota. Estudios económicos científicos
demuestran que en relación con el número de habitantes de nuestro país, con
la riqueza generada podríamos ser la cuarta potencia económica mundial, pero
el saqueo colonial nos obliga a vivir en el umbral de la pobreza, exceptuando a
esa Pléyada de españolistas estómagos agradecidos que conforman la clase tapón
que obstruyen las justas reivindicaciones del pueblo canario y colaboran con el
colonialismo hundiéndonos cada vez más en la miseria.
¡¡CONMATRIOTAS,
DESPERTEMOS DE ESTA MODORRA INDUCIDA POR EL COLONIALISMO, EVITEMOS QUE NOS
CONDUZCAN A UN SUICIDIO COLECTIVO COMO PUEBLO, YA ES HORA DE QUE SEAMOS LOS
CANARIOS QUIENES CONDUZCAMOS NUESTRO DESTINO LIBRE DE TUTELAS EXTRANJERAS.
NUESTROS ANCESTROS Y NUESTROS HIJOS NOS LO EXIGEN!!