LLAMADA
A NO VISITAR LOS YACIMIENTOS
RESTAURADOS
CON PLANCHAS DE HIERRO
Fernando
Báez *
Las
planchas de hierro, son elemento extraño y no propio del yacimiento, que lo
desfiguran y lo cambian en su morfología.
A
un servidor le parece, que los turistas y visitantes de los yacimientos arqueológicos,
restaurados con planchas de hierro, en señal de protesta, debieran negarse a
entrar a verlos; y ello, como repulsa, por no querer ver algo falso, pues, si
los guanches no usaron el hierro, ¿a qué viene el ponerlo cuando mal
arreglan algo en los yacimientos -que dicho sea de paso, cada vez que arreglan
algo, lo que hacen es estropearlo, y dañarlo, cambiando la ubicación,
deformando el yacimiento, quitando y poniendo a sus antojos, sin ceñirse al
primer y original trazado, inventando y cambiando en el mismo cuanto les vengan
en gana-?. Y no solo por ponerle planchas de hierro, elemento extraño y no
propio del yacimiento, que lo desfiguran y lo cambian en su morfología. Y así,
hay siempre un antes y un después de estas "operaciones" o
"casos" en los yacimientos en cuestión, ya que no es el que era,
después de la actuación en el mismo (y no solo porque lo restauren, es que le
quitan partes -como es el caso de una casa cruciforme (cuatro partes bien señaladas
antes de restaurarla, y la dejan en tres o en una sola). Por eso, hago una
llamada a no visitar, lo restaurado (un servidor no ha visitado todavía la
cueva rayada o pintada de Gáldar, ni lo haré, para no ver el mobiliario
comprado en IKEA, para vestir las casas guanches, y ni oír los disparates históricos
que me dicen ponen a los desgraciados visitantes, a los que les cambian la
Historia, y deformaron todo), por no ser puro, ni corresponderse con lo guache
auténtico, al no ser de ellos, sino de estos y de ahora.
*
Padre Báez, que en más de mil diálogos
(tipo fábulas) hace dialogar a un guanche con una cabra, en el libro, que lleva
ese título, sobre temas afines y propios.