EFEMÉRIDES
DE
PERIODO COLONIAL 1471-1480
Guayre Adarguma *

1478. Cuando comenzó la denominada Guerra de Canaria declarada
unilateralmente por el reino de Castilla, para
invadir y conquistar la isla de
Tamaránt, por iniciativa de los
nefastos Reyes Isabel de Castilla y Fernando de Aragón
(1478-1483), la comarca llamada Ajodar y hoy conocida como Aldea de San
Nicolás al ser montañosa
sirvió de refugio a los canarios con lo que se convirtió en un centro de
operaciones militares. Y, en la fortaleza natural de Ajódar, probablemente
ubicada en la actual montaña de Los Hogarzos (
1478.
El Papa Sixto IV, por Breve del
8 de abril de 1478, concede indulgencias para la conversión
(conquista-sometimiento-esclavización=conversión) de Tamaránt (Gran Canaria).
1478.
La armada que había de conquistar Tamaránt (Gran Canaria), se anunció a los
Herrera - Peraza como de socorro, para ayudarles a controlar a sus vasallos. La
financió préstamo de 268.000 maravedís, facilitado por el exportador de
orchilla, Juan de Lugo, (hermano de Alonso) a recuperar con cargo al botín de
la contienda. Nombrados administradores del fondo el asistente de Sevilla, Diego
de Melo, el cronista Alfonso de Palencia y Pedro Cervantes, diputado provincial
de la hermandad (asociación de mercenarios), no tardó en ser agregado el
prestamista. "Mi capitán de la armada" fue Juan Rejón, contino de la
casa real, secundado por el Deán Iohan Bermúdez. La coordinación de las
operaciones y el gobierno de la isla, quedó a Fr. Iohan de Frías, Obispo de
Rubico. Cargó con batallón de frailes, que habrían de bautizar a los
"nuevamente" conquistados, tropa de 3.500 hombres y los gomeros
recuperados del lote, vendido por Fernán de Peraza, instrumentos de operación
de imagen, que habría de probar la magnanimidad de los monarcas.(L. Al. Toledo)
1478.
Juan Bermúdez, deán de Rubicón,
como capitán responsable de la invasión y conquista, y Juan Rejón, criado de
la reina Isabel, como capitán ejecutivo de las tropas, mercenarias a los que se
añadió después Pedro de Algaba como gobernador, inician el 24 de junio en
nombre de los Reyes Católicos y bajo la alta dirección del obispo de la secta
católica Juan de Frías, la conquista de Tamaránt (Gran Canaria) con más de
600 hombres. El obispo Juan de Frías lleva en otra armada los indígenas de
Gomera para devolverlos a su tierra, pero el Obispo estimó más práctico
emplearlos en la conquista de Tamaránt. Pero la acción de conquista tuvo
escasos resultados debido a las diferencias entre los capitanes invasores y a la
escasez de recursos. En este intento, tanto el obispo Frías como el deán Bermúdez
cortaron más cabezas de guanches que las tropas de Rejón.
1478. Necesitados de fondos para su guerra y en la misma línea
contradictoria, los Católicos solicitaron bula de indulgencias, para la
conversión de Guinea y unas Canarias, donde a tales alturas, no debía quedar
bicho viviente sin bautismo católico. De adquisición obligada en los reinos de
Aragón, Navarra, Castilla y Portugal, a poco de ponerse a la venta, los
colonos de las islas detectaron cambio de signo en la guerra.
Enterados los Herrera a principios de 1478, de que los Católicos la estaban perdiendo, abrieron sus puertos a los barcos en transito a Guinea, reanudando el truque, como en tiempos de paz. Fernán de Peraza intentó estorbarlo. Y le negaron el vasallaje. Incauto se quejó a los reyes, de que los vecinos "le non quieren acudir con las rentas e derechos", salvo "los que se disen del Vando de Orone, que siempre fueron leales". Y provocó pesquisa, en todas las islas ya sometidas. Diego de Herrera hubo de confesar, muy a su pesar, que en las suyas "han acogido y acojen" a portugueses, frecuentando los naturales la "conquista" de Alfonso V e incluso Lisboa. "Defendido" que "mis súbditos no vayan al reyno de Portugal", amonestado el señor, recibió la encomienda de descubrir a los "culpantes", corrigiéndoles de manera. "que a los tales sirva de castigo y a los otros de ejemplo", desterrando al que hubiese recibido a portugués. (L. Al. Toledo)
1478.
Perdida la flota de Guinea,
abandonados los conquistadores de Tamaránt (Canaria) a su albedrío, se
enzarzaron entre ellos. Caótica la situación, en noviembre la reina nombró
gobernador a Pedro de la Algaba. Encargado de liquidar "divisiones y
diferencias", surgidas en "gran deservicio" de los monarcas, llevó
poderes para tomar posesión de la fortaleza y retirar las varas de justicia,
enderezando la situación, antes de reanudar "la empresa e conquista de
1478.
Muere el nuncio de Guinea Fray Alfonso de Bolaños, de la secta franciscana
(O.F.M)., y Fray Andrés de Zumis (=Cumas, Annis), de la misma secta (O.F.M).,
es nombrado en su lugar nuncio de Guinea; y Fray Alonso de Zamora, también de
secta franciscana O.F.M.), comisario de Canarias.
1478
Febrero 6. Sevilla (f.119). Orden a
las justicias de Sevilla e islas de Canaria y La Gomera, para que ejecuten la
sentencia pronunciada por los drs. Andrés de Villalón y Nuño Ramírez de
Zamora, oidores de la Audiencia y miembros del Consejo, en el pleito habido
entre don Juan de Frías, obispo de Rubicón y de las islas de Canaria, y los
capitanes de carabelas Alfonso Gutiérrez, Juan Martínez Nieto, Diego Gil,
Alonso Yanes Nainas, Juan de Triana y Juan Martínez de las Monjas, vecinos de
las villas de Palos y Moguer, por la que condenaron a éstos apagar las costas y
a poner en libertad a los 99 canarios que habían traído de La Gomera, cuyos
nombres se relacionan. Dicho pleito tuvo su origen en la petición presentada
por el obispo en favor de la libertad de dichos gomeros, en la que alegó que éstos
eran cristianos, recibían los sacramentos y pagaban el diezmo de sus cosechas y
ganados, y en su posterior comisión a los citados jueces, por carta de 18 de
octubre 1447 que va insertada, a pesar de que la otra parte adujese que el
obispo no era parte para hacer tal demanda. Andrés.
Nunius. Villarreal. Reg: Diego Sánchez. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478 Febrero 20.
Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, por Real Cédula, de Sevilla, a 20 de
febrero de 1478, después de dada sentencia por los jueces, mandan que se dé
libertad a los indígenas de La Gomera hechos esclavos por la ninfomana señora
de horca y cuchillo Beatriz de Bobadilla, y el sanguinario Pedro de Vera y que
se les devuelvan a su tierra.
1478
Febrero 20. Sevilla (f. 70).
Incitativa a las justicias de Jerez de la Frontera, Palos y Moguer, ya Juan de
Aranda y Lope Sánchez de Villareal, escribano real, para que pongan en
libertad, allí donde se encuentren, a los canarios cristianos que fueron
vendidos del obispo de Rubicón y de
las islas de Canaria, quien alegó que se había ordenado liberar a dichos
canarios por ser cristianos, pero algunos de ellos no lo pudieron ser por haber
sido vendidos con anterioridad. El Rey y la Reina. Ruiz del Castillo.
Respaldada; Episcopus Segoviensis, Clavero. Antonius. Johannes. Petrus
licenciatus. Reg... Diego Sánchez. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478
Marzo 15. Sevilla (f. 42). Merced a
Esteban Pérez de Cabitos, vecino de Sevilla, de la alcaldía mayor de la isla
de Gran Canaria para que conozca vitaliciamente todos los pleitos civiles y
criminales, en pago de los gastos que ha hecho en servicio real. Se ordena al
concejo de dicha isla que lo reciba en su cargo y le guarde los derechos
inherentes al mismo. El Rey. Gonzalez. Señalada; Villalón. (E.Aznar Vallejo.
1981)
1478
Mayo 12. Sevilla (f. 99). Carta de
seguro a favor de Diego de Herrera y de su mujer Inés Peraza, señores de
Lanzarote, Fuerteventura, Gomera e Hierro, y dirigida al obispo de Rubicón, al
deán de dicha iglesia, a Juan Rejón, capitán de la flota de la conquista de
las islas de la Gran Canaria, ya los demás capitanes y gentes de armas de dicha
flota, para que no entren en dichas islas ni tomen a sus vecinos o a los bienes,
ganados y orchilla de éstos. La Reina. Santander. Respaldada; Rodericus.
Johannes. Reg; Diego Sánchez. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478
Mayo 13. Sevilla (f.106). Confirmación,
a petición del secretario y cronista real Alonso de Palencia, de la capitulación
asentada por éste, en nombre de Su Alteza, con don Juan de Frías, obispo de
Rubicón, y con los capitanes .don Juan Bermúdez, deán de las islas de
Canaria, y Juan Rejón, criado de la reina, sobre la armada para la conquista de
Gran Canaria y otras islas pobladas de infieles. En dicha capitulación, que va
inserta -Sevilla 20 de abril 1478-, se concede al obispo la orchilla de las
islas mientras dure la conquista y los reyes se obligan a aportar 20 lanzas de
la Hermandad. La Reina. Avila. Reg; Diego Sánchez. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478
Mayo 15. Se nombra por los nefastos
reyes católicos alcalde mayor de los invasores colonos españoles en Tamaránt
(Gran Canaria) a Esteban Pérez de Cabitos, en recompensa por los buenos
servicios prestados a la corona castellana. Un mes más tarde embarcaría con
los invasores masacradores de pueblos Juan Rejón, el dean Bermúdez y el capellán
Pedro González Escudero, futuro cronista de la conquista, rumbo a esta Isla.
1478
Mayo 26. Sevilla (f. 77). A Diego de
Herrera, señor de las Islas Canarias, para que haga pesquisa de quiénes son
los vecinos de dichas islas que van a Portugal, comercian con portugueses y los
acogen, dándoles armas y manteniemientos en contra de las disposiciones reales;
y para que proceda contra los culpables, confiscando sus bienes y aplicándoles
las mayores penas civiles y criminales, incluidas las de muerte y destierro. Se
ordena a Juan Rejón ya los demás capitanes y gentes de guerra, así como al
resto de los súbditos, que acudan en ayuda de Diego de Berrera, cuando éste
los solicite para llevar a cabo tales medidas. E/ Rey. Camañas. Respaldada:
Rodericus. Joanes. Reg: Diego Sánchez. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478
Mayo 26. Sevilla (f.100). Carta de
ayuda y favor, a petición de Fernando Peraza señor de la isla de la Gomera, y
dirigida al Obispo de Rubicón, al deán de dicha iglesia, a Juan Rejón, capitán
de la armada para la conquista de la isla de la Gran Canaria, y a los demás
capitanes y gentes de guerra, para qué ayuden a Fernando Peraza a castigar a
sus vasallos, que, exceptuando los del bando de Orone que siempre han sido
leales, quieren sustraerse de su señorío, no pagando las rentas y derechos
debidos, y que para ayudarse contra Fernando
Peraza han favorecido al adversario Portugal. El Rey. Camañas. Reg:
Diego Sánchez. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478
Junio 24. Tiene lugar en Winiwuada el
primer desembarco de las huestes invasoras castellanas en Tamaránt. Creándose
el primer asentamiento europeo en la isla al cual dieron el nombre de Real de
Las Palmas. El Ejército invasor estaba al mando del mercenario
Juan Rejón. Los Reyes Católicos, deseosos de conquistar las Islas
Canarias, enviaron a Juan Rejón al mando de 600 hombres aproximadamente. El 24
de junio de 1478 desembarcó montado el campamento en la colina de Vegueta. Según
la leyenda, de inspiración cristiana muy explotada en aquellos tiempos, no se
dirigió a Gando porque una anciana, considerada Santa Ana por Rejón, le
advirtió que se quedase junto al barranco Winiwuada o Guiniguada. Entonces se
comenzó a construir una ermita dedicada en un principio a Santa Ana, aunque
actualmente es la ermita de San Antonio Abad. De esta manera, las cimientes del
barrio de Vegueta y, por tanto, el germen de la de la posterior villa de
Winiwuada n Tamaránt (Las Palmas de Gran Canaria) lo tenemos en el campamento
militar de los invasores comandados por Rejón.
Winiwuada n Tamaránt (Las Palmas de Gran Canaria) comenzó su desarrollo y
evolución de corte europeo a partir de los solares que se adjudicaron a los
invasores y colaboradores de la conquista en el primer reparto de las tierras
usurpadas que se realizó en la isla. Este repartimiento fue llevado a cabo por
el judío converso y masacrador de pueblos,
gobernador de la metrópoli en la colonia Pedro de Vera. En el primer
cuarto del siglo XVI el barrio de Vegueta, casco antiguo de la capital canaria,
había alcanzado prácticamente sus límites históricos.
El sector histórico de Triana ya se estaba forjando, hallándose en pleno
proceso de urbanización en la segunda década del mencionado siglo. Se ha
querido entender que los primeros comerciantes andaluces que residieron en este
núcleo le dieron nombre a la calle y, por tanto, al barrio.
1478 Junio 24.
Llega a Tamaránt (Gran Canaria) una escuadra invasora transportando una
expedición de mercenarios compuesta por «600 peones y gentes de a caballo» al
mando de Juan Rejón, acompañado por el deán Juan Bermúdez quien llevaba
espada. Al cinto con la que cortó la cabeza de decenas de canarios. Tras
desembarcar en la rada de Las Isletas, la hueste se dirigió a un arroyo «de
agua continua a la mar» denominado Winiwuada o Guiniguada, situando en su
margen un campamento que tomó el nombre de «Real de Las Palmas», por la
abundante existencia de palmeras, las cuales fueron taladas para fortificar el
campamento. En este momento comienza la «guerra de Canaria», un acontecimiento
bélico de invasión y conquista que se dilatará durante cinco largos años con
dos fases cronológicas y operativas diferenciadas. Guerra que fue declarada
unilateralmente por el reino de Castilla con el apoyo incondicional del clero de
la secta católica.
1478
Junio 24. La ciudad de
Guiniwuada (Las Palmas) tuvo su origen en el campamento emplazado junto al
Barranco de Guiniwuada el 24 de junio de 1478 por el invasor Juan Rejón jefe de
la expedición enviada para la conquista de la isla de Tamaránt (Gran Canaria)
por los genocidas reyes católicos. Según la tradición, aquél primer
asentamiento europeo se estableció en el lugar que hoy ocupa la ermita y plaza
de San Antonio Abad. Esta fue la primera plaza pública castellana de la
naciente villa y el núcleo originario de Guiniwada (Las Palmas).
Pronto
el centro de la ciudad colonial pasaría a la plaza de Santa Ana, en donde se
levantaron los edificios civiles y religiosos más importantes de los invasores.
Al otro lado del Guiniwuada -cuyo cauce se halla hoy cubierto por la calzada de
una autovía -surgía el convento e templo de la secta católica
de San Francisco, entre las primeras edificaciones del sector norte de la
ciudad. Había nacido así el barrio de Vegueta, a la derecha de Guiniwuada, y
del barrio de Triana, a la izquierda, que desde un principio y durante cuatro
siglos integraron el casco urbano de Guiniwada (Las Palmas). Podemos calcular
que ambos barrios alcanzaron su perímetro histórico en el transcurso de los
primeros cuarenta a cincuenta años de vida en la incipiente ciudad europea. El
visitante puede hacerse una adecuada composición de lugar sobre el primitivo
desenvolvimiento de Winiwuada (Las Palmas) situándose en la vieja plaza de San
Antonio Abad y, a partir de esta, recorrer calles y rincones pintorescos de este
sector Vegueta-Triana. La actual ermita de San Antonio Abad data del siglo XVIII
y se levantó en el lugar que ocupaba la primitiva del siglo XV, derruída en el
año 1757. En su fachada una lápida alude al paso del invasor y saqueador de América
Cristóbal Colón en el viaje del supuesto descubrimiento. Durante su primer
viaje el ex pirata y futuro almirante de Castilla se detuvo en las islas de
Tamaránt (Gran Canaria) y la Gomera.
1478
Agosto 27. Sevilla (f. 121). Gobernación
de Gran Canaria al contino Pedro de La Algaba debido a las disensiones entre don
Juan Bermúdez, deán de Rubicón y de las islas de Canaria, y Juan Rejón,
contino de la casa real, enviados por los reyes como capitanes de la invasión y
conquista de Tamaránt (Gran Canaria), y juntos a los cuales vinieron don Juan
de Frías, obispo de Rubicón, y algunos religiosos encargados de la
evangelización de los canarios. Se otorga a Pedro de La Algaba poder cumplido
para actuar civil y criminalmente contra los culpables de dichas disensiones. El
Rey y la Reina. Camañas. Acordada. (E.Aznar Vallejo. 1981)
1478
Septiembre 25. Sevilla (f. 140). Carta
del rey don Fernando al obispo de Canaria, al deán de [dicha iglesia] y a Juan
Rejón, diputado de la Hermandad, que están en la conquista de Canarias,
comunicándoles que otorga seguro a Pedro de Montoya, factor de Fernando y Juan
de Covarrubias, vecinos de Burgos, y licencia para que pueda permanecer en la
isla de Cabo Verde y traer mercancias a estos reinos, no obstante la guerra con
Portugal. El Rey. Ariño. (E.Aznar
Vallejo. 1981)
1478
Noviembre. El papa de la secta católica
Sixto IV expide una bula que autoriza a los reyes de Castilla y Aragón la
creación de un Tribunal de la Inquisición, este tribunal tuvo una continuada
actuación en la colonia norteafricana de Canarias. Nación invadida y ocupada
por el reino de Castilla después de casi un siglo de luchas. Una vez sometidas
las islas mayores, se estableció en la colonia el Tribunal de la Inquisición
española, brazo ejecutivo de la secta católica la cual contribuyó desde los
inicios de la invasión a la Canaria juntos a los mercenarios europeos,
participando activamente en la esclavización y venta de los primitivos
canarios, tal como está profusamente recogido en las crónicas de la invasión
y conquista de las islas. Por ello, consideramos interesante incluir en estas
efemérides, este documentado artículo sobre la creación de la Inquisición en
los reinos ibéricos de Castilla y León y las colonias por aquella época recién
invadidas.
Debemos
hacer aquí una distinción entre la
Inquisición en España y la Inquisición Española, expresiones que parecen
iguales pero no lo son. La Inquisición Española es la que los reyes Isabel de
Castilla, y Fernando de Aragón establecen en España a partir de 1478 y que fue
independiente y diferente de la del resto de la cristiandad. Sin embargo, en
España también funcionó la Inquisición Episcopal y la Inquisición
Pontificia, como veremos enseguida. La Inquisición era casi desconocida en la
Península hasta la fecha mencionada. En Castilla no había tribunal de la
Inquisición y los delitos de la fe se atendían en los obispados. Era la
Inquisición Episcopal que ejercían los obispos en su diócesis; pero éstos
estaban ocupados en otros asuntos y le prestaban poca importancia a la herejía.
Por
el contrario, en Aragón, había un tribunal de la Inquisición Pontificia
establecido desde la época de la herejía albigense que se había extendido
desde Touluose hasta la vecina Aragón. Domingo de Guzmán, el primer
inquisidor, había mandado a principios del siglo XIII a Raimundo de Peñafort
como comisario y a instancias de éste, el papa Gregorio IX designó un tribunal
de la Inquisición que se ocupó de erradicar la herejía albigense en Aragón
luego de largas vicisitudes. Pero para la época que nos interesa, mediados del
siglo XV, también el tribunal de Aragón estaba casi olvidado.
De la misma forma que
los acontecimientos se fueron desencadenando para dar lugar a la creación de
los tribunales de la Inquisición Pontificia, también en España los hechos se
sucedieron de tal forma que los reyes consideraron necesario crear la Inquisición
Española.
Podemos Señalar como
la primera causa el fenómeno de conversión masiva de judíos que se produce
durante las revueltas y motines antijudíos de 1391, que se iniciaron en Sevilla
por los sermones de Fray Ferrant Martínez. Continuaron con la prédica de
Vicente Ferrer en Castilla entre los años 1400 y 1420, que también lograron
una conversión masiva de judíos. Estas conversiones, en su mayoría, no fueron
sinceras sino que se hicieron a la fuerza, ante la presión de un pueblo
enardecido, excitado por sacerdotes fanáticos.
Entonces comienza el
fenómeno de los "conversos" y su calvario, que signará la historia
de España y de los judíos hasta mediados del siglo pasado. El tema de los
conversos lo estudiaremos aquí en lo que tenga que ver con la Inquisición,
porque es muy complejo y requiere un estudio por separado.
A mediados del siglo XV
encontramos en la península Ibérica varas clases sociales: los reyes y la
nobleza, ostentan el poder, manejan las armas, hacen la guerra a los moros y son
dueños de las tierras, desprecian el trabajo manual; el pueblo, que es esclavo
de la gleba, o sea que depende de los señores feudales y son los que cultivan
la tierra, son incultos e iletrados; el clero, que depende de Roma y está
agrupado en conventos de diferentes órdenes, las más importantes, ya vimos,
son los dominicos y los franciscanos, monjes mendicantes, que pregonan el
ascetismo, la vida dedicada a la oración y dependen directamente de Roma, no
del obispo local, dominan el saber, los libros y las bibliotecas, son los
cristianos educados; las minorías de otros credos: judíos y moros. Los moros
son el pueblo vencido que retrocede a medida que los cristianos conquistan el
territorio hasta concentrarse finalmente en Andalucía, en la provincia de
Granada. Los judíos, que habitaban la Península desde tiempos inmemoriales,
son habitantes urbanos, que ejercen toda clase de oficios, hasta los más
elevados como consejeros de los reyes. Son letrados y conocen la contabilidad y
la numeración decimal.
Las leyes de los
diferentes reinos limitan cada vez más las posibilidades de trabajo de los judíos
impidiéndoles ejercer diversos oficios. Sus actividades son cada día
restringidas y son obligados a vivir en barrios determinados; hay un intento de
excluirlos de la vida económica.
En éste panorama se
insertan los conversos, llamados también marranos o cristianos nuevos, en
contraposición a los cristianos viejos o lindos que son los originarios
cristianos. Los conversos ven que al cambiar de religión, los impedimentos que
tenían como judíos son eliminados y tienen acceso a todos los oficios y
puestos del reino, que antes les eran vedados. Enseguida comienzan a escalar
posiciones en las cortes de España por su capacidad y sabiduría, aventajando a
los cristianos lindos.
Con el correr del siglo
XV, éstos cristianos nuevos despiertan la envidia y los celos de los cristianos
viejos y comienzan las intrigas y las demandas en su contra.
1478
Noviembre 13 (s.l.) (f. 114). Albalá
del rey para que en los libros de las raciones y nóminas de su casa, se asiente
a fray Alonso de Zamora, de la Orden de San Francisco, comisario de las Islas
Canarias, a quien se hace merced de una capellanía de honor, con venticinco
maravedis al día, que hacen nueve mil anuales. Se ordena al capellán mayor y a
los capellanes cantores y oficiales de la capilla real que reciban a fray Alonso
de Zamora en su cargo, ya los contadores mayores que asienten el traslado de
dicho albalá y lo devuelvan librado por ellos en las espaldas al interesado,
para título de dicho oficio. El Rey. Camañas. Reg: Diego Sánchez. (E.Aznar;
1981)
1478
Noviembre 25. Córdoba (f. 58).
Mandamiento a Pedro de La Algaba, gobernador de Gran Canaria, al deán de la
iglesia y al capitán Juan Rejón, para que dejen pasar a la isla de la Gomera a
cierto número de gomeros que se encuentran en la de Gran Canaria. Dichos
gomeros habían sido capturados por carabelas de las villas de Moguer y de Palos
y repartidos por diversas villas del reino, pero por su condición de cristianos
la reina ordenó liberarlos y devolverlos a su tierra en la expedición que
conducía al Obispo de Rubicón, el deán de dicha iglesia y a Juan Rejón, cosa
que éstos no han cumplido. Se Qrdena a todos los capitanes y maestres de navíos
que acepten transportarlos a la Gomera, previo pago de los fletes de transporte.
La Reina. Ruiz del Castillo. Respaldada: Episcopus Segovie, Johanes, Nunios,
Petrus, Ferrandez, Manrique. Reg: Diego Sánchez. (E.Aznar; 1981)
1479.
Los Reyes Católicos, por Real Cédula, de Trujillo, a 15 de febrero de 1479,
utilizan los fondos de la bula Regimini gregis para socorro de la
conquista de Tamaránt (Gran Canaria).
1479. El nuncio en Castilla, Francisco Ortiz, se opone a la utilización de
los fondos de la bula para la conquista de Canaria, alegando que es desviarlos
del fin para el que fueron recaudados.
1479.
Tratado de paz de Alcáçovas entre los Reyes Católicos y Alfonso V de
Portugal, del 4 de septiembre. Por él, Castilla renuncia a las islas Azores, a
Madeira, a la conquista de Marruecos y del reino de Fez y a navegar «de las
islas de Canaria para baxo contra Guinea», es decir, a sobrepasar el cabo
Bojador hacia el sur; y Portugal renuncia a invadir las Islas Canarias, que
reconoce pertenecer a los reinos de Castilla. Así «quedaron del todo
declaradas las dichas islas de Canarias ser del señorío supremo
de
Castilla» (Hist.) I, 19; BAE, XCV, 75b).
1479.
El rey Fernando el Católico, en la Real Provisión, de Toledo, de diciembre (el
día en blanco), de 1479, dice que el Papa Sixto IV, por la bula Pastoris
aeterni de 1472, concedió indulgencias para la conversión de Canarias y
para que «los [guanches] que por la predicación no se quisieren convertir,
fuesen conquistados por la fuerza de las armas»; y que el Papa le encargó «ayudar
a la dicha conversión y conquista».
Estos
incisos con que el rey Fernando pretende fundamentar en la bula de Sixto IV la
conquista armada de las islas (concretamente, la de Gran Canaria, ya iniciada)
parecen ser de la exclusiva responsabilidad de él, sin fundamento ninguno en la
bula. Son una interpretación forzada e interesada de la misma.
Con
tales incisos pretende el rey Fernando justifica con una argucia sutil- la
conquista de las islas que quedaban sin conquistar y que había sometido de modo
inmediato a su soberanía en 1477. Según él, el hecho de que en las islas
hubiese ya establecimientos de evangelización no cerraba la puerta a la
justicia de una guerra de conquista por la fuerza de las armas. Esta cabía de
llevarla a cabo justamente en los casos en que la evangelización previa no
hubiese dado resultados positivos, es decir, cuando los infieles evangelizados
pacíficamente se hubiesen negado a someterse al Evangelio, aunque no molestasen
a los que quisiesen convertirse. Ante todo, ciertamente, tenía que recurrirse a
la evangelización pacífica; pero, de no tener eficacia ésta, después podía
recurrirse a la conquista armada con el objeto de dominar a los infieles al
catolicismo y así preparar el camino para la eficacia de la “evangelización”.
1479.
Estrepitosamente derrotados los Reyes Católicos en Guinea, se vieron obligados
a consentir en el reparto del reino de Fez, decretado por los pontífices
romanos. Firmado el tratado en el
mes de septiembre, quedaron
adjudicadas, a sus coronas, las islas de Titoreygatra (Lanzarote), Benahuare (La
Palma), Erbania (Fuerteventura), Gomera, Esero (Hierro), Graciosa, Tamaránt
(Gran Canaria), Chinet (Tenerife) "e todas las otras Yslas de Canaria
comarcanas, ganadas e por ganar". Relanzada la conquista de Gran Canaria en
1480, buscaron fondos comercializando la bula, obtenida años atrás. Suprimidos
los topónimos Guinea y Portugal, quedó circunscrita a la conversión de los
canarios, reaccionando los puristas por la tremenda: "algunas
personas" eclesiásticas, declararon las bulas "revocadas e
suspensas", prohibiendo "la recaudación de los maravedís", pues
se hacía, "a fin de meter las manos en la dicha limosna e gastarla e
desviarla, en otros usos y gastos". (L. Al. Toledo)
Eguerew,
Want’ ijamaynut Magek 7º akano.