Rabat genocida, ONU quietismo

Héctor Delgado

El gobierno de Uruguay, de Tabaré Vázquez estableció relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharauí Democrática. En Montevideo se reunieron los cancilleres de ambos países, señores Reinaldo Gargano y Mohamed Salem Uld Salek, quienes conforme a la Convención de Viena y la Carta de las Naciones Unidas signaron solemnemente dicho Tratado, a partir de diciembre de 2005.

El presidente de la RASD, Mohamed Abdelaziz recibió el Premio Internacional de Derechos Humanos concedido por la Asociación Española de los Derechos Humanos. El recipiendario ha dicho: "Habrá un Sáhara independiente, que será árabe e hispanoparlante".

Pronto se conmemorarán 14 años de que el Frente Polisario (partido político del pueblo saharauí) y Marruecos (cuando gobernaba Hasán II, progenitor del sátrapa Mohamed VI), firmaron al Plan de Paz propuesto y aprobado por la ONU y la Organización de la Unidad Africana (OUA), el cual hasta la fecha Marruecos con triquiñuelas no ha permitido se cumpla.

Por ello, es obvio que la responsabilidad histórica, política, ética y moral de España y sus sucesivos gobiernos, desde entonces, le atañe al ciento por ciento. Más ahora que ha vuelto el pueblo de España a otorgar el voto mayoritario al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que como su nombre lo indica sostiene y promueve el socialismo moderno, éste que históricamente está contra todo colonialismo, servidumbre y explotación del hombre.

Sin embargo, José Luis Rodríguez Zapatero no ha dedicado el mínimo de tiempo a impulsar el referéndum legal y legítimo que la ONU aprobó, particularmente al designar una Misión de las Naciones Unidas para ello -MINURSO-; tal pareciera que España y su clase política siguiera dominada por el genuflexo y entreguista Aznar. De mantenerse esa falta de cumplimiento multilateral e internacionalista, el mundo puede considerar que el PSOE padece la enfermedad de aznarización ‘socialista’, y, que éstos son mozos de estribo del Partido Popular español, que fuera palafrenero desde las Islas Azores tanto de Blair como de Bush.

Sin embargo, la esperanza muere al último. Es tal la represión genocida desde la capital de Marruecos, Rabat, que inclusive el Partido Socialista de Marruecos, cuyas concepciones -a pesar de la filosofía marxista que todo socialista en principio debe sustentar, camino a la transformación del mundo y de la vida-, reivindican la ‘soberanía’ de Marruecos sobre los territorios del Sáhara, ha hecho una documento de protesta por la excesiva dureza represiva de Rabat contra el pueblo árabe saharauí, especificando que protestan "contra la gestión gubernamental de Marruecos en la cuestión saharauí". Dirigen una carta de protesta tibia, pero protesta al fin y al cabo al Primer Ministro de Marruecos, Driss Jettu.

Por ello es significativo que el Ministro de Comunicaciones del gobierno marroquí, Nabil Benabdalá intente el distractor sospechoso de culpar a los gobiernos de Argelia y España (¿¡) de "fomentar una coordinación con la prensa española para buscar coincidencia en la cobertura periodística de los juicios represivos genocidas contra los luchadores independentistas en El Aaiún".

Precisamente durante las redadas represivas de los protestatarios en El Aaiún, Smara y otras poblaciones saharauís, a Mahfuda Laseiri la hicieron abortar por las golpizas. Han condenado -luego de apaleamientos durante su desapareción simulada por varios meses- a la luchadora Aminetu Haidar, quien fuera secuestrada durante cuatro años, y, ahora la vuelven a condenar a 8 meses de cárcel, por participar en las manifestaciones pacíficas de mayo de 2005, ella a quien le han negado sistemáticamente ver a sus hijos.

A pesar de esa represión genocida, a ojos vistas de Kofi Anann, Aminetu Haidar acaba de ser galardonada con el Premio "Juan María Bandrés de los Derechos Humanos", concedido por su defensa del Derecho de Asilo y Solidaridad con los Refugiados. El gobierno de España está obligado a conceder la visa y facilitar todos los elementos, para que Aminetu Haidar reciba la presea en Madrid, la próxima Primavera de 2006 (si antes no la asesinan sus carceleros, fingiendo un suicidio).

Ante esa situación de genocidio y represión consuetudinaria el Consejo General de la Abogacía de España, ha dictaminado que "son penas irregulares", las que les han impuesto tribunales zafios marroquíes en los juicios de El Aaiún. ¿Qué hacer?

Solamente un movimiento consistente internacionalista incesante de solidaridad con esos presos políticos de la RASD podrá despertar de su letargo a la ONU, para que haga respetar a la MINURSO, y, cese el genocidio que ahí con todas las sofisticaciones del apartheid aplica Mohamed VI, quien fustiga a ese pueblo para robarle sus riquezas del subsuelo y litorales.

ENVÍO: Toda la solidaridad a la periodista y escritora mexicana Lydia Cacho Ribeiro, cuya represión contra la libertad de prensa, es una triangulación para criar jurisprudencia que permita encarcelar a la periodista argentina Olga Wornat. ¡Ojo, Mariano Azuela Güitrón!