La
mayor invasión colonial de la historia de Canarias
El Vidente
Las reglas son las reglas (o
eso suelen decir); habría que plantearse si las reglas tienen trampa. Con esto
no se juega, es la supervivencia de las generaciones actuales y posteriores de
Canarias.
Suena muy bonito y romántico eso de la descolonización de Canarias.
Pero, ¿realmente el canario desea ese proceso?..
Son tantos los que viven aquí y se oponen a este asunto... Han sido
tantos los adulones a la corona de España a lo largo de demasiado tiempo [...].
El problema de las islas dudo mucho que simplemente se halle en “
Todos
se suman a la mayor invasión colonial de la historia de Canarias, pasiva y
permanente, con un silencio solo acallado por el color de la piel y lo
rudimentario de su medio de transporte que hace de sus imágenes un
sensacionalismo que da la vuelta al mundo.
Las
reglas son las reglas (o eso suelen decir); habría que plantearse si las reglas
tienen trampa. Con esto no se juega, es la supervivencia de las generaciones
actuales y posteriores de Canarias. A base de palabras y esperar a que esta
democracia “libertina” y una monarquía “débil” solo vamos a la estupidez de
agravar los problemas, hay que tomar nuevas orientaciones en este conflicto.
El
efecto llamada está servido, con estos ingredientes: de un lado un ecosistema
que se transforma a la mansalva y unos gobernantes descafeinados, ya sabemos lo
que nos espera; seremos ciudadanos de segunda clase en nuestra patria y de
hecho ya es un sentimiento de presente.
¿Cómo
anular ese efecto que les atrae?, con alojamiento gratis, manutención gratis,
ropa gratis, prioridad y gratuidad en la sanidad... y en tres años aquí tienen
una vivienda.
La
tomadura de pelo de quienes especulan con nuestra tierra y el intento de devolvernos
a aquellos tiempos de caciquismo, unas islas plagadas de muchedumbres
dispuestas a pelearse por un pan sin pararse a mirar las condiciones: ni
laborales y ni las sociológicas. La droga, el putiferio,
las parejas con horarios de trabajo incompatibles que las desarraigan y las
llevan al precipicio de las separaciones y los divorcios.
Toda
esta maquinaria de poder tiene un eje que la coordina, es como una estructura
que pende de unos ángulos estratégicos, es ahí donde hay que hacer una purga
sin contemplaciones.