RESPUESTA AL SEÑOR MINISTRO MORATINOS

Antonia Pons i Valldosera

Señor ministro:

Desde hace semanas, es cierto, los medios de comunicación están hablando del Sáhara, y ponen de relieve, cierto también, los sentimientos de buena parte de los ciudadanos españoles. Pero, señor ministro, estos sentimientos que usted define como "cordiales" no son la causa de que últimamente los medios de comunicación hablen del contencioso. Hablan porque en el Sáhara Occidental la población saharaui cansada de tanto sufrimiento se ha echado a la calle para pedir Justicia. Y hablan porque la respuesta de nuestro "buen amigo y vecino del sur" ha sido y es, de una brutalidad sin igual. Apaleados, torturados, secuestrados, violadas sus mujeres, saqueadas sus casas, enjuiciados sin ninguna garantía legal etc. etc. etc. Y este "buen vecino" no sólo conculca los derechos más elementales de los saharauis sino que expulsa delegaciones de súbditos españoles e insulta a nuestros intelectuales sin que este ministerio que usted preside haya dicho nada.

Ni una simple protesta diplomática. Esos miles de ciudadanos/as que estamos detrás de esas delegaciones no podíamos, no podemos creerlo de un Gobierno socialista que se dice democrático. No le creo cuando dice que es primordial para usted, señor ministro, la defensa de los derechos del pueblo saharaui porque no he visto ni un gesto que así lo demuestre.

En cambio sí que he visto ese gran celo en preservar las relaciones de amistad con Marruecos.

Nada tengo en contra de que esos lazos que nos unen a nuestros vecinos marroquíes se estrechen, pero entre amigos hay que decirse la verdad. Si un amigo está equivocado, hay que hacérselo comprender. Y Marruecos se está equivocando con el Sáhara y con los saharauis y también con los españoles. La cuestión es que nuestras relaciones, amistosas o comerciales con nuestro vecino del Sur no deberían entremezclarse con el Sáhara. Porque el Sáhara Occidental está aún, legalmente, bajo soberanía española y porque la voz del pueblo que hace poco más de un año les impulsó a retirar las tropas de Irak, le pide ahora una respuesta clara y contundente. Hace una pregunta retórica que me permitirá contestar con franqueza: sí lo pensamos, pensamos que ha departido de sus convicciones firmes o no tanto, acerca de los derechos del pueblo saharaui porque a excepción de esta carta abierta a modo de respuesta a las incontables movilizaciones a favor del Sáhara, no hemos visto nada más, nada en absoluto y por eso nos sentimos hondamente decepcionados.

No intentamos capitalizar pro domo las simpatías hacia los saharauis, éstas están tanto en la derecha como en la izquierda. Este ejercicio de victimismo político, ese intento de rentabilizar políticamente una situación trágica no me gusta ni me parece ética ni moralmente aceptable. Permítame una pregunta señor Moratinos ¿qué clase de gestiones permanentes ha realizado su ministerio en relación con la defensa de los derechos de los saharauis? Tal vez no estemos al tanto de ellas o no sepamos verlas o puede ser que sólo se queden en palabras, porque hasta el día de hoy no hemos visto nada. Los saharauis refugiados siguen en la Hamada malviviendo, los de los territorios ocupados, ahora más que nunca, se ven sometidos a la más brutal y feroz de las represiones y los de la diáspora siguen esperando una solución que nunca llega. La defensa de los derechos del pueblo saharaui pasa por un referéndum de autodeterminación, ese es el camino y la única solución justa y definitiva para este pueblo que un día fue español. No soy médico pero sé que los síntomas son sólo una manifestación de una enfermedad hay que combatir la enfermedad y no sólo paliar los síntomas, dice usted en su ejemplo. La enfermedad es la dejación de las obligaciones y responsabilidades que España tenía hacia su ex-colonia, la enfermedad es una invasión ilegal que masacró a miles de ciudadanos saharauis, población civil, con armas prohibidas, la enfermedad es la constante y pertinaz negativa de Marruecos a cumplir con las Resoluciones Internacionales.

Dice que un arreglo para el Sáhara deberá contentar a Marruecos, al Frente POLISARIO y a Europa. No entiendo mucho de política internacional pero me parece difícil contentar a todas las partes estando como están enfrentadas desde hace 30 años. No se me ocurre cómo podría usted encender una vela a Dios y otra al diablo y que ambos estuviesen satisfechos. Olvida que hay una parte agredida, los saharauis, y una parte agresora, Marruecos y que encontrar una solución satisfactoria para ambas ha sido hasta ahora imposible. ¿No sería mejor tomar partido por la Causa más justa? Tal vez sea una ingenuidad y en ese contencioso y en la posición del Gobierno que usted representa haya intereses que a los simples ciudadanos se nos escapen.

¿No sería lo más justo actuar como Portugal lo hizo con Timor Oriental y asumir nuestras responsabilidades de una vez por todas? Dice usted que ha trasladado al Gobierno de Marruecos la conveniencia de respetar los derechos humanos, pues no le han hecho mucho caso. Ayer mismo, AI ha publicado un informe en el que se hablaba de nuevas detenciones arbitrarias y de torturas. Desde que empezó la intifada estamos esperando que esa comisión parlamentaria viaje al Sáhara Ocupado, viaje que aún no se ha realizado.

Las políticas de todos los Gobiernos de la democracia han hecho lo mismo: prometer y no cumplir, con una mano dar la razón y las migajas a los saharauis y con la otra legitimar la ocupación a cambio de sustanciosos acuerdos comerciales (no quisiera repetir lo de "la victoria final" y lo de la venta de armas al gobierno marroquí) y utilizar el contencioso del Sáhara para zaherirse mutuamente. Me parece una posición cínica, (quizás sea eso la diplomacia), decir que el gobierno actual ha hecho más que nadie porque ha viajado a Tinduf para entrevistarse ¿con los independentistas? o ¿con el Gobierno de la RASD?

Los saharauis miran hacia España y hace treinta años que están pidiendo ayuda y no me refiero a ese aumento de la ayuda humanitaria, pero España siempre ha rehuido esa mirada porque es culpable del abandono y de los sufrimientos de todo un Pueblo que reclama lo que es de justicia: su derecho a decidir si quieren regir sus destinos por si mismos o estar bajo la férula de una monarquía medieval, tiránica y corrupta.

Todos esperamos que con el nuevo enviado personal de Kofi Anan se alcance una solución justa y digna para el digno pueblo saharaui. Tengo en mi casa a un niño de diez años que a finales de este mes volverá a su cruel exilio. Hace unos días, paseábamos por la playa, era un día lluvioso y desapacible y estaba muerto de frío. Cuando le expliqué que ese mar era el mismo del Sáhara, su país, al que ama pero que nunca ha visto, se apresuró a meter sus pies descalzos en el agua. Deseo que crezca cerca de ese mar en su hermosa tierra en Paz y en Libertad.

Fuente: http://poemariosahara.blogspot.com/