19-03-06

La lengua canario-amazigh en la toponimia isleña

Francisco P. De Luka

Un hecho incuestionable, a pesar de la obviedad. Consideramos plausible la posibilidad de rescatar una gran parte de la antigua lengua canario-amazigh a partir del abundante "corpus" toponímico, además del antroponímico y de vocablos comunes que, afortunadamente, aún permanece en la memoria colectiva isleña y en los textos de los cronistas anteriores y posteriores a la colonización española.

En este trabajo estudiaremos, por ejemplo, cuatro voces topográficas de la isla de Benahoare (La Palma) y las aplicaremos a la recomposición del antiguo lenguaje utilizando este material lingüístico, auxiliados para ello por las normas gramaticales de la tamazight que se habla actualmente en el norte de África. Por otra parte, constatamos en las crónicas de los viajeros ingleses a Canarias, y entre otras descripciones, la unicidad de la lengua bereber común anterior a la conquista, presente en todo el Archipiélago aunque salvando las variantes entre islas:

"Antes de la conquista, tenia esta isla (Tenerife) siete Reyes, que vivían en cabernas como sus Vasallos..(..)Ya se ha dicho, que la sepultura que daban los Barbaros á los cuerpos de sus Principes, consistia en ponerlos de pie en una grande caverna;..(.) El Autor vió trescientos de estos cuerpos en una caverna, y les encontró el cutis tan seco, que lo compara al pergamino; pero no dice nada, de que se pueda inferir, cómo estaban tan bien conservados. Cada Isla tenía su Lengua particular, además de la que era común á todas las Canarias".

(Thomas Nicols, año 1560, en "Historia General de los viages desde el principio del siglo XV"; traducción del Abate A.F.Prevost al francés, y de M.Terracina al castellano, año 1763; Edic..J.A.Delgado Luis-Cabildo de Tenerife, 1990) (letra en negrita es nuestra)

Los topónimos palmeros objeto de nuestro estudio han sido seleccionados en base a su ubicación geográfica (representando en cierta forma a los cuatro puntos cardinales de la isla), a su grado de conocimiento popular y a su alto interés semántico.

.- ADIJIRJA.."Arroyo" (B. Alfonso I, 1991:381); "chorro de agua, fuente" (C. Díaz Alayón (1999), de J. Abreu Galindo), sin indicar localización concreta.

El análisis lingüístico hace derivar esta voz de la forma adverbial "dih (pronunc: "dij")= "de nuevo", "una vez más", "nuevamente" (Marruecos Central, M.Taïfi, 1991) y del verbo "regh" = "estar caliente", de raíz kabilia, en su forma correspondiente a la tercera persona sing. masc."irgha" = "está caliente", vigente entre las poblaciones senhaya o zenaga del Marruecos Central y chelha del Sous y Anti-Atlas. La voz palmera se puede restituir como "a dih irgha = "el que de nuevo está caliente", en cuyo primario la "a" inicial equivale al pronombre indefinido tahaggart (muy frecuente en el amazigh insular), "el que", "lo que". El proceso fonético se formula como "a dih irgha <> adijirgha <> adijirja, en el cual el fonema "gh" velar fricativo sonoro se convierte en la "j" castellana velar fricativa sorda en la posterior evolución castellanizante.

Es muy probable que el topónimo se localice en la zona sur de la isla, en Fuencaliente, y esté relacionado con la antigua "Fuente Caliente" o "Fuente Santa", desaparecida con las erupciones volcánicas del Volcan de San Antonio, ocurridas en 1676. La existencia de esta voz benahorita prueba la presencia de actividad volcánica, subterránea o superficial, en la zona sur de la isla en épocas anteriores a la conquista, aparte de las ya reseñadas por los vulcanólogos en Tacande, en los años 1441 y 1470-1492 (A. Hdez Pacheco-M.S. Valls, 1978). Podría tratarse de una fuente de agua que manase a una temperatura determinada, con variaciones o alternancias térmicas cada cierto tiempo a consecuencia de la citada actividad volcánica.

.- MUDO.- (Punta, Barrio y Barranco del). Este topónimo se encuentra situado en la costa norte del municipio de Garafía, en el antiguo cantón de Tegalgen. Es posible, como hipótesis de trabajo, de que pueda tratarse de una voz homófona, es decir, de un antiguo vocablo benahorita fuertemente deformado por el paso del tiempo hasta adquirir la forma actual. Como propuesta a considerar la basamos en la existencia de idénticos paralelos en otras islas, que justificaremos más adelante. En la isla de Gran Canaria existen Cañadillas del Mudo, en San Nicolás de Tolentino, cerca de Tocodoman y Montaña Hogarzales (Ajodar), y Lomo de los Mudos, en Telde, cerca de la Cruz de Jerez.

El término Mudo lo asociamos al primario tahaggart "muddu"= "unirse contra algo o alguien" o "mûddu" = "terminar habitualmente"; por extensión:" morir habitualmente todos hasta el último" (Ch. Foucauld, 1951) y la voz Mudos constituye una evidente pluralización castellana del primario amazigh.

Estamos, comenzando por La Palma y según parece, ante un caso de evidente conexión entre la estructura semántica del resto paleolingüístico y algún hecho histórico puntual acaecido en la isla. El significado mismo del término continental no deja lugar a dudas por su carga de precisión y concreción: "unirse contra algo o alguien" y " morir habitualmente todos hasta el último". Sólo puede revelar una situación de lucha o resistencia extrema colectiva contra un enemigo externo invasor del territorio. Si pasamos revista a los episodios relacionados con las entradas esclavistas o de conquista de la isla de La Palma, comenzaremos con las incursiones europeas del siglo XIV a las islas, en las que genoveses, mallorquines, portugueses (Callao de Portugueses, Garafía) o castellanos pudieron llevar a cabo capturas de isleños para ser vendidos como esclavos, aparte de la recolección de la orchilla. Más tarde, en 1403, el francés Gadifer de La Salle inicia un periplo desde Lanzarote, recorriendo las islas de Fuerteventura y Gran Canaria. Después costea El Hierro, La Gomera y La Palma, se supone que bordeando todo el contorno de dichas islas a fin de inspeccionarlas o explorarlas de alguna forma y con vistas a posibles capturas de esclavos en las mismas costas, regresando finalmente al Rubicón, en Lanzarote. Las Crónicas refieren que el mismo Jean de Bethencourt acomete dos años más tarde, en 1405, el intento de conquista de La Palma siguiendo la ruta de esta isla desde Lanzarote, aunque fracasó en el intento por la brava resistencia isleña, siguiendo a continuación hacia El Hierro en la que sí consiguió penetrar.

Prueba de la ruta seguida por los europeos de aquella época la tenemos en la toponimia en el punto costero Costa de Franceses, en la zona nororiental del actual municipio de Garafía.

A mediados del siglo XV, hacia 1450, son los castellanos los que intentan la conquista de Benahoare. Guillén Peraza, hijo de Fernán Peraza (el viejo), parte con una expedición desde La Gomera, pero encuentra la muerte a manos de los palmeros que ofrecieron una gran resistencia.

Finalmente, entre 1492 y 1493, los españoles al mando del esclavista y conquistador Alonso Fernández de Lugo desembarcan en La Palma con la intención de anexionarla definitivamente a la Corona, haciéndolo por las playas de Aridane, por Puerto Naos. Las Laderas de Amagar (la voz tahaggart amagar, pl: imegâren = "extranjero") situadas un poco más arriba en el límite de Tijarafe con Los Llanos de Aridane y Tazacorte, delatan la presencia de los europeos. La primera resistencia la opusieron los hermanos Jarigua y Garehagua en el cantón de Tigalate (desde Mazo a Breña Baja), pero fueron vencidos. Otros jefes cantonales de la isla, desde el noroeste al noreste (Tijarafe, Tagalgen, Tagaragre...) siguieron resistiendo hasta el final, en que fueron sometidos por la fuerza. Sólo quedó Tanausú refugiado en el cantón de Aceró, en la Caldera. Es muy posible que la génesis del topónimo Mudo, sin descartar otras épocas, hubiese tenido lugar a partir de esas luchas de resistencia llevadas a cabo por los benahoritas del cantón de Tagalgen, en el que se ubica actualmente dicho topónimo, apostados entre los riscos a una cota de 300-400 m. de altitud, hoy Barrio de El Mudo, junto al barranco del mismo nombre, que nace a los 800 m. un poco más abajo de la Fuente de los Bichos.

En relación a las voces homónimas de la isla de Tamarant, tanto la Cañadilla del Mudo, en La Aldea de San Nicolás, como el Lomo de los Mudos, en Telde, están sus respectivos lugares próximos a batallas y luchas sostenidas por los canarios contra los cristianos. En el caso de La Aldea muy cerca se encuentra la montaña Hogarzales (Ajodar), donde las huestes de Miguel de Mújica, a finales de 1482, fueron diezmadas por los isleños que opusieron una encarnizada resistencia. Cuentan las crónicas que la sangre corría por sus laderas. En el caso de Telde, coincide con una de las vías de penetración de los españoles hacia el centro de la isla ("Natura y Cultura", 1997: 284), concretamente con la que pasaba entre Cendro y Telde, zona en la que se libraron conocidos combates citados por los cronistas, y en los cuales resultó vencedor el guayre Bentagaya de Telde.

.- TEDOTE.- Según J. de Abreu Galindo era el nombre de uno de los doce señoríos o cantones de La Palma que abarcaba los municipios de Las Breñas y Santa Cruz de La Palma hasta Tenagua (Puntallana) (E. Martin, 1992:18).

El citado cronista nos habla de Tedote al citar: "hasta Tedote, donde al presente llaman La Breña, interpretada en castellano; porque "tedote" en lengua palmera quiere decir "monte". Por su parte, L Torriani nos dice: "y en tierra, en la cumbre de las montañas llamadas Tedote; y encima de ésta hacían sus sacrificios de leche y manteca".

Los actuales municipios de Breña Baja y Breña Alta estuvieron antaño poblados de amplias zonas de laurisilva, cuya maleza y vegetación dieron lugar al término "breña". Si observamos atentamente la topografía de esta parte de la isla constatamos cuatro voces en los que aparece dicha voz entre los 280 y los 600 metros de altitud: San Pedro de Breña Alta (344 m.); San José de Breña Baja (287 m.); Monte de la Breña (300 m.) y La Breña (565 m.), esta última la máxima elevación de la zona, también conocida como La Montaña.

El análisis lingüístico de la voz Tedote nos conduce al primario femenino tahaggart "tedut" =" tierra embebida o impregnada de agua" (Ch. Foucauld, 1951). La similitud fonética es obvia: tedut <> tedut(e) <> tedote, por apoyo vocal del sonido final consonántico dental de la voz original, por medio de la "e" final protética al castellanizarse.

La justificación de la traducción la basamos en la posible lluvia horizontal que se produce por condensación de las nubes bajas al chocar contra las cumbres cubiertas de vegetación, que pasa a "mojar" el terreno. Tuvo que haber un núcleo topográfico generador del vocablo palmero Tedote, al margen de "breña"= "maleza", que abarcaba una mayor extensión territorial. En toda la zona había maleza, pero sólo en las cumbres susceptibles de formarse "lluvia horizontal" se aplicaba la voz Tedote, alusiva a la tierra mojada, embebida o impregnada de agua procedente de la condensación.

Corroborando lo anterior, en el texto de Torriani citado más arriba, la voz Tedote se concreta en " la cumbre de las montañas llamadas Tedote y encima de esta (o sea, encima de la cumbre) hacían sus sacrificios..". Es decir, existían unas zonas de maleza (las "breñas) y a determinadas alturas o montañas (cumbre) en donde el terreno estaba mojado se les denominaba Tedote. Es probable entonces que la cumbre que cita Torriani, en singular, se refiera a un punto concreto y más alto en el cual se hacían sacrificios rituales. El punto más alto provisto de "breña" es justamente "La Breña" o "La Montaña", de 565 m. de altitud, indicada más arriba, y en la cual el efecto de la lluvia horizontal sería más evidente.

Nos encontramos pues con la versión palmera de la lluvia horizontal, al parecer no aprovechada por los benahoritas, al contrario de lo que sucedía en la isla de El Hierro con el árbol Garoé, emplazado en las proximidades de Los Lomos, en la zona alta cercana a Valverde. En realidad, la voz Garoé aludía al conjunto de elementos que aprovechaban el agua producida por la lluvia horizontal. Los bimbaches recogían dicha agua en pocetas circulares de piedra seca, al pie de los árboles de los que manaba aquella. La traducción que nosotros damos al término Garoé alude precisamente al "recogedor" o "reunidor" de agua, en referencia a las pocetas, en plural, derivado de la voz kabilia "agraw, (pl: igrawen) = " reunión" y por extensión, en este caso: "reunidos en círculo": igrawen <> garoe, por contracción posterior castellanizada ("Notas de Etnolingüística canaria", 2004:171).

.- TODOQUE.- Según B. Alfonso (1991:383-84) la tradición oral recoge esta voz como Tedoque (montaña) y como Todoque (caserío). La primera de estas voces, pago o barrio de Los Llanos de Aridane, pervivió hasta principios del siglo XX en que se convirtió en Todoque. Este proceso fonético es idéntico al que se produjo con la voz "tenique", incorrectamente convertida más tarde, en ciertas partes de Tenerife, en "tonique". Por tanto, la voz Tedoque la consideramos como voz palmera auténtica. El etnógrafo J. Pérez Vidal (1963) nos transmite desde la tradición oral este antiguo vocablo en el romance: "Agua viene por Tedoque, el que quiera tocar que toque".

Reestablecida la autenticidad del topónimo, el análisis lingüístico comparativo con las hablas imazighen continentales nos lo hace derivar del verbo "dkem" = "empujar violentamente, echarse sobre", vigente entre los Zemmour del Medio Atlas marroquí. La forma isleña procede concretamente de la tercera persona femenina singular :"tedkem" ="ella (la tierra) empuja violentamente", con clara evolución fonética : "tedkem <> ted(o)ke <> tedoque, por apócope de la "m" final al catellanizarse.

La justificación hay que buscarla en la fenomenología volcánica, relativamente frecuente en la isla de La Palma a lo largo de los siglos y por supuesto también anterior a la conquista europea. Al sur de Tajuya (donde hubo una erupción en 1585), a casi dos kilómetros se localiza la montaña de Todoque (o Tedoque) y a unos 2,5 km. hacia el sur el topónimo costero La Bombilla, este último en clara alusion a la expulsión de bombas o bombillas volcánicas productos de la actividad eruptiva. En el Atlas Interinsular de Canarias (1990:40) el Prof. J.C.Carracedo establece esta zona de la isla, entre otras, como de vulcanismo reciente (de pocos miles de años), de coladas y piroclastos basálticos. Es muy probable pues que el topónimo Tedoque responda a la denominación de un antiguo cráter que en fecha indeterminada entró en erupción de forma màs o menos violenta.

Aplicación a la lengua canario-amazigh.

Una vez estudiadas las etimologías de las cinco voces palmeras arriba citadas, más la voz herreña Garoé, estamos en disposición de afirmar, a modo de muestra extrapolable al resto del Archipiélago, que la lengua que hablaban los antiguos palmeros -y el resto de canarios, con sus variantes-- no era una lengua tan antigua, ni desconectada de la tamazight que se habla actualmente en la Tamazgha continental, como aseveran algunos autores. Y esto al margen de la posible existencia de un mínimo porcentaje de voces de procedencia paleolibia, del antiguo egipcio, del wolof (algunos vocablos asimilados a los dialectos zenagas) o, simplemente, de voces ya desaparecidas del corpus lingüístico de la tamazight actual.

Tiene la desaparecida lengua canario-amazigh absoluta vigencia y podría ser perfectamente entendible por los amazighófonos del Maghreb, incluídos los tuaregs del Sahara Central aunque, eso sí, convenientemente adaptada y perfilada desde el punto de vista fonético y gramatical. Los elementos lexicográficos aislados están ahí, en la toponimia actual isleña y son miles. Cada uno de ellos encierra un significado: un sustantivo, un adjetivo, un pronombre o un verbo y, afortunadamente, resistieron el paso del tiempo gracias a la tradición oral de nuestro septenario pueblo que los guardó celosamente del acoso cultural de los conquistadores españoles.

Intentaremos, a modo de ejemplo, la formulación de algunas frases de la tamazight actual a partir de las citadas voces y por tanto del antiguo lenguaje canario, los dos con idéntica estructuración y pertenencia al mismo tronco lingüístico ancestral y común desde el oasis de Siwa hasta el Atlántico y Canarias y desde el Mediterráneo hasta la curva del río Níger.

Consideremos las posibles frases imaginarias:

1.- muddu(n) amagar di tedut

(ellos se unieron contra el extranjero en la tierra mojada)

Elementos incorporados de la tamazight actual:

 

 

 

.-"di" = "en" (preposición).

.-"n" = sufijo de la 3ª persona masculino plural en muddu(n) = se unieron

2.- a dih (t)ergha tedkem gher igrawen

( lo que de nuevo está caliente (ella, la tierra) empuja violentamente hacia los "reunidores" (las pocetas de agua)).

Elementos incorporados de la tamazight actual:

.-"t" = prefijo de la 3ª persona femenino singular en .-(t)ergha = ella está caliente.

"gher" = hacia (preposición).

 

Transcripción de las anteriores frases en el alfabeto tifinagh :

1.- muddu(n) amagar di tedut

2.- adih (t)ergha tedkem gher igrawen

Nota: Para los que no dispongan de la fuente tifinagh, lo reproducimos en imagen: