LA "TRAMA DEL GAS" Y LA "TRAMA EÓLICA" (I)
APUNTES SOBRE MIS DENUNCIAS ANTE EL FISCAL ANTICORRUPCIÓN SOBRE LA "TRAMA DEL GAS" Y LA "TRAMA EÓLICA"
"GASCAN", un "negocio" de 100.000 millones de pesetas. Un gas que huele muy mal
"Mi opinión sobre la implantación del gas natural en Canarias y sus oscuros aspectos"
Por
Francisco de la Barreda(
*) Abogado, Ex Consejero de Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, ex Diputado Nacional y ex Presidente del PP de TenerifeCapitulo I
Introducción
Desde los primeros tiempos de la utilización de los gases licuados del petróleo (GLP) como combustible, para su aplicación en los sectores industrial y doméstico en Canarias, éste se ha venido comercializando en bombonas, principalmente, para uso doméstico, y en bombonas y a granel en establecimientos industriales y comerciales, a través de la empresa "DISA", que, si bien no de derecho, si de hecho, ha ejercido un auténtico monopolio en la distribución de gas en Canarias.
En el territorio peninsular, a pesar de comercializarse en bombonas en el sector doméstico, siendo "REPSOL BUTANO, S.A." el mayor distribuidor de este tipo de envases en Europa, debo destacar que desde hace muchos años en la mayoría de ciudades importantes, así como en pueblos de un cierto relieve, se ha procedido a distribuir mediante el "gas canalizado", el denominado "gas ciudad", porque que evita varios problemas, como es la adquisición periódica de la bombona y el consiguiente cuidado para que no se agote antes de tener repuesto, las dificultades de transporte, almacenamiento, etc., además de que la distribución del "gas canalizado" a viviendas y al sector industrial y comercial, mediante una red de gasoductos, representa claramente un signo de progreso y de mayor comodidad y seguridad para los usuarios, puesto que no necesita de depósitos y de almacenamiento de combustible en las viviendas. En el caso de las actuales centrales térmicas se podrá reducir a la mitad el consumo del "combustible fósil", con la consiguiente reducción en la atmósfera de un elevado porcentaje, superior al 15 % de las emisiones actuales de dióxido de carbono, a lo que se debe sumar el hecho de que el gas licuado no tiene azufre, por lo que se evitará las múltiples enfermedades que dicho producto ha venido generando en las poblaciones ubicadas en lugares cercanos a las instalaciones de las centrales eléctricas.
A estos factores, debo añadir que la introducción del gas en Canarias ofrece otras muchas ventajas muy importantes, como es el de servir de fuente de diversificación energética.
De las "palabras" a los "hechos"
Por lo anteriormente expuesto y por otra serie de consideraciones que expondré más adelante, uno de mis importantes y prioritarios deseos desde que tomé posesión del cargo de Consejero fue el de apostar por un futuro en el que nuestras principales capitales y el mayor número de poblaciones de segundo orden, pudieran disponer de este tipo de energía y de las ventajas y mejores servicio que ofrece, a pesar de que en un principio tuviera que hacerse con "aire propanado", suministrado desde plantas de preparación, pero permitiendo posteriormente, cuando el "gas natural" fuera implantado en Canarias, el intercambiarle sin más problemas, pasando a suministrar "gas natural" a las viviendas y a los establecimientos industriales y comerciales.
Por otra parte, no entendía, salvo por determinados intereses muy particulares, que a pesar de existir un mandato del "Parlamento de Canarias" en ese sentido desde el año 1988, en el año 1996, todavía continuásemos en estas islas con la distribución por medio de la vetusta bombona.
Después de realizar profundos estudios, con la inestimable colaboración de los ingenieros y funcionarios de la "Consejería" y del "Instituto Tecnológico de Canarias", el día 9 de julio de 1997, tras unas intensas negociaciones que venía manteniendo con el entonces Secretario de Estado de la Energía, Sr. Fernández Cuesta y con el Ministro de Industria, Sr. Piqué, se firmó en Madrid el Convenio entre el "Ministerio de Industria y Energía" y la "Consejería de Industria y Comercio", para estudiar conjuntamente la viabilidad del proyecto de implantación del gas natural en Canarias, con vistas a conseguir que el ministerio incorporase a Canarias dentro del "Plan de Gasificación Nacional", como un primer paso para poder llevar a cabo la implantación definitiva del gas natural en esta comunidad.
En el punto IV de las cláusulas de dicho Convenio, establecimos que un Grupo de Trabajo, constituido inicialmente por miembros de "Unelco", "Cepsa", y "Gas Natural", procedería a revisar los trabajos que se habían efectuado sin éxito con anterioridad, con objeto de adecuar el planteamiento real de la demanda de los grupos de generación de energía eléctrica de "Unelco, S.A." en el horizonte del estudio, año 2019, basándonos en el hecho de que dicha sociedad sería la principal consumidora del gas natural.
Realizada la primera reunión del grupo de trabajo en Madrid, el día 18 de julio de 1997, procedió citado grupo a iniciar su tarea, pendiente de la definición por parte de "Unelco, S.A." de las diferentes demandas finales, en los diferentes años comprendidos entre 1998 y 2019.
Como consecuencia del periodo vacacional, y otros imponderables como fue la sustitución del representante de "Gas Natural, S.A." en el grupo de trabajo, se retrasó la entrega de los estudios y también su posterior evaluación por parte de "Unelco, S.A.", dicho grupo de trabajo se vio obligado a retrasar sus conclusiones hasta el 25 de septiembre de 1997.
A pesar de citado retraso dichos datos pudieron ponerse en conocimiento de los restantes miembros del grupo durante la última semana de octubre.
A pesar de la fuerte resistencia inicial de "Unelco" y de "Cepsa" a esta iniciativa mía, porque, probablemente, veían peligrar su "status" con mi decidido propósito de sacarla adelante, el 14 de julio de 1997, "Gasificadora Regional Canaria, S.A.", filial de "Unelco", decidió presentar su primer proyecto para la distribución de "gas canalizado" (aire propanado) en los términos municipales de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna.
Citada empresa estaba formada por "Unelco Participadas", que ostentaba el 30% de la titularidad, "Endesa", con otro 30% y las dos "Cajas de Ahorros Canarias" y "empresas locales" con un 40%.
Según lo dispuesto en el "Reglamento del Servicio Público de Gases Combustibles, Decreto 2913/1973 de 26 de octubre", se procedió a sacar dicho proyecto a información pública, en cumplimiento del art. 11, que dice textualmente:
"Todo expediente de concesión administrativa será sometido a información pública en el Boletín Oficial del Estado, Boletín Oficial de la Provincia y diarios locales o de gran circulación, en el caso de afectar la concesión a más de una provincia, pudiendo, durante el plazo de veinte días, formular alegaciones o reclamaciones cuantas personas naturales o jurídicas se consideren perjudicadas en sus derechos, al término de cuyo plazo se dará traslado de las mismas a las empresas peticionarias para que las conteste en otro plazo igual.
En el trámite de información pública podrán asimismo presentarse proyectos en competencia, ajustados a lo dispuesto en el Artículo 10.
Cuando se presenten varias solicitudes de concesión coincidentes y aunque se hayan producido como consecuencia del trámite de información pública, se confrontarán, previo informe del Consejo Superior del Ministerio de Industria, otorgándose la concesión a favor del peticionario que presente mayores ventajas en orden a la garantía, importancia, calidad, regularidad y precios de los suministros que hayan de efectuarse, así como cualquier otra razón de interés general.
Los expedientes de concesión deberán informarse por la Delegación o Delegaciones del Ministerio de Industria afectadas, Direcciones Territoriales de Industria y Energía de la Comunidad Autónoma, así como por el Consejo Superior del Ministerio de Industria.
También deberán solicitarse informes de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación, Ayuntamientos u otros organismos afectados por el servicio, si ellos no fuesen los solicitantes, considerándose que de no recibirse contestación en un plazo de treinta días, contados a partir de la fecha en que se recibió la solicitud de informe, se entenderá que el mismo es favorable."
Continuando con el citado Reglamento, el art. 3 dice lo siguiente:
"La calificación de servicio público, en lo que respecta al gas, afecta:
Los falsos y tendenciosos "rumores"
A pesar de haber sido yo quien por primera vez había dado los primeros pasos, para acabar, definitivamente, con una clara situación de monopolio y con motivo sacar aquel primer proyecto a información pública, se me achacó, entre otras falsas e infundadas aseveraciones, que yo trataba de conceder "a dedo" el monopolio del gas canalizado a la entidad "Unelco", lo cual estaba muy lejos de mis intenciones, como pudo comprobarse posteriormente, pues fui también yo quien, tras observar determinadas sospechosas actuaciones de mi sucesor, don Alfredo Vigara Murillo, quien había sido consejero de "Unelco", presenté una denuncia ante el "Fiscal Anticorrupción", el Excmo. Sr. Don Carlos Jiménez Villarejo, por un presunto de prevaricación, lo que motivó que citado señor me interpusiese una demanda judicial, que fue totalmente desestimada, obligándole la sentencia de la "Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife" a pagar la totalidad de las costas, al considerar plenamente fundada mi denuncia, sentencia que fue publicada por escasos medios de comunicación, a pesar de que la presentación de la demanda había sido recogida en la portada de los principales periódicos de nuestras islas.
Incluso, por parte de aquellos que habían sido muy sumisos a la situación establecida desde hacía muchos años, se llegó a imputarme que "aprovechaba la época de verano" para que los anuncios fueran leídos por poca gente, y que no se había sacado previamente a concurso y un sinfín de descalificaciones que no merece relatar por ser de sobra conocida por la mayoría de la opinión pública.
Ante estas afirmaciones absolutamente gratuitas y claramente tendenciosas, solamente me cabe decir hoy, que como tal como manifesté en su día en el Parlamento de Canarias, el servicio público de gases combustibles venía definido, tal como he expuesto anteriormente, en el propio Reglamento, por lo que, en modo alguno, era potestativo mío declararlo o no como tal. En cualquier caso, yo era muy consciente que todos aquellos infundios estaban perfectamente planificados, con el único y exclusivo fin de que yo no continuase adelante con aquel proyecto, que no gustaba entonces a ningunos de los sectores implicados y que deseaban continuar con la situación establecida, que me atrevo a comparar con la actuación de ciertos animales que hacen algunas de sus necesidades para determinan las limites de su territorio.
Mi obligación y mi decido deseo como Consejero era la de sacar a información pública el citado proyecto, lo que así hice en cuanto tuvo entrada en el correspondiente registro, sin demorarlo por estar en época estival, por lo que no podía entender que nadie, que actuara de buena fe, pudiera decir que existieran intereses ocultos por mi parte por la celeridad en realizar mencionada publicación.
Por lo tanto, siendo de hecho y de derecho un servicio público, lo único que yo debía hacer era cumplir escrupulosamente con lo dispuesto en los arts. 10 y 11 del "Reglamento de Gases Combustibles", como así hice, con una claridad y una transparencia meridiana, lo que impidió que aquellos detractores pudieran impugnar ninguna de mis múltiples resoluciones dictadas en calidad de Consejero y el tener que archivarse, incluso, una temeraria querella interpuesta contra mi persona por la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Tenerife por un presunto de prevaricación.
Se me achacó también que "Unelco" gozaba de información privilegiada, por lo que sabía que la implantación del gas natural era factible y que el proyecto iba a salir sin duda alguna adelante, y que por ello, se había adelantado y ganaba posiciones en la conquista de un sector, hasta ese momento en régimen de "cuasi monopolio" por "DISA", empresa que, como tantas otras que existen en Canarias, me merecía y me continúa mereciendo el debido respeto, pero era para mí, como Consejero, una obligación ineludible el luchar por conseguir para los canarios los mejores servicios a los costes más bajos posibles, pero nunca a costa de que eliminando el monopolio del gas, se fuera a crear otro mayor, como consecuencia de que fuera "Unelco" quien, de ese modo, pasase a controlar no solo el de la generación y distribución de la energía eléctrica, sino también, con ese hipotético proceder mío, absolutamente falso y tendencioso, alcanzar además el monopolio o el control del gas natural en Canarias.
Los hechos posteriores han demostrado que no obedecí durante mi mandato intereses de nadie, a pesar de que me muchos me considerasen, marioneta de alguna persona concreta y que mi denuncia al "Fiscal Anticorrupción" estaba muy fundada en sospechosas actuaciones, que comenzaron a realizarse tras mi voluntaria dimisión como Consejero, que, sin duda alguna, fue muy celebrada por todos aquellos que vieron en mi política un frontal ataque a sus ancestrales intereses.
Me he considerado siempre y me considero en la actualidad una persona leal, pero esa lealtad no me permite que lleve aparejada la renuncia a principios tan importantes como el de que el interés general debe estar por encima de intereses particulares de amistad, familia, partido, etc., por lo que sin descartar de que me haya equivocado en muchas ocasiones, lo que seguro ha sucedido, tengo la conciencia muy tranquila de que nunca he actuado con animosidad contra nadie ni contra nada, sino tratando de cumplir lo que he considerado siempre mis deberes y obligaciones. Precisamente por esa libertad que tanto sigue molestando a algunos, he podido, parafraseando la bíblica frase, el "tirar piedras", en ese sentido, porque me he considerado y me considero completamente "libre de pecados que me impedirían hacerlo". Todos sabemos que es nuestras islas es bastante fácil conocer la trayectoria y las debilidades de muchas personas y de manera especial, la de aquellos que ocupan cargos públicos.
¿Por tanto, cómo era posible que se me imputaran prácticas oscurantistas cuando lo cierto que hasta aquellos momentos nadie había movido una sola piedra para llevar a cambo la implantación del gas natural en las centrales térmicas de "Unelco" y sustituir el vetusto sistema de la bombona por el gas ciudad canalizado?. Resulta evidente que solamente podían utilizar esos falsos y torticeros argumentos, con el fin de desacreditarme y paralizar de ese modo mi decidido propósito de acabar con aquella trasnochada e injusta situación que beneficiaba solamente a unos pocos en contra de los legítimos derechos de todos los ciudadanos canarios.
Las citadas afirmaciones vertidas acerca de que resultaba muy sospechoso el hecho de que yo no hubiera procedido a la declaración de servicio público la distribución de gas canalizado, se caía, por tanto, por su propio peso, ya que la misma está desarrollada por reglamentaciones de ámbito nacional a las que, como es lógico, ajusté todas mis actuaciones.
Por otro lado, plantear que yo pretendí otorgar una situación de monopolio a "Gasificadora Regional Canaria, S.A." era tergiversar completamente la realidad, ya que en todo momento me limité a cumplir con exactitud los trámites que marcaba el Reglamento en cuanto al procedimiento que debía seguir una solicitud administrativa de las características de las que vengo relatando.
Y por lo que se refería al supuesto oscurantismo que quisieron imputarme por el hecho de que aparecieran insertados los anuncios en prensa antes que en el "Boletín Oficial de Canarias", se descalificó por sí solo cuando recordé en el "Parlamento de Canarias" que todo expediente de concesión administrativa tiene que ser sometido a información pública en el "Boletín Oficial del Estado", de "la Provincia" o de "la Comunidad Autónoma", y en diarios locales o de gran circulación, y de todos es sabido la práctica imposibilidad de cumplir con estos requisitos de manera simultánea, por la gran carga de trabajo y retraso que pesa sobre los boletines oficiales, además de que informé también ampliamente en dicho Parlamento sobre los restantes expedientes de otras empresas que habían solicitado también la correspondiente concesión administrativa.
¿Cuándo habían podido optar otras empresas a la concesión de un producto que había disfrutado durante muchos años de un auténtico monopolio de hecho?. La verdad que siempre he considerado y sigo considerando que esas manipulaciones, además de la perversidad que lleva implícita, es una verdadera ofensa al mínimo de respeto que nos merecemos los canarios, a los que se nos sigue pretendiendo alimentar con la política de "pan y circo" aplicada por los romanos, sin dejar por ello de reconocer que también somos los canarios culpables de esta situación, por el desinterés y la resignación, en lugar de actuar con legítimo y sano orgullo y con la debida respuesta como la dada en la lucha contra la instalación de la torres de "Unelco" en los montes de Vilaflor, frente aquellos que tuvieron la hipocresía de pretender repicar (defendiendo los intereses de determinados grupos de presión) y estar en la procesión (con cara de santones) junto al pueblo llano, al que solo respetan cuando les muestra los dientes y acuden con fingido afecto en busca del necesario voto.
Las primeras empresas interesadas en el proyecto
Continuando con el relato de esta cronología sobre la implantación del gas natural y la eliminación de ciertos monopolios existentes en Canarias, de acuerdo con lo dispuesto en los arts. 10 y 11 del "Reglamento del Servicio Público de Gases Combustibles", el expediente de la empresa "Gasificadora Regional Canaria, S.A." se sometió a la correspondiente información pública, periodo durante el cual se presentaron otros dos proyectos en competencia, hecho que por si solo descalificó aquellas falsas acusaciones de que yo quería que solamente hubiera tiempo para que pudiera presentarlo solamente "Unelco" o cualquiera de sus sociedades filiales.
Aquellos dos proyectos nuevos correspondían a: "Distribuidora Industrial, S.A." (DISA), y a "Desarrollos Energéticos Canarios, S.A." (DECSA), participada esta última por el grupo "Lopesan" y "Gas de Asturias", ambas empresas al 50%.
"DISA" presentó solicitud de concesión en los términos municipales de : Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de la Laguna.
"DECSA" por su parte, solicitó concesión administrativa para los términos municipales de : Las Palmas de Gran Canaria y San Bartolomé de Tirajana, Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de la Laguna.
Durante aquellos días entró en la Consejería una nueva solicitud de "Gasificadora Regional Canaria, S.A.", ampliando su petición anterior a los términos municipales de Telde y San Bartolomé de Tirajana.
Debo resaltar que se daba la importante circunstancia que en aquellos momentos en los que yo estaba informando al Parlamento, las nuevas solicitudes se encontraban en fase de información pública, sin que la Consejería de Industria y Comercio hubiera realizado otras acciones, que hubieran favorecido a alguna en particular.
Recuerdo que terminé aquella intervención ante la comisión parlamentaria, que, según las notas que conservó, se celebró el 20 de Octubre de 1997, expresando mi profunda satisfacción porque la apuesta que realicé, contra el desinterés de muchos y todo tipo de presiones por parte de otros, desde que asumí la responsabilidad de la Consejería por "la implantación del gas natural en Canarias", fuera el motivo de que en aquellos momentos ya existieran, al menos, dos proyectos concretos y no solo buenas intenciones y palabras como había sucedido hasta entonces, por parte de dos importantes empresas que, a pesar de la iniciales y fuertes reticencias, también se sumaban a esta de iniciativa, que suponía una inversión inicial que superaba los doce mil millones de pesetas.
El 24 de marzo de 1998, comparecí nuevamente ante la Comisión de Industria del Parlamento de Canarias, a la que informé sobre algunos extremos de los que paso a destacar los siguientes.
El consumo de energía final en este archipiélago, (fundamentalmente de carburantes y energía eléctrica) había tenido en la pasada década unas tasas de crecimiento muy elevadas, debido, en gran parte, a que partíamos de una posición de consumos bajos, los cuales se habían superado, como consecuencia del mayor desarrollo económico y social experimentado en esos años anteriores como consecuencia, principalmente, del sector turístico.
La oferta de energía primaria al sistema energético del archipiélago, dependía, en aquellos momentos, totalmente del petróleo y sus derivados, salvo la incipiente participación de las "energías renovables", principalmente "la eólica", que comenzó a experimentar un notable desarrollo en nuestras islas tras la firma realizada por el Ministro de Industria y por mí del "PLAN DE ENERGÍAS RENOVABLES", con un presupuesto de 48.000 millones de las antiguas pesetas, que merece una exposición independiente de la presente, no si antes destacar que llegamos a estar en aquellos momentos entre las primeras comunidades en el desarrollo de este tipo de energías, encontrándonos en la actualidad, nuevamente entre las últimas, detrás, incluso de Navarra y Galicia, con un potencial eólico inferior al de nuestro archipiélago. ¿A que se debe este retroceso?. Resulta muy fácil de entender, pero no voy a extenderme ahora en esas consideraciones, puesto que deseo tratar de exponer lo más claramente posible lo concerniente el complejo y difícil proceso de la implantación del gas natural en Canarias, la eliminación de ciertos monopolios y su situación actual, que expondré próximamente en otro escrito.
En aquellos momentos, como en los actuales, únicamente se vislumbraba, como posible diversificación energética, la introducción del gas natural, ya que ni la energía nuclear, ni el carbón, creía, con el apoyo y asesoramientos de los ingenieros y funcionarios de la Consejería, fueran alternativas que pudieran considerarse recomendables, debido, entre otras causas también muy importantes, por ser esta comunidad un territorio fragmentado y de reducidas dimensiones.
Como ya he señalado anteriormente, desde 1988, el "Parlamento de Canarias" había apostado solamente con bonitas palabras a favor de la introducción del gas natural, mediante la construcción de sendas terminales de Gas Natural Licuado, en Gran Canaria y Tenerife, por razones de economía, diversificación y competitividad energética, así como mejora de la calidad ambiental, pero lo cierto es que esa apuesta se había limitado comentarios en reuniones y a plasmarlo en documentos, pero sin llevar a cabo una decidida acción en ese sentido.
Además de todo lo comentado anteriormente, la necesidad de introducir el gas natural en nuestra región estaba legitimada mediante Resolución del Parlamento de Canarias de 8 de noviembre 1988, por lo que nada más tomar posesión como Consejero consideré que había que pasar de la política de las palabras a la de los hechos, sin dejar por ello de ser consciente de que el objetivo era muy difícil de alcanzar, por tratarse de un mercado aislado, en el umbral de la rentabilidad, muy concentrado en el consumo para generación de energía eléctrica y que precisaba de grandes inversiones, por la necesidad de contra con el apoyo del Gobierno de la Nación y sobre todo por la tremenda resistencia que era muy consciente (mi experiencia bancaria me ha servido de algo) iban a presentarme los sectores que durante muchísimos años habían disfrutado libremente de un "status" que nadie se había atrevido a tocar con anterioridad, sin olvidar aquellos políticos, ingenieros de profesión, que en el ejercicio de su profesión habían recibido importantes prestaciones económicas, por haber sido empleados de esas empresas o por realizar importantes proyecto para las mismas o por las sustanciosas remuneraciones que habían percibido y podían continuar recibiendo en el futuro, por proyectos profesionales que le pudiesen encargar cuando abandonasen los cargos públicos. Y espero que nadie se rasgue la vestiduras por este comentario, pues en ese caso ese caso me veré obligado a dar más "datos y señas". De ello puede dar amplia justificación también el que fue magnifico alcalde de Vilaflor y excelente político y persona, don José Luis Fumero, al que también han tratado de desacreditar sin miramiento alguno, teniendo que lamentar que se haya visto obligado a abandonar la eficaz y valiente actividad política, que venía desarrollando en defensa no solo de su municipio sino de Tenerife y de toda Canarias. Desde aquí le reitero el apoyo que le ofrecí cuando solamente contaba con el apoyo de sus vecinos y de Loli Palliser, que fue suficiente para movilizar las conciencias de nuestros ciudadanos con el ejemplar empuje que realizaron determinados periodistas, resistiendo las fuertes presiones a las que se vieron sometidos.
Guardo también una gran satisfacción de haber cumplido con mi deber como Consejero de Industria y Comercio, cuando fui el primero en paralizar la instalación de las primeras torretas de alta tensión cuando, sin la debida autorización, procedían a colocarlas en el municipio de Güimar, de lo que pude tener conocimiento por la fuerte resistencia de un grupo ecologista, debido a que uno de sus componentes había pasado toda la noche subido en una de ellas, hecho que me causó un tremendo impacto cuando acudí a convencerlo de que bajara ofreciéndole mi sincero compromiso de que escucharía sus reivindicaciones y adoptaría las medidas que fueran pertinentes.
En honor a la verdad, debo decir que el 8 de noviembre de 1991 se había establecido un Convenio de Colaboración anterior entre la "Consejería de Industria y Comercio" y la empresa "Enagas", para realizar un estudio de viabilidad, que se entregó a finales de 1995, con unas inversiones del orden de los 56.000 millones de pesetas, pero que no sirvió de nada, porque fue nuevamente "aparcado" alegando que la fuerte inversión y la baja rentabilidad lo hacía absolutamente inviable.
En Mayo de 1996 tomé posesión como Consejero y como ya he indicado, retomé inmediatamente aquel proyecto, teniendo la enorme de satisfacción de que el día 9 de Julio 1997, pude firmar con el Ministro, Sr. Piqué, un Convenio de Colaboración, entre el "Ministerio de Industria y Energía" y la "Consejería" que, con la colaboración de un grupo de trabajo formado por "Enagas", "Cepsa" y "Unelco", procediera a revisar y actualizar el estudio anterior, adecuándolo a la realidad del momento, dando lugar a la situación que produjo de pasar las buenas palabras a los hechos, aunque sobre determinadas actuaciones posteriores deba hacer más adelante unas importantes consideraciones sobre lo que consideré y sigo considerando fue una irregular actuación de mi sustituto en la implantación del gas en Canarias. Irregularidad que la "Comisión de Investigación que constituyó el Parlamento de Canarias", con motivo de mi denuncia, calificó solamente de "falta de prudencia política".
Datos técnicos y económicos sobre la viabilidad de proyecto
El informe final, producto de aquel convenio, recogió el análisis y evaluación de la viabilidad para construir y explotar rentablemente la infraestructura de gas natural en esta comunidad, concretamente, en una primera fase, en las islas de Gran Canaria y Tenerife, sin caer en los pecados de determinados proyectos faraónicos, como el "Auditorio de Tenerife", que con un presupuesto inicial de 4.000 millones de ptas., superó los 14.000 millones, sin que nadie haya asumido ningún tipo de responsabilidad, máxime si tenemos en cuenta la necesidad de resolver imperiosas necesidades mucho más prioritarias, como es la sanidad, con interminables listas de espera solo para una determinada clase social de ciudadanos canarios. El actual presidente del Cabildo parece que tampoco quiere pasar desapercibido en la historia de ese tipo de obras acometiendo el proyecto de un tranvía que tardará cuarenta minutos en realizar el trayecto de Santa Cruz a La Laguna. Espero y deseo que dicho proyecto no tenga un éxito similar a la famosa presa de Los Campitos, cuyo beneficio fue recibido únicamente por aquellos que la ejecutaron.
La mencionada infraestructura del gas, concebida en un principio como un sistema para alimentar las centrales de generación eléctrica, servirá también para atender posteriormente los mercados doméstico, comercial e industrial, sin dejar de tener presente el papel esencial que nuestro archipiélago debe realizar en el continente africano, con una política seria, rigurosa, perfectamente planificada por nuestros políticos que no miren sus intereses particulares y de determinados grupos de presión por los que algunos se encuentran maniatados, con su tradicional miopía egoísta y de corto plazo, sino desarrollando también un sistema de serias y sólidas relaciones con nuestros vecinos países africanos y con el apoyo y la colaboración del Gobierno de Canarias y del Estado, para lo cual se cuenta desde hace tiempo con un importante instrumento como es el "Consejo Asesor para el Comercio con África Occidental" (CAPCAO) que han vuelto a dormir en el profundo sueño del olvido.
Por existir en este archipiélago grandes profundidades submarinas, solamente era y es posible viable, en una primera fase, el suministro de gas natural, mediante la instalación de plantas de recepción, almacenamiento y regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) en las dos islas capitalinas, por lo que se procedió a cuantificar también las inversiones asociadas que esto conllevaría, así como los correspondientes gastos de explotación.
A través de este riguroso estudio, se pudo determinar la aportación que podría ser necesaria, incluso por vía de muy justificadas subvenciones, para que la rentabilidad del proyecto (terminal, gasoducto y arterias) alcanzara una cifra análoga a la establecida para infraestructura gasista en otras comunidades autónomas.
De esta forma y a pesar de los múltiples y variados obstáculos, conseguí lograr la inclusión de nuestro proyecto dentro del "Plan Nacional de Infraestructura Gasista", firmando el correspondiente y ansiado convenio con el Ministro de Industria, Sr. Piqué, dentro del marco de la nueva "Ley de Hidrocarburos".
Del estudio realizado con "Enagas", a que se ha hecho anteriormente referencia, se deducía que la mayor parte del mercado del "gas natural", en términos cuantitativos, se encontraba en su uso para generación eléctrica, mientras que el mercado potencial de gas para su utilización por la industria se consideraba escaso, tanto por el bajo porcentaje de participación del sector industrial dentro del P.I.B. canario, como por la mayor decantación de las islas hacia el sector servicios. Problema éste sobre el que siempre argumenté que la implantación del gas serviría, además, para apoyar al sector industrial y romper el vicioso círculo del pez que se muerde la cola.
Por otra parte, el segmento doméstico comercial, tenía y sigue teniendo un menor peso en la demanda del gas natural en nuestra comunidad, debido a la suavidad del clima, factor que se unía al mayor inconveniente económico de la necesidad de un plazo de desarrollo más largo y con inversiones específicas en redes de mayor longitud.
Por dichas causas, aquel trabajo se circunscribió a las terminales de recepción, almacenamiento y regasificación de GNL, así como a los gasoductos asociados para alimentar con gas natural las centrales eléctricas de Jinámar y Juan Grande, en Gran Canaria, así como las de Candelaria y Granadilla, en Tenerife.
Por todo ello quedaba absolutamente claro que los centros de consumo de gas natural en ambas islas mayores serían las centrales de vapor antiguas y nuevas, abastecidas por productos mucho más contaminantes, los futuros ciclos combinados y las instalaciones de desalinización mediante vapor.
El consumo inicial se estableció en la cifra de 13.000 millones de termias y el final de 31.500 millones de termias, debiendo aclarar a los lectores que diez termias equivalen a un metro cúbico.
El tamaño de esta demanda se encontraba por encima del umbral mínimo aceptable para un proyecto de esta naturaleza.
La Comisión Europea, partiendo de aquellos datos de consumo, estimaba que para el año 2010, el consumo de gas sería del orden de 4 billones 400.000 termias y más del 50% del incremento de la demanda hasta dicho año correspondería al sector de la producción de electricidad, hasta entonces en poder, única y exclusivamente, de "Unelco", a excepción de determinada energía eléctrica que comenzamos a desarrollar de forma muy decidida con la implantación de importantes parques eólicos.
Debido a estas previsiones y a la evolución real que experimentó la demanda del mercado, comenzó a generarse una viva actividad en el lado de la oferta, por lo que el número de proyectos de realización o en fase de iniciarse en el campo de las plantas de producción, licuefacción, construcción de metaneros, terminales de regasificación, y gasoductos venía siendo cada vez más elevado.
Dentro del posible área de suministro para el proyecto de Canarias, se encuentran las plantas existentes en Argelia, Libia, Abu-Dhabi y Qatar, así como las que se construían en aquellos momentos en Omán, Nigeria y Trinidad, así como los proyectos existentes en Venezuela, Noruega, Egipto y Argentina.
Es muy importante resaltar que el comercio internacional del gas natural licuado (GNL) se había venido multiplicando por diez, en los últimos 25 años, debido a su alta fiabilidad y a que constituía y sigue representando una fuente de suministro energético segura, mucho más ecológica y con precios, en el largo plazo, paralelos, incluso inferiores, a los del petróleo y sus derivados, con independencia de la necesaria diversificación energética en nuestra comunidad, como lo demuestra la actual crisis que está sufriendo este tipo de carburantes, con fuertes incrementos del precio, como consecuencia de las situaciones de inestabilidad en Oriente Medio y de un modo muy especial la disparatada y cruel guerra de Irak.
En cuanto a las grandes dificultades entrañaría el transporte del gas licuado, que continúan alegando algunos de sus detractores (sector muy minoritario en la actualidad, pues la mayoría hace tiempo que optaron por acapararlo al máximo, como lo demuestra la actual disputa entre "Unelco" y "Cepsa" y otros empresarios la que trataré en otro momento) no podía ni se debía contemplar como un problema, debido al creciente número de barcos metaneros puestos en servicio en el mercado internacional.
El precio de compra del gas natural licuado era y sigue siendo la pieza fundamental para determinar la viabilidad del proyecto, pero por la propia naturaleza de este mercado sólo se pueden dar precios de referencia, que en aquellos momentos estaban en el entorno de 1,50 a 1,80 pesetas/termia, puesto ya en las terminales de regasificación de Canarias.
Solamente en cada momento, como en toda economía de mercado y como consecuencia de las negociaciones con los potenciales suministradores, se podrá horquillar de un modo fiable el precio y su fórmula de revisión, de gran trascendencia para contratos cuya duración va a ser de 15 a 30 años.
En cuanto a los precios de venta, en un estudio con una proyección tan dilatada en el tiempo como es el que nos ocupa (unos 30 años desde el momento actual) era imposible predecir en aquellos momentos, con total seguridad, cómo se moverían las variables macroeconómicas, extremo que, evidentemente, tendrá que valorarse muy rigurosamente en cada momento, como sucede con cualquier producto de esta naturaleza.
Por ello se consideró en todas las proyecciones de la cuenta de explotación, los niveles de aquellos precios, sin incluir previsiones de inflación.
Los precios de venta de gas natural en acometida de centrales térmicas y desalinizadoras se tomaron como los equivalentes a los de los combustibles que deberían sustituir y cuyos valores se situaban entre 1,68 ptas./termia, para sustituir al fuel pesado y 2,22 ptas/termia para los ciclos combinados. El precio medio ajustado era de 1,932 ptas/termia.
Según lo establecido en aquel estudio la infraestructura gasista de cada isla estaría formada por tres capítulos diferenciados:
1.- La obra marítima para el amarre y descarga de los buques metaneros.
2.- La terminal, consistente en un tanque de almacenamiento, el equipo de bombeo, regasificación, emisión y sistemas complementarios.
3.- Los gasoductos hasta las acometidas de los puntos de consumo.
El emplazamiento elegido para la terminal de la isla de Gran Canaria fue el Polígono Industrial de Arinaga y en la isla de Tenerife el de Granadilla, donde se construyó la nueva central térmica de "Unelco", lo que suponía una importante ventaja posicional.
En cuanto a los tanques, se decidió la construcción de un tanque único por terminal de 105.000 metros cúbicos de capacidad de gas natural licuado (GNL), equivalente a 100.000 metros cúbicos útiles.
Los plazos de ejecución
El calendario de construcción del proyecto que se propuso fue el siguiente:
-
Año 1998Proyecto y concesión administrativa.
- Año 1999
Inicio de construcción y abono del 10% de la inversión.
- Año 2000
Abono del 25% de la inversión.
- Año 2001
Abono del 35%
- Año 2002
Concluye la construcción y abono del 25% de la inversión.
- Año 2003
Inauguración e inicio del suministro y abono del 5% final (garantías).
El oscurantismo actual sobre todo lo relativo a este fundamental proyecto de implantación del gas natural en Canarias, lo único que nos permite constatar es la tremenda lucha desencadenada entre diferentes grupos de presión por hacerse con el control del mayor porcentaje del capital de la sociedad "GASCAN", quebrando uno de mis principales principios al ejecutar el proyecto, que era y sigue siendo el que nadie pudiera ostentar una situación de predominio, que pudiera abocar en la creación de un monopolio mayor a los ya existentes. Por ello me ha alegrado mucho leer las serias advertencias que ha hecho el "Consejo Económico y Social de Canarias" en un reciente informe, en ese mismo sentido al Gobierno de Canarias.
Precisamente este desorbitado retraso y la preocupación que tengo de la creación de ese nuevo inmenso monopolio que podría crearse por la connivencia de nuestras autoridades y determinadas entidades y empresarios, representa el principal motivo que me ha llevado a tratar de exponer a todos los ciudadanos que quieran leerlo mi punto de vista sobre tan importante asunto, con la autoridad que considero que me da al menos de haber sido el principal impulsor del mismo, con la valiosísima colaboración de los ingenieros y del resto de los funcionarios de la Consejería de Industria, sin poder olvidar los ponderados consejos que me ofrecieron en todo momento los máximos responsables del "Instituto Tecnológico de Canarias", que creó el ya desaparecido Consejero de Industria y Comercio, Andrés Calvo, a cuya viuda e hijos tuve la enorme de satisfacción de mostrar el público reconocimiento, otorgándole, a título póstumo, la insignia de oro de dicho Instituto.
Pero lamento tener que manifestar que considero que este pueblo sigue adormilado, resignado, cuando no desinteresado por estos asuntos, que aunque resulten muy complejos, tienen una enorme trascendencia para toda nuestra comunidad y para todos y cada uno de nuestros bolsillos, recibiendo periódicamente las dosis que muchos de nuestros dirigentes políticos saben aplicarnos de "pan y circo" y a aquellos que osemos a criticarlos, intentar como primera medida quitarnos el pan. No hace mucho leía un artículo en un periódico en el que el periodista intentaba justificar que era normal que no se contara con todas las empresas y ciudadanos canarios, sino únicamente con aquellos denominados el "núcleo duro", puesto que eran los únicos capacitados a realizar el "sacrificio" de efectuar unos importantes desembolsos sin recibir ninguna rentabilidad a corto plazo. Me sigo preguntando si considerará también conveniente que se inicie el correspondiente expediente canónico para intentar conseguir la "beatificación" de estos caritativos señores.
- Años 2017 a 2019
Se construiría el segundo tanque en cada terminal.
- Años 2027
Finalizaría el proyecto a efectos económicos. Valor residual.
Coste total del proyecto
El coste de la inversión se estimó en aquellos momentos en 24.399 millones de las antiguas pesetas para el conjunto de las dos terminales, 14.974 millones para su obra marítima asociada, y 3.486 para los gasoductos.
Por ello, el total de la inversión ascendía a 42.859 millones de pesetas. En el año quince de la operación, como ya he indicado, sería preciso construir un segundo tanque en cada terminal, lo que supondría una inversión adicional de 10.000 millones de ptas.
En cuanto a la amortización de la inversión, para cada periodo se eligió lo estipulado en la legislación del "Ministerio de Economía y Hacienda":
Al final del periodo de explotación de las plantas, es decir, pasados 25 años, el resto de la inversión no amortizada sería de 13.444,4 millones de ptas. de valor residual de las instalaciones.
Para el análisis de rentabilidad, se siguió el criterio de que la TIR del proyecto debe alcanzar como mínimo el umbral del 10% para que pudiera ser viable y era preciso se deberían aportar subvenciones en la cantidad necesaria para conseguir dicho umbral, de igual manera que se había efectuado en otras comunidades autónomas para la construcción de su infraestructura en general.
En el estudio del caso de referencia, se partió del supuesto que el precio CIF del gas natural licuado fuera de 2,75 dólares/MMbtu, equivalente a 1.637 ptas./termia.
El precio medio de venta era en aquellos momentos de 1.932 ptas./termia, lo que daba un margen bruto de 0,295 ptas./termia.
El resultado era de una TIR insuficiente para hacer viable por si solo el proyecto, por lo que en aquellas circunstancias se debía dotar a la inversión de una subvención en cuantía que haga igual la TIR al valor mínimo esperado del 10%.
Con el fin de tratar de explicarlo mejor, en aquel supuesto, la subvención necesaria es el 43,8 % de la inversión (42.859 millones de ptas.) lo que equivalía en valor absoluto a 18.772,2 millones de ptas.
Al realizar el análisis de sensibilidad de la rentabilidad se pudo constatar claramente que la variable de mayor influencia era el precio de compra del gas, por lo que si el precio bajaba a 1,48 ptas/termia no era preciso solicitar la subvención, mientras que si subía a 1,83, sería necesario subvencionar la totalidad del proyecto.
El segundo parámetro más sensible con respecto a la rentabilidad era la cantidad de gas vendido.
Un incremento de las ventas de un 20% sobre el valor del estudio, reducía la cantidad de la subvención en un 35%, pero en supuesto caso de que el mercado bajara a la mitad se precisaría una subvención de cerca de un 80 % del valor de la inversión.
El tercer parámetro, que no tiene un peso tan grande en el proyecto como los anteriores, es la sensibilidad a la inversión.
Un incremento de la inversión del 30%, sólo disminuía la rentabilidad del 5,6% al 3,8%, es decir, un 1,8% en el caso de referencia. Una reducción de inversión del 30% sólo incrementaba la TIR en un 2,8%.
Por tanto, el estudio confirmó que la aportación necesaria para la rentabilidad del proyecto (terminal y gasoductos) era una cifra semejante a la establecida en otras comunidades autónomas para los proyectos de infraestructura gasista, lo que me permitió el poder convencer definitivamente al ministro, Sr. Piqué, de que autorizara la inclusión de Canarias dentro del "Plan Nacional de Infraestructura Gasista", o en su defecto, el poder suscribir un convenio con la "Administración Central" para su ejecución dentro de la nueva "Ley de Hidrocarburos".
Debido a los pasos que se estaban dando sobre el gas natural en el sentido de una progresiva liberalización y desregulación, era necesario ejecutar en breve tiempo una serie de actuaciones que a continuación enumero, y con ello termino estas primeras consideraciones mías sobre el proyecto que, con las inestimables ayudas ya mencionadas del personal de la "Consejería" y del "Instituto Tecnológico", diseñé para la implantación del gas en nuestra comunidad.
Primero.- Era absolutamente necesario conseguir que el "Ministerio de Industria y Energía" ratificase el compromiso formal a otorgar la concesión, así como incluir el proyecto dentro del ya mencionado "Plan Nacional de Infraestructura Gasista", extremos que fueron conseguidos y que apoyara la negociación de los fondos comunitarios y las obras de infraestructura marítima de otros departamentos ministeriales, lo que también me confirmó posteriormente el Ministro.
Segundo.- Se debía alcanzar un acuerdo con los socios implicados, para constituir la sociedad promotora, la distribución de participaciones y el modo de financiación, extremo sobre el cual me extenderé en otro momento.
Tercero.- Era imprescindible el establecer la dimensión del mercado del gas, así como su evolución en el tiempo.
Cuarto.- Se creaba la necesidad de abrir la primera tanda de negociaciones con los potenciales suministradores del gaas natural licuado (GNL).
Quinto.- Se debía obtener la reserva de los terrenos donde irían emplazadas las terminales, su aprobación urbanística por la "Comunidad Autónoma Canaria" y su inclusión dentro de los planes de puertos de las respectivas "Autoridades Portuarias".También realizaré en otro momento una serie de consideraciones sobre el uso absolutamente sesgado que se está haciendo de la necesidad de construir el macropuerto de Granadilla, para poder instalar la planta de regasificación de Tenerife.
Sexto.- Se creaba la necesidad de encargar la realización del anteproyecto o proyecto básico necesario para la tramitación administrativa de la concesión.
Séptimo.- También consideré conveniente diseñar y lanzar una campaña de comunicación del proyecto, con absoluta transparencia, con objeto de transmitir a todos los ciudadanos canarios un mensaje correcto, con el fin de evitar que la realidad pueda seguir siendo tergiversada por informaciones sesgadas, como las que ya venían realizando determinados sectores, lo que, tras mi dimisión, también fue totalmente paralizada, sumiendo este importante proyecto dentro de una gran oscuridad.
No puedo olvidarme de aquel empresario que intentaba conocer con privilegiada anticipación los criterios que pensaba aplicar para la concesión del gas canalizado (gas ciudad) y ante mi clara negativa me preguntó abiertamente: "¿es que piensas vivir toda tu vida de un sueldo?", a lo cual, con absoluta normalidad, le contesté que no veía en ello ningún tipo de pecado, sino que, al contrario, me consideraba bastante agraciado de poder contar con un sueldo digno, mientras otros carecían completamente de uno, aunque fuera "el salario mínimo". Por este tipo de comportamientos, que deberían ser la normalidad entre todos los cargos públicos, se nos cataloga como personas que no servimos para la política. Pues bien, muy a pesar de ello, sigo considerando que todos los ciudadanos deberían prestar más atención a esa noble actividad, que no tiene otra cosa de malo que el mal uso que muchos hacen de la misma.
Octavo.- También era necesario dinamizar estas actuaciones mediante la creación de un "Comité" formado por los socios promotores, y realizar un seguimiento continuo de las actividades mediante un grupo de trabajo constituido por delegados de los socios, con la supervisión de la Consejería de Industria, por tratarse de un producto de interés público, destinado principalmente a un fundamental sector estratégico como es la generación de energía eléctrica.
Y por último, era absolutamente necesario que desde el Ministerio de Industria se iniciaran aquellas negociaciones con la "Comisión de la Unión Europea", Dirección General XVI" (de Infraestructuras) y la "Dirección General XVII" (de Energía) para la rápida obtención de subvenciones comunitarias, y la financiación a través del "Banco Europeo de Inversiones", que puede superar los 30.000 millones de ptas.
Si me lo permiten, continuaré exponiendo en futuros escritos lo que creo pueden ser importantes consideraciones sobre la implantación del gas natural en Canarias y sobre oscuras maniobras, y para lamento de algunos, también debo decir que si no me lo permiten, también lo seguiré haciendo, porque … ¡ ya está bien de tanta manipulación!.
(
*) Abogado, Ex Consejero de Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, ex Diputado Nacional y ex Presidente del PP de Tenerife04-09-04
Continuará...
Nota de la Redacción:
De acuerdo con el autor, hemos coincidido en publicar el artículo de opinión que reproducimos, dada la candente actualidad y lo esclarecedor de sus antecedentes.
"DE LA BARREDA FUE CESADO POR DENUNCIAR LA "TRAMA EÓLICA" Y LA DEL "GAS" Y LA RESPUESTA FUE CESARLO COMO PRESIDENTE DEL PARTIDO".