CANARIAS,
¿ARCHIPIÉLAGO ATLÁNTICO?
Antonio
Rodríguez de León *
Para los políticos hipócritas, las
editoriales de El Día perdían la libertad de expresión precisamente cuando
publicó
Atlántico es
uno más de los diferentes Océanos. Si la situación geográfica de Canarias
estuviese frente a la costa oeste de América, sería Archipiélago Pacífico, por
lo tanto, lo que pretende Coalición Canaria sobre la reforma del Estatuto es un
verdadero fraude de Ley, que internacionalmente no tiene aplicación.
Los
Archipiélagos están constituidos por grupos de islas que pueden ser, según la
jurisprudencia marítima internacional, Archipiélagos Oceánicos, ó Archipiélagos
Costeros. Las circunstancias jurídicas están basadas en las situaciones
geográficas de ambos archipiélagos.
Los
Archipiélagos Oceánicos son aquellos que se encuentran por fuera de la zona
económica exclusiva de un Estado Continental, o sea, más allá de las
Los
Archipiélagos Costeros son aquellos que están situados cerca de la costa de un
Continente. Dicho esto, podemos afirmar que Canarias es un Archipiélago Costero,
y decir que Atlántico, es contradecirse con el derecho marítimo internacional.
La
jurisprudencia marítima internacional dice que los archipiélagos costeros son
aquellos que están situados tan cerca del territorio continental que pueden
considerarse como parte de él, a través de una línea costera exterior hasta el
límite de su zona económica exclusiva. En cambio, los Archipiélagos Oceánicos
son los integrados como un todo independiente, donde no llegan las competencias
políticas de otros Estados diferente al que pertenece.
Otra cosa es
si un Archipiélago es Estado o de Estado.
Azores y
Madeira son Archipiélagos Oceánicos porque están situados a más de
Canarias
podría alcanzar el “status” de Archipiélago de Estado, si se cumplimentaran las
condiciones del artículo 305.e, que aún siendo Archipiélago Costero, tendría
personalidad jurídica propia e independiente del Estado soberano, especialmente
en temas de competencias políticas-administrativas internas del archipiélago.
Nadie en
Canarias quiere debatir políticamente sobre la realidad jurídica del artículo
46.b del Tratado Internacional del Mar. Y que este apartado (46.b), no es
válido sin la aplicación del artículo 305.e.
Otra cosa es
la obligada reforma de
Aclarado este
tema, y por la importancia que ello conlleva, queremos dar nuestra opinión
sobre los últimos acontecimientos protagonizados por los editoriales del periódico
tinerfeño EL DÍA:
Según la
hemeroteca de dicho periódico, hemos revisado que antes de enero de 2007, las
editoriales seguían la línea de ataques a Gran Canaria de muchos años
anteriores. Nunca había entrado en planteamientos ideológicos, los editoriales
eran únicamente el enfrentamiento contra Gran Canaria. Nunca dedicó una
editorial contra las pateras que entraban por la provincia de Las Palmas.
A partir de
mediados de 2007, y cuando en menos de 15 días entran más de 700 inmigrantes
por las islas de la provincia de Tenerife, es cuando comienzan los editoriales
además de Gran Canaria, también contra la realidad de los cayucos. Alentó a la
movilización social tinerfeña contra la inmigración, apoyando una manifestación
en Santa Cruz. Nadie levantó la voz contra El Día. Durante más de treinta años
lleva enfrentándose a la ‘isla de enfrente’, sin que ningún político planteara
una moción contra el periódico.
A mediados
del año 2007, las editoriales añadían el reclamo por un Estatuto Especial para
Canarias, decía que fuese Constitucional y dentro de la unidad con el Estado
español, pero reclamaba plenas competencias para el gobierno autónomo. Era una
conciencia política que carecía el pueblo canario, y que El Día quería liderar
y, ante el silencio de los políticos canarios, el periódico se radicalizó
ideológicamente.
De seguir
reivindicando en sus editoriales, un Estatuto Especial con plenas competencias
constitucionales dentro de la unidad del Estado, nadie se hubiese atrevido
atacar al periódico, no tendrían argumentos para ello. Esa es la gran
hipocresía de los políticos canarios, la libertad de expresión era válida
cuando se atacaba a Gran Canaria, y a la unidad del archipiélago, o cuando se
manifestaba contra la inmigración clandestina.
Para los
políticos hipócritas, las editoriales de El Día perdían la libertad de
expresión precisamente cuando publicó
No defiendo
ni ataco al periódico de El Día, solo queremos manifestar nuestro repudio a
tanta hipocresía y cobardía en la política canaria, pero es aquí cuando
comienzan los ataques políticos contra el periódico tinerfeño. Los políticos
anti-canarios se están dando cuenta que con las editoriales de El Día, la
conciencia nacionalista del pueblo canario empieza crecer a pesar del histórico
pleito insular.
En Las Palmas de Gran Canaria a 29 de septiembre de
2008
* Presidente de