CARTA ABIERTA A NUESTRO COMPATRIOTA RAMÓN MORENO

 

Eduardo P. García Rodríguez

 

Estimado compatriota Ramón Moreno: En nombre de la Asociación Kebehi Benchomo, la cual me honro en presidir, y en mío propio, queremos manifestarte nuestra total solidaridad ante este nuevo atetando contra la supuesta libertad de expresión, perpetrado contra tu persona por un español y lo que él representa, uno de tantos que vienen a esta colonia a “hacer las américas” no importándoles para ello pisotear los más elementales derechos de los canarios, entre ellos, el derecho a una información veraz y no manipulada por el sistema imperante, el cual no duda un ápice en transgredir sus propias disposiciones legales con tal de continuar manteniendo a este pueblo en la total ignorancia en cuanto a la realidad Económica, Política, social y espiritual en la colonia.

 

Es indudable que tus acertados y documentadísimos trabajos exponen irrefutables verdades políticas y sociales que el colonialismo es incapaz de digerir, y como hoy en día está mal visto el quemar en la hoguera a los discrepantes, optan por enmudecernos cerrándonos cualquier posibilidad de expresarnos libremente en los medios de comunicación, todos los cuales, lamentablemente, están al servicio del colonialismo, y son apoyados incondicionalmente por una burguesía criolla canaria descerebrada, incapaz de ver más allá de la limosna de unos cuantos Euros que sus amos de Madrid les permiten embolsarse a cambio de cuidarles la finca usurpada a sus legítimos propietarios.

 

Compañero, sabemos que la lucha es ardua y desigual, siempre ha sido así, desde los inicios de la invasión y sometimiento de nuestra nación por las hordas europeas, pero creemos que no es necesario recordarte que la verdad y la justicia siempre acaban imponiéndose, y ambas están de nuestra parte. El adversario sabe que espíritus cultivados, nobles y privilegiados como el tuyo, capacitados para infundir en el pueblo sentimientos de pertenencia, son capaces de minar sus pies de barro y hacerles caer, por ello no dudan en combatirlos empleando, como es habitual en ellos,  métodos arteros.

 

Por el mar nos llegó el sufrimientos y la esclavitud y del mar resurgirá nuestra independencia y dignidad de pueblo diferente y diferenciado.

 

Un fraternal abrazo. Eduardo P. García Rodríguez

Ciudad colonial Eguerew, 1 de  noviembre de 2007