El Mar Canario espera respuesta

 

Madrid sigue sin comprender el problema, el de una nación archipielágica atlántica

 

Álvaro Pérez


Uno de los grandes problemas singulares que tiene Canarias, pendiente de resolución, es el relativo al llamado Mar Canario. Tema que ha sido presentado al Estado, más de una vez, por el grupo canario de Coalición Canaria y que ha sido objeto de movilizaciones en las llamadas Plataformas por el Mar Canario, con presencia en todas las islas, además de figurar en las reivindicaciones políticas nacionalistas de forma prioritaria.

Es evidente que la delimitación de las fronteras de una comunidad nacional suele ser conflictiva. Tratándose de la singular geografía de Canarias el asunto choca con la variedad y complejidad jurídica del Derecho Internacional Público, la Constitución Española, aparte de la presencia geográfica de Marruecos. Sin embargo, teniendo en cuenta precisamente nuestra peculiar situación, y las ansias expansionistas del vecino africano, el asunto de la delimitación de las aguas canarias asciende a pretensión legítima de primer orden.

Al hablar de nuestras aguas archipielágicas surgen argumentos como el Derecho del Mar, rama del Derecho Internacional Público, mar territorial, subsuelo marino, etc. La realidad canaria se enfrenta a un laberinto de normas y convenciones internacionales y muros políticos que guardan relación con la voluntad del Estado en esta materia y su mayor o menor implicación hacia la sensibilidad canaria. La Convención sobre el Derecho del Mar, que tiene 155 países miembros -entre los que se encuentran España y Marruecos, este último desde mayo de este año-, es calificada como la constitución de los océanos. Entró en vigor en 1994 y se caracteriza por desarrollar progresivamente el derecho internacional del mar. Entre otros, cubre temas de Derecho del mar como la zona económica exclusiva; plataforma continental y alta mar; Estados archipelágicos; conservación y gestión de los recursos y medios marinos; investigación científica marina; y procedimientos para la solución de controversias.

La Convención reconoce una zona económica exclusiva, como un área situada más allá del mar territorial adyacente a éste, sujeta al régimen jurídico específico establecido en ella. De acuerdo a la misma, la plataforma continental de un Estado ribereño comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial y a todo lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen continental, o bien hasta una distancia de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, y está constituido por el lecho y el subsuelo de la plataforma, el talud y la emersión continental.

Y es aquí donde Canarias no es considerada ni por Madrid, que parece no comprender la dimensión del problema, el de una nación archipielágica atlántica, ni por Marruecos que mantiene una seria controversia al respecto, que requiere de negociaciones en las que, por derecho, debe estar presente el Gobierno de Canarias.
El Tratado, entre otras materias, establece una definición de Estado archipelágico y la forma cómo éstos puede determinar sus límites. La soberanía del Estado archipelágico, de acuerdo al artículo 49 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, se extiende a las aguas encerradas por las líneas de base archipelágicas y al espacio aéreo que se extiende sobre ellos, a su lecho y subsuelo y a sus recursos.

Por lo general, a los Estados archipielágicos se les respeta implícitamente esta norma, pero no así para los archipiélagos que formen parte de un país continental (casos de Madeira y Azores en Portugal, o Canarias en España). De esta manera, corresponde al Estado aprobar un texto legislativo donde se definan explícitamente estas aguas, así como la condición archipielágica del territorio insular canario. De lo contrario, sólo le quedaría a Canarias convertirse en un estado -asociado o no- para reclamar sus fronteras marinas legítimas. Es necesario, pues, que el Estado transfiera a la Comunidad Autónoma Canaria las plenas competencias en esta materia (la capacidad de celebrar tratados, en relación al mar canario, con la Convención, en lo que se refiere al art. 305 (e) de la misma.

Es posible solucionar este problema sin entrar en contradicciones con los Tratados Internacionales ni con la Carta Magna española, ya que el derecho interno está condicionado al derecho internacional. El Derecho Internacional del Mar y la Constitución Española forman parte del Ordenamiento Interno del Estado, por lo que no puede existir ninguna contradicción jurídica entre ambas.

Ya, el texto de la convención recoge que «Todos los territorios que gocen de plena autonomía interna reconocida como tal por las Naciones Unidas, pero no hayan alcanzado la plena independencia de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, y que tengan competencia sobre las materias regidas por esta Convención, incluida la de celebrar tratados en relación con ellas».

No se entiende que esta realidad jurídica y política exista en estados como Portugal, en relación a Madeira y Azores, mientras España le niegue el mismo derecho a Canarias.

En la actualidad, las aguas que rodean al Archipiélago son de soberanía española hasta las 12 millas, el llamado «mar territorial» y hasta las 200 millas está la denominada «zona económica exclusiva». Lo que se reclama como «Mar Canario» en el nuevo Estatuto. El presidente Paulino Rivero, ha exigido reiteradamente que el Gobierno central atienda primero los intereses de Canarias que los de Marruecos, pidiendo que se pronuncie sobre si está de parte de las tesis marroquíes o de las canarias en este aspecto. Aún esperamos la respuesta.

 

Las Palmas de Gran Canaria

 

Fuente: http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=78688

 

Extracto de los comentarios de los lectores a este artículo:

 

6. Delfin, los canarios no debemos seguir mareando la "perdiz", sino un buen caldo de pardela -sobran en L.-bien sazonada, y no invitar al banquete a los españoles que, sí nos están "mareando su perdiz" a zanakas canarios, en el limbo y marabunta de trapizondas con Marruecos, desde que el MANO NEGRA, actual presidente del Congreso y ex comisario de Pesca, M. Marín nos desarmaba la pesca, flota y caladeros. Este fula nos saqueó mansamente mas de 500 años de derechos del banco canario-saharaui para "sus" compas-amigotes de Felipe González, el príncipe y su padre. El Sr. Rodolfo dice muy bien "hay que cambiar el estatus con España". Que se cambie, como ya vengo informando desde hace 15 años en prensa, revistas, radio, televisión y mi libro ‘Genocidio Canario’. A la combativa Plataforma por el Mar Canario le organicé un magnífico encuentro, semi-oficial, con las dignas autoridades de la ejemplar AUTONOMIA, de verdad, de Madeira, ncluído intercambio de metopas.Y Gomero, que independencia sí es el camino más recto. Paco Díaz 17.01.2008 01:56

 

5. España no es sujeto de derecho internacional para decidir sobre las aguas canarias. Para que Canarias pueda hacer uso de ese derecho tiene que ser un archipiélago independiente, como lo son el de Malta o el de Cabo Verde. La Resolución 742 (VIII) de la ONU enumera los factores para que un territorio haya alcanzado o no 'la plenitud de gobierno propio'. Factores que no concurren en Canarias hasta que no cambie su estatus respecto a España. Para quienes quieran saber cuales son esos factores entren en la siguiente dirección de Internet: http://elguanche.net/Ficheros/onuresolucion742.pdf

Canarias no tiene vuelta de hoja; o se declara independiente (de acuerdo o no con la metrópoli, estableciendo un calendario de descolonización), o sus aguas serán trapicheadas entre España y Marruecos, como todo indica que lo vienen haciendo de espaldas a Canarias. Canarias por no tener no tiene ni costas; cien metros de litoral y 12 millas marinas son de soberanía española, que no canaria. Rodolfo 16.01.2008 23:41

4. Por estás y por mil razones más, los independentistas de siempre, hemos tenido bien claro, hacia donde tiene que ir nuestra nación canaria, al establecimiento con todas las garantías que nos ofrecen las instituciones internacionales de una república libre e independiente para eso no tenemos que pedirle permiso a ezpania !Claro, o no está claro!! gomero 16.01.2008 20:59

3. La cuestión es de fácil solución : ¡LA INDEPENDENCIA YA!. Lo malo es que CC es más españolista que el Real Madrid y PP-PSOE, como es lógico, pasan del asunto. Antonio Darias 16.01.2008 19:41

2. Sobre este tema se ha escrito hasta la saciedad. Parece ser que se sigue con la confusión. Se tiene que aclarar 1º que se entiende por autonomía interna, que Canarias por supuesto no tiene(Veáse la Resolución 742 de la ONU del 8º periodo de sesiones de 1953!) muy anterior a la famosa 1514 de 1960. Con respecto a la Convención del Mar o de Montego Bay, queda manifiestamente claro que si Canarias no es un Estado Archipiélagico, por mucho que se maree la perdíz esta siempre sabe como y donde está. DELFÍN QUINTANA 16.01.2008 19:18

1. Me parece un artículo razonado, moderado e instructivo. Enhorabuena. alberto rodríguez 02.01.2008 21:46

 

 

Para saber más: Aguas Canarias