INFAMIA DEL SISTEMA CAPITALISTA
Si algo quedaba por ver sobre hasta dónde es capaz de
llegar la infamia del sistema
capitalista en contra de la humanidad, baste echarle un vistazo a la conversión
de alimentos por biocombustibles y el ritmo galopante del precio
del petróleo.
Son más que elocuentes las imágenes que ofrecen las televisiones
y lo que publican los medios masivos de comunicación
sobre las revueltas que están teniendo lugar por la carestía del precio de los
alimentos en no pocos países del llamado Tercer Mundo.
Eso puede ser la punta del ‘iceberg’ de
lo que sobrevendrá de continuarse dedicando cantidades fabulosas de alimentos
provenientes de la agricultura para la producción de etanol.
El egoísmo de los poderosos no tiene
límites. Al hambre que ya sufren millones de habitantes en todo el mundo, le
agregan más hambruna con su proceder irresponsable y mezquino.
Los efectos se multiplicarán.
Baste observar las revueltas ocurridas en Haití, el descontento en México
y otros países en Asia y África
por el aumento del precio y escasez de los alimentos. La estabilidad de
los gobiernos no estará segura si éstos no son lo suficientemente solventes
como para enfrentar el alza galopante que los productos agrícolas están
teniendo en el mercado internacional.
Ningún gobierno cuya capacidad adquisitiva esté imposibilitada de hacer frente
a la especulación estará a salvo de los terribles problemas que se les
avecinan con sus respectivos pueblos.
Al referirse a este tema, Mahathir Mohamad, ex primer ministro de
Malasia, manifestó que "los poderosos debían proveer a los pueblos
de alimentos y medicinas en vez de utilizar los recursos en armas para
matar".
Durante la conferencia de prensa que ofreció recientemente, Mahathir expresó
que los países pobres viven atemorizados ante esas carencias, lo que
equivale a decir que padecen del terror y la inseguridad al no tener qué
comer o con qué curarse.
Un desafío igualmente terrible está teniendo lugar con los precios del
petróleo. Estos sobrepasan las nubes. En una especulación sin límites, que según
los entendidos tiene lugar en las bolsas de valores ante la caída del dólar,
el oro negro se mantiene desbocado y fuera del alcance de las economías
más débiles.
En una oportunidad, Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de Venezuela,
pronosticó que a ese ritmo el precio del barril de petróleo podría alcanzar los
200 dólares y se queda corto.
Pura especulación, teniendo en cuenta que éste difícilmente baje una vez que se
encarama en esas cotas. ¿Qué pasará con las ‘economías deterioradas’ ya de por
sí por el atraso y el subdesarrollo; cómo pretender que remonten su desesperada
situación?
A quienes se enriquecen eso los tiene sin cuidado.
Neoliberalismo, alimentos por etanol, subida del precio del petróleo:
una fórmula perfecta para continuar haciendo más pobres a los pobres y más
ricos a los ricos.
NUESTROS CALCULOS OPTIMISTAS SE MANTIENEN POR BAJO DE
tabla de precios estimados para los próximos años partiendo de ahora, a unos 94
$ el barril:
AÑO ...$ BARRIL
2008 94
2009 131
2010 183
2011 257
2012 360
2013 431
2014 518
2015 621
2016 746
2017 895
2018 1074
Por lo que si al día de hoy Julio de 2008 pagamos 1 € por litro de gasolina en junio de
2018, pasaría a costar 10 € por litro,
como mínimo.
"No debemos depender del crudo: debemos dejar al
petróleo antes de que nos deje a nosotros"
Fatih Birol
Estamos a punto de entrar en un nuevo
orden energético. Durante las próximas décadas, nuestras reservas de petróleo
empezarán a agotarse y es imperativo que los gobiernos, tanto en los países
productores como en los consumidores se preparen para ese momento. No debemos
depender del crudo hasta su última gota, debemos dejar el petróleo antes de que
nos deje a nosotros. Eso significa que debemos encontrar nuevas soluciones
pronto.
Y mientras ¿que camino toman nuestros políticos?, el de movida
especulativa relacionada con la injustificable construcción de una 3ª
pista, innecesaria en el Aeropuerto de Gran Canaria. Y es que Canarias está suficientemente aniquilada por el cemento, que
deja las comisiones oportunas en el reparto del pastel de la corrupción
especulativa. Y lejos de paliar la situación que se decanta, estas
actuaciones la comprometerán más, eligen pan para hoy y hambre para
mañana.
¿Que más se esconde detrás de la innecesaria e injustificable tercera pista en
el Aeropuerto de Gran Canaria?
Néstor Martínez