CANARIAS, LA U.E. Y EL ESTADO ESPAÑOL

 

Marcos García de la Rosa

 

El pueblo canario está colonizado y debe conocer su historia y tener la autoestima y el valor, después de seis siglos, de pensar libremente y luchar por le que le pertenece, su Soberanía.

 

Necesitamos ejercer el control pleno y soberano sobre todo el territorio del Archipiélago Canario convirtiéndonos en un Estado libre e independiente librándonos del yugo colonialista español.

 

Cuando hablamos de ese Estado español que nos coloniza desde hace siglos hablamos de:

 

-         Una policía que nos reprime y vigila

-         Un ejército que defiende los intereses de los poderosos y del Estado colonialista

-         Un ordenamiento jurídico que protege a los ricos y los intereses inherentes al poder colonial castigando a quienes se rebelan ante esas injusticias

-         Unos jueces que ejecutan en nombre de la Justicia la parcialidad del derecho colonial español

-         Una economía que consagra la explotación sobre quienes producen la riqueza social y son desposeídos de ella

-         Unos medios de comunicación que forman la opinión social que conviene a los intereses de sus propietarios o directamente del gobierno español censurando las disidencias

-         Una escuela que modela seres acríticos y cobardes incapaces de organizarse por sí mismos y rebelarse ante las injusticias

-         Unas cárceles donde se recluyen a quienes se atreven a saltarse las normas sociales establecidas, sobra decir que injustas en muchos casos

-         Y una larga lista que constituye la base de una sociedad despótica e injusta que nos condena a la resignación, al sufrimiento, a la insatisfacción y al no poder disfrutar de una experiencia digna, plena de participación y carente de opresiones

 

El españolismo es enemigo de la Libertad, es uniformador, negador de la diferencia, centralista, jerárquico, opresor y creado por un pacto de las clases poderosas para perpetuar su dominación. No se deben destruir las diferencias culturales. Son precisamente los oprimidos de esta tierra los depositarios de su cultura nacional, diferenciadora de otros pueblos. Nuestra opresión cultural y étnica es pareja a la opresión y explotación económica.

 

Queremos una independencia que haga ser al Pueblo Canario el auténtico protagonista de sus destinos. Estamos en un momento en el que es inevitable que el Pueblo Soberano ejerza su derecho a la autodeterminación.

 

En las fuerzas políticas de carácter centralista que gobiernan en el Archipiélago se detecta un temor ante el resurgimiento de la conciencia nacionalista e independentista y por ello intentan con todas sus fuerzas impedir el debate soberanista. El punto máximo del nacionalismo es la independencia y debemos caminar hacia ese fin sin dudarlo.

 

Muchas veces las fuerzas coloniales se sustentan en la “gran” Unión Europea. Una organización cuyos intentos de Constitución y los Tratados que la sustentan en ningún momento han sido redactados por convenciones elegidas democráticamente y en los cuales se ha discriminado claramente a las naciones sin Estado como es nuestro caso. Ni tan siquiera se recoge el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos en esta Unión Europea, un derecho fundamental de la Carta de los Derechos Humanos y de organismos como la ONU.

 

Nos negamos a aceptar la división entre países centrales y periféricos y mucho menos la denominación europea de ultraperiféricos (despectiva no lo duden) que no es más que un pseudónimo que se le aplica ahora a las colonias africanas como Canarias, a las americanas como Guayana, Martinico y Guadalupe, o a las asiáticas como la isla Reunión.

 

No se debe aceptar una realidad injusta. Canarias y cada pueblo debe ser su propio centro y ser igual que el resto de naciones, soberanas y libres para tomar su propio destino. Canarias ineludiblemente está en África. La pertenencia de un país a un continente u otro debe de establecerse antes que nada siguiendo criterios geográficos; no se debe vivir de espaldas a nuestro continente, y menos rindiendo cuentas a Madrid o Bruselas.

 

En conclusión, debe de producirse una ruptura con esta situación dependiente de Canarias. No tengan duda alguna al respecto.

 

Tenerife, a 11 de Julio de 2008