VENEZUELA EN LA MIRA DE LA TORMENTA

Andrés García Montes

   El proceso de evolución de la sociedad humana con la multiplicidad de factores que le conforman y las variables que se cruzan y se relacionan conformando la enorme complejidad que caracteriza al citado e  intrincado proceso, parece que esta vez ha elegido a Venezuela como uno de los centros nerviosos de su actuación.

   En efecto, demos un paseo por algunos aspectos que centran la atención del mundo de nuestros días. 

   A raíz de la crisis del bloque socialista que culmina con la disolución de la Unión Soviética para inicios de la década del 90 del pasado siglo, el Imperio norteamericano se alza con la hegemonía mundial como única superpotencia. Bajo la creencia que el sistema social capitalista se fortalecía a medida que se centralizaba el capital, política a todas luces determinada e impuesta por los grandes consorcios, esta suposición ha venido rompiendo todos los obstáculos en la consecución de ese objetivo. Así se ha llegado a obscenidades como éstas: los tres multimillonarios más ricos del mundo centran una riqueza superior a la suma del Producto Interno Bruto (PIB) de los cuarenta y ocho (48) países más pobres de la Tierra, los cuales tienen más de 600 millones de personas. Los 200 multimillonarios más ricos del mundo centran una fortuna que suma 1 billón trescientos mil millones de dólares, entre otras atrocidades como los gigantescos monopolios y el poder económico que centran las grandes corporaciones.

   Estas desproporciones han venido creando un ambiente de lucha y resistencia ante el incremento del hambre y la miseria a escala mundial, madurando un ambiente de rechazo y enfrentamiento al imperio y sus pretensiones, lo que ha ido menguando su hegemonía y arrogancia de superpotencia, estructurando una crisis que no solo amenaza al imperio, sino al mismo capitalismo como sistema, lo que en nuestros días ya involucra a toda la reacción mundial.

   La parte más reaccionaria de la derecha mundial encabezada por Estados Unidos de América (EUA), desde hace tiempo tienen claro que para ejercer la hegemonía e imponer al mundo las políticas que sus privilegios necesitan, ya no son suficientes el miedo y el temor que sus infernales arsenales de armas radioactivas y bacteriológicas generan, lo que hace necesario controlar los centros energéticos del mundo para lograr el dominio que necesitan, pues la energía es hoy la única materia prima indispensable para casi todo, sin ella, la economía se hunde, sin ella es imposible que el hombre pueda vivir en sociedad, sin ella, no puede haber países ni sociedades organizadas, de allí, su suicida interés en dominar los centros energéticos del mundo,  pues con no suministrar petróleo, gas o carbón, es suficiente para poner de rodillas al más rebelde.

   Hay razones para pensar que la Guerra del Golfo a comienzos de la década de los 90’ donde se aliaron 28 países, entre ellos los más desarrollados, contra un solitario Irak, ya iba dirigido en ese sentido, acompañado de 10 años de bestial bloqueo, soportando bombardeos cada vez que a Inglaterra y a los EUA le diera la gana, el crimen de las Torres Gemelas que les permitió trazar las políticas antiterroristas violatorias de todas las leyes y acuerdos internacionales, para desembocar en  la ilegal, salvaje y bestial invasión a Irak. No hace falta ser un iluminado para ver que todos estos actos de terror, crimen, guerra, destrucción y odio, han ido contra el pueblo árabe con la aviesa intención de acobardarle y fuese más fácil su conquista y colonización, sólo por el pecado que las entrañas de su tierra guardan el 60 por ciento de las reservas probadas de petróleo.

   Pero en ese criminal camino, ha surgido un obstáculo que sus estrategas y yo, añadiría, que ni el más pintado, podía ni siquiera imaginarse. ¿Cómo concebir que un pueblo después de haber sido sometido a los bestiales tratos de una guerra aniquiladora y 10 años de bloqueos y bombardeos, aún tuviese el valor, el coraje, la valentía y el heroísmo, de dar una respuesta tan contundente?

   Los dos países a someter en el Medio Oriente para conseguir el objetivo de controlar el petróleo son Irak e Irán, grandes productores y exportadores de petróleo, pero su ofensiva se ha venido estrellando contra una heroica resistencia del pueblo de Irak que no les da ni tregua, ni descanso, la desastrosa subestimación que hicieron de la capacidad defensiva de Irak, les ha llevado a considerar que su heroica resistencia es producto de la ayuda que le proporciona Irán, de allí que a la planificada invasión, una vez sometido Irak, éste se encargaría de llenar el déficit de petróleo que provocaría la invasión a Irán, se les suma a esta suposición la destrucción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

   Pero la resistencia de Irak, destruyó esa estrategia cuidadosamente planificada durante años, es necesario recordar que Irán es un país más grande y desarrollado que Irak, que es el país más desarrollado del Medio Oriente y que posee medios de ataque y defensa que, salvo el sionismo israelí, no lo tiene ningún país de la región. También es necesario que el lector tome en cuenta que la naturaleza de acuerdo a lo descubierto hasta hoy, colocó el petróleo en abundancia, - responsable de producir entre el 40 y 50 por ciento de la energía que se consume en el mundo-,  sólo en tres lugares, en el Asia central, en el Medio Oriente y en el Arco Andino Amazónico, Norte y América del Sur, donde Venezuela tiene alrededor del 80 por ciento de lo descubierto. En pequeñas y medianas cantidades, si se ha descubierto en varias partes, pero en abundancia, sólo en los citados tres lugares.

   A lo complejo y crítico del panorama descrito, con relación a conquistar la hegemonía cada día más necesaria y urgente, ante la gestación de una crisis estructural de amplias y profundas dimensiones, de imprevisibles alcances como la humanidad nunca antes ha conocido. Se le escapa de su control Venezuela, uno de los principales productores y exportadores de petróleo y segundo suministrador de ese producto a los Estados Unidos.

   Todos los intentos que ha venido haciendo esa derecha mundial encabezada por EUA y las clases dirigentes internas desde el 2001, a través de golpes de estado, sabotaje petrolero y económico, campañas publicitarias internas y externas, calumnias, mentiras, financiamiento por millones de dólares, han fracasado, lo que lejos de suavizar el empeño lo ha venido endureciendo.

   Aproximadamente esta es la situación en este momento histórico, donde a esa derecha mundial se le plantea el dilema, controlar a Irán, cuya ayuda, según su versión, hace invencible a la resistencia iraquí, para lo cual hay que invadirle. Pero, ¿Qué consecuencias puede traer un acto de este tipo? Si por la invasión a Irak y las presiones de las amenazas contra Irán, más los vaivenes de la política internacional y la crisis en gestación, tienen los precios del petróleo tocando los 100 dólares el barril ¿Qué pasaría con un ataque a Irán? Segundo productor y exportador de petróleo de la OPEP. Pero aún más, ¿A dónde saltarían los precios del petróleo si un acto demencial de éstos, provoca que Irán –-que tiene poder para eso-  cierra el Estrecho de Ormuz, lugar por donde pasa entre el 40 y 50 por ciento del petróleo del Medio Oriente? Ante una posible realidad como esta, el precio del petróleo puede saltar a valores imprevisibles, pero lo peor es que no habrá producción para suplir los más de 80 millones de barriles que la producción energética mundial reclama diariamente. La convulsión mundial y los severos daños que tal situación provocaría a la economía y la estabilidad social, a no dudarlo, desataría una crisis de proporciones tan gigantescas que podría no sólo derretir al imperio en crisis de ese opulento Primer Mundo, sino que, si se prolonga en el tiempo, no es aventurado afirmar que puede tragarse al mismo sistema social capitalista, sin negar que esto, de ocurrir, será a un muy elevado costo para la sociedad humana.

   Según su versión, el Vietnam de Irak, no tiene solución sino se controla a Irán, de allí la acusación de la derecha mundial de que Irán está o va camino de fabricar armas atómicas y la demostración hasta la saciedad de esa mentira por parte de Irán, pero esa irracional y disociada reacción no tiene otro argumento, el que no soporta el más tibio análisis. ¿De forma que ellos si pueden tener armas termonucleares, incluso si pueden dárselas a los criminales sionistas, pero Irán no puede ni siquiera intentar producirlas, ¿a qué queda reducida la democracia, la igualdad entre las naciones, los tratados y leyes internaciones? Algo tan tajante y vertical, tan simple y fácil de digerir, no impide que se sigan autoproclamando como los paladines de la libertad y la democracia. ¿Será que creen que se están dirigiendo a tarados y mongólicos? Incapaces de pensar, razonar y analizar? Confieso que apenas puedo contener el llamarles por su nombre, me conformo con decir que como ente social y pensante, me siento ofendido. Este ha sido y sigue siendo el lenguaje de los imperios. Pero lo que destaca es que en las actuales condiciones no pueden enfrentar a Irán, antes de resolver el suministro petrolero por lo menos a ese mal llamado primer mundo que es el más que consume. Fuera del Medio Oriente sólo existe un productor que pueda asumir ese serio desafío, ese productor es Venezuela, pero, como es bien conocido, este país ha escapado de su control y para mayor dificultad encabeza a nivel mundial la lucha por la definitiva emancipación del 90 por ciento de los países que sufren la condición de dependencia, cuya repercusión ha encontrado eco en América Latina  y amenaza con extenderse a otros continentes, dentro del propicio ambiente que le brinda un capitalismo en crisis y en rápido descenso de su capacidad de poder dar respuestas oportunas y adecuadas a las necesidades que plantea el complejo mundo de nuestros días. Por tanto, queda claro que para lograr el control sobre las reservas de petróleo más importantes del mundo, y de allí de a ejercer la necesaria y ansiada hegemonía, hay que primero conquistar y controlar a la rebelde Venezuela y ese es el fondo de la lucha que hoy se está librando en dicho país. Que sin querer restar un ápice a la importancia y trascendencia que tiene la Reforma Constitucional en el proceso revolucionario que está librando la sociedad venezolana y mucho menos negar la necesidad de esa Reforma en el indispensable avance evolutivo de ese histórico proceso y sus innegables repercusiones a escala internacional, que, a no dudarlo, ejerce un gran peso en las preocupaciones de la ultra reaccionaria  derecha mundial, con Washington a la cabeza,  por su prioridad y su alcance, creo que los dueños del poder, le dedican más atención a la hegemonía.  Pero los avatares del proceso evolutivo unieron estos dos explosivos aspectos, así que en Venezuela la reacción mundial quiere matar dos pájaros de un tiro, de allí la importancia, el empeño y la posible ferocidad y énfasis, que están poniendo a la lucha que apenas se inicia.

   La gran limitante que la reacción mundial tiene, es que sus socios internos no tienen poder de convocatoria y lo poco que en este campo les acompaña está poderosamente limitado, ya que en su mayoría son los niños litres de la burguesía nacional que no se distinguen precisamente por sus dotes de luchadores sociales, pues tienen mucho que perder en los riesgos que plantea la lucha, y esta debilidad la llenan los estrategas de la CIA con delincuentes que compran en los barrios, sicarios dispuestos a cualquier cosa por dinero y, por último, los paramilitares desmovilizados en Colombia. Esta composición le da a la lucha que se inicia unas características diferentes, que describen con claridad que estamos frente a una confrontación bien planificada y dirigida. Al analizar la estrategia que utilizan en su lucha se reafirma esta visión, con poca gente, pero los movimientos desestabilizadores se han dado simultáneamente en varias ciudades importantes, donde se desbordó la virulencia del veneno y el fanatismo político-social, vehículos quemados, destrozos de plazas y avenidas, provocación a los cuerpos policiales a través de escupitajos, empujones, patadas y bofetadas, golpes con palos y hierros y hasta disparos, quema de inmuebles y bienes públicos y lo que encierra un amplio mensaje ideológico como el intento de quemar la sede del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en la Ciudad de San Cristóbal. Esto no puede interpretarse como un arrebato colérico circunstancial, ni una acción de protesta contra la Reforma Constitucional, todo esto indica que tiene un contenido más profundo y trascendente, pues estos actos de vandalismo, destrucción y violencia, se los atribuyen al gobierno, trucando las fotografías y videos y utilizando todo el poder de los medios de comunicación a su servicio. Es muy evidente la copia y tácticas del fascismo español y sus bien conocidas prácticas que desembocaron en la Guerra Civil. ¿Cómo negar las manos de Aznar y la derecha mundial?

   A no dudarlo, esa derecha mundial en estrecho contubernio con la contrarrevolución interna, se está jugando algo más grande y contundente que la Reforma Constitucional, cuya estrategia se cubre con el manto de la Reforma, pero detrás de esta máscara está esa derecha mundial cuyas cabezas más visibles son Bush, Aznar, Tony Blair, Berlusconi y otras joyas del oscurantismo mundial y sus lacayos internos, los magnates de Fedecámaras, la Federación de Ganaderos, que agrupa a los latifundistas y terratenientes, Consecomercio, entre otros.

    No nos prestemos a engaños, la violencia no puede interesarle al gobierno, pues es un obstáculo insalvable al proyecto de evolución y desarrollo que adelanta la revolución, la violencia le conviene y la buscan los opositores, para crear el indispensable clima que justifique la sustitución de Chávez y la destrucción de la Revolución Bolivariana.

    A no dudarlo, la CIA, por mandato de Bush y con la ayuda de la derecha internacional, ya que lo que se está jugando es algo más que el futuro del imperio norteamericano, paga la violencia, pues la cruda verdad es que sin el petróleo venezolano Estados Unidos tiene fuertes dificultades en mantener su rol de superpotencia y lograr, dadas las actuales circunstancias, la supervivencia del sistema social capitalista, que ha comenzado a desangrarse en el Medio Oriente y sin el auxilio de éste no podrá detenerle, salvo que admita con un retiro de Irak la más vergonzosa derrota de su historia, con la repercusiones que la misma atraerá para el sistema y el imperio, ambos en una avanzada crisis.

   Así de crítico y difícil es el momento histórico que vive la sociedad venezolana, donde es evidente que los intereses involucrados no conocen ni la moral ni la ética, los que quieren desencadenar una guerra civil en Venezuela para que el imperio norteamericano encuentre la excusa para aplicar la llamada Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA). Sí no logran crear el ambiente de ingobernabilidad que exige tal documento, no dudamos que recurrirán al magnicidio, lo que originará de lograrlo, una convulsión social difícil de describir.

   Por ahora y dada la lógica lectura que puede hacerse de los patrones de conducta de la desesperada oposición, que sabe con certeza perdidas las elecciones del dos de diciembre venidero por amplia mayoría, ha comenzado a divulgar encuestas falsas donde ellos ya ganaron con holgada mayoría, al mismo tiempo que afirman conocer la trampa que el gobierno en contubernio con el Consejo Nacional Electoral, C.N.E. tienen montado para arrebatarles el triunfo, lo que les da el derecho a salir a la calle a defender su supuesto derecho con todas las armas a su alcance. El llamado es descarado y abierto, lo que indica, sin temor a equívocos, que pretenden a como de lugar provocar la desestabilización del país o peor aun, crear un ambiente de Guerra Civil, para dar la justificación que desesperadamente buscan para, alegando que la democracia está  peligrando en Venezuela, intervenir amparándose en la Carta Democrática de la OEA.

   Por muy aberrado que nos parezca, esto está en marcha y, como ya se dijo, el fascismo no conoce ni la moral, ni la ética, mucho menos la legalidad y el sentido común.        

   Lo dicho plantea una movilización de todos los recursos del país, algo que debe hacerse a la mayor brevedad posible, para poder disuadir las pretensiones del fascismo y detener el golpe de estado en marcha, auspiciado, dirigido, planificado y financiado, por la reacción mundial, encabezada por el imperio norteamericano. Está claro que esto a quien más daña es a la noble y luchadora sociedad venezolana, pero en el supuesto negado que la reacción se imponga, esto castigará directa o indirectamente al proceso de evolución y desarrollo de la humanidad.

   A riesgo que a algunos les parezca exagerado, dada la concepción que antecede, nos atrevemos a pedir la solidaridad y la lucha de los patriotas y revolucionarios del mundo.

   Las investigaciones realizadas para presentar este trabajo, me condujeron a tomar conciencia que el problema planteado es algo más grande y complejo que lo dicho, cuya dirección coincide con lo aquí tratado. Quedo, por ahora, en deuda con mis amables lectores. Trataré a la brevedad posible de saldar esa deuda.