Análisis
lingüístico de dos registros guanches
de
la tradición oral de Tenerife
Francisco-Pablo
De Luca López (*)
Introducción
Estudiaremos
en esta ocasión dos restos paleolingüísticos del sur de la isla de Tenerife,
transmitidos por la tradición oral. El
grado de conservación que se constata en los dos conjuntos léxicos les concede
la suficiente solidez estructural que nos permite proponer una interpretación
acorde con el rigor científico que estos preciados testimonios orales merecen.
Dada
la escasez documental de la que adolece la isla en relación con los elementos
legados de la antigua lengua canaria, hablada en tiempos anteriores- y
posteriores, aunque ya considerablemente debilitada- a la conquista europea, el
valor lingüístico y etnográfico contenidos en los documentos orales que
presentamos adquieren una notable dimensión si tenemos en cuenta que el
objetivo fundamental consiste en dar respuesta, étnica y lingüística, a las
eternas preguntas: ¿qué dialectos? ¿de dónde? ¿cúando?.
No
cabe duda de que la primigenia lengua guanche suscita interés creciente, siendo
su caudal cognoscitivo motivo de evidente atracción entre amplios sectores de
nuestra sociedad. Se explica así-y es de justicia- la intención que nos anima
en la prospección lingüística de los materiales heredados, sean escritos u
orales, a pesar de la imprecisión y contaminación castellanizantes presentes
en las diversas fuentes a las que accedemos y que suponen serias barreras que
resisten el avance de la investigación en esta parcela científica.
El
trabajo de campo, en este caso relacionado con el ámbito lingüístico, ha sido
siempre elemento fundamental para conectar al investigador con la realidad
circundante del espacio geográfico en que se desenvuelve la tradición oral
campesina y ganadera isleña.
El
habernos ceñido a una zona concreta de la isla de Tenerife ha facilitado, sin
duda alguna, la concentración de los datos y su correspondiente análisis. La
pervivencia en un área determinada de elementos etnolingüísticos de
reconocido valor científico, nacidos desde el propio seno del pueblo, sin
adulteraciones ni artificiosidades que puedan obstaculizar la labor
encuestadora, ha reforzado aún más si cabe nuestro interés.
La
paleofraseología isleña, heredada por los descendientes de los primeros
pobladores guanches, es un preciado complemento que se añade al ya tradicional
estudio de la toponímia o nombres de lugares, en sus dos vertientes, la aborígen
y la creada por la tradición y las hablas populares. En este terreno, el lingüísta
siempre ha tenido su más socorrido recurso, filón inagotable que aparece en la
geografía de las siete islas de nuestro Archipiélago. En este caso no. Se
trata de perlas aisladas, camufladas en el acervo insular y de un enorme valor a
la hora de adentrarnos en los intrincados caminos de la antigua lengua guanche,
y canaria en general, presente en las primeras poblaciones insulares.
La
búsqueda, y el hallazgo, de nuevas fuentes documentales, sean estas orales o
escritas, preside el ansia investigadora de cuantos nos dedicamos a esta noble
labor, siempre al servicio de nuestro pueblo con el fin de que en un futuro las
nuevas generaciones sepan apreciar todo un entramado etnolingüístico isleño
aportado por los siglos y el curso histórico desde la finalización oficial de
la conquista.
Aquí
se reúnen en un mismo grupo las señas de identidad, la tradición y la cultura
heredada de los antepasados, en estado puro y sin mixtificaciones que puedan
derivar en interpretaciones engañosas o pseudocientíficas.
Las
dos muestras que nos ocupan son registros aislados del medio rural
correspondiente a la zona meridional de nuestra isla, ciertamente más virgen y
menos explorada por los españoles a partir de la finalización de la conquista,
desde principios del siglo XVI en adelante. Como dato histórico, aún a
principios del siglo XVII, en 1626, el viajero inglés Sir Edmond Scory
atestigua la conservación del habla guanche en la zona de Candelaria-Güímar.
Allí contactó a gente que se expresaba en la antigua lengua canaria en un alto
porcentaje léxico, asociándola al lenguaje de
Fuera
de estas zonas sureñas, en el norte de la isla, la excepción la constituye
Icod el Alto, en cuya área la tradición oral de los carboneros nos habla de la
presencia de ciertas expresiones guanches sueltas estructuradas fraseológicamente
a finales del siglo XIX.
La
metodología utilizada para la presentación de las soluciones de interpretación
del corpus de las unidades a analizar
se basa en la lingüística comparada con las hablas continentales de
En
relación a la estrategia a seguir nos proponemos la consecución del equilibrio
entre los elementos fonéticos, gramaticales, léxicos y semánticos, como
instrumentos exclusivamente técnicos, y los aspectos etnográficos presentes en
la sociedad guanche actual descendiente de los primeros pobladores, a fin de
configurar una hipótesis o propuesta final que encaje con la máxima
verosimilitud a través de la correspondiente justificación. De esta forma
rechazamos de plano las estridencias interpretativas a las que eran-y son- muy
dados algunos investigadores, historiadores y autores carentes de rigor filológico,
fundamentalmente los de pasadas décadas.
Exponemos
en este trabajo los elementos gramaticales y lexicográficos de la tamazight,
en los cuales nos apoyamos para la restitución analítica de las frases, detallándolos
bibliográficamente con indicación de la zona continental de procedencia.
Por otra parte constatamos que el Sol, como elemento religioso
fundamental en la cosmogonía isleña, se encuentra presente en los dos
vestigios orales que analizamos. El Magec
o Amahagh-ak ( “el de todo noble”,
en alusión a que al “sol de las ánimas”, según la tradición oral, se
dirigían los espíritus de todos los nobles una vez mueren éstos) fue el Ser
Supremo o elemento fundamental de las creencias de los guanches,
“cristianizado” y asociado a la aparición de
Por
otro lado, no está clara la personificación femenina del Sol y, de acuerdo con
algunos autores, no ofrece argumentos suficientes para inclinarse por aquella
adscripción, a pesar del carácter femenino que se pretende dar al astro rey en
el mundo amazigh continental. La voz femenina tafukt
referida al sol se extiende etimológicamente también a “luz solar” y
“claridad diurna”. Sin embargo, es el sustantivo masculino itij
(sol) (pronunciar: itiŷ) vigente en
Del
conjunto de fuentes posteriores a la conquista, A.de Viana señala en su obra un
marcado carácter masculino para aquel:
“De
aquel sol de justicia Rey divino/ el cielo le a de dar depositado…”.
Igualmente
la tradición oral de Tenerife conserva, para quitar la insolación, un
rezado-santiguado de Seña Lugina, nombrete de la tamusnawt
lagunera Eloína Expósito (1887-1980), que hace referencia al Sol como concepto
religioso heredado de los guanches:
“Alto
Sol divino, sal de aquí/ que esta criatura no te puede tener en sí/ Sol, manténte
en tus rayos/ según el Señor se mantuvo en sus clavos........alto Sol divino,
sal de aquí, Sol, Sol domine, quítate”.
Se
observa en esta profunda cita popular un cierto matiz patriarcal en relación al
Sol como divinidad suprema guanche, posteriormente sincretizada
a través de la religión católica, por lo que no podemos inferir con
absoluta certeza el carácter femenino relativo a aquel.
Análisis
lingüístico de los registros orales.
Unidad
nº 1:
(suerte
de oración comunicada por
TANEMIR UHANA GEC MAGEC
ENEHANA BENIJIME HARBA
ENAGUAPA ACHA ABEZAN
Restitución
analítica:
tanemmirt
oh ahna
ha-k amahagh-ak
n ahna wi
n hmi harwa
n wafa ašša
abezza
Justificación
etimológica de los elementos de la unidad lingüïstica:
-tanemmirt
= “gracias”, expresión de agradecimiento (Ch.Foucauld, III, 1389) en el
dialecto del Ahaggar; es voz panamazigh.
-ahna
= m.sing., en general “agujero u ojo estrecho” (M.Taïfi, 1991), en las
hablas del Marruecos Central (pronunciar: ajna)
-ha-k
= presentativo vigente en los dialectos tarifit (Rif), tachelhit (Sous,
Anti-Atlas y Alto Atlas occidental), tamazight del Marruecos Central y tazwawit
(Kabilia), con el significado “he allí” (M.Quitout, 1997).
-amahagh-ak
= “(el de) todo noble” o “de todos los nobles” (Ch.Foucauld, 1951),
en este caso el Sol a donde van a parar, acorde con la cosmovisión guanche, las
almas de todos los nobles. La partícula tuareg “ak”
indica el masc. plural invariable,
con la acepción de “todo, todos”.
-wi
n hmi = “el de calentar” o “el que calienta”, en donde se documentan
el demostrativo autónomo “wi” m.
sing. y plural “el, los”, la preposición de pertenencia “n”
= “de” y el verbo hmi (con
“h” punteada, faringal fricativa sorda)= “estar caliente, calentar”,
vigente en el Marruecos Central, de raíz kabilia. La evolución nos conduce a
la forma final castellanizada a través del itinerario: wi
n hmi<>ui en jmi<>vinijime<>benijime, por la equivalencia ortográfica
“wi<>ui<>vi<>bi<>be.
-
harwa = variante fonética de la
locución kabilia “i wara n wara” con
el significado “de generación en generación”, “por siempre”, “para
siempre” y por extensión: “de toda la vida”, desde siempre”. La voz harwa
también se asocia semánticamente al significado “hijos de”, en
referencia a los nativos o descendientes desde tiempos inmemoriales de un
determinado territorio o nación. En este caso se refiere obviamente al sol que
calienta “desde siempre”. Derivó en la deformación castellanizada
“harba”.
-
n wafa = “de (desde) encima”,
“de lo alto”, en donde se documenta la forma adverbial “afa”=
“cima”, “cumbre”, “cresta”, “parte superior”, “lo que está
encima”, en dialecto tachelhit (pronunciar: “enuafa”). En este caso se
refiere igualmente al sol que está en lo alto. La equivalencia fonética
“f<>p” y la conversión labio-velar “wa<>gua” conduce a la
deformación castellanizada “enaguapa”.
-
ašša = (pronunciar: “ashsha”),
del verbo “eš, ša, akka<>ašša
= “dar” , “otorgar”, en las hablas del Marruecos Central (M.Taïfi,
1991), teniendo en cuenta la conocida equivalencia fonética “š< k”
vigente en la tamazight.
-
abezza
= sustantivo m. sing
“alumbramiento”, “dar luz”, en el Marruecos Central. La voz canaria
“abezan” deriva del carácter enfático de la sílaba final del primigenio
amazigh “abezza” al añadirse una “n” final, análogamente a la también
voz isleña “nadien”, por paragoge consonántico.
-
Traducción
literal:
-
gracias, oh ojo estrecho (sol
naciente) he allí el de todo noble,
del ojo estrecho (procede) el
que calienta (el de calentar) desde (de) siempre
de (desde) encima dar (da) alumbramiento
(luz).
Justificación
etnográfica:
Bajo
nuestra perspectiva se trata de una oración del amanecer en honor al sol
naciente, a guisa de bienvenida. La metáfora poética utilizada, costumbre muy
extendida entre las poblaciones bereberes en general, está asociada al hecho de
dar a luz a partir de un “estrecho agujero” por el que va saliendo la
luminosidad solar que rompe poco a poco la completa oscuridad reinante. El
concepto del “nacimiento” del sol se refleja a través del referido y pequeño,
en un principio, “agujero” luminoso por el que se hace visible el “lugar
al que van todos los nobles” cuando mueren, es decir, el sol en su plenitud al
alcanzar su máxima altitud. Se considera por tando la oscuridad de la noche
como algo negativo, falto de luz, calor y exento de vida. Es la “parte
posterior” de la existencia que se alumbra con la luz del día que significa
actividad humana de supervivencia: agricultura, ganadería, relaciones
sociales…Viene esto a significar la importancia del día y la luz diurna como
la parte anterior y fundamental de una sociedad ancestral en la que la noche era
algo a lo que probablemente se temía desde el punto de vista estrictamente
religioso, al carecer de la luz y el calor que proporcionaba el Ser Supremo o
Sol como divinidad.
Unidad
nº 2:
(suerte
de oración a
OH¡ MAGNÉ
MASTAY ACHEN
TUMBA MANEY
Restitución
analítica.
Oh¡
m igenni m stay
ašen Atûm n
wa amanay
Justificación
etimológica de la unidad lingüística:
-
m igenni = “la del cielo”, en
donde se documentan el genitivo femenino “m
/ mm” = “la de” y el sustantivo m. sing. “igenni” = “cielo, firmamento”, vigentes en el área kabilia
(J.M. Dallet, 1982) (pronunciar: emguenni)
-
m stay = “la de filtrar, decantar,
condensar”, en relación con el verbo “stay”
= “ filtrar, decantar” en las hablas del Marruecos Central, de raíz kabilia
(Taïfi, 1991) (pronunciar: emstay)
-
ašen = pronombre personal de régimen
indirecto, 2ª persona masc. plural, “ a ustedes”, (situado a continuación
de verbos), en el dialecto de los Ait Segrouchen, Marruecos Central (M.Taïfi,
1991) ( pronunciar: ashen).
-
Atûm = divinidad egipcia que
representaba el sol del atardecer cuando este se ponía (A.Cubillo, 1986), con
una tonalidad rojiza del disco
solar.
-
n wa amanay = “de este que todo lo
ve”, en donde “n” es la
preposición de pertenencia “de”, “wa”
el demostrativo panamazigh m. sing. “este” y “amanay”=”el que todo lo ve”, uno de los epítetos o
denominaciones de Dios que utilizan los tuaregs, derivado del verbo “eni”= ver (Ch.Foucauld, 1951). Son nombres deverbales obtenidos
por la prefijación de la partícula “am”
como procedimiento panbereber para la formación
de nombres y adjetivos.
Traducción
literal:
-
oh, la del cielo (la poseedora del
cielo), la de filtrar el agua (la que
hace llover)
a ustedes, el disco solar rojizo
de este que todo lo ve (el Sol-Dios)
Justificación
etnográfica:
Por
otra parte, podemos asociar a
Entre
los bimbaches de El Hierro se documenta la existencia de una divinidad femenina
denominada Moneiba adorada por las mujeres en contraposición a Eraoranhan,
divinidad masculina preponderante venerada por los hombres. La etimología de Moneiba deriva del compuesto amazigh mun ibba =”que acompaña al padre”, posiblemente referida a la
luna cuando aparece en el firmamento en horas diurnas junto al sol en
determinadas jornadas.
El
culto lunar se refleja igualmente en la toponimia herreña a través de Tiñor,
pequeño pueblo de la demarcación de Valverde, en el cual, la tradición oral
con la que contactamos en 1991 nos refiere la existencia de antiguos cortejos
rituales llevados a cabo por mujeres en la vecina Pared o Lomo de Ajonse, en
pernoctaciones sagradas relacionadas con
Esta
relación podría explicar la presencia sincretizada de una “media luna” en
la parte inferior de la imagen e imágenes de las vírgenes canarias en general,
con los “cuernos” hacia arriba. En las estelas neopúnicas preislámicas de
Maktar y Guelma, Argelia (Encicl.Berbère, XIV, G.Camps, 1994) se observan asímismo
“croissants” o “medias lunas” con la misma orientación, junto a una
representación radial del sol, por lo que se constata la importancia de los dos
astros, el Sol y
La figura simbólica conocida bajo el nombre de “croissant” deriva
de la forma aparente de la luna
cuando más de la mitad del disco está escondido por la sombra de la tierra.
Los “cuernos” del “croissant” dirigidos hacia arriba sólo se conservan
actualmente en la bandera mauritana, evocando un viejo elemento preislámico,
dado que en el resto de los países del Maghreb y otros países musulmanes la
“media luna” está representada en posición vertical y con los
“cuernos” hacia la derecha. Este dato nos sugiere la importancia etnográfica
de la pervivencia de la “media luna” horizontal en la actual Mauritania,
cuya zona septentrional se ha caracterizado por el asentamiento de las tribus
bereberes zenaga o azanegh
(citadas por L.Torrriani, en relación al poblamiento de Canarias),
poblaciones nómadas y pastoriles que desde tiempos remotos fueron desplazándose
hacia el sur procedentes del área meridional marroquí, empujados por la
expansión del Islam a partir del siglo VII d.C.
La
figura del “croissant” y de otros motivos astrales (estrellas, soles,
discos, radiales o no), fue muy frecuente en el norte de Africa durante
El
“croissant” púnico puede igualmente ocupar la posición de los
“cuernos” hacia abajo, como es el caso del frontón de la estela de El Hofra
(Constantina, Argelia), más al occidente del Maghreb y por tanto no coincidente
con los libios ni con los existentes en la iconografía canaria.
Como
datos significativos es preciso señalar que los “cuernos” hacia abajo del
“croissant” púnico desaparecen en el curso del siglo I de
En
conclusión, se evidencia en el mundo bereber en general y canario anterior a la
conquista, el carácter sagrado de
(*)
Vpte del Centro de Estudios Imazighen de Canarias- Sección de Etnolingüística)
Bibliografía:
- Bethencourt Alfonso, J. "Historia
del Pueblo Guanche" I.- Ed. Lemus, 1991.
- Camps,
G. "Le
croissant", Enciclop.Berbère XIV, Edisud, Aix-en-Provence, 1994.
- Cubillo Ferreira, A. "
Antropónimos guanches y Berberes" . Ed.
Benchomo, 1986
- Dallet,
J. Marie."Dictionnaire Kabyle-Français" (At Mangellat,
Algerie, Paris, 1982)
- Foucauld,
Charles E. de. "Dictionnaire Touareg-Français", I a IV,
Paris, 1951.
- Garcia Barbuzano, D.
"Prácticas y creencias de una santiguadora canaria",CCPC,
1981.
- Taïfi.
Miloud. "Dictionnaire Tamazight-Français" (Parlers du
Maroc Central), Paris, 1991.
- Tejera Gaspar, A. "La
religión de los guanches", Ritos, mitos y leyendas. Ed. Caja Gral de
Ahorros de Canarias, S/C Tenerife, 1988.
- Quitout,
Michel. "Grammaire Berbère", Ed. L´Harmattan,
Paris, 1997.
- Viana, A de. "Antigüedades
de las Islas Canarias", I, Viceconsejería de Cultura, Gobierno de
Canarias, 1991.