El Senado argentino aprueba la
nacionalización
de los fondos privados de pensiones
Buenos Aires -
Prensa
El Senado argentino aprobó hoy por una
contundente mayoría el proyecto de ley de nacionalización de los fondos
privados de pensiones tras un debate que se prolongó durante doce horas.
La iniciativa, que hace dos semanas ya había recibido el visto bueno de
La reforma constituye una contundente victoria del Gobierno que preside
Cristina Fernández y supone el traspaso al Estado de los millonarios recursos
que desde hace catorce años están en las carteras de las Administradoras de
Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP).
La ley pone fin al sistema de jubilación por capitalización creado en 1994 y
permite el traspaso a
La reforma fue propuesta hace exactamente un mes por el Gobierno de Fernández,
que alegó la urgencia de cambios en el régimen por la súbita y fuerte caída de
la rentabilidad de los fondos de las AFJP, invertidos
en bonos públicos y acciones que se han desplomado por la crisis financiera
global, lo que compromete los ingresos de los futuros jubilados.
Desde la oposición, aunque en muchos casos coincidieron en que el régimen de
capitalización no dio los resultados esperados, denunciaron que el Gobierno
buscó nacionalizar los fondos para asegurarse recursos que le permitan hacer
frente a abultados pagos de deuda en 2009, que será además año de elecciones
legislativas.
Para el jefe del bloque de senadores de la opositora Unión Cívica Radical (UCR), Ernesto Sanz, la reforma esconde "un problema
fiscal y de cuentas" y el Gobierno, para solucionarlo, busca
"apropiarse de los fondos de los trabajadores que estaban en las AFJP".
Ante las acusaciones de la oposición de un supuesto "manotazo"
gubernamental a los aportes de los trabajadores, el oficialismo accedió a
introducir en el proyecto de ley aprobado hoy la creación de un comité de
seguimiento de la administración estatal de los fondos.
La entidad estará integrada por sindicatos, bancos y representantes gubernamentales,
y elaborará informes y recomendaciones, aunque no tendrán carácter vinculante.
Por eso, la senadora María Eugenia Estenssoro, de la opositora Coalición
Cívica, tercera fuerza parlamentaria, cuestionó esos supuestos
"controles" y calificó la reforma como "un abuso de poder"
por parte del Gobierno.
"Mientras se condena a vivir a los jubilados en la miseria, no se habla
sobre cómo se va invertir el dinero de las pensiones.
En la vereda opuesta, el presidente de la comisión de Presupuesto, el senador
oficialista Fabián Ríos, llamó a sus colegas a "asumir" que el
régimen de capitalización "fracasó" y que "hay que darle el
remedio para no seguir arrastrando a las generaciones que vienen a un sistema
que no funcionó".
En tanto, los senadores de Propuesta Republicana (Pro), seguros de un triunfo
del oficialismo en la cámara alta, echaron mano como último recurso al envío de
una carta al vicepresidente argentino, Julio Cobos.
En ella le solicitan que vete la ley haciendo uso de sus facultades como
titular provisional del Ejecutivo, ya que la mandataria Fernández está fuera
del país.
En su proceso de debate, la reforma ha causado rechazo en los mercados, que
interpretaron como un avance sobre la actividad privada el hecho de que el
Estado, al absorber fondos invertidos en bonos públicos y acciones de empresas,
pase a ser accionista minoritario en una treintena de grandes empresas de
Argentina.
Las AFJP, controladas por bancos y aseguradoras de
capitales argentinos, españoles, holandeses y estadounidenses, tienen 9,5
millones de afiliados, algunos de los cuales ya comenzaron a acudir a la
justicia en contra del inminente traspaso de sus aportes al Estado.
También hay un clima de zozobra entre los 11.000 empleados que trabajan en las AFJP, pese a las promesas del Gobierno de que serán
absorbidos por el Estado.