COMO
NOS ROBARON LOS BARCOS PESQUEROS (I)
Antonio
Rodríguez de León *
El robo de barcos pesqueros con base en Canarias, fue
fraguada con la primera Ley de Pesca, elaborada a finales de los años 70 del pasado
siglo.
Ya en las postrimerías de la venta del Sahara (a
mediados de 1974), comenzaban los primeros borradores para que Canarias
perdieran los históricos derechos sobre las pesquerías del banco pesquero
canario-sahariano de los barcos con base en puertos canarios, sobre el resto de
pesqueros cuyo puerto base radicaban en la península ibérica.
Las pesquerías de los canarios en litoral continental
tiene varias partes a los largo de su historia. Antes y después del siglo XX.
Antes del siglo XX, fueron los años gloriosos del
sector pesquero canario. A partir de 1915 comenzó el declive y desaparición de
barcos canarios, motivado por los acontecimientos políticos internos de España
y de las dos guerras mundiales.
La primera fase fue la hambruna que sufrió Canarias lo
que obligó a miles de canarios emigrar en barcos pesqueros que los llevaran a
América o trasladarse con su familia a la mauritana francesa, concretamente en
el barrio “la charca” dentro del puerto de Nouadhibou,
en la otra orilla, a menos de
La segunda fase, fue por motivos políticos huyendo por
las represalias en Canarias, producidas por la guerra civil en tierras
peninsulares. Al finalizar la guerra civil, comienza el desmantelamiento de la
flota canaria. Los industriales pesqueros españoles que apoyaron el golpe de
Franco, recibían la compensación de robarle los derechos históricos de los
armadores canarios. Aquí trasladaron sus factorías de elaboración pesquera;
salazones, subproductos y enlatados. Llegaron con sus barcos de pesca del
sistema de arrastre con el salvoconducto del gobierno franquista, con los
mismos derechos históricos que ostentaban los armadores canarios, robándoles la
exclusividad del puerto base.
El sistema de pesca de los canarios, (cordeles, liñas
y nasas), era un negocio improductivo, comparado con el sistema de pesca que traían los armadores españoles. Un solo
barco de arrastre, descargaba lo mismo que 30 barcos canarios. Los armadores
canarios, solo pescaban selectivamente las especies de mayor tamaño y de
calidad. Los armadores españoles aprovechaban todas las capturas, las que no
servían, eran destinadas al subproducto de harina para animales.
La tercera fase, duró hasta que el Sahara dejó de ser
provincia española. En las postrimerías del nefasto acuerdo tripartito, la
lucha por el control de las pesquerías era importante, por un lado, estaba los
dueños de las factorías y barcos españoles, negociaban directamente con los
dirigentes saharauis, ofreciéndoles acciones en las factorías y barcos que
trasladaría desde Canarias al puerto de Villa Cisneros, al mismo tiempo España
ofrecía un trato especial de colaboración, a un grupo de saharauis ajenos a
Comenzaba la
cuarta fase del robo de las pesquerías canarias; Marruecos engañó a los
armadores industriales españoles, les dejó que trasladaran sus factorías y
barcos a su base en Agadir. Y cuando ya tenían factorías y barcos, fueron
expulsados y expropiados, de eso sabía y mucho el fallecido Lamberti.
A principios de los años 60, llegaba a instalarse en Canarias
la flota de barcos con base en la península ibérica, de la empresa Pescanova. Esta empresa era el poder franquista en el
sector pesquero mundial, que al llegar tuvo el inconveniente de pescar
cefalópodos sin derechos de exportación desde Canarias, de cuyos Derechos poseía
Lloret y Llinares, empresa española radicada en Canarias desde 1939. El
gobierno franquista presionó en
Pero llegó la transición española, con ella una nueva
Constitución y el desarrollo de nuevas Leyes. En concreto para Canarias,
En la siguiente entrega, intentaré explicar el como,
por, y para quien, se elaboró dicha Ley de Pesca. Quinta y última parte del
robo definitivo del sector pesquero canario.
* Presidente de