La conquista de Canarias y el sometimiento
José
Luis Concepción *
Durante la conquista
(1402-1496) y una década después, la población guanche que quedó en Canarias se
redujo a un tercio de los aproximadamente 60.000 habitantes que había, debido a
la cruel guerra que los españoles les hicieron y a la venta de esclavos,
principalmente en los mercados de Valencia y Sevilla, incluidos niños y niñas
de corta edad como Sasa, de cinco años; Itahisa, de seis, y Cathaysa, de
siete. (A esta última le ha dedicado una canción el cantautor Pedro Guerra, con
letra de su padre, el que fue el primer presidente del Parlamento de Canarias,
"Cathaysa, la niña guanche... se la llevaron los
españoles"). Vivían en estas Islas unos seres nobles y pacíficos que
amaban a su patria y lucharon ferozmente para intentar mantener su libertad.
Los invasores europeos quedaron admirados ante la bravura de estos, ya que
utilizando armas rudimentarias llegaron a obtener varias victorias sobre ellos,
algunas muy significativas, como la acontecida en
En la isla de Canaria
o Tamarán se distinguieron Doramas,
que murió luchando contra una cuadrilla de españoles que lo rodearon, y Bentejuí, que prefirió suicidarse antes que entregarse. En Benahoare (
Al término de la
contienda les arrebataron sus tierras y ganado, destruyeron su estructura
social y les prohibieron hablar su lengua. Fray Espinosa, un siglo después,
escribió que "la guerra que los españoles hicieron a los naturales destas islas fue injusta, sin tener razón alguna. Pues
decir que les traía el Evangelio, había de ser con predicación y no con tambor
y bandera". Salvo algunos apellidos guanches que
perviven, como Baute, Bencomo,
Chinea, Guanche, Oramas, Tacoronte,
Taño y Tarife, más el de Azuaje (este último en
Venezuela), casi todos los demás naturales de estas Islas fueron bautizados con
apellidos castellanos: Caballero, Cosmes, De
Todo ha sido una gran
estrategia colonizadora para borrar de la memoria la realidad de la historia de
Canarias, que ni siquiera se puede divulgar actualmente en los medios de
difusión oficiales. El primer canario que intentó liberar nuestro Archipiélago
fue el patriota Secundino Delgado, a finales del siglo XIX
y principios del XX; personaje que murió joven tras
sufrir duros castigos en las cárceles españolas, y quien escribió el poemario
titulado "Mi Patria", con versos como los siguientes: "Si el sol
que primero vi / fue el de mi Patria, en Nivaria, / ¿qué quiere España de mí? / ¿Yo olvidar donde
nací, / por la madrastra arbitraria? ... Y siendo tú, Patria mía, / de aquellos
bravos la madre, / ¿son tus hijos los del día? / Siendo esclava todavía, / ¿no
hay quien tu yugo taladre?". Estos versos ilustran su fiel ideología soberanista, contrariamente a la de un actual partido
supuestamente nacionalista que utiliza su nombre y figura como bandera. Pero el
sueño de Secundino Delgado será pronto una realidad y tendremos soberanía y
progreso.
* Presidente del Movimiento Patriótico
Canario