Detección marítima entre el Atlántico y
el Mediterráneo
Rafael
Revilla Alurralde
He leído con asombro
la noticia de que Malta y Canarias serán las pioneras en delegar el desarrollo
de un proyecto de vigilancia marítima a varias compañías de renombre mundial,
principalmente a la Carl Zeiss Ikon;
para aplicarlo en un mejor control de las fronteras, contando con la
investigación y la participación de la Agencia Canaria de
Innovación y Sociedad de la
Información y Sociedad, a través del Instituto Canario de
Ciencias Marinas y la
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de diversos
organismos participantes de seis países europeos, lo que supone un estudio muy
dilatado de 42 meses, dándole prioridad a tal proyecto, dicho por el técnico
del Instituto Canario de Ciencias Marinas Carlos Barrera, con un presupuesto de
cuatro millones de euros.
La Zeiss Optronic apreciará los primeros resultados dentro de tres años. Con toda
seguridad y para entonces ya surgirán otros nuevos sistemas e inventos, como ya
los hay y están a la mano de perfeccionarlos y aplicarlos casi de inmediato y
no tener que instalar el enredo tan complicado como son las decenas de boyas, hidrosondas, dispositivos térmicos, alarmas y otros. Pienso
que lo anterior no es una innovación ni nada trascendental, como se califica;
todo lo contrario, es algo que ya no está a la altura de la ciencia y la
tecnología actual.
Creo que aún hay
tiempo de rectificar, revisar su proyecto y buscar algo más sencillo y
práctico, como también aligerar su estudio, lo que redundará en un ahorro
enorme de inversión.
Una eventual solución
serían las plataformas aéreas de observación y comunicaciones, sustentadas en
energía solar, que ya en varios países lo tienen en estudio y perfeccionamiento
bastante avanzado.
Técnicamente, se
tienen que fabricar plataformas sustentadas en energía solar, para situarlas a
alturas posiblemente de unos 15.000 metros en coordenadas geográficas fijas determinadas,
equipadas con todos los instrumentos necesarios.
Por cierto, ya existe
un registro de patente de dichas plataformas de energía solar en Venezuela, que
todavía no son conocidas y es el momento preciso, antes de dar el paso al
proyecto ya nombrado, estudiar el sistema de plataformas dirigidas y comandadas
desde la tierra o el mar, plataformas con un enorme alcance de comunicaciones y
visión diurna y nocturna.
Señores, con todo
respeto, los involucrados en el proyecto para la Vigilancia Marítima
entre Canarias y Malta, píenselo bien antes de tomar una determinación de tan
gran responsabilidad.
rafaelrevilla4@hotmail.com