LA EMIGRACION Y SU TRASCENDENCIA EN LA

HISTORIA DEL PUEBLO CANARIO (VIII)

 

Andrés  García  Montes

 

En entrega anterior se habló del papel decisivo que el canario y su descendencia jugó en la lucha por la Independencia de Venezuela, seguiremos aquí profundizando sobre esa influencia en todo el quehacer de la sociedad venezolana, tal como lo señala María del Pilar Rodríguez en su obra investigativa titulada: “Los Blancos Pobres” en la cual señala: “es de notar que la forma de proceder de la élite dirigente había conducido a una peculiar situación: prohibido los estudios a las personas de color y despreciados por las clases altas que se limitaban a ocupar los altos mandos militares y tener el poder político, le correspondió al estamento medio a los “blancos de orilla”, donde los descendientes de canarios (canarios criollos) eran mayoría, configurar la clase intelectual de la colonia.

Dado el hecho histórico señalado, el mismo tuvo una válvula de escape y ampliación en la orden dada por la Corona en 1770 donde se equiparan los derechos de los canarios con los peninsulares como consecuencia del enfrentamiento de Don Sebastián de Miranda con el mantuanaje caraqueño, a lo que se unió la Real Cédula de Gracias al sacar en 1795 que permitía a estas clases comprar el título de nobleza, entre otros aspectos, que da inicio a una verdadera insurrección de estas castas por la vía legal que en 1813 tomará el camino de la violencia tal como vimos en entrega anterior.

Ese despertar intelectual se da en todas direcciones, desde las actividades más cotidianas hasta las más sofisticadas y destacadas, en las cuales el canario y su numerosa descendencia jugó papel más que importante, decisivo.

Tal como anota la señalada investigadora para finales del Siglo XVIII ya eran apreciables los grandes avances de una sociedad que hacía poco presentaba fuertes signos primitivos de férreas tendencias conservadoras. En poco tiempo se había operado un más equilibrado reparto de la riqueza dando origen al nacimiento de numerosos grupos sociales intermedios de agricultores, ganaderos y comerciantes, impulsando el crecimiento del comercio y la producción, lo que generó nuevas y evolucionadas ideas en lo político y filosófico, lo que tuvo su más amplia manifestación en el proceso enseñanza-aprendizaje que culminó en el surgimiento de aquella arcaica sociedad, de diversos tipos de artesanos, militares, artitas, literatos, sacerdotes, profesionales e intelectuales, que promovieron un notable salto evolutivo. Se había formado una clase media emergente con ramificaciones en todo el país conformada en casi su totalidad por los canarios y su descendencia y que al tener y practicar estrechos vínculos sociales y familiares con las llamadas clases bajas conformaban un numeroso grupo híbrido en ascenso con capacidad de convocatoria y amplio liderazgo.

Como demostración de que éste fue así, démonos un somero paseo por algunos aspectos siguiendo lo que nos dice nuestra excelente investigadora María del Pilar Rodríguez en su ya citado trabajo.

Para el segundo medio siglo del 1700, la economía de Venezuela estaba compuesta de la forma siguiente: la producción de ganado (consumo interno), el tabaco, el azúcar y sus derivados, el cacao, el añil, el café, el algodón, el maíz, la yuca, el trigo, el plátano y variedad de frutas. Como puede apreciarse una economía netamente agrícola.

Donde más destacan los canarios es en la producción agrícola y ganadera donde participan en todas sus fases, desde los hacendados a esclavos, pasando por arrendadores, pequeños propietarios, peones, capataces o esclavos. En la producción del tabaco fueron casi únicos, pero fueron más allá de productores, pues fueron importantes en la comercialización y exportación de estos productos a través del comercio interamericano, tanto legal como en el contrabando. Así nuestra investigadora señala: “También será la casta canaria la más importante en la producción agrícola y ganadera. En las primeras décadas del Siglo XVIII los canarios participan en forma destacada en la labranza de tierra y en la fundación de haciendas”.

“El canario estará presente en toda empresa productiva venezolana a los largo de los tres siglos coloniales, por ejemplo: en 1603 el tinerfeño Juan de Ponte introduce en Venezuela los primeros árboles frutales traídos de las Islas Canarias. En 1604 se construye en las costas de Caracas el primer barco para la navegación ultramarina, un navío nombrado Nuestra Señora de la Candelaria, y para el cual Pedro de Fonseca Betancourt solicitó del cabildo caraqueño, el 20 de septiembre de 1604, autorización para traer cada año dos cargamentos según merced concedida por el rey a los pobladores de Caracas. Por los nombres, tanto del barco como del solicitante, es evidente que se trataba de una actividad canaria. En la época del auge del tabaco llegaron muchos canarios a Boconó de Guanare (actualmente Boconoíto)”

También tienen los canarios participación destacada en la actividad artesanal. En relación al arte en la colonia, la primera mitad del siglo XVIII estuvo dominada por artesanos canarios o hijos de canarios. Citaremos a: los hermanos Juan Francisco y Gregorio de León Quintana, insignes tallistas, el padre era de los  Realejos ( Tenerife), Juan Pedro López Domínguez,  hijo de tinerfeños, pintor, dorador y escultor, quien será abuelo materno de Andrés Bello; también Domingo de Baupte Arbelo, pintor y dorador, natural de los Realejos y Nicolás González de Abreu, escultor y dorador, natural de La Orotava (Tenerife), así como Domingo Gutiérrez, natural de La Laguna (Tenerife) y considerado excelente  ebanista y maestro del rococó en Venezuela, quien se casa en Caracas en 1730 con una paisana natural de Santa Cruz de Tenerife. La presencia de artesanos canarios y de origen canario es tan marcada, que desde 1760 se inicia en el mueble colonial venezolano un estilo con  marcada influencia canaria.

Tal como hemos narrado los canarios participaban en ese amplio y cotidiano quehacer de la sociedad venezolana de esa época, pero su actuación fue más extensa y tal como dijimos abarcó todo el amplio quehacer de esta sociedad. Veamos su desempeño en el campo intelectual.

“Citaremos como ejemplos al Pbro. Dr. Francisco Martínez de Porras, hijo de un capitán tinerfeño, y primer rector de la Real Universidad de Caracas creada en 1721. Al también presbítero Pedro Miguel Martínez, hijo del Canario don José Martínez, que en 1763 obtuvo la licenciatura en Cánones de la universidad caraqueña y en la que ejerció docencia en Sagrados Cánones, Filosofía y Latinidad. A Baltasar de lo Reyes Marrero, de padre canario, quien en 1788 gana la cátedra de Filosofía en la Universidad de Caracas, y se le considera fundador de la moderna filosofía en Venezuela, promueve la enseñanza de la ciencia, y se le sigue juicio por enseñar doctrinas físicas modernas. A José Nicolás Díaz, rector, después de José María Vargas, de la Universidad de Caracas entre 1830-1832, fue Canónigo Magistral de la Catedral y catedrático de Filosofía, Teología, Cánones y Leyes, nació en San Francisco de Yare el 5 de septiembre de 1784, siendo su padre Juan Díaz de Ábila, natural de Tenerife. También citaremos a Andrés Bello, Francisco de Miranda, José María Vargas; asimismo, José Miguel Sanz, de padre canario, abogado por la reforma de los estudios jurídicos y de la escuela elemental; Fermín Toro, nacido en 1806, hijo de canarios, distinguido político, diplomático y educador, además de investigador botánico.

Sumemos a estos la destacada labor realizada por canarios nativos de Canarias, entre los que citaremos a: Antonio Álvarez de Abreu, natural de Santa Cruz de la Palma, primer marqués de Regalía, Gobernador y Teniente de Capitán General interino de la provincia de Venezuela entre mayo-junio de 1721, quien tuvo a cargo la primera cátedra de Derecho en Venezuela creada en 1715; Juan Perdomo Bethencourt, natural de Garachico, (Tenerife), teniente de Justicia de la Victoria y otros pueblos, introductor de la valorización en Venezuela en 1766; Pbro. José Carballo Wangüemert, nacido en los Llanos de Aridane (La Palma), Cancelario de la Real y Pontificia Universidad en 1794 y doctor en Cánones de la misma; José Luís Cabrera Charbonier, nacido en Las Palmas de Gran Canaria, quien llega de niño a Venezuela y tiene una importante actuación como médico y político, se destaca como promotor y firmante del Acta de Independencia, Antonio Gómez de Silva, nacido en La Laguna (Tenerife), quien se gradúa de Doctor en Medicina en la Universidad de Caracas en 1804 y ejerce importante cargos como médico, siendo de notar un trabajo sobre las epidemias de calenturas en los Valles de Aragua. Trabajó bajo la tutela de su paisano José Luís Cabrera, escribe un artículo defendiendo la tolerancia religiosa y participa, Fernando Key Muñoz, nacido en Icod de los Vinos (Tenerife), quien llega muy joven a Venezuela, se desenvuelve como destacado promotor del comercio y la agricultura en la primera mitad del Siglo XIX y es nombrado Ministro de Hacienda por el gobierno formado a raíz del 19 de abril de 1810.

Para que el lector tenga una idea más amplia daremos a conocer a título de ligero ejemplo un grupo de destacados descendientes de canarios con someras biografías, según versión de la investigadora María del Pilar Rodríguez.

Estas son algunas personalidades nacionales de cercano origen canario, nacidos en el Siglo XVIII, que estuvieron muy vinculados al movimiento independentista. Sobre ellos es interesante: la huella que dejaron, las situaciones en que se vieron envueltos y su relación con los patricios.

Francisco de Miranda (Caracas 1750-Cádiz 1816)

Canario criollo, nacido en una casa situada en la esquina de padre Sierra. Hijo del canario mercader de calle Sebastián de Miranda Ravelo, a quien los mantuanos caraqueños acusan de mulato, comerciante e indigno para el cargo de Capitán de la Sexta Compañía de Fusileros del Batallón de Blancos Isleños de Caracas, y que entabla juicio contra el cabildo caraqueño. Se le considera precursor de las revoluciones independentistas americanas. A los 20 años marcha a España y para 1722 es oficial del ejército español. Habiendo convencido a los ingleses de la posibilidad de un alzamiento de la Provincia de Caracas, en 1806 intenta dos invasiones, primero por Ocumare de la Costa y después por Coro. Es enjuiciado y condenado en ausencia. Los mantuanos rechazaban cualquier vinculación con Miranda, a quien temían tanto por demócrata populista como por los posibles resentimientos derivados del trato que dieron a su padre, lo que no fue óbice para que en 1810, en Londres, se entrevistara con la comisión de la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII de Caracas, formada por Luís López Méndez –casado en segundas nupcias con una sobrina de Miranda- y por el coronel Simón Bolívar, ambos representantes de las más altas esferas de la élite local. El tercer miembro era Andrés Bello, quien fungía de secretario por su conocimiento del inglés. Como resultado de este encuentro, Miranda llega a La Guaira el 10 de diciembre, a pocos días del regreso de Bolívar de Inglaterra, y el 31 es nombrado Teniente General de los Ejércitos de Venezuela. El 5 de julio de 1811, fuertemente auspiciada por Miranda, se firma el Acta de Independencia y se instaura la Primera República, que no logra conciliar los intereses de casta. El 23 de abril de 1812, ya en plena anarquía, se nombra a Miranda Generalísimo con atribuciones dictatoriales, pero el desorden aumenta y tres meses después, el 12 de julio, capitula en San Mateo ante el llamado gobierno pacificador de Domingo de Monteverde y Ribas, quien tenía una extensa parentela en el país, entre los cuales se encontraba Bolívar. Pocos días después, el 31 de julio, Miranda es hecho preso por Bolívar y entregado al gobierno de Monteverde. Enviado a España, muere en Cádiz.

Manuel Piar (Curazao 1774-Angostura 1817)

Canario criollo, pardo, hombre culto, hablaba varios idiomas. Hijo del marinero mercante canario Fernando Piar Lottyn y de una mulata curazoleña. En 1814 se encuentra en oriente, como General de Brigada y jefe supremo de los ejércitos republicanos junto con José Félix Ribas. En 1806 acompaña a Miranda en el desembarco por Coro. En 1812 está en La Guaira cuando hacen preso a Miranda. En Diciembre de 1815 está en Haití. En 1816 desarrolla la campaña de oriente. A finales de 1816 es General de División y jefe del Ejército del Centro. En 1817 desarrolla la campaña de Guayana. El 11 de abril de 1817 toma San Félix. Acepta los postulados del Congreso de Cariaco, el 8 de mayo de 1817, que eliminaban la jefatura única de Bolívar. Privado del mando en tropa por orden de Bolívar solicitó su retiro del ejército, que le fue concedido el 30 de junio. El 28 de septiembre de 1817 es apresado por Manuel Cedeño en Aragua de Maturín. El 16 de octubre de 1817 es fusilado en Angostura.

José Félix Ribas (Caracas 1775-Tucupido 1815)

Patricio, mantuano. Hijo del canario Marcos Ribas y Bethencourt, que llegó a ser regidor y Alcalde Ordinario del Ayuntamiento caraqueño. Miembro de las más altas esferas de la élite local. Tío político de Bolívar y pariente de Domingo de Monteverde y Ribas, instigador de la Conspiración de los mantuanos de julio de 1808. desde el 19 de abril de 1810 representante de los blancos y pardos de orilla. En octubre de 1810 comanda la Conspiración de los Linares. Expulsado a Curazao por la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, regresa aprovechando la presencia de Miranda. Se le otorga el grado de coronel sin mando en tropa. Por iniciativa propia se dedica a disciplinar al Batallón Barloventeño. Jefe Civil y Militar de la Provincia de Caracas durante la aplicación del Decreto de Guerra a Muerte. En 1814 se encuentra en Oriente junto con Manuel Piar. Es capturado y muerto en Tucupido por las fuerzas de la rebelión popular el 31 de enero de 1815. su cabeza fue expuesta en el sitio conocido como Puerta de Caracas.

Andrés Bello (Caracas 1781-Santiago de Chile 1865)

Canario criollo, blanco de orilla. Escritor, poeta y jurista. Nacido en la Parroquia (considerada de Pardos) de Altagracia. Todos sus bisabuelos eran naturales de las Islas Canarias. Representaba por lo tanto la tercera generación de canarios criollos. Su padre fue abogado y músico. Su abuelo materno fue Juan Pedro López Domínguez, el más importante pintor, escultor y dorador venezolano del Siglo XVIII. En junio de 1810 viaja a Londres como Secretario de la comisión de la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII de Caracas. Permanece en Londres hasta 1829, cuando se traslada a Chile. En 1843 Rector de la Universidad de Chile y Redactor del Código civil. Se considera fundador de la cultura americana de habla española. No regresará a su país.

José Antonio Páez (Curpa 1790-Nueva York 1873)

Canario criollo, blanco de orilla. Hijo de Juan Victorio de Páez y Mendoza, natural del actual estado Aragua, funcionario del Estanco del Tabaco y de María Violante de Herrera  Fernández, nacida en Cuara, comunidad rural cercana a Quibor. Su abuela paterna fue Luisa Antonia de Mendoza y de la Mota, hija de Luís Rodríguez de Mendoza, natural de Icod de los Vinos, Tenerife. Todo indica su probable ascendencia canaria por otras ramas. En San Felipe su padre se ve envuelto en un proceso semejante al del padre de Miranda, pero en su caso por portar armas sin ser persona de calidad. José Antonio Páez aparece en un inicio relacionado con el grupo de los canarios. Su relación con Manuel Antonio Pulido Briceño lo sitúa con el bando republicano. Desde 1813 aparece en campañas en los llanos occidentales. Su labor de líder llanero culmina con la Campaña de Carabobo, que se inicia en 1821, y termina con la toma de Puerto Cabello en 1823. en febrero de 1816 adquiere fama en Mata de la Miel, a raíz de lo cual el gobierno revolucionario de la Nueva Granada le nombra teniente coronel. En septiembre de 1816, en la Trinidad de Arichuna, Páez es elegido jefe único de los llaneros,  deponiendo a Santander, que el 16 de julio de 1816 había sido Jefe Militar del Gobierno de Guasdalito. Anexada Venezuela a la República de Colombia de expatriar godos. En 1828 se niega a pagar con tabaco venezolano la deuda de guerra de la República de Colombia. La Asamblea de San Francisco -25 y 26 de noviembre de 1829- le da poderes militares y civiles limitados. El 30 de enero de 1830 Venezuela es declarada soberana e independiente. En mayo de 1830 Páez fue nombrado presidente provisional de Venezuela. El 24 de marzo de 1831 fue elegido Presidente Constitucional. Presidente por segunda vez entre 1839-1843. Ejerce la dictadura entre 1861-1863. Este venezolano común, de personalidad notabilísima, carece de formación ideológica previa, las circunstancias van condicionando su figuración política, y evolucionará desde su condición inicial de peón hasta alcanzar la Presidencia de la República. Se puede considerar portador de un nacionalismo que estaba esbozado antes de 1810, que la proclamación de la República de Colombia contravenía y que se recupera con la separación de Venezuela de la República de Colombia.

José María Vargas (La Guaira 1786 - Nueva Cork 1854)

Canario criollo, blanco de orilla. Médico e investigador. Hijo del comerciante canario José Antonio de Vargas Machuca, natural de Arucas (Gran Canaria). Su madre, aunque más lejana, también tenía filiación canaria. Viaja a Europa en 1813. En 1819 se establece en Puerto Rico, donde la familia Vargas administraba una hacienda cercana a la Ciudad de Ponce heredada del padre. A finales de 1825 regresa a Caracas. El 22 de enero de 1827 es nombrado rector de la Universidad de Caracas, para lo cual se derogó la antigua disposición del Cabildo que prohibía a los médicos ocupar el Rectorado. Electo presidente en 1834, se posesiona el 9 de febrero de 1835. Depuesto el 8 de julio por la llamada Revolución de las Reformas, es deportado a las Antillas. Restituido como presidente constitucional, regresa el 20 de agosto. En abril de 1836 renuncia irrevocablemente. Asume la presidencia de la Dirección General de Instrucción Pública. Enfermo viaja a estados Unidos en 1853. Muere en Nueva Cork en 1854.

Carlos Soublete (La Guaira 1789-Caracas 1870)

Patricio, mantuano. Hijo del canario Antonio Soublette y Piar, y de Teresa Jerez de Aristiguieta. Primo en segundo grado de Manuel Piar y fiscal en la causa en su contra en 1817. primo y secretario de Simón Bolívar. Fue elegido Vicepresidente de Venezuela, y asumió la Presidencia por haber renunciado Vargas en 1836. ejerce hasta enero de 1839. el 26 de enero de 1843 asumió por segunda vez la Presidencia, hasta el 20 de enero de 1847.

José Tadeo y José Gregorio Monagas

Canarios, criollos, blancos de orilla. Hijos de Francisco José Monagas Hernández, nacido en Chacao, de familia proveniente de Arucas (Gran Canaria) y de María Perfecta Burgos Villasana, emparentados con José Antonio Páez. Aparecen desde 1814 como líderes de guerrillas llaneras en Barcelona. El gobierno de los Monagas entre 1847-1857 se conoce como Oligarquía Liberal. José Tadeo Monagas encabezó la llamada Revolución Azul en 1868.

Sólo estos nueve personajes a título de muy somero ejemplo de lo que ha representado el canario en la formación, desarrollo y consolidación de la sociedad y la patria venezolana, que viene a confirmar una vez más, que la verdadera y auténtica historia del pueblo canario no se podrá escribir ignorando el proceso emigratorio, que como constante histórica nos ha marcado con su huella indeleble.

La próxima y última parte, la dedicaremos a esta última oleada emigratoria a la cual pertenezco.