Tenerife asume que pierde poder en el CC

 

 

Almudena Sánchez - Santa Cruz de Tenerife

 

La organización insular de Coalición Canaria (CC) en Tenerife acepta la distribución de los cargos con poder político que ha salido del IV Congreso Nacional, y se muestra entusiasta con la elección de la presidenta, Claudina Morales, ya que «encarna el perfil que estábamos buscando».

Aunque la Presidencia de Coalición Canaria (CC) haya ido a parar a manos de Fuerteventura y su titular, Claudina Morales, no era la candidata de Tenerife, los delegados de esta organización no se sienten en absoluto perdedores. «¿Quién respaldaba el sábado a la que es hoy presidenta? Nadie porque no estaba en la terna», razona uno de los miembros de la nueva Ejecutiva por esta isla, José Manuel Bermúdez.

El dirigente nacionalista consideró que lo que se dio a conocer al término del congreso como la tercera vía -Claudina Morales- «mejoraba mucho» las opciones que representaban los dos candidatos extra oficiales en liza: José Torres Stinga y Manuel Lobo. Ello a pesar de que el primero tuvo el respaldo de Tenerife hasta el minuto previo al surgimiento de Morales.

En realidad, los nacionalistas tinerfeños apostaron por Torres Stinga ante la ausencia de una alternativa a su candidatura. Lo que ocurrió después, durante el pasado fin de semana, fue incontrolable.

Muy acertada.

En cualquier caso, Bermúdez valoró el resultado del congreso como «muy positivo». A ello contribuye la designación de Morales como presidenta, que «ha sido muy acertada», subrayó. «Es una persona joven, preparada, que conoce la organización por dentro, que está bregada tanto en la política cercana a la gente tras haber sido alcaldesa, como en la alta política después de su paso por el Senado. Y sobre todo, encarna el perfil que estábamos buscando», añadió.

En esto coincide con el presidente del grupo parlamentario, José Miguel González. «La elección de Claudina Morales es magnífica, hay más gente nueva, hay mayor igualdad entre hombres y mujeres en la dirección y ha habido una importante renovación», detalló.

En cuanto al informe de gestión, Bermúdez rechazó que los resultados de la votación pudieran interpretarse como una «censura en toda regla» hacia quien fue el presidente de la federación nacionalista, Paulino Rivero, como sostenían algunos delegados de otras islas que no eran partidarios de Stinga.

Del mismo modo, el dirigente tinerfeño aseguró que esta isla acepta «de buen grado» que la Secretaría de Organización haya recaído en Gran Canaria.

Críticas al Congreso.

El presidente de Nueva Canarias (NC), Román Rodríguez, afirmó que el congreso de Coalición Canaria «ha sido un congreso de autodestrucción». Cree que no se podía hacer peor, ya que si antes «era un barco a la deriva ahora es un barco a pique», tras perder el presidente, Paulino Rivero.

La nueva estructura genera controversia.

En Tenerife, Lanzarote y parte de Fuerteventura no gusta el refuerzo que han adquirido los órganos de dirección insulares después de ser aprobados los nuevos estatutos. En esta islas gran parte de los compromisarios consideran que «se vuelve hacia el modelo de la agrupación en vez del partido único», según el presidente insular de Lanzarote, Mario Pérez. Además, el presidente del comité local de la capital tinerfeña, José Manuel Bermúdez, señaló que «entra en contradicción con la ponencia ideológica, que apuesta por una Canarias más fuerte».

La propuesta por la que más luchó La Palma, la de la presidencia colegiada, tiene su mejor defensa en Gran Canaria, parte de Fuerteventura, El Hierro y La Gomera. La diputada majorera, Lidia Padilla, cree que la creación de este órgano «evitará que sean dos o tres personas solamente las que decidan por todos». Considera que «las islas deben ser oídas y respetadas», y comparte el nuevo peso que éstas han adquirido en el organigrama de CC. Sin embargo, el presidente insular de Lanzarote, Mario Pérez, no comparte la necesidad de constituir una presidencia colegiada.

Al prosperar la presidencia colegiada, las secretarías ejecutivas perdieron todo el peso político que les confería la ponencia de estatutos. El bloque que lideró La Palma fue determinante para que estos órganos, reducidos además de 7 a 5, se quedaran sin la capacidad de voto, aunque asistan a las reuniones de los órganos de dirección. En todo caso, dichas secretarías se impusieron al aumento en el número de vicepresidencias que también defendía La Palma al llegar al congreso. Al final, la ponencia de estatutos fue la que mayor debate generó el pasado sábado.

Castro: "La Palma no se comprometió con nadie".

El presidente insular de Coalición Canaria (CC) en La Palma, Antonio Castro, aseguró ayer que su delegación «no estuvo comprometida con nadie», en referencia a las candidaturas no oficiales que representaban por un lado, José Torres Stinga y por otro, Manuel Lobo.

Castro indicó que «no voy a entrar en los detalles de la negociación» negando de esta forma que el sector que dirige se decantara desde un principio por la candidatura de Manuel Lobo, la que impulsaba Gran Canaria. «Nosotros lo que propusimos fue la renovación y el consenso», subrayó y eso es lo que, a su juicio, encarna la nueva presidenta.

El dirigente palmero resaltó como logro de su delegación la creación de lo que se conoce como presidencia colegiada, que residirá en el Comité Permanente Colegiado. Para aquellos que critican la creación de este órgano, Castro indicó que «algunos intentan desprestigiar este proyecto, pero eso fue lo que pedían las bases y aprobamos todos».

 

Fuente: canarias7.es/