El redactor del PGO de 1992
niega que haya miles de viviendas fuera de ordenación
El redactor del Plan General de 1992 señala que detrás
de las críticas al planeamiento "hay intereses" con una finalidad
distinta y asegura que el término "fuera de ordenación" no implica ninguna
consecuencia, ya que esas viviendas "han estado ahí y no ha pasado nada, y
no tiene que pasar nada en diez años", asegura.
TACHI
IZQUIERDO, Tenerife, El Día, 2-1-10
El arquitecto José
Ángel Domínguez Anadón, considerado como el "padre" del PGO de Santa Cruz del 1992, planeamiento urbanístico al que
se le atribuye parte del contenido del documento que el próximo lunes, día 4 de
enero, se elevará a pleno para su aprobación definitiva, y no exento de
polémica y enfrentamientos, ha asegurado que no está siguiendo todo este asunto
porque le parece "penoso", pues asegura que la división que se ha
implantado le produce "incomodidad, porque es un número y un espectáculo
cuya finalidad es distinta al contenido del planeamiento. Es una pena".
Domínguez Anadón no
quiso analizar la circunstancia que vincula el origen de la situación de las edificaciones
fuera de ordenación con el planeamiento que él dirigió, pues afirmó que no
conoce el texto actual.
Una ciudad dividida
Señala que los
enfrentamientos entre detractores y defensores del Plan General es fruto de que
"en estos momentos estamos en el chavismo,
porque la política no se ejerce por contenido, sino por el espectáculo,
donde lo que importa es el escándalo y el daño que se le hace al adversario,
pero no la resolución de los problemas". Además, dijo que los argumentos
que se utilizan para rechazar el plan "son falsos", pues sostiene que
ha habido algún error, "como en la urbanización La Florita, que es
corregible". También calificó de "falso y una exageración
intencionada" el argumento de que hay miles de viviendas fuera de
ordenación en la revisión del PGO, pues considera que
las cifras que se barajan "son demagogia pura".
Afirmó que las
edificaciones que se quedaron fuera de ordenación en el Plan Especial de
Reforma Interior (PERI), elaborado en los años ochenta siendo Adán Martín Menis concejal de Urbanismo, es porque "la ciudad no
admitía el nivel de diversificación que se había experimentado, por lo que se
tuvo que buscar un equilibrio", por lo que aconsejó realizar una
investigación o un estudio al respecto.
Domínguez Anadón
indicó, respecto a los efectos de la declaración de fuera de ordenación, que si
el origen es el plan del 92, vienen de ilegalidades anteriores y aclaró que
"desde entonces están ahí sin que haya pasado nada", aconsejando a
los posibles afectados que "estén tan tranquilos como el año pasado o hace
diez años". Remarcó que le extraña que sea verdad que haya edificaciones
posteriores al Plan afectadas, "pues desde la democracia en adelante no se
han dado licencias vulnerando el planeamiento". Admitió que pueden ser
casos que se pretendieron regularizar con un Plan de Volúmenes que no se pudo
aprobar en los años setenta.
Domínguez Anadón
descartó que la definición de fuera de ordenación "tenga un efecto
negativo, porque simplemente es que no están de acuerdo con lo que la ciudad ha
decidido que sea su futuro", y comentó que puede haber muchos edificios en
esta circunstancia por estar fuera de línea.
Defendió la
información exhaustiva que se ofreció del Plan del 92 y "su respaldo por
unanimidad", aunque dijo que las diferencias que se han denunciado
"alguien las está instrumentalizando, pues están ahí de toda la
vida". A una vivienda afectada por el fuera de ordenación "no le pasa
nada" pues, desde su criterio, "se queda ahí mientras tenga vida útil",
esgrimiendo que no hay ni un caso en el que se haya tenido que demoler un
edificio y la superficie de la nueva construcción estuviera afectada por una
merma de plantas.
Historia y competencia
El arquitecto comentó
que los posibles errores en el actual PGO se han
reconocido, y recordó que el planeamiento del 92 surgió de la necesidad de
poner "coherencia" a los incumplimientos y arbitrariedades con el
primer plan del año 1956, tiempo en los que "la ciudad era como un pueblo,
donde no primaba el beneficio de la población sino la competencia en
crecimiento con Las Palmas y no hubo preocupación por equilibrar el crecimiento
con los equipamientos". Domínguez Anadón dijo que por aquella época se
señalaron muchas áreas a expropiar, como El Toscal,
Cabo Llanos o el cuadrilátero del centro, donde se experimentó una
diversificación "dentro de un plan que buscaba el equilibrio pero no de
manera efectiva, porque no se contaba con las herramientas necesarias".
A pesar de este
desorden, el ayuntamiento nunca llegó a aprobar el Plan de Volúmenes, con el
que se pretendía poner orden en el año
Publicado en el periódico El Día, 2-1-10