AVISO
A NAVEGANTES (XV)
EG.
EL
SERVICIO CANARIO DE
A
LOS PARADOS SIN SUBSIDIO
No es país para pobres, es país para corruptos, sólo para
corruptos
Los poderosos se refocilan en su poder, en sus
influencias, en su capacidad para joder a los débiles. Y los débiles empiezan a
perder su capacidad de asombro ante el atropello de los poderosos, ante el
desparpajo de políticos, periodistas, empresarios y jueces capaces de cualquier
cosa con tal de no permitir ni una sola fisura.
El régimen se refuerza a medida que la crisis debilita a los más
vulnerables, levantan dos metros sus tapias, contratan sofisticados sistemas de
seguridad, se hacen guiños de complicidad para saberse los más fuertes, para
saber que los demás vendrán a ayudar cuando estalle el caracazo,
cuando la gente baje de los riscos, de los barrios marginales y se rebele ante
tanta ignominia.
Mientras llega, no pasa nada si se hunden cada día un poco más los
más débiles. Si pierden el último de los subsidios reciben una carta como la que tenemos en nuestro poder:
"Se le comunica que está sin cobertura sanitaria" (...) "se le
reclamará el importe de cualquier asistencia sanitaria prestada en la red
del Servicio Canario de Salud". Es la fría y desafiante carta que están
recibiendo los parados canarios que pierden el último subsidio de desempleo. Se
quedan fuera de este mundo, fuera del Estado del Bienestar, sin derecho a
enfermar, salvo que tenga dinero suficiente para costeárselo con lo que ya no
llega porque se acabaron las ayudas públicas.
No es país para pobres. Es país para corruptos, sólo para corruptos.
NO
VAYA A COLARSE EN UN AMBULATORIO Y JODER EL SISTEMA CANARIO DE SALUD
¡Que devuelva su tarjeta sanitaria!
Antes eran los inmigrantes, que en modo invasión se llevaban las tiritas y el betadine para su casa. Ahora es la crisis
económica la que obliga a buscar los culpables en los eslabones más débiles de
la cadena. Pero el caso cierto es que este Gobierno de Canarias siempre
encuentra una víctima propiciatoria para escamotear los graves problemas de
gestión (con su consiguiente agujero económico, cada vez más grande) que tiene
el Servicio Canario de
Las cartas que se están enviando a los parados sin prestaciones, a los que
pretenden dejar sin cobertura sanitaria, aparecen firmadas por un
tal "responsable del Departamento de Tarjeta Sanitaria", una
persona sin nombre que se esconde tras un garabato, seguramente porque le
producirá mucha vergüenza hacer eso a sus conciudadanos. La carta, además de la
advertencia de que el pobre administrado se queda sin sanidad pública, gratuita
y universal (Ley General de Sanidad) y que tendrá que pagar un pastón si tiene
un accidente y no dispone de seguro privado, reclama del contribuyente que devuelva
su tarjeta sanitaria en el centro de salud más cercano que encuentre.
De entrada ya recomendamos que nadie haga algo así, que vaya la consejera de
Sanidad, Mercedes Roldós, a reclamarla puerta a puerta.