ARGELIA 2001
Los sangrientos sucesos de la Argelia del año 2.001, llenan hoy en día las páginas de todos los periódicos y no debemos dejar pasar el momento sin analizar profundamente la situación de este pueblo africano que tanto ha combatido por su libertad. En las luchas de los pueblos colonizados, es conveniente comprender sus aciertos y el modo de lucha para evitar errores que después cuestan caros a los pueblos que aún no se han liberado. Argelia, país riquísimo, con 2.381.741 Km. cuadrados, de los cuales solo el 20% es de tierras cultivables, con enormes potencialidades económicas, (petróleo, gas, cemento, plomo, cobre, fosfatos, zinc, mármoles, hierro, cueros, mercurio, tungsteno, antimonio, pesca, cítricos, dátiles, madera, lanas, corcho, vinos, tomates) y humanas, 30,4 millones, con una importante infraestructura de puertos, aereopuertos, carreteras y construcciones habitables heredadas de la colonización, erró su camino a partir de la celebración del congreso del FLN en Argel en 1964, primero después de la independencia.
Bajo la presidencia de Ben Bella, ante el asombro de los demócratas argelinos que habían luchado por una sociedad democrática y libre, el FLN, es decir el Frente de Liberación Nacional, glorioso nombre que había sabido llevar la lucha de liberación, en vez de disolverse, ( por ser un Frente para la liberación del país y pasar el nombre al museo de la historia), decide continuar como Partido político, y, peor aún, instaurar la dictadura del monopartido en todo el país. La voz y la opinión de los demócratas argelinos, (Ait Ahmed, Mouloud Mammeri, Kateb Yacine, Ferhat Abbas, Khider, Boudiaf, colonels Ouamrane et Sadek, Oukid Arezki, Ali Zamoun, etc.) era muy pequeña para que se les hiciese caso en 1.964.
Los amigos de la Revolución argelina que estábamos en Argel desde la independencia, pensábamos que lo mejor era disolver el FLN y permitir la fundación de diferentes partidos políticos como base de una nueva y moderna democracia africana que sería ejemplo para todo el continente. Argelia podía haber jugado el papel que jugó en la historia mundial, la ciudad de Córdoba de los siglos X-XII, pensé cuando llegué a Argelia en 1.963, ya que coexistían las culturas musulmana, judía, cristiana, bereber y árabe, unidas por la lengua y la escritura francesa en el ambiente cálido del Mediterráneo.
A pesar de la guerra y de las torturas del ejército colonial y los crímenes de la OAS, había una antigua simbiosis entres estas culturas, capaz de preparar un Renacimiento Africano moderno, como hubo en El Andalus en el siglo X y sobre todo en la ciudad de Córdoba a través de un gran movimiento racionalista que se opusiera al fanatismo religioso que se había incubado en Argelia durante la guerra de liberación, debido a los errores de Francia y a la nefasta influencia de ciertos piases árabes como Egipto, Siria, Irak y la Arabia Saudí. No hay que olvidar que durante la revolución, las familias de judíos berberes que vivían en Argelia, se habían puesto del lado de la revolución como los Timsit, Tamzali, Morali y otros y se habían comprometido con la revolución. Precisamente por ello, Israel fue el primer país que reconoció la República Argelina Democrática y Popular el 5 de julio de 1.962, antes que cualquier otro, lo que provocó la indignación de la Liga Arabe y de Egipto, que fue el segundo en hacerlo.
La realidad era que los mejores escritores, pensadores y filósofos argelinos de los años 50 y 60 escribían en francés y hablaban el magrebí, una especie de patois mezcla de árabe deformado, berbere, castellano, francés e italiano que los países árabes no comprenden porque hablan el árabe clásico. Musulmanes, bereberes, argelinos arabizados, cristianos y judíos argelinos se sentían unidos por una misma idea, la de la creación de un país nuevo, laico, plurinacional, democrático y pluripartidista. Si escribían en francés, la escritura era secundaria, lo importante era la idea, el espíritu africano como había sucedido con Cartago, que aunque de origen fenicio, del Medio Oriente, Cartago y los cartagineses ya no eran semitas sino un estado africano mezcla de semitas, y libios que llegaron a hablar el púnico, dialecto fenicio-bereber que se habló hasta el s. VII de nuestra era.
Además, los bereberes siempre han escrito en la lengua de los conquistadores u ocupantes del país, desde tiempos de los fenicios, de los romanos, de los bizantinos, de los árabes, turcos o franceses, sin que por ello se sintieran dominados espiritualmente por los invasores.
Siguiendo con mi análisis, tengo que decir que Argelia al igual que España, nunca fue conquistada por los árabes, sólo sufrió una captación religiosa y cultural, debido a la influencia del Islam en los siglos VII y VIII. La religión semita y monoteista aportada por los musulmanes estaba más de acuerdo con su espíritu estricto y su mentalidad de pastores y campesinos, que la religión trinitaria e indoeuropea de Roma y Bizancio que hablaba de tres dioses en uno. Por eso, no era de extrañar que las tribus berberes del Africa del Norte se hubiera convertido a la religión judía en los siglos II al VIII, cuando llegaron a Argelia las tribus Zenetes y judías de la Cirenaica, huyendo de la represión romana, en tiempos de Trajano, porque el monoteismo estricto de los judíos huidos de Israel después de la destrucción de Jerusalén, en el año 71, coincidía más con su mentalidad, que el cristianismo trinitario impuesto por Roma o Bizancio.
El primer gobierno argelino de Ben Bella, (nacido de un golpe de estado contra el GPRA -Gobierno Provisional Revolucionario Argelino- que había dirigido desde Túnez la guerra de liberación), sin tener en cuenta la sociedad tradicional argelina ni las condiciones económicas, sociales y culturales del país, país esencialmente berber, de religión musulmana moderada y tradicional (sunita), con importantes grupos judíos y cristianos que coexistían desde hace siglos, dicho régimen digo, instaura una copia del socialismo europeo (variedad marxista- yugoslava) y nasserista. Ben Bella nacionaliza las tierras de los colonos (2,3 millones de hectáreas), y crea los Dominios de Autogestión a imitación de la gestión socialista yugoslava, país europeo repito, lo que va a acarrear el caos de la agricultura puesto que nadie estaba preparado para este socialismo militarista de estado, tipo euro-marxista-nasserista, y además establece un régimen que negaba la natural aspiración de los campesinos bereberes a obtener tierras para cultivarlas ellos y sus familias, lo cual es la aspiración natural de todos los campesinos africanos y del resto del mundo.
De esta manera, y por haber instaurado un estado religioso, una teocracia, (El Islam religión del Estado) en vez de un estado laico y pluripartidista como preconizaban los dirigentes históricos berberes, Aban Ramdane y Ait Ahmed, comienza el desastre actual. Al principio, la incidencia del fracaso agrícola no se palpa porque el petróleo y el gas salvan todos los presupuestos del nuevo estado. Con el descubrimiento de nuevos pozos del gas sahariano, se olvida el déficit agrícola que se va acrecentando con los años, debido al fracaso de la agricultura socializada. El petróleo y el gas sirven para embellecer las plumas de pavo real del estado. Las zonas agrícolas donde habita la población berberófona, (Kabilia, Aurés, M'Zab, el Touat de Tuaregs), se degradan y es allí donde surgen las primeras protestas. La oposición se cristaliza en Kabilia, en el FFS (Frente de Fuerzas Socialistas), de Hocine Ait Ahmed, Partido que reivindica la cultura Berber, la democracia, el socialismo y el pluripartidismo.
Ben Bella, a quien el régimen militar nasserista le había convertido al pan-arabismo, declara, ¡que gran y trágico error!, que todos los argelinos son Arabes, con lo que despierta la animosidad de la mayoría de la población, que se siente musulmana, sí, pero berber, africana, y no árabe.
Después de la declaración de Ben Bella sobre el arabismo, De Gaulle y Nasser así como la Liga Arabe lo apoyan y su islamo-arabismo provoca la reacción de los guerrilleros de la Willaya III y los demás grupos berberes que habían dirigido la lucha de liberación. La crisis estalla el 2 de septiembre de 1.962, a los dos meses de la independencia; las Willayas III y IV y las Federaciones del FLN piden una confrontación televisiva a Ben Bella y al Bureau Político, pero Ben Bella da órdenes a la ALN de tomar Argel por la fuerza. El coronel Boumediene, siguiendo órdenes de Ben Bella, propone discusiones con los guerrilleros para el día siguiente, pero de madrugada ataca con sus tanques rusos y su ejército, llegados de la frontera tunecina, y mueren unos tres mil guerrilleros kabiles que no comprendían este ataque de sus hermanos de lucha.
Los sucesos de septiembre de 1.962, son la conclusión sangrienta de toda la política benbellista y nasserista contra la democracia, la Argelia laica, moderna y respetuosa de las tradiciones berberes y culturales mediterráneas, para instaurar una sociedad militar socialista árabe de tipo egipcio-nasserista o del Baaths sirio, basada en el arabo-islamismo y el odio a la cultura tradicional berbere. Cuando empieza la lucha de liberación en 1.954 y sobre todo a partir de 1.957, se va a radicalizar el conflicto entre la tendencia democratica-socialista de una Argelia argelina, democrática y pluripartidista y la tendencia de una Argelia sectaria arabo-islámica, reaccionaria y antiafricana.
Ben Bella, que desde el principio de la revolución se había mostrado un arabista intransigente y un enemigo de la mayoría bereber, maniobra hábilmente con sus partidarios, siguiendo los consejos de Nasser y la Liga Arabe, para desplazar a la tendencia democrática bereber y a los laicos y socialistas que habían dirigido la lucha de liberación. El 20 de septiembre de 1.962 se crea la primera Asamblea Nacional Constituyente. De la misma son excluidos todos aquellos que fueron amigos del gran dirigente Kabil, Abane Ramdane, asesinado por orden de Nasser y los grupos arabo-islamistas del FLN, que no veían con buenos ojos la presencia en la dirección de la revolución de un intelectual bereber como Abane Ramdane. Quedan excluidos tambien los dirigentes de la Willaya IV, y de la zona autónoma de Argel.
Este error fue el principio de muchos de los grandes males del primer régimen argelino y aquellos lodos han triado estos barros. A ello se unió que los campesinos argelinos, que habían luchado por recuperar las tierras expoliadas por los colonos, se vieron defraudados por el régimen benbelista que no distribuyó las tierras entre los combatientes y campesinos sin tierras sino que creó una entelequia llamada Dominios de Autogestión Socialista, que sólo servía para que los países socialistas europeos y el régimen cubano de Fidel Castro y una mal informada opinión exterior de izquierda, los apoyaran sin saber que servía como tapadera de la corrupción que conlleva el monopartido en todos los países dictatoriales. La industria incipiente que quiso edificar el FLN (Sonatrach y otras Sociedades Nacionales) no podía asimilar la inmensa población de parados surgida como consecuencia de la guerra de liberación y la explotación colonial francesa, ya que el exceso de mano de obra agrícola debía haber sido absorbida por la Agricultura a través de una política racional de distribución de las tierras de los colonos.
El golpe de estado del 19 de junio de 1.965 del coronel Boumedinenne era inevitable. Las fuerzas productivas que surgían en la nueva nación y la inmensa mayoría de los antiguos combatientes (moudjahidines), el campesinado, los pequeños comerciantes e industriales argelinos, apoyaron pasivamente el golpe, ya que Ben Bella les había defraudado con su constante demagogia, su socialismo populista-religioso y su arabismo nasseriano. El Consejo de la Revolución prometió una reforma agraria y una transformación de las estructuras; el pueblo creyó comprender que se iba a dar cierta libertad de partidos y a disolver los Comités de Gestión para entregar la tierra a las familias en régimen privativo. El amplio sector religioso del país se unió inmediatamente al golpe de estado y comenzaron los ataques contra el régimen benbelista tachándole de comunista y enemigo del Islam, a pesar de que Ben Bella había apoyado la campaña de construcción de mezquitas por todo el país.
En realidad los ulemas e imanes, atacando a Ben Bella atacaban al coronel Nasser, su protector, que había liquidado en Egipto, el movimiento de Hermanos Musulmanes egipcio (tendencia shiita) fundado por Hassan El-Banna, ahorcando a muchos de sus dirigentes o metiéndolos en prisión como había hecho con Sayed Qotb, el último de sus teóricos, quien posteriormente, en 1966, acabaría también en la horca.
Bumedienne comprendió enseguida que para combatir la figura de B. Bella, había que plantearse una política de prestigio exterior fundada en el apoyo a los Movimientos de Liberación y en la independencia económica del país. Los dirigentes de esta política fueron, su ministro de Asuntos Exteriores, Abdelazis Bouteflika y los sucesivos ministros de industria y economía. Bumedienne nacionaliza el petróleo en 1970 (de 49% pasó a 51 % de participación en las sociedades petroleras), lo que significa un apoyo económico bastante grande y se convierte en uno de los portavoces de la OPEP.
Su política petrolera con la puesta a punto de los dos oleoductos (Haoud el Hamra-Arzew y Mesdar-Haoud el Hamra-Skikda) y un gasoducto (Hassi R'Mel- Skikda) y la reserva de la explotación de todas las nuevas explotaciones y la compra de la red instalada por la British Petroleum y el control de las refinerías y la instalación de fábricas de amoniaco y abonos químicos, tuvo como contrapartida el abandono de la agricultura y demás sectores productivos del país encandilados con los precios del petróleo. Sin embargo, en vez de jugar un papel en la OPEP en tanto que país africano junto con Nigeria, Libia y Gabón, entró en el juego de los países árabes en su inútil lucha contra Israel, contra los países consumidores europeos y los USA y al final sufrió el desastre de la bajada de los precios del petróleo del 86.
Entre 1970 y 1978, el peso de Argelia en Africa y en el mundo fue bastante grande, hay que reconocerlo. Argelia se dedica a importar materia gris extranjera para poder convertirse en un país avanzado recurriendo a los mejores técnicos y empresas extranjeras. Con las inmensas riquezas que les produce el gas y el petróleo, adquieren industrias de punta y miles de expertos extranjeros vienen a ayudar al nuevo país. Sin embargo en el interior, el pro-arabista FLN permitía el desarrollo de la corrupción, mantiene el abandono del importante sector agrícola a pesar de una reforma agraria demagógica y fomenta a ultranza, a los grupos religiosos para mantener el equilibrio contra los bereberes que exigía sus derechos y el reconocimiento de su lengua y que se invirtiera en las zonas berberófonas.
Miles de millones, que deberían haber ido a los sectores productivos del país iban al Ministerio de Bienes Religiosos (Habbus) para construir mezquitas. Los sectores religiosos reaccionan y exigieron que el viernes fuese el día festivo en vez del domingo con lo que las relaciones económicas con el resto del mundo se cortaron durante los jueves y viernes. En Argelia, el comercio internacional se tenía que limitar de lunes a jueves por la mañana, con las consecuencias negativas que esto iba a suponer para el país.
Los sectores religiosos apoyaron a la congregación de Hermanos Musulmanes (FM), que venía de Egipto y otros países musulmanes. El shiismo, -del árabe shîa, grupo de adeptos, gentes que aceptan la idea del imanato, en la persona de Ali ibn Tâlib, primo y yerno de Mahomet, por su hija Fátima, -es la religión oficial del Irán desde hace cinco siglos; para los shiitas, Mahomet fue el sello de los profetas, el último; pero el término final de la profecía, fue también el término inicial de un nuevo ciclo: el imanato y los imanes iraníes, son los mantenedores o los interpretadores únicos del Corán y no hay otros sino ellos, según afirman.
En la nueva Argelia se gastaban las energías y el dinero en construir mezquitas en vez de escuelas, hospitales, casas y barriadas. De las 360 mezquitas que podían existir en 1962 se ha llegado hoy en día las Doce mil. En vez de hacer escuelas, carreteras y hospitales, se construían mezquitas para educar a los futuros miembros del actual FIS, GIA y MIA. El Ramadán se convertía en una obligación que paralizaba económicamente el país. Los mejores viñedos de Argelia fueron arrancados por motivos religiosos, con lo que el país perdió uno de sus principales productos de exportación. Los sectores integristas infiltraban poco a poco el FLN, el ejército y el gobierno; las mezquitas se llenaban diariamente de parados en busca de comida. El Ministro Habbous tenía tanto peso o más que el de Industria o Comercio, con lo que se favorecía el futuro fanatismo.
Intelectuales como Moulud Mammeri, Kateb Yacine, Mohamed Dib, Jean Senac, Ait Ahned, Ali Merad, Rachid Boudjedra, Mohamed Arkun y otros denunciaban el creciente peligro islamista y arabista. El arabismo del régimen argelino copiado del Baath sirio-iraquí y su encono contra los berberófonos, va a favorecer el que los elementos reaccionarios y los Hermanos Musulmanes, se infiltren por todas partes dando lugar a un cáncer difícil de extirpar cuyas consecuencias vemos hoy en día. La Constitución de 1.976 consagra definitivamente el arabismo reaccionario y el Islam como religión única del estado, olvidando todo el glorioso pasado histórico berber y la gran cultura africana. La falta de partidos políticos en estos años, la naturaleza teocrática del poder, la falta de libertad de prensa y de opinión de los primeros años así como el totalitarismo y las estructuras jacobinas heredadas de la administración centralista francesa, impedirá que se desenmascaren todos estos hechos y que se denuncie la corrupción creciente que va arruinando al país a pesar de sus éxitos económicos y sus inmensas riquezas.
PAULATINO TRIUNFO DEL FANATISMO RELIGIOSO EN ARGELIA.
Como decía en mi anterior capítulo, donde analizaba las causas primigenias de la actual situación de Argelia y que debemos analizar para comprender la locura que ha asolado a este país, los principales intelectuales argelinos y quienes vivíamos en Argelia, advertíamos continuamente del grave peligro de la política arabista del estado ya que por ahí podía colarse en Africa del Norte, el integrismo y fanatismo religioso oriental a través de Egipto.
El integrismo islámico moderno surge sobre los bordes del Canal de Suez, en la ciudad de Ismailía, hacia 1930, fundado por Hassan El- Banna, el cual muere bajo las balas de la policía del rey Faruk en Egipto, en febrero de 1949. Nasser los reprimió duramente también, ya que veía el peligro de esta hermandad secreta que quería acabar con el estado para instaurar la Sharia o ley coránica. En los años 70 la congregación se extendía poco a poco por toda la Umma- la comunidad de pueblos islámicos- para exigir la aplicación íntegra de la ley religiosa o Sharia en todos los países donde hubiera una población islámica.
La sección persa de los Freres Musulmanes (FM), tenía ya por los años 1963 un dirigente que empezaba a ser conocido llamado el imán Khomeiny, mientras en el Cairo, el predicador egipcio Abdelhamid Kichk, se hacía famoso por sus sermones, a partir de 1964, desde la mezquita de Ain-el-Haya. "La fuente de los males de los musulmanes reside en el abandono de la shariaa. Hay que reimplantar la ley musulmana para que el Islam recupere su antigua fuerza", decía el imán-predicador a quien quería escucharlo.
Todas estas ideas iban a ser vehiculadas en Argelia a través de miles de enseñantes egipcios que contrató el gobierno argelino para enseñar el árabe en las escuelas. La mayoría de ellos no tenían títulos ninguno ni habían enseñado nunca; la único que sabían era el árabe y el Corán, pero esto bastaba para imponer esta lengua a los jóvenes argelinos que no se consideran árabes. Todo esto acompañado de miles de películas egipcias y libanesas del peor gusto donde se vanagloriaba una sociedad decadente que nada tenía que ver con la argelina.
El FLN gubernamental, distinto del de la revolución, quería imponer una lengua única, una partido único y una religión controlada por el Ministerio de Habbus y sin darse cuenta, como un caballo de Troya, estaba metiendo el enemigo en su casa. La verdadera cultura argelina africana, democrática y berberófona era ignorada y constituía incluso un delito hablar de ella. Una ola de terrorismo cultural se va instalando en el país favorecida por los círculos religiosos integristas sobre todo en las zonas berberófonas. Los pocos intelectuales que se oponen a esta corriente, como Mouloud Mammeri, Kateb Yacine y otros, son alejados de la Universidad y criticados en prensa y radio.
Aquellos revolucionarios que denuncian a los Ulemas (grupo religioso argelino) por no haber apoyado la revolución de 1954 sino posteriormente cuando iba ganando, son alejados o reprimidos. El antiguo coronel de la revolución Ben Tobal, hablando de los ulémas, decía: "su lucha puede resumirse en las demandas de construcción de mezquitas".
No hay que creer que el fanatismo religioso se iba introduciendo en Argelia, en el Magreb o en el mundo islámico de una manera fácil sin que hubiese reacción; muy al contrario. Un pensador marroquí como Mohamed El-Jabry dice:" Culturalmente, nosotros los musulmanes, vivimos aún en el siglo XIV. Tendríamos necesidad de un Descartes, de un Bacon, de un Ibn Khaldum, de un Karl Popper". Y años antes, en 1967, el número 974 de la Revista del ejército del pueblo, que se publicaba en Damasco (Siria), publicaba un artículo de un radicalismo esclarecedor bajo la firma de Ibrahim Khalas, que decía:" El único medio para construir la civilización árabe consiste en crear el hombre socialista árabe nuevo que cree por fin que Dios, las religiones, la feudalidad, el capitalismo y todos los valores de la sociedad precedente no son sino momias embalsamadas. Todo lo que quiere el hombre nuevo es que se diga después de su muerte: era verdaderamente un hombre de acción... Tenemos necesidad de un hombre que se rebele y crea que el hombre constituye una realidad absoluta; no lloraremos jamás sobre el hombre desamparado de antes, heredero legítimo de valores perecederos y petrificados".
Gritos como este se oyen también en Túnez donde el doctor de la Facultad de Medicina, en 1982, Moncef Marzouki escribe: "El árabe se desprecia, desprecia su real, porque sabe que este real es un tejido de mentiras. Mentiras de la política, de la información, de los intelectuales... Que mueran los slogans para que viva el hombre árabe". El doctor Marzouki, analizando la historia de los tres primeros califas sucesores de Mahomet, explica lo que todo el mundo sabe pero que nadie quiere recordar, que murieron asesinados por sus partidarios creyentes. Continua diciendo en su citado libro "Porqué los árabes no irán a Marte", Ediciones Errai: "Nuestro pasado no es sino una serie de complots y de guerras. Ha comenzado por el asesinato de Omar, pasando por lo de Osman, de Alí, de Hussein... Fue un período de esclavitud y tiranía... Ignoramos casi todo de aquellos que han sido oprimidos, crucificados y muertos para que la cara de la verdad no sea desvelada".
El filósofo argelino Mohamed Arkoun exige:" un examen crítico del Corán para disipar las confusiones y poner en relieve los errores, las derivaciones, las insuficiencias", y el gran pensador actual argelino Alí Merad nos dice: "El tomismo ha sido compatible con la Cristiandad grosso modo hasta la Reforma, pero no lo será más en nuestros días. Ahora bien, el Islam vive sobre un lenguaje congelado desde muchos siglos, que ya no es operante y que acarrea unos esquemas sin ningún soporte de la realidad de hoy en día".
Todos estos pensadores piensan que el fanatismo religioso fracasará; sin embargo, la crisis económicas y la ruina de economías basada sobre el precio del petróleo como en Argelia, han aumentado el paro en cantidades alarmantes sin producir los necesarios puestos de trabajo para que esa juventud que entra en el mundo del trabajo no encuentre refugio en las mezquitas donde los imanes reaccionarios y las gentes del FIS les dieron, hace años, una esperanza en el más allá y los prepararon a la guerra santa contra todo estado que no sea uno donde reine la sharia.
Si bajo el Presidente Boumedienne los fanáticos tenían cierto respeto al hablar en público, con el nefasto presidente Chadli, responsable directo de la subida del FIS, el fanatismo religioso se oficializó. No hay que olvidar que la gran represión contra los Berebers comienza sobre todo en la época de Chadli, cuyas consecuencias se empiezan a notar con las huelgas del 17 de octubre y 13 de noviembre en Kabilia. El FLN acuse entonces a los estudiantes kabiles de la Universidad de Tizi-Ouzu de berbero-marxistas. Después viene la prohibición para que cantase al gran cantaautor Kabil, Aït-Menguellat en la Universidad, en 1.978; sigue la prohibición de actuar contra la Compañía de Teatro universitaria, que quería representar la obra del gran autor Kateb Yacine, "La guerra de los dos mil años", donde precisamente en dicha pieza, cuando termina y salen todos los actores cada uno representando a un pueblo berbere, sale también uno en nombre del Pueblo Guanche con la bandera Tricolor de las Siete Estrellas Verdes, (la primera que existió y que yo mismo y mi esposa cosimos en 1.964, ), y que yo personalmente le había facilitado a mi amigo Kateb Yacine.
Todo este movimiento termina con la fecha del 10 de marzo de 1.980, en que el gobierno prohibe al escritor M. Mammeri, que diera una conferencia en la Universidad de Tizi-Ouzu, sobre la poesía kabil antigua y sobre un libro que acababa de publicar Mammeri. Precisamente con este motivo, al día siguiente, los estudiantes de la ciudad de Tizi-Ouzu, capital de la Kabilia, toman la ciudad con pancartas diciendo, "No a la represión cultural", "Sí por las culturas populares argelinas", "Estamos hartos de injusticia", "El berbere es nuestra lengua", etc. Había comenzado lo que después se ha llamado La Primavera Berber.
Dos días después los estudiantes declaran la huelga general. El 16 de marzo la huelga afecta a casi toda la Kabilia y los huelguistas atacan a todo lo que representa los símbolos y locales del Partido único. La agitación se va extendiendo por todo el país y el 7 de abril hubo una gran manifestación en Argel capital en la Plaza del 1º de Mayo. La policía reprime con fuerza y se producen más de 100 detenciones. Al día siguiente los estudiantes kabiles ocupan la Universidad de Tizi-Ouzu. La reacción del FLN viene organizada desde el poder y llega a la ciudad, días después, una caravana de guaguas con militantes y funcionarios del FLN, llevando grandes retratos de Chadli mientras la TV. oficial los filmaba y pancartas diciendo, en árabe y en francés, "Una sola lengua, un solo pueblo " y " No a la reacción", digamos, una reacción diríamos nosotros, de tipo franquista.
El 13 de abril se constituyó el Comité de Ayuda a los estudiantes y trabajadores, llamando para el 16 de abril de 1.980 a la huelga general, bajo la consigna de "Todos unidos por una Argelia verdaderamente socialista y democrática". Al parecer el FFS (Frente de Fuerzas Socialistas de Hocine Aït Ahmed), está detrás de todo este movimiento.
La huelga tiene éxito en Kabilia pero no se extiende por el país entero, lo que aprovecha el gobierno de Chadli para decir que es un movimiento regionalista y hablar de complot internacional y los clásicos slogans del poder. El dictador Chadli declara públicamente que "Argelia es un país árabe, musulmán y argelino, nuestra lengua es el árabe y nuestra religión es el Islam". Al mismo tiempo declara a la Kabilia zona prohibida y se cortan las comunicaciones entre la Kabilia y el resto del país. El 20 de abril, a las cuatro de la madrugada, la gendarmería y el ejército ocupan la Universidad de Tizi-Ouzu y expulsan violentamente a los estudiantes. Durante cuatro días se lucha en la ciudad, produciéndose centenares de heridos y detenidos. El resto del país no reacciona debido a la campaña de desinformación de la radio y TV.
A pesar de ello, tras el arresto de 24 militantes del Colectivo Cultural Berbere a quienes se les amenaza con los tribunales especiales y el rigor de la justicia revolucionaria ante el Tribunal de Seguridad del Estado, las Universidades de Bab Ezzouar, cerca de Argel y la de Argel entran en huelga. Es en este momento que el gobierno recurre a los integristas y Hermanos Musulmanes y el 24 de mayo, armados de barras de hierro y cadenas se atacan a los estudiantes solidarios con los detenidos de Kabilia. El propio periódico Le Monde ( 30.5.80 y 27.6.80)), en crónica de su corresponsal a Argel dice; "que la acción de los integristas se vio favorecida por la pasividad de las fuerzas del orden, y se contaron una treintena de heridos entre los estudiantes".
M. Mammeri vino a mi casa para contarme lo que estaba pasando con detalle y le indiqué que fuera con algunos amigos de los que habíamos estado trabajando durante muchos años para preparar la primera Gramática Kabil en el Museo del Bardo, en el cual se encontraban miles de fichas, y recuperase las fichas del Amawal o Diccionario berber-francés y las escondiese, pues seguro que el gobierno las iba a incautar, lo que así se hizo y se salvó este enorme trabajo de investigación. (Este Amawal o diccionario y gramática fue el que años después un canario, M. Suárez Rosales, plagió y publicó en Tenerife como si fuera una obra escrita por él; Suárez Rosales, que había pasado sólo un par de meses en Argelia en 1977 y 1978, hizo creer a sus amigos que hablaba correctamente el Kabil y podía permitirse el lujo de escribir una gramática en un par de meses cosa que el Sr. Mameri y su equipo de trabajo habían tardado muchos años en confeccionarla, para sacar esta primera gramática kabil o berber).
Ante lo preocupante de la situación, el Presidente Chadli, que en una reunión extraordinaria del FLN del 3 de mayo, había solicitado los plenos poderes y obtenido que el Buró Político fuera reducido de 17 a 7 miembros de su confianza, convoca un Congreso extraordinario del FLN para el 15/19 de junio, pero la movilización de las masas populares en favor de los 24 militantes berebres detenidos así como las protestas del extranjero, obligan al dictador Chadli a ponerlos en libertad provisional el 25 de junio.
A pesar de que la huelga general de la Primavera Berbere no triunfó, el choque que sufrió la población argelina y sobre todo la de las zonas berberes del país, fue enorme y sirvió para despertar la conciencia de la berberidad que el gobierno y los integristas querían ahogar. Del 1 al 30 de agosto de 1.980, se celebró en el bosque de Yakuren, en plena Kabilia, un seminario organizado por el Movimiento Berber, basado sobre el compromiso cultural y político. Tras denunciar al FLN, el seminario denuncia la cultura elitista, "que nos corta completamente de nuestras realidades". El seminario protesta "contra las orientaciones mistificadoras y opresoras contenidas en la noción arabo-islamica, orientación que reenvía a realidades y aspiraciones de dominación de los grupos de presión, cuyos intereses no son la mayoría de las veces los de las masas trabajadoras argelinas."
Las repercusiones de la Primavera Berebere de 1.980 se vieron en la gran manifestación que tuvo lugar el 20 de abril de 1.981 en Kabilia donde se reunieron más de 50.000 personas con dicho motivo. Esto hizo que el régimen de Chadli se lanzase a una gran campaña de deskabilización de los organismos del estado, comenzando por el Ejército y la administración donde se fueron eliminando todos los kabiles, chaouias o mozabitas y cuantas personas fueran de tendencia berbere. Por contra se favorecía a los elementos pro-árabes e islamistas y a los extremistas musulmanes y el islamismo, queriendo con ello contrarrestar a los bereberes y sus ideas socialistas y contra la corrupción.
En julio de 1981, el Ministro de Asuntos Religiosos Abderrahmane Chibane, declaró ante nuestro asombro, a la TV. argelina: "quien niegue el carácter obligatorio del ayuno, (Ramadán), puede ser condenado a la pena capital. Su cuerpo no será lavado ni envuelto en el sudario ni enterrado en un cementerio musulmán. Y en cuanto a aquel que reconoce el carácter obligatorio del ayuno pero no lo respeta, puede ser condenado a castigos corporales, prisión y privación de alimentos y bebidas".
No hay que asombrarse que el pasado régimen del coronel Chadli sea uno de los principales responsables de lo que pasó en Argelia hace unos años, ya que fue uno de los responsables del triunfo de la corrupción y de la destrucción económica del país. Hubo un tiempo en que el dinar argelino estuvo a la par con el franco francés; hoy en día el cambio oficial está a 8 a 10 dinares por franco y en el mercado negro se cambia a 15 o más por franco, llegando a veces a 18. La floreciente economía argelina, con la caída de los precios del petróleo en 1.985, la destrucción de su agricultura, la paralización de su industria por falta de divisas para obtener piezas de recambio o para modernizarla, la guerra civil que azota al país fomentada por los integristas y ahora la rebelión de los jóvenes, no sólo bereberes sino la juventud desencantada en general, se ha esfumado y no sabemos si los planes de ajustamiento firmados con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ), van a salvarla.
Actualmente, la Argelia del presidente A. Bouteflika, no puede pasarse de dichos fondos pero la situación de guerra civil y la sublevación de los Bereberes y jóvenes de todo el país, pone en peligro dichos acuerdos a pesar de que el petróleo vale hoy más de 28 $ el barril y se han encontrado nuevos pozos y bolsas de gas.
La capacidad actual de las industrias argelinas está a menos del 60%, por falta de piezas de recambio y capitales, lo que obligará al gobierno a licenciar a unos 100.000 trabajadores que irán al paro. El crecimiento actual de Argelia fue del 0.2% en 1.994, cuando los analistas y el FMI preveían un 3%, pero la situación de guerra civil continuada impide el desarrollo del país, aunque hoy en día con la subida del precio del barril se va recuperando poco a poco y Argelia empieza a exportar parte de sus productos de materias primas y algunos manufacturados debido a la nueva política comercial del actual gobierno del presidente Bouteflika.
¡Y pensar que en Argelia se podía haber hecho un país magnífico ya que había, en 1.962 y 1.963, un pueblo revolucionario dispuesto a todo y una economía potencial extraordinaria¡, pero se tenía que haber establecido antes que nada un régimen democrático y pluripartidista donde cupiesen todas las opciones políticas existentes y donde entrasen todos aquellos que de una manera u otra habían luchado contra el colonialismo. Habían habido organizaciones históricas como la Etoile Nord-Africaine, el MNA y otros partidos que en su tiempo jugaron un gran papel en la movilización de las masas y en la preparación de la lucha de liberación. Todos fueron ignorados después de la victoria del FLN cuando lo bueno hubiera sido haberlos incorporados a todos en la lucha de liberación y después en la reconstrucción del país. El FLN pecó de orgullo y tras la victoria se fue quedando solo y separándose de las masas populares. Debía haber comprendido que si la lucha de liberación comenzó un 1º de noviembre de 1.954, es porqué a lo largo de los años miles de patriotas se habían sacrificado y luchado para que el pueblo se movilizase y respondiera al grito de rebeldía del 54. Los acontecimientos históricos no surgen de la noche a la mañana así porqué si sino que surgen de una concatenación de hechos históricos y de una labor callada de miles de patriotas que va preparando las llamas del gran incendio que fue la liberación nacional.
Esto ha sucedido en todas las colonias que se han liberado y que a veces han tardado siglos en hacerlo, pero que cuando se levantaron, los patriotas se apoyaron en el trabajo y en la preparación de la generación de patriotas anteriores. Sin los levantamientos de El Mokrania en Kabilia en 1.871 o los de Setif en 1945, no se comprende como el pueblo se levantó en 1.954 en Argelia. Como no se comprende la lucha de liberación del pueblo de Marruecos en contra de los franceses y españoles sin tener en cuanta al verdadero héroe quien fue Abdelkrim El Khetabi, probablemente el padre de la revolución moderna de Africa.
FRACASO DE LA ECONOMIA, CRECE EL FANATISMO RELIGIOSO
Y COMIENZAN LOS PROBLEMAS
.En mis anteriores capítulos, se me ha permitido analizar los orígenes del fanatismo que ha sumido a Argelia en el horror de hoy en día, con el asesinato de mujeres y gentes del pueblo sin discriminación, soldados y gendarmes. Las situaciones políticas no nacen por generación espontánea sino que son consecuencia de antiguos errores o de un planteamiento incorrecto de los fundamentos políticos de un país nuevo. El FLN, y el presidente Chadly sobre todo, jugaron fuerte la carta del fanatismo para oponerse a la cultura africana autóctona argelina y a los berberófonos, sobre todo los de Kabilia. Se cuenta en Argelia que una vez le dijeron a Chadly que pusiera freno a la construcción de mezquitas y a los altavoces de los muezins que despertaban a la población trabajadora a las tres de la mañana para la oración. Chadly respondió: "Que sigan cantando y construyendo mezquitas hasta que se cansen, con tal que me dejen a mi dirigir el país y guardar la presidencia". Chadly no tuvo el coraje de decir su total pensamiento...., es decir, "y que mis amigos y allegados sigan haciendo negocios a costa de este pueblo".
En los días que estuve de nuevo en Argel, en junio 1.992 y después también en abril del año 2.000, mis amigos me contaron que se habían descubierto las actas de la elección del presidente Chadli en 1984. Recuerdo que aquel año, la TV. nos anunció que Chadli había sido reelegido con el 89 % de los votos. Pues bien, la realidad era que sólo obtuvo el 18 % de los votos, lo demás fue rellenado en el más puro estilo franquista por el FLN y la Seguridad Militar.
Igual que ha sucedido en Méjico, y vean las consecuencias, durante 26 años, el FLN gobernó a la mejicana, en solitario, creando un monopolio de la vida política del país, lo que engendró una casta de funcionarios que, ante la falta de crítica, cayeron fácilmente en el vicio de la corrupción y en la partitocracia. La desaparición de los haberes públicos no se notaba ante el río de millones de dólares que producía el petróleo y el gas. Pero en 1986, con la caída de los precios del petróleo, de 32 $ barril llegó hasta 8 $, (98 % de las divisas del país) comenzó la gran crisis y las protestas populares. No se pudo pagar la deuda exterior y no se pudo importar los productos de primera necesidad y las piezas de recambio de las industrias, lo que desembocó en los sucesos de octubre de 1988 que produjeron 500 muertos. En diciembre de 1988 se reforma la Constitución y se autorizan los partidos políticos, pero ya era tarde, por un gobierno que no había hecho nada útil sino construir mezquitas y monumentos de propaganda como el monumento a los Caídos de Riad el Feth, en Argel, El Madania, que costo cientos de millones de dólares, pagados a una empresa del Canadá, mientras el pueblo pasaba hambre.
El gobierno argelino no puede paliar el enorme paro naciente y que se acumula cada día por el abandono criminal de la agricultura. Para 100.000 puestos de trabajo nuevos hay una demanda de 250.000 trabajadores jóvenes en busca de trabajo, sobre todo de universitarios, pues hay miles y miles de estudiantes en las universidades argelinas que van saliendo cada año y que no van a encontrar trabajo o colocación para los estudios que han hecho. Las tierras nacionalizadas a los argelinos en 1974, cuando la demagógica reforma agraria, se empiezan a devolver a sus antiguos propietarios, pero de nada sirve porque faltan agricultores jóvenes por lo que el país se ve obligado a importar productos agrícolas de Marruecos, Tunisia o Europa a pesar de que Argelia era exportadora de productos agrícolas entre los años 1962/ 68.
Cada año 70.000 jóvenes tienen que abandonar los estudios en el ciclo fundamental por falta de medios y 100.000 terminan el secundario sin poder entrar en la Universidad, mientras que otros 100.000 estudiantes no pueden terminar sus estudios universitarios por falta de medios o de becas. Todos estos miles de jóvenes van a unirse a los Dos Millones de parados que tiene el país y que van a vivir en las ciudades entre los estadios de fútbol y las mezquitas. Entre estos dos lugares de reunión: Nada.
Es lógico que el Frente Islámico de Salvación (FIS), y su Grupos Armados, AIS, GIA y MIA, recuperaran, en un primer momento, a toda esta juventud descontenta y embrutecida. Creo que fue el escritor y ministro francés, Malraux, en sus "Antimemoires", quien dijo que: "Hay que tener en cuenta que las religiones son fenómenos biológicos, estrictamente sociales". Como además el poder argelino los ha protegido durante cierto tiempo para que el FIS oponga esta juventud arabizante a los berberes, se puede comprender la subida de esta hermandad fanática que además recibió durante mucho tiempo la ayuda de la Arabia Saudita, del Sudán y, sobre todo, del Irán.
A todo esto hay que sumarle que en 1985 el dinar costaba 30 pesetas y ahora cuesta oficialmente menos de 3 pesetas. Entre 1983 y 1991 el dinar pierde el 50 % de su valor y otro 50 % en los primeros 9 meses del 91. Si además a esto se añade que en 1990 se pierden 145.000 puestos de trabajo porque muchas fábricas, faltas de piezas de repuesto, tienen que cerrar, pues imagínense. Además Argelia ha tenido que someterse, últimamente, a las estrictas leyes del Fondo Monetario Internacional (FMI), todo lo cual favorece los planes del FIS y sus Grupos Armados.
En 1991 los precios en el país subieron en un 46 % y en 1992 ya se habían duplicado y en 1.995, por ejemplo, triplicado o cuadruplicado sin que subieran los salarios, mientras concurría en contra la devaluación de la moneda y los ataques de las bandas armadas contra la economía. Hay que añadir a esto el mercado negro de divisas que da el doble del cambio oficial lo que hace que todo el dinero de la emigración pase por los canales del mercado negro y el estado no recibe ninguna divisa.
En otras circunstancias, el paro galopante de Argelia y de los otros países del Maghreb se hubiera resulto con la emigración a la Europa industrializada. Ahora bien, en la actualidad la emigración está cortada y Argelia sufre el "efecto olla a presión". En Europa hay crisis y, por tanto, ya no se necesitan tantos emigrantes; los países del Africa del Norte sufren pues la crisis periférica del capitalismo europeo. Este efecto repercute por todo el Maghreb y puede tener graves consecuencias, ya que ello va unido a un período de sequía y avance del desierto. No olvidemos que el nacimiento del fanatismo Almoravíde y posteriormente el de los Almohades, tuvo su origen en los grandes períodos de sequía que arrasaron el norte de nuestro continente africano, (fenómeno biológico-social), y fueron la causa de la destrucción de la magnífica cultura andaluza del califato de Córdoba.
El presidente Budiaf, hombre de una honestidad pública reconocida e histórico dirigente del FLN de la revolución, quiso resolver la crisis atacándose a la corrupción omnipresente, a la reforma del código de familia e ilegalizando el FIS, ya que este grupo de fanáticos (los locos de Dios, como los llama la gente), quería acabar con la democracia incipiente en Argelia para instaurar la Sharia que niega la existencia de cualquier partido político y afirma que la democracia se encuentra sólo en el Corán. M. Budiaf no quería jugar el papel de Hindemburg quien entregó el poder a Hitler en 1933, a pesar de que el jefe de los nazis había escrito un libro, "Mine Kampf ", donde anunciaba todos los horrores que después tuvo que soportar el mundo por su causa. Por ello, y por preparar también un proyecto para modificar el reaccionario Código de la Familia argelino, que habían impuesto los ulemas en tiempo de Boumedien, fue asesinado el 29 de junio de 1.992. El día que dio su penúltimo discurso, yo estaba en Argel pues había sido invitado a un Seminario de conferencias en homenaje al Profesor y escritor Mouloud Mammeri, con quien me unió una estrecha y leal amistad desde el año 1963. Le comenté a algunos amigos que lo que estaba haciendo el presidente Boudiaf declarando que iba a acabar con el FIS, con la corrupción y con el código de familia reaccionario, era muy peligroso y podía costarle la vida, pues no se puede anunciar sus intenciones tan claramente y más si aún no tenía todas las riendas del poder en sus manos y la fuerza suficiente.
Dos días después, en Tenerife, cuando entré en el Hospital Universitario donde había ido a lograr una cita, alguien me comentó a la entrada que habían matado al presidente argelino. Rápidamente me fui al coche y puse la radio, la cual me confirmó la triste noticia del asesinato del militante y presidente argelino Mohamed Boudiaf.
Actualmente en Argelia hay una cierta libertad de partidos políticos y existen varias docenas de periódicos que sirven para informar al pueblo y desenmascarar a sus enemigos, aunque esta libertad está mediatizada por el gobierno, a tenor de los acontecimientos políticos y de los ataques de los grupos armados, y en estos momentos hay un gran control, sobre todo después de los sucesos de la Kabilia en abril del 2.001, tras la muerte de un estudiante en una comisaría, llegando incluso a prohibir las manifestaciones en la calle después del éxito de la concentración que tuvo lugar en Argel, de un millón de personas que protestaban contra la represión en Kabilia.
La crisis económica que afecta a este país también se extiende por todo el Maghreb, sobre todo en Marruecos y Mauritania; aparte de esto hay una gran crisis cultural y filosófica, y, este es el drama de todo el Maghreb.
El integrismo se ha alimentado de la miseria política y cultural de los estados jacobinos cuya alternativa a esta crisis de identidad es, para ellos, el reaccionario y caduco, arabo-islamismo. Los poderes en plaza les falta imaginación para seguir la rápida evolución de los acontecimientos. Los estados teocráticos de Africa del Norte, ignoran la cultura milenaria de los pueblos de Africa del Norte y no tienen futuro. En efecto, el arabo-islamismo conduce inevitablemente al fanatismo del FIS, de los GIA y MIA, ya que esta tendencia religiosa y cultural, es fundamentalmente reaccionaria, antidemocrática y por ello ha entrado en conflicto con el Islam maghrebí, que es un sincretismo religioso donde se une el sunismo con las tradiciones liberales berberes. Es como en Egipto, donde el estado islámico quiere ignorar la presencia de Doce millones de cristianos coptos y quiere ignorar la realidad del antiguo Egipto con sus tradiciones africanas y culturales que vienen de tiempos de los faraones y que el pueblo conserva dentro de su memoria histórica.
Pienso, y siempre lo he creído y lo discutí muchas veces con mi amigo Mouloud Mammeri cuando analizábamos las guerras civiles en Africa, después de la descolonización, que la solución para Argelia sería la creación de un Estado Federal, una República Federal Laica Africana, donde las zonas como Kabilia, Aurés, el M'Zab, el Djebel Amour, el Gourara, el Tuat de los Tuaregs, y el resto del país formen una Federación o Estado Federal laico. La laicité es fundamental para todo estado a pesar de que la mayoría de la población sea de una religión cualquiera. Mientras no se llegue a esta solución, el porvenir de Argelia estará siempre comprometido. A mi me daba mucha pena cuando iba a las Conferencias de la OUA y oía a los representantes de países del Africa del Norte decir que ellos no eran africanos sino árabes, con lo que crearon la división en la OUA y la paralización de este organismo continental.
En Africa habrá que recomponer muchas cosas para que el continente se pacifique. Problemas como el de Ruanda y Burundi, donde existen dos etnias, los Tutsis y los Hutus, hay que terminar por hacer dos estados diferentes, uno Hutu y otro Tutsi con fronteras que correspondan a la realidad étnica. No hay otra solución. Hay que sentarse a discutir seriamente estos problemas y buscarles una solución justa y razonable. Argelia debe encontrar su solución pensando ya en el siglo XXI y no en el pasado. Hay dos Argelias, la familia que avanza y la familia que retrocede, según una frase de Tahar Djaout. Lo triste es que fue asesinado al día siguiente de la aparición de una crónica que publicó, llena de previsión, en el periódico "Ruptura", el 25 de mayo de 1.993.
Después de este 26 de mayo, más de sesenta periodistas han sido asesinados en Argelia y los atentados continúan regularmente contra estos sufridos trabajadores de la información. El gobierno actual de Argelia continúa ejerciendo la censura contra los periódicos que estos meses han denunciado la terrible represión que se ha abatido contra la Kabilia y contra los demócratas en general. Menos mal que hoy en día y sobre todo gracias a Internet, todo cuanto sucede en Argelia es repercutido en el mundo entero, por cuantos estamos apoyado la lucha del pueblo berber argelino y del pueblo de Argelia en general, ya que hoy en día la lucha se va extendiendo por todo el país y por todos los sectores sociales de la población que está harta de todo y de que las riquezas enormes del país no se repartan entre el pueblo. A la juventud argelina se le está obligando a emigrar de un país lleno de riquezas, pero que le niega un porvenir de trabajo y de justicia y de cultura. Por negárseles se les niega el hablar en su propia lengua que a lo largo de miles de años se ha oído desde las Canarias hasta Egipto.
A pesar de todo, esas inmensas fuerzas que viven en el pueblo argelino y que le hicieron capaz de resistir durante 130 años a la colonización francesa y expulsar al colonialismo, pienso que surgirán de nuevo en el momento oportuno para restablecer una nueva sociedad curada ya del fanatismo, de la corrupción y de la intolerancia hacia la cultura autóctona berbere. Hay síntomas últimamente de un próximo cambio con una reforma de la Constitución, como ya lo anunció a finales de junio del 2.001, el presidente A. Bouteflika, ante la presión popular de los grandes levantamientos en Kabilia en abril, mayo y junio de este 2.001.
Si el actual gobierno centralista quiere continuar gobernando, está obligado a cambiar la constitución e introducir el reconocimiento de la lengua tamasight como lengua nacional así como todo lo que representa la cultura de los Imazighen, y olvidarse del arabismo imperante y de las órdenes que recibe de la Liga Arabe. El presidente A. Bouteflika tiene que darse cuenta de que así no se puede seguir y si quiere continuar gobernando el país debe de cambiar antes que nada la constitución y admitir el tamasight como lengua nacional, con todo lo que esto representa como hecho cultural, con la enseñanza de la lengua y cultura en todo el mundo berberófono de Argelia, desde la Kabilia hasta el Aïr de los tuaregs. La historia de Argelia no empieza con la llegada de los colonizadores y conquistadores árabes que impusieron la religión islámica, sino que esto fue un hecho histórico en el caminar de un pueblo de viejas tradiciones culturales y donde había coexistido diversas religiones, romana, cristiana, judía. Y esto no se puede ignorar porque va en los genes del pueblo.
La situación actual en Argelia es la consecuencias de toda una serie de luchas y movimientos populares que reaccionan y afloran en el país para buscar una salida. Más de 100.000 muertos en unos pocos años han servido para que la población tome conciencia en contra de los locos de Dios y en contra del mismo gobierno que no ha querido acabar con ellos. El pueblo está harto de crímenes, de corrupción y de arabismo así como que se ignoren los valores ancestrales de la población argelina y sus tradiciones democráticas. Argelia es uno de los países más ricos de Africa y sin embargo hay miseria y la juventud tiene que emigrar. Los partidos políticos existentes no han sido capaces de aglutinar a las masas populares y dar una esperanza a esa inmensa masa de jóvenes en busca de trabajo y de porvenir estable. Hasta ahora el poder central se ha mantenido fomentando la división entre los berberófonos, los islamistas y los arabófonos, entre los funcionarios y los parados, pero esto no es una manera de gobernar. Las protestas ya no se concentran en Kabilia sino que van extendiéndose por todo el país convirtiéndose en una protesta social generalizada.
Los generales y los aparatos de la seguridad del estado, son incapaces de controlar la situación a no ser que se lancen a una confrontación abierta contra el pueblo lo que provocará una guerra civil. El presidente Bouteflika no tiene otra solución que cambiar la constitución, admitir el tamasight como lengua nacional al lado del árabe, y reconocer la cultura berber en toda su extensión y que se enseñe el berber o tamasight en las escuelas en todas las zonas berberófonas del país así como en las Universidades. Al mismo tiempo debe cambiar el reaccionario Código de Familia y modernizar las estructuras del país hasta llegar a la instauración de una República Laica. Mientras siga en la constitución que el Islam es la religión del Estado, se irá al fracaso y el fanatismo religioso volverá algún día a ensangrentar el país. Argelia tiene que convertirse en un estado moderno y democrático, pero antes tiene que hacer estas reformas que le exige la historia y los tiempos actuales.
De la Berbería antigua surgieron genios políticos como Massinissa, Yugurta, Tacfarinas y Mazippa, Firmus, Sammac et Gildon, Juba I y II, Septimio Severo, Severo Alexandre, Caracalla, Iaudas, la Kahena; pensadores como Fronton de Cirta, Apuleyo de Madaura, Floro, Apolinario de Cartago, Lactancio, Tertuliano, San Agustín, Emérito de Cesarea, Aristipo de Cyrenaica, San Optat, Petiliano de Constantina, San Cipriano, Manilius, Averroes, Ibn Khaldun, el Emir Abdelkader, Abdelkrim el Khetabi, Larbi Ben Mhidi, el coronel Amirouche, el coronel Ouamrane, Mouloud Mammeri, Kateb Yacine, Mouloud Feraoun, Lounes Matoub, Tahar Djaout y tantos otros.
Del actual espacio de Africa del Norte surgieron tantos miles de héroes que lucharon contra el colonialismo cartaginés, romano, vándalo, bizantino, árabe, turco, italiano, portugués, francés y español. Por ello hay que tener esperanza y estar dispuestos a ayudar a quienes continúan la lucha en el interior y en el exterior, por la cultura, la democracia, por una República laica y por las tradiciones revolucionarias y universalistas del Africa del Norte o a quienes, sin ser argelinos, se sacrifican todos los días por ese pueblo e incluso dan su vida como lo hicieron los Padres Blancos asesinados en Kabilia en 1.995 o mis amigas, las dos hermanas agustinas españolas, Esther y Caridad, vilmente asesinadas en Argel por los Grupos Armados Islámicos, o los siete franceses, monjes trapenses asesinados en abril de 1.996, o a mi amigo el obispo de Orán Mgr. Claverie, también asesinado por los locos de Dios.
Hay que tener esperanzas porque Argelia ha sido también la cuna de mi gran amigo durante los años de exilio, que fue asesinado el día 21 de abril de 1.995, en la baja Casbah, de tres tiros en la cabeza. Hablo de Arezki Oukid con quien me unía una profunda amistad y cuyo recuerdo siempre estará a mi lado. Junto con el Doctor Laïd Mecherí, Kateb Yacine, el coronel Ouamrane, Moulud Mammerí y el Abbé Berenguer, han habido pocos personajes que hayan influenciado tanto en mi y en la manera de ver y examinar la vida y el momento histórico que vivimos en aquellos años de Argelia.
A ellos, y a cuantos guerrilleros honestos y revolucionarios conocí en Argelia, así como tantas mujeres y hombres sencillos con quienes compartí mi exilio y tuve su apoyo sincero en la lucha que llevaba en defensa de los justos y legítimos derechos nacionales mi país, en los 24 años pasados en aquella tierra africana, dedico estos artículos.
Antonio Cubillo Ferreira*
*Abogado,
Presidente del Congreso Nacional de Canarias
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